De acuerdo con la Unidad de Protección Civil del estado, agosto y septiembre son los meses de mayor riesgo por la intensa precipitación pluvial prevista en ese lapso, así como los de mayor probabilidad para la formación de ciclones tropicales, por eso ya se toman acciones sobre el manejo adecuado de los más de 900 refugios que hay en la entidad.
Ahí, el comandante de la Octava Zona Naval, el vicealmirante Jorge Arturo Maldonado Orozco, durante la presentación del Plan Local Marina 2006, destacó que zonas como el aeropuerto, Llano Largo, Puerto Marqués y algunos puntos de la Costera, se inundarán en caso de presentarse en el puerto un tsunami, pues dijo que “Acapulco no está exento de un fenómeno de estos”.
Durante el curso sobre las acciones que se tomará durante la temporada de lluvias y huracanes que abarca mayo hasta octubre, se destacó que en agosto y septiembre son los meses en los que habrá mayor precipitación pluvial y una mayor tendencia para que se desarrollen ciclones tropicales.
El jefe del departamento de Fenómenos Hidrometeorológicos, Roel Ayala Mata, expuso que se esperan 11 ciclones para el Pacífico, de los cuales seis serán tormentas tropicales, tres huracanes moderados y dos serán huracanes intensos.
Al respecto, el director de Protección Civil en el Estado, Sabás Arturo de la Rosa Camacho, indicó que el pronóstico meteorológico aún es muy incierto, pues aunque se tienen programados 11 fenómenos, la situación podría incrementarse, “puede cambiar e incrementarse la perspectiva es que haya un incremento de hasta 15 fenómenos en el Pacífico, lo que nos obliga a estar coordinados con la Zona Naval y el Ejército para estar preparados ante cualquier contingencia”.
Agregó que por ellos se dan cursos para poder saber cómo manejar y coordinar un refugio temporal, mismos que ya se ha impartido en Zihuatanejo y en estos días están en la costa Chica, para después impartirlo en el Centro, La Montaña, Norte y Tierra Caliente.
“Para poder manejar uno de los refugios, se necesita tener mucho orden, saber a qué personas se le va a dar prioridad, de acuerdo a la ubicación, para que puedan estar refugiadas, además se debe vigilar las condiciones de salud para que no se vaya a provocar alguna epidemia por no tener un control y sobre inspeccionar todo lo referente a la alimentación y seguridad”, detalló.
Agregó que el estado cuenta con más de 900 refugios sobre todo en la Costa Grande, Costa Chica, y Acapulco hay con 123 refugios.
Explicó que ya se han hecho estudios de los refugios para saber cómo tienen que llegar los afectados, qué ruta o camino se debe tomar, de acuerdo con la ubicación de la zona de alto riesgo y cuál es la capacidad del refugio para poder saber cuántas personas podrán albergarse en un determinado refugio, que en algunos caos pueden llegar hasta mil o 2 mil personas.
“Y es que con el huracán Paulina por ejemplo, la mayor parte de las muertes fue porque intentaron evacuar en esos momentos sus viviendas, por eso ahora es importante que la gente sepa cuál es el camino mas seguro para poder llegar a su refugio”, manifestó.
Añadió que también existen los albergues en caso de una contingencia mayor, en los cuáles la gente puede quedarse por un tiempo más prolongado, “entonces se tiene que vigilar la seguridad de las personas, sobre todo en menores y mujeres”.
De la Rosa Camacho comentó que sólo falta trabajar en coordinación con los alcaldes de los 81 municipios sobre el Fondo de Desastres Naturales y el Fondo de Emergencias y para los cuales, dijo, se tiene un presupuesto de más de 50 millones de pesos.
Aunque el funcionario estatal resaltó que Acapulco por su situación geográfica y por la cantidad de familias que viven en alto riesgo, se considera una de las regiones de mayor preocupación, “todas son importantes en cuanto el riesgo, pues en cualquier región se puede presentar alguna contingencia”.
Exhortó a la sociedad en general a participar en los simulacros de evacuación, pues “si evacuan a tiempo y como se les ha enseñado habrá un menor riesgo de perder la vida”.
Por su parte, el vicealmirante Jorge Maldonado indicó que la Octava Zona Naval siempre estará dispuesta a apoyar a las autoridades y a actuar a las autoridades, “ya sea que actuamos en forma independiente o en coordinación con ellos, aquí el objetivo es poder sumar esfuerzos ante el riesgo de pérdidas de vidas en caso de contingencias”.
Recomendó que los albergues no sean en las escuelas, pues detalló que con el suceso que pasó en Chiapas se tuvieron que sacar a refugiados de las escuelas para no entorpecer las clases.
Durante la presentación del Plan Local Marina 2006, se destacó que Acapulco no está exento de un fenómeno hidrometeorológico como un tsunami, por eso la Secretaría de Marina presentó una simulación de aquellas zonas que serían afectadas en caso de que una ola de no menos de 10 metros azotara en puerto.
Entrevistado al respecto, el vicealmirante Jorge Maldonado precisó que aunque no es una probabilidad de que llegara un tsunami al puerto, “no estamos exentos de que esto pueda pasar”
Detalló que las zonas de riesgo son el aeropuerto, Llano Largo, Puerto Marqués, Renacimiento y algunos puntos de la Costera como la playa Hornos, Hornitos, el Zócalo y el Malecón, y que por ser zonas ubicadas en la parte baja, pudieran resultar afectadas con algunas inundaciones, ya sea en su totalidad o parcialmente.
“El que llegue un tsunami a Acapulco no es una probabilidad que nosotros determinemos, lo que estamos haciendo es una simulación en caso de que llegase una ola, porque todos los países que estamos en las cuencas estamos sujetos a un evento de estos aunque no quiere decir que vaya a suceder un incidente de esta magnitud”, dijo.
Destacó que el sistema de Protección Civil ya se coordina y ha instalado alarmas tempranas para tsunamis, mismas que se han colocado ya en Zihuatanejo y en Acapulco. Explicó que un tsunami se produce por un movimiento sísmico de categoría siete en escala de Richter, pero “estamos trabajando en determinar las áreas afectadas para que la población pueda trasladarse a otras áreas donde puedan salvarse”.
“No estamos exentos de un fenómeno así, no queremos alarmarlos, sólo queremos manifestarles a lo que estamos expuestos, pero en la medida de que se haga conciencia de esto, será la medida en que se puedan tomar las providencias”, concluyó.