Que la gente no caiga en pánico ni se deje llevar por intrigas, pide el obispo González

Luis Daniel Nava

Chilpancingo

El obispo José de Jesús González consideró que los asesinatos y la violencia sufrida este sábado en la capital fueron una provocación y recomendó a la población que no caiga en pánico ni se deje llevar por presiones e intrigas.
La Iglesia favorece los diálogos con todos, aún con los bandidos, siempre que sea para buscar el bien de todos, aseguró acerca del encuentro de la alcaldesa de Chilpancingo, Norma Otilia Hernández, con un presunto líder criminal y que fue revelado por fotografías y un audio filtrados.
“Veo un acto de valentía, de aquellos que quieren dialogar y especialmente de aquellos que mueven territorios, pero aquí algo pasó”, agregó.
Consultado la tarde de este domingo en la catedral de Chilapa, acerca de la jornada de violencia desatada durante el sábado en Tixtla y Chilpancingo, el obispo José de Jesús Gonzáles respondió: “Me dio tristeza de mi ciudad, pensaba que ya estábamos en paz y de repente se suscita esa ola de violencia. Quiere decir que tenemos mucho que hacer”.
“Me da pena por los muertos, por los heridos, por la falta de transporte público. Me da pena por la trama que hay debajo, ¿por qué pasó eso? ¿Quién provocó? ¿Dónde estuvo la falla? La verdad tiene que salir a la luz”.
“¿Quién lo provocó? ¿Quién está descontento? ¿A quién no le pareció algo, que afectó sus intereses, lo que mueve a un gobierno, a los grupos (de la delincuencia)?”.
Consideró los ataques como un desafío para la sociedad, el gobierno y la Iglesia. Dijo que no se sabe a quién le pedirán que ayude a solucionar el problema de la inseguridad.
“Le diría a los de Guerrero, que tienen experiencia en resistir, que no se dejen llevar por las provocaciones, por las intrigas, por esas olas que nos han afectado en nuestros seres queridos, sin embargo, que no cunda el pánico”.
De las fotos y el audio filtrado de la reunión que tuvo la presidente de Chilpancingo, Norma Otilia Hernández, con un líder criminal, el obispo José de Jesús González respondió que la Iglesia favorece los diálogos con todas las personas, sin distingo.
“Aun con los bandidos, siempre la Iglesia tiene un gesto para ellos, de conversión, una oportunidad de presentar la fuerza del bien. (…) Aplaudimos a los que buscan el diálogo, claro, el diálogo sincero, por el bien de todos, para presentar nuestra postura. (…) Pero ahí es un riesgo que se malinterprete, de malos entendidos, que muchos rehúsan y prefieren no tenerlo para dejar las cosas así”.
“Más bien yo veo un acto de valentía, de aquellos que quieren dialogar y especialmente de aquellos que mueven grupos y territorios. El diálogo con sus respetos es bien merecido, pero aquí algo pasó, algo se mal interpretó y bueno, hay otras fuerzas que empezaron a mover todo esto y yo ya no sé”.
El prelado, de formación franciscana, comentó que en la actual situación política y social, una autoridad se encuentra con estos grupos de la delincuencia, pero que debe ser para buscar la paz, para que no haya tantas víctimas, ni presiones. Eso es, dijo, el evangelio mismo.
De su visita al Vaticano, que realizó con sus homólogos de la zona Centro Sur del país, el 21 de junio, José de Jesús González sintetizó que el Papa Francisco admira a México y la resistencia que hay en la parte sur del país.
“Hemos resistido y se admiran de la parte sur. Hay más cosas buenas, que los granitos que nos ponen tropiezos, dividen, que nos hacen pelear, disgustar. México no quiere guerras, es un país que perdona, se defiende por medios pacíficos. México tiene con que afrontar estas cosas”, dijo.