En la entrega de las condecoraciones y los premios al mérito civil 2015, con motivo del 166 aniversario de la fundación del estado de Guerrero, en donde estuvo presente el caso Ayotzinapa, el gobernador Rogelio Ortega Martínez afirmó por primera vez que el movimiento por la presentación de los 43 estudiantes pretendía convertirse en una “rebelión armada” y que se enteró que en los 46 ayuntamientos que estaban tomados, los inconformes tenían “armas almacenadas”.
En el que fue uno de sus últimos actos como gobernador interino, Ortega Martínez entregó anoche en el auditorio Sentimientos de la Nación de ésta capital, las condecoraciones y premios al mérito civil 2015 a 33 galardonados. La ceremonia comenzó a las 6 de la tarde y terminó a las 8 de la noche.
Los reconocimientos se entregan el 27 de octubre de cada año, sin embargo Ortega Martínez explicó que en ésta ocasión el gobernador electo, Héctor Astudillo Flores, le pidió que fuera él quien los entregara, “para que no quedara la sensación de que el gobierno de Rogelio Ortega seleccionó a los galardonados y luego no le toca a uno premiarlos”.
El presídium estuvo integrado por el todavía gobernador Rogelio Ortega Martínez; la presidenta del Tribunal Superior de Justicia, Lambertina Galeana Martín; en representación del poder legislativo, asistió la diputada del PVEM, María Luisa Vargas Mejía. Estuvo, también el secretario de Gobierno David Cienfuegos Salgado y la presidenta de la Sala Civil del Tribunal Superior de Justicia, Magdalena Medina Hernández.
Durante su discurso, el todavía gobernador se refirió al caso Ayotzinapa y al movimiento por la presentación de los 43 estudiantes detenidos-desaparecidos la noche del 26 y la madrugada del 27. Antes de su discurso se había escuchado de entre el público la consigna de: “Vivos se los llevaron, vivos los queremos”.
Ortega dijo que hace un año el estado de Guerrero “se nos iba de las manos al borde de la insurrección y la rebelión armada”.
Explicó que el movimiento, producto de la “tragedia de Iguala” y el “drama de Ayotzinapa” que dejó a 43 jóvenes desaparecidos se manifestaba con la crispación, el odio y la rabia en contra de los poderes del Estado y lo que consideraban la “narco política”.
Añadió que en el gobierno había preocupación “porque nos enteramos que en los 46 ayuntamientos tomados había armas almacenadas y el temor era que comenzara una rebelión, una guerra civil, una incursión armada que rebasaría al estado de Guerrero”.
Dijo que en esas condiciones le tocó gobernar pero que hoy no hay ayuntamientos tomados “y ninguno fue desalojado por la fuerza”. Presumió que utilizó como estrategia “el diálogo y tolerancia extrema”.
Explicó que a pesar de que hubo quienes, como el dirigente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Jaime Nava le decían que la situación ya era muy grave, pero que él, en cambio, les respondió que fueran comprensibles, que lo ayudaran porque no quería que la tragedia de Iguala y el drama de Ayotzinapa, terminara con otra tragedia.
Después, luego de una reseña de lo que es Guerrero, Ortega Martínez, hizo alusión también a la violencia que se vive en la entidad: “Guerrero es también el estado en donde se sufre la violencia delincuencial, el flagelo que todos los días deja una estela de agravios sociales y pérdida irremediable de vidas humanas. La delincuencia organizada que recluta de la pobreza y hace del secuestro, la extorsión, la trata de personas y la venta de drogas, su negocio, y su emporio a costa de cientos de jóvenes que todos los días pierden la vida de forma salvaje, atroz”.
Definió: “Este es el Guerrero que sufre la herida abierta por aquella noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre del 2014 en Iguala”.
Los premios
Antes de su intervención se habían entregado las condecoraciones y premios.
La condecoración al mérito Vicente Guerrero, la recibió Rafael Domínguez Rueda; la de Juan Álvarez, Ricardo Infante Padilla; la de Ignacio Manuel Altamirano, Secundino González Marrero; la de Defensa de Derechos Humanos Nicolás Bravo, la recibió a nombre de la Red Solidaria Década Contra la Impunidad, la secretaria técnica de este organismo Magdalena López Paulino; y el premio al mérito indigenista Cuauhtémoc, la recibieron la líder indígena Hermelinda Tiburcio Cayetano y el director de danza Xochicalli, Juan Carranza Soriano.
Además, el premio al mérito al desarrollo comunitario Moisés Ochoa Campos, lo recibieron René González Justo, Marco Antonio Guzmán García, y Omar Elías Azar Herrera; el premio al mérito de desarrollo rural Manuel Meza Andraca, lo recibió el presidente de el Colegio de Ingenieros Agrónomos, Antonio Colín Ramírez.
Asimismo, el premio al mérito político José Francisco Ruiz Massieu, lo recibieron Armando Astudillo Bello y Víctor Manuel Jorrin Lozano; el premio cívico Eduardo Neri, lo recibieron el notario público de Iguala Esaú Tapia Abarca y el presidente de la Coparmex, Jaime Nava Romero; el premio de asistencia social y servicios a la comunidad Eva Zánamo, lo recibieron Luz del Carmen Alarcón Romero, Luís Flores Lonazkuo y el Centro Psiquiátrico Cristo de la Misericordia, Asociación Civil; el premio ciencia y tecnología Guillermo Soberón lo recibió Icela Parra Rojas; el premio al mérito literatura y bellas artes Juan Ruíz de Alarcón lo recibieron Edmundo Jaimes Martínez y Fernando Alvares Aguilar.
Además, el premio al mérito de la educación y humanidades Ignacio Chávez, lo recibió Jorge Rendón Alarcón y José Legorreta Soberanis; la condecoración al mérito economía política Plácido García Reinoso, la recibió Idelfonso Napoleón Anaya Martínez; el premio al mérito deportivo Apolonio Castillo, lo recibieron Román Bello Vargas, Claudio Flores Sifú y Jesús David Pérez Martínez.
Finalmente, el premio al mérito juvenil José Azueta, lo recibió Abril Guadalupe Barruecos González; el premio al mérito de la mujer Antonia Nava de Catalán, la recibieron Magdalena Valtierra García y Olivia Hidalgo Domínguez; el premio al mérito ecológico Wilfrido Álvarez Sotelo, lo recibieron Juan Manuel Bernal Aguilar y a nombre del grupo La Iguana Verde, Elino Villanueva González
Los reconocimientos fueron entregados ante unas 500 personas.
Habló a nombre de los galardonados, Olivia Hidalgo Domínguez, quien dijo que Guerrero atraviesa por una de las etapas más complicadas de su historia. Que la sociedad está lastimada por la corrupción, la violencia y la “ambición desmedida de aquellos que recibieron la oportunidad de gobernarnos.
Añadió que por ello, los guerrerenses “estamos obligados a no cansarnos y a seguir empujando para que el estado no siga siendo el botín de unos cuantos y un lugar donde no hay oportunidades y hacen falta salud, educación y empleo para muchos.
Demandó, sin embargo, “olvidar el rencor por aquellos que nos han saqueado y miremos al Guerrero que se esfuerza, que cree, que se compromete y que lucha sin desmayos.
Dijo que vale la pena vivir en un Guerrero honesto, responsable y talentoso.
Durante la ceremonia no se explicó cómo se determinó y cuáles fueron los argumentos que se tomaron en cuenta para la selección de los galardonados. Tampoco de mencionó el perfil de cada uno de ellos.
Al inicio de la ceremonia, el secretario de Gobierno informó que recibieron 150 solicitudes para recibir el reconocimiento y que de ellos se seleccionaron a los 33 galardonados.
