Promoverá una coalición de izquierdas para el proceso electoral del 2018, adelanta Aguirre

Segunda y última parte

Motivado por las encuestas que lo colocan por encima de conocidos políticos guerrerenses, el ex gobernador Ángel Aguirre Rivero acepta que su regreso a la política en Guerrero es para tener un protagonismo en el proceso electoral del 2018, aunque no precisamente la búsqueda de un cargo de elección popular.
En tanto llegan los tiempos electorales, dijo que busca promover un proyecto programático a través de una coalición de izquierdas, con el presidente estatal de Movimiento Ciudadano (MC), Luis Walton Aburto, y con dirigentes del PRD.
Para alcanzar mayor fuerza, adelantó a El Sur que tiene pendiente una plática con dirigentes del PT. No buscará por el momento a los de Morena, por diferencias políticas con su presidente estatal, Amílcar Sandoval Ballesteros, pero ya también se acercó a panistas.
Esta la entrevista a El Sur el pasado martes en un restaurante de Acapulco-Diamante, se le recordó no obstante que fue defenestrado por los hechos de Iguala el 26 y 27 de septiembre de 2014, en la que desaparecieron 43 normalistas de Ayotzinapa, y que pesan sobre su administración casos de corrupción, que implican a sus familiares.
–¿Con esos antecedentes, por qué quiere regresar a la política?
–A mí me da lo mismo, que me critiquen o me halaguen, para mí lo mas importante…
–¿Eso no es cinismo?
–No, no es cinismo, o sea, muchas veces el político está sujeto a lo que dice algún medio de información. A mí lo que me interesa es cómo me percibe la gente de Guerrero. Es decir, si hay un buen saldo de mi gobierno hacia la gente. Porque también allá en el centro (del país) miran las cosas de un modo muy diferente a como las ven acá en el sur.
El ex gobernador, quien se separó en el cargo el 23 de octubre del 2014 tras tres años y medio en el gobierno (lo asumió el 1 de abril del 2011), aseguró que tiene encuestas que avalan sus dicho y animan a volver a la política, porque hay aceptación hacia su persona: “Y eso de alguna manera a ciertos personajes los inquieta, los pone nerviosos”.
–¿Se refiere al gobernador Héctor Astudillo, a los del PRI ?
–No de ninguna manera. Hablo de otras gentes que incluso ni vale pena referirlos, porque un ataque de ellos, significa un halago, de verdad, lo quiero decir… Lo que dije es que hay muchas maneras, muchas formas de hacer política, porque hoy encabezo no de ahora, sino de muchos años, la Fundación Corazón de Ángel, que tiene que ver con el combate al cáncer cérvico-uterino, y que ya contamos con cinco clínicas.
–Pero esa es una labor altruista. Aquí la cuestión es que usted vino a hacer política y eso inquietó a muchos.
–En la parte política dije que uno no puede desvincularse de ella. Sería un demagogo si te dijera que no aspiro a tener una participación política en el proceso electoral que se avecina en el 2018. Pero de eso a decir que busco un cargo de elección popular, dista mucho de eso.
Angel Aguirre puntualiza que no tiene corriente política ni partido. Se le recordó que encabeza un grupo que desde que fue gobernador interino la creo, el aguirrismo.
“Vamos a llamarle aguirrismo, pero que no suene como actitudes caciquiles”, aceptó.
–También existe el renejuarismo, el añorvismo, el figueroismo…
–Ah bueno, ya me lo estás endilgando (las actitudes caciquiles), como dicen. Yo no vengo a confrontar a nadie, a lo que vengo es va reencontrarme con muchos de mis amigos y con aquellos que en su momento dado tenemos coincidimos en los temas políticos.
–¿Pero reencontrarse e incursionar en la política, significa la lucha por el poder?
–No necesariamente a través de encargos o de responsabilidades públicas o de elección popular. Yo me conduzco mas bien en función de un plan, de un acuerdo programático en el que pidamos coincidir diferentes liderazgos en Guerrero de los diferentes partidos. Sin decir qué candidatos o candidatas, sin decir en qué partido político, sino más bien tratar de visualizar como debe ser el gobierno que viene para el 2018, y obviamente contribuir en lo que este a nuestro alcance para la gobernabilidad en Guerrero y ayudar al gobernador Héctor Astudillo Flores.
–El gobernador dice respetar sus derechos políticos, pero en el PRI, usted va a causar mucho escozor porque ahí tiene muchos de sus simpatizantes y seguidores.
–Seguramente escozor porque mucha gente se quedó anclada en el pasado. Creen que un ex gobernador no debe pararse en su entidad y mucho menos hacer política, pero en mi caso sostengo lo contrario porque son tiempos nuevos, y el que un ex gobernador venga y se reúna con diversos grupos y con parte de la sociedad civil no significa venir a provocar ingobernabilidad. Al contrario, sí podemos tener discrepancias y las vamos a tener.
–O puede causar rechazos, como el de su amigo, su ex coordinador estatal de los Amigos de Angel, Raúl Salgado Leyva, quien les causó fuertes desprendimientos al PRI cuando usted fue candidato a gobernador. Aunque claro volvió al PRI de la mano de Astudillo. Ahora dice que es inoportuno su regreso a la política a Guerrero.
–Lo sé, a lo mejor hay muchos priistas que no me ven bien. Es su visión y la respeto y le mando bendiciones. En la política siempre vas a ver muchas traiciones, muchas deslealtades. Afortunadamente como he sido dos veces gobernador, ya estoy acostumbrado a ellas.
“Los entiendo, viven ahora del presupuesto, viven del salario que les da el gobierno y obviamente están sujetos a eso, y casi casi se convierten en voceros de las administraciones en turno para tratar de justificar sus salarios”.
–Pero en el PRD, también ha y rechazo a su llegada, como el del diputado federal por Michoacán, David Jiménez Rumbo que dirige la corriente Grupo Guerrero (GG). Igual el Comité Ejecutivo Estatal del PRD, dirigido por Celestino Cesáreo que también dirige una corriente Alternativa Democrática Nacional (ADN), fijó una postura parecida.
–Que yo sepa, Celestino Cesáreo dijo que no milito en el PRD y no he pedido cobijo y que ellos tampoco han pedido que yo los cobijara. Creo que la declaración de Celestino es la correcta.
“Pero esta postura viene de antes, desde cuando yo tuve un encuentro en la Ciudad de México con diputados locales. Se dijo que me habían ido a pedir que me reincorporara al PRD, eso es absolutamente absurdo. No hay tal, nunca me lo pidieron y tampoco les manifesté mi interés por pertenecer al PRD.
–Pero los diputados locales si se lo pidieron ¿no?
–Ah bueno, pero lo que te quiero decir ahora que en el PRD tengo muchos amigos, y en diferentes partidos políticos. Uno de ellos es el dirigente del Movimiento Ciudadano (MC), Luis Walton.
–¿Pero ya se reunió con dirigentes del PAN?
–Sí, con algunos, con Enrique Castro Soto (quien fue su secretario de Desarrollo Económico).

No le basta su trayectoria política y poder económico

Aguirre fue secretario privado y secretario particular con el ex gobernador Alejandro Cervantes Delgado; secretario de Desarro-llo Económico en el gobierno de José Francisco Ruiz Massieu; una vez senador, dos veces diputados federal, presidente estatal del PRI, secretario general de Gobierno, gobernador interino y gobernador constitucional.
Por eso se le preguntó si no era suficiente como para querer otra vez, incursionar en la política, pues ya lo ha tenido todo y se sabe que ambién tiene dinero bastante para vivir tranquilo.
“No ha sido suficiente. He sido muy inquieto, tengo el vigor y energía necesaria para seguir aportando al estado, sin que eso signifique que vaya a ocupar una responsabilidad de elección popular. Sin que eso signifique tampoco, que voy a apoyar a determinado candidato. Mi propuesta es analizar ideas y propuestas, y cuáles de esas se apegan más al candidato, poniendo énfasis a las ideas de izquierda, eso sí. –¿Si tiene buena aceptación de los guerrerenses, si no tiene responsabilidad en los hechos de Iguala, si no cometió actos de corrupción, para qué renunció al gobierno?
–Quise hacerlo para que no se dijera en se momento que el factor Angel Aguirre le diera un sesgo o una orientación a la investigación que a los pocos días asumió el gobierno federal. Hoy lo digo con tristeza: ¿Crees que no me hubiera gustado concluir mi mandato constitucional? No por tener el poder por el poder, sino porque ya no me permitió culminar muchas de las obras y los proyectos que hoy…me duele que no se hayan concluido.
–¿Esto quiere decir que ya habló con el gobernador Astudillo para decirle que regresaba a Guerrero a hacer política?
–Este tema en particular no lo tocamos. Si he hablado un par de veces, no en lo personal. Han sido saludos y desearle siempre que las cosas marchen bien en el estado. Ha sido un gobernador respetuoso, cordial y atento. No le he pedido incorporar a nadie de mis ex colaboradores a su administración, ni otra petición que estarían fuera de lugar. No tengo una relación cercana o estrecha, pero es de respeto simplemente.
–¿Han hecho un pacto de no agresión?
–Si…no hemos llegado a ese extremo porque de mi parte no la ha habido ni tampoco de parte de él. A lo mejor si hay cosas que debemos aclarar como las declaraciones que insistentemente ha hecho el secretario de Finanzas y Administración, Héctor Apreza Patrón y el secretario de Salud, Carlos de la Peña Pintos.
“Y me pregunto qué esta pasando, si les incomoda la presencia de Angel Aguirre, es importante saberlo, por eso mi propuesta es que nos sentemos para revisar en qué condiciones recibí la administración (de Zeferino Torreblanca), cuando se empezaron a gestar las plazas que no contaban con techo presupuestal”.

No desconocerá a la familia Hughes

En la otra cara de su gobierno, están las denuncias de actos de nepotismo y corrupción de familiares y amigos, como es el caso del que fuera poderoso funcionario, con cargo o sin cargo, su hermano Carlos Mateo Aguirre, detenido junto a su sobrino Luis Ángel Aguirre Pérez, ex director general de la Oficina del gobernador. También el ex subsecretario de Finanzas, Víctor Ignacio Hughes Alcocer; su hermano, Henry Paul Hughes Alcocer, y a sus sobrinos Paulo Ignacio, Víctor Felipe, Alejandro Carlos, Mauricio Francisco y Jorge Eduardo Hughes Acosta, detenidos el 10 de febrero de 2015, acusados del delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita y de lavar más de 268 millones de pesos.
Actualmente Carlos Mateo Aguirre esta libre por falta de pruebas, pero la percepción de los guerrerenses es que sí se apoderaron de dinero público, se le recuerda.
Aguirre Rivero, respondió: “Yo creo que un gobierno tiene aciertos y desaciertos, y asumo los míos. Cometí errores y en un mea culpa, puedo decir que fue uno de mis errores, permitir que algunos de mis funcionarios fueran familiares míos”.
“Y en cuanto a los Hughes que nunca voy a dejar de reconocer que son mis amigos, porque la amistad se mantiene viva en cualquier circunstancias y no solamente cuando estás en el poder. No sé cuál sea su status jurídico. En el caso de Carlos Mateo, tiene varios meses en libertad y a través de otros instrumentos jurídicos, está tratando que esos capítulos queden totalmente cerrados”.
Angel Aguirre Rivero, finalizó la entrevista, afirmando que seguirá en Guerrero, “siempre en la izquierda”.

No permitirán que los ataques a los normalistas queden impunes, dicen padres a la revista Proceso

Cumplidos 13 meses de los ataques ocurridos en Iguala, padres de familia de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos acudieron a las oficinas de la revista Proceso.
María de Jesús Tlatempa, madre de José Eduardo Bartolo Tlatempa, entregó al subdirector de información, Salvador Corro, el posicionamiento del grupo de padres contra la estrategia de “descalificación a las víctimas, a sus representantes legales y a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)”, impulsada por algunos “medios de comunicación oficiales y al servicio de la autoridad”.
Tlatempa estuvo acompañada por Emiliano Navarrete, padre de José Ángel Navarrete González, Margarita Guerrero y Ezequiel Mora, padres de Jhosivany Guerrero de la Cruz y Alexander Mora Venancio, cuyos restos fueron identificados por la Universidad de Innsbruck.
También acudieron a las instalaciones del semanario los normalistas Marco Antonio Núñez y Alexis Morales Zarco.
Durante el encuentro, los padres de las víctimas de desaparición forzada enfatizaron que en la búsqueda de sus hijos y por el cuestionamiento a la llamada “verdad histórica”, han sido objeto de una campaña de desprestigio que también ha sido dirigida hacia el GIEI y la CIDH.
Tlatempa refrendó su confianza en los integrantes del GIEI, que confirmaron la imposibilidad de que los 43 jóvenes hubiesen sido quemados en el basurero de Cocula, versión que “nosotros como campesinos sabíamos que eso era mentira, porque toda la noche del 26 de septiembre estuvo lloviendo”.
Como padres de los desaparecidos, dijo, “no podemos dejar que lo ocurrido hace 13 meses quede impune, como quedó la matanza del 68. Si se hubiera resuelto el 68, no hubiera pasado lo de Iguala”.
A su vez, Emiliano Navarrete destacó que en estos 13 meses los padres de familia dejaron sus labores en el campo por buscar a sus hijos, y han corroborado las versiones que les han llegado sobre los posibles sitios donde podrían encontrarse.
Reprochó que el presidente Enrique Peña Nieto no haya dispuesto “todo el poder del Estado, Ejército, Marina y Policía Federal” para buscar a los 43 normalistas desaparecidos, situación que para ellos es “prueba de que el gobierno los tiene, porque si fuera un grupo de delincuentes, qué le costaba al presidente decir: ‘traigan a los muchachos y castiguen a esos delincuentes que nos están haciendo quedar mal en el mundo”.
Ezequiel Mora se quejó de que en un intento más por desprestigiar el movimiento de los padres de los desaparecidos, se exhiba la película La noche de Iguala, que respalda la “verdad histórica” de la Procuraduría General de la República (PGR).
“Nos duele en el corazón lo que se dice ahí, difundiendo la ‘verdad del chisme’, jugando con nuestros sentimientos, diciendo mentiras de nuestros hijos que el mismo grupo de expertos ya comprobó que eran inocentes”, puntualizó Mora en torno de la versión manejada en el filme sobre la supuesta implicación de algunos de los estudiantes con el crimen organizado, lo que fue descartado por el GIEI.
Margarito Guerrero aprovechó la oportunidad para preguntar a Peña Nieto: “¿Quién manda en este país? ¿Los militares o el presidente? Porque si son ellos los que tienen el poder de decir quién declara y quién no, (entonces) para hablar con el secretario y pedirle a él y ya no a Peña Nieto que busque a los muchachos”.

El escándalo se ha vuelto un negocio para algunos medios, dice el director de Proceso

Lamenta Rafael Rodríguez Castañeda que algunos se conviertan en jueces y ministerios públicos

 Aurelio Peláez Los medios de comunicación en México, la prensa, se han convertido en un protagonista de la historia actual, en el proceso de transición política del país. Para Rafael Rodríguez Castañeda, director de la revista Proceso, esta situación no es elogiable, aunque hay entre los medios un redescubrimiento de su capacidad de influencia, y de que ejercer “a cabalidad” la libertad de expresión es también un negocio.

Añadió que esta nueva práctica de los medios, no obstante, no está exenta de ser sujeto a la manipulación de actores políticos más interesados en la elección presidencial de 2006 que la buena marcha del país.

El director de la revista Proceso, en breve entrevista tras la presentación el miércoles pasado del libro México: su apuesta por la cultura, coordinado por Armando Ponce, coordinador de Cultura del semanario, lamentó que en este periodo algunos medios se conviertan en jueces y ministerios públicos.

Antes, durante su intervención en el auditorio del Fuerte de San Diego, en donde se presentó el libro y se anunció el proyecto de la nueva hemeroteca por parte del Ayuntamiento de Acapulco, Rodríguez Castañeda propuso al presidente municipal Alberto López Rosas, presente en el acto, quitar el nombre de Miguel Alemán a la avenida Costera.

Recordó que el nombre del ex presidente de México (1946-1952), es una referencia del enriquecimiento –“de él y sus amigos”– a costa de los bienes públicos del Estado.

Al hacer uso de la palabra, López Rosas aceptó la sugerencia y comentó que promovería un referéndum sobre el cambio de nombre de la avenida Costera.

En la entrevista, Rodríguez Castañeda comentó que los medios viven “un momento no necesariamente elogiable o al gusto”, al ser protagonistas de la vida política del país.

“Es decir, cuando los medios se convierten en protagonistas de la historia algo ocurre en las estructuras sociales y políticas de un país. Sin embargo, creo que es producto de un redescubrimiento que hacen de sí mismo los medios, de su capacidad de convocatoria, de su capacidad de influencia en la toma de decisiones, y en eso creo que hay medios que lo hacen con corrección, con ponderación, y hay quienes están abusando de eso para convertirse en una forma como jueces, ministerios públicos, etcétera, que marcan algunas veces el derrotero de algunos actos de justicia, que por ende se vuelven de injusticia.

–¿Son un contrapeso eficiente a excesos como toallagates,(en el caso del presidente Vicente Fox) o de choferes que cobran como secretarios (el nicogate de Andrés Manuel López Obrador)?

–Creo que no son necesariamente contrapesos, sino que en la pugna política abierta, mucho más abierta que antes, que se da después de la transición electoral estrictamente, pues los medios se dan cuenta de que alguna manera resulta buen negocio ejercer la libertad que antes no ejercían a cabalidad. Y claro que en ese ánimo pues los medios son utilizados por actores políticos en el juego de fuerzas y provisionalmente llegan a producir caídas de funcionarios, sobre-enjuiciamientos públicos de funcionarios. Y yo creo que la palabra contrapeso no es exacta, pero yo creo que sí se han vuelto de una enorme importancia de un ejercicio de vigilancia a ratos excesiva.

–Carlos Puig, quien fue colaborador de la revista Proceso –en su columna del diario Milenio, de este domingo–, retomaba una idea que han manejado algunos medios como Crónica, de que se le está dando demasiada voz a los políticos, a los escándalos, a los dimes y diretes, y que los medios deberían ponerse de acuerdo para dar fin a este escándalo. Le corresponde esto a los medios o hay que ir a fondo?

–Ahí es muy difícil establecer un parámetro o una regla. Creo que cada medio sabe qué hacer con sus recursos económicos, humanos y técnicos. Yo creo que efectivamente el escándalo se ha vuelto un bien negocio para algunos medios. Repito no es gratuito, no es inocente. Los medios representan también intereses muy fuertes, tanto económicos como políticos, y no son casos aislados aquellos que son objeto de manipulación por parte de algunas fuerzas políticas que para desgracia del país ya están interesadas en la sucesión de 2006 que tratar que este país marche de la mejor manera en el campo económico-social y aún en el político, y los medios son objetos de usos, por supuesto a sabiendas, y también porque está resultando buen negocio el escándalo político.