
Zacarías Cervantes
Chilpancingo
A más de tres años de que inició la construcción del Recinto Ferial de Chilpancingo, los trabajos se encuentran suspendidos y la obra registra entre el 70 y 80 por ciento de avance; esto, a cuadro meses de que inicie la organización de la edición número 200 de la Feria de Navidad y Año Nuevo.
En un recorrido realizado este jueves, se constató que las instalaciones se encuentran cerradas y abandonadas. Desde afuera se puede observar el material arrumbado y echándose a perder, aunque el presidente municipal, Gustavo Alarcón Herrera, ya anunció la ampliación del presupuesto, que sería el segundo desde que se comenzaron los trabajos en abril del 2022.
El 20 de abril del 2022 la gobernadora Evelyn Salgado Pineda y el entonces secretario de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), Román Meyer Falcón, dieron el banderazo de inicio de la construcción y remodelación del Recinto Ferial de Chilpancingo, con una inversión, se dijo entonces, de 269 millones de pesos.
Ese día, la gobernadora celebró: “Con esta inversión histórica de 269 millones de pesos es una aportación sin precedentes por parte de Sedatu”.
En el arranque de los trabajos estuvo también la presidenta municipal, Norma Otilia Hernández Martínez.
Meyer Falcón, indicó que la inversión que sería aplicada en este espacio “donde se realiza desde hace más de 200 años la Feria de Navidad y Año Nuevo en Chilpancingo, será de 269 millones de pesos en más de seis hectáreas del predio y se entregará a finales de este año”; es decir, los trabajos concluirían a finales del mismo 2022.
Sin embargo, más de un año después, el 26 de septiembre del 2023, comerciantes de distintos giros que se instalan cada año en diciembre durante la celebración de la feria tomaron las instalaciones en protesta porque los trabajos apenas habían avanzado en un 50 por ciento.
Denunciaron que supieron que los recursos se habían agotado y que los trabajos no avanzaban por falta de material y el incumplimiento de los pagos de salarios a los trabajadores, por lo que pidieron la intervención de la alcaldesa Hernández Martínez. Los comerciantes retiraron la protesta con la promesa de la presidenta de que la feria se realizaría ese año en las condiciones que estuvieran sus instalaciones.
Sin embargo, para marzo del 2024, la obra del Recinto Ferial aun distaba mucho de ser la “obra sin precedentes” que se prometió en 2022 y para entonces los gobiernos federal y estatal, informaron que la inversión alcanzaba los 327 millones de pesos y los trabajos tenían un 80 por ciento de avance, para entonces los trabajadores de la empresa Haba Proyectos, que firmó el contrato SEDATU-047-512-2022 por un monto de 269 millones 147 mil, 913 pesos, ya habían parado labores en tres ocasiones por la falta de pago de sus salarios.
Durante el anuncio del inicio de los trabajos, el 22 de abril del 2022, se informó que la obra contaría con un teatro al aire libre, un pabellón deportivo, un centro de skate park, pasillos con locales para comercio, viveros, galerías, canchas, barda perimetral y una alberca, pero esta última finalmente se canceló sin explicación de las autoridades de los tres órdenes de Gobierno.
Todas las áreas, inconclusas
A tres meses y medio de que comience la organización de la edición número 200 de la Feria de Navidad y Año Nuevo, todas las áreas siguen inconclusas.
De acuerdo con uno de los trabajadores de la obra que se encuentra suspendida desde enero pasado, cuando concluyeron las festividades decembrinas, los trabajos se encuentran en un avance del 80 por ciento. Sin embargo, el ex presidente del Comité de Comerciantes de la Feria, Mario García Venancio, consultado ayer, dijo que saben que las obras quedaron inconclusas en un 70 por ciento.
Las instalaciones se encuentran cerradas y en un recorrido realizado ayer, desde atrás del cerco perimetral se observa el material arrumbado en algunas áreas libres, sobre todo los troncos de bambú que servirían de pilares y forros de columnas y para techos de algunas pareas.
La mayoría de las instalaciones se observan en obra negra, sin acabados, sin instalaciones eléctricas ni red hidráulica. En el teatro del pueblo se encuentra instalada solamente la tubería y aún no cuenta con el techo.
El único que parece terminado pero que sigue en obra negra es la Plaza de Toros Belisario Arteaga
Los pasillos siguen sin pavimentar y en algunas partes ha crecido la hierba. Tampoco se ve que hayan construido los locales comerciales que reclamaron en septiembre del 2023 los comerciantes.
El abandono es evidente. A las 11 de la mañana de ayer cuatro trabajadores de la empresa encargada de la obra se vieron en su interior, pero no realizaban actividad alguna. Uno de ellos reconoció que desde enero, después de que se desocuparon las instalaciones tras la celebración de la feria de diciembre-enero pasado, ya no continuaron los trabajos.
Anuncia el alcalde ampliación del presupuesto
Este jueves, el presidente municipal Gustavo Alarcón Herrera, informó a través de su cuenta de Facebook que firmó un convenio con la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano (Sedatu) “que nos permitirá concluir y poner en marcha el espacio público del Recinto Ferial en San Miguelito”.
Escribió: “Con esta gestión aseguramos los recursos necesarios para transformar este lugar en un espacio digno, recreativo y comunitario para todas y todos”.
Sin embargo, no abundó de cuanto más será la ampliación del presupuesto.
Mario García Venancio, uno de los comerciantes que fungió como presidente del Comité de Comerciantes de la Feria en el 2023 y 2024, cuando realizaron las protestas por el retraso en la entrega de las instalaciones, declaró que los trabajos siguen inconclusos en un 70 por ciento y que no cree que en los tres meses que faltan, antes de que inicie la organización de la festividad, se terminen al 100 por ciento, pues explicó que la feria comienza a organizarse desde finales de noviembre.
Recordó que el año pasado la presidenta municipal Norma Otilia Hernández Martínez y funcionarios de la Sedatu firmaron un convenio en el que la dependencia federal se comprometió a terminar la obra en ese 2024, “pero no, no la terminaron en el 2022, como se comprometieron, tampoco en el 2023 ni en el 2024, y en este 2025 sigue inconclusa, fue una situación engañosa”, lamentó.
Aunado a la obra inconclusa, existe incertidumbre entre los comerciantes debido a que el alcalde anunció el lunes pasado que “ya se seleccionó” a la empresa que va a contratar el Ayuntamiento para que organice la edición 200 de la feria de Navidad y Año Nuevo de Chilpancingo, misma que por años organizó el patronato, integrado por los presidentes de los barrios históricos y ciudadanos.
García Venancio opinó que desde el punto de vista comercial, es posible que mejore la festividad. Sin embargo, dijo que a los chilpancingueños no les agradará la idea porque se terminará con la tradición y con los orígenes de la feria.
“Esta no es como otras ferias, esta es tradicional, surgió del barrio de San Mateo y ahora participan los otros barrios y colonias de Chilpancingo, es una feria del pueblo”.
La Feria de Navidad y Año Nuevo, también conocida como Feria de San Mateo, es la primera que comenzó a organizarse en el país. Inició en 1825. La segunda fue la de San Marcos, Aguascalientes, que inició en 1828.

