Lourdes Chávez
Chilpancingo
El presidente de Clubes Unidos Guerrerenses del Medio Oeste, Erasmo Salgado Jiménez, radicado en Estados Unidos, informó que las organizaciones de migrantes revisan escenarios de posibles redadas y deportaciones exprés del gobierno de Donald Trump, que comienza el 20 de enero de 2025.
En consulta telefónica desde Chicago, Ilinois, indicó que algunos representantes de organizaciones, que participan en el Frente Nacional de Migrantes, tuvieron una reunión con el secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, antes de Navidad, para comentar este problema.
Explicó que se está mencionando que las primeras deportaciones masivas serían en las ciudades santuario, como son Chicago, Los Ángeles y Nueva York.
En este sentido, indicó que el funcionario federal les informó de la contratación de 350 abogados afines, que brindarán asesorías por los derechos de la población migrante en los proceso de deportación.
Salgado Jiménez aseguró que el canciller expresó el apoyo de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y que el gobierno federal tiene dinero para apoyarlos, pero no dijo con cuánto, ni cómo van a apoyar a los más vulnerables, sin documentos de residencia en Estados Unidos.
Aclaró que por falta de tiempo, no pudo preguntar a De la Fuente “¿cómo podrían apoyar a aquellos que sean detenidos en la calle, en un camión, y que sean susceptibles de una deportación exprés? Donde no te dan tiempo de defender derechos ni de nada. No te dan tiempo de nada, dicen ‘no tienes documentos’, y te vas”.
Dijo que sin documentos y con algún tipo de delito federal, las personas no serán llevadas a juicio, que de manera directa se les saca del país. Los migrantes que no pueden pagar impuestos, son considerados evasores, lo que es un delito federal, que haría factible la deportación exprés.
Adelantó que uno de los países receptores de migrantes es México. Así que “a los que somos mexicanos no nos van a enviar a otro lado”.
De la reunión con De la Fuente, el 19 de diciembre, indicó que algunas personas, con diferentes enfoques, estaban más interesados en las campañas de Registro Civil para tramitar las actas de nacimiento, cuando el tema era la política migratoria del próximo gobierno.
Aunque los funcionarios mexicanos dijeron que querían escucharlos y responder a sus preguntas, luego se excusaron para retirarse, pues se les iba el avión.
El líder de los migrantes adelantó que Donald Trump ya comenzó la integración de su gabinete, con funcionarios que como él, tienen posiciones duras.
También señaló que Trump “es muy hablador”, cuando dice que le van a quitar la ciudadanía a los hijos de los migrantes.
Puntualizó que aquel país es de leyes y que cambiar la 14 enmienda de la Constitución, sobre los derechos civiles, no sólo depende del presidente ni de las cámaras, también de los jueces.
Pero la legislación de migración es un asunto federal, donde no intervienen los gobernadores de los estados, aclaró.
Añadió que la recomendación que hacen como organizaciones, es que quien tenga hijos nacidos en Estados Unidos, deje un escrito firmado sobre la patria potestad de quienes sean menores de edad, para que se queden con sus familiares y no se los lleve el gobierno.
Del mismo modo, se recomienda que si llegan agentes federales a sus domicilios no abran la puerta ni contesten, porque difícilmente van a llegar órdenes para poder ingresar a los domicilios si no les dan acceso.
Estiman que si se aplica la política dura contra migrantes, los primeros deportados serían las personas que tienen el registro de algún tipo de delito, incluidos aquellos que fueron sacados del país “de manera voluntaria” por primera vez y volvieron a entrar al país sin papeles.
También se mencionan más de 55 mil personas presas, con grillete, bien ubicadas en todo el país, que podrían ser deportados.
Reconoció que es difícil avanzar en las reuniones comunitarias, porque mucha de la gente que tiene su situación migratoria solucionada, se olvida de los demás.
Consideró que las nuevas generaciones de migrantes se enfrentan a condiciones más difíciles a las que enfrentaron ellos al llegar a EU.
“Nuestra gente no tiene permisos de trabajo, no tienen tantas opciones”, indicó.
También lamentó que muchos hijos de migrantes que ya solucionaron su situación migratoria, “adoran a Donald Trump” a pesar de que saben que no los va a ayudar.
