Lourdes Chávez
Chilpancingo
El presidente del Comité Directivo Estatal del PRI, Alejandro Bravo Abarca, lamentó el ataque al presidente del Patronato de la Feria de Navidad y Año Nuevo, Martín Roberto Ramírez Ruiz, donde también fue asesinado el maestro de ceremonias José Vidal Nava, este martes 24 de diciembre.
Ambosfueron asesinadas momentos antes de una de las actividades tradicionales, en medio de ciudadanos reunidos en la plaza de San Mateo.
Destacó a José Vidal Nava como un militante connotado de su partido, colaborador en su equipo, y también maestro ceremonias en las actividades del PRI.
Señaló que aún están consternados por los dos homicidios, y por la violencia que es recurrente en gran parte del estado todos los días.
Coincidió con la diputada Pilar Vadillo Ruiz, y con los dirigentes del PAN y PRD, Eloy Salmerón Díaz y Mario Valencia Ruiz, en que “desafortunadamente la violencia ha rebasado a las autoridades, a las que les corresponde brindar la seguridad a los ciudadanos”.
Aseguró que urge replantear las estrategias que llevan a cabo no han sido efectivas.
“Muy lamentable por los fallecidos, entre los que se encuentra un compañero, un connotado priista, joven que lamentablemente también perdió la vida con el presidente del patronato de la feria”, señaló.
De los homicidios dolosos de noviembre, que de acuerdo con las cifras del secretariado ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, con 133 asesinatos, noviembre tiene el registro más alto de 11 meses de 2024, y de todos los meses de los últimos tres años, consideró que es una confirmación de la estrategia fallida.
“Volvemos a lo mismo: las estrategias deben de replantearse, con la coordinación entre las diferentes autoridades, y verdaderamente darle resultados, es lo que el pueblo demanda”.
Evitó opinar sobre la feria cancelada en esta edición, tras los asesinatos del 24 de diciembre, porque desconoce cómo fue la organización de las actividades: “sería irresponsable de mi parte decir si hubo o no un exceso de confianza”.
Sin embargo, ratificó que los hechos de violencia que sigue habiendo en Chilpancingo “requieren de una estrategia de seguridad que garantice a los ciudadanos poder estar en paz”.
