
Luis Blancas
Chilpancingo
Vecinos del fraccionamiento SUSPEG denunciaron que agentes de la Unidad Especializada Contra el Secuestro catearon sin mostrar una orden al menos seis casas y se robaron sus pertenencias, además detuvieron a cuatro vecinos en la operación la noche del martes.
Ayer en un recorrido en el fraccionamiento no se observó vigilancia policiaca luego de la balacera de la noche del martes, y la casa abandonada de dos pisos donde ocurrió el enfrentamiento tenía más de 100 impactos de bala de distintos calibres en la fachada.
Vecinos relataron que después de las 8 de la noche del martes niños, jóvenes y adultos estaban jugando en la calle Costa Grande, mientras que comerciantes de antojitos mexicanos y dulces vendían sus productos como en cualquier día.
Informaron que llegaron unos 30 policías vestidos de civil caminando haciendo disparos al aire y en contra de los ciudadanos que se encontraban en la vialidad jugando, lo que provocó miedo y zozobra y se metieron corriendo a sus casas.
“Llegaron atacar a las personas que estaban aquí jugando, jamás dijeron que iba ser una revisión o algo, llegaron a matar sin importarles quién estuviera en la calle, nos dio mucho miedo porque no sabíamos qué hacer ni cómo proteger a nuestras familias”, declaró.
Una vecina quien se reservó su nombre contó que los agentes de la Policía Ministerial atacaron a balazos a una casa de dos pisos, donde murió un señor, “estuvo muy fea la balacera duró más de media hora y todos los vecinos nos metimos a nuestras viviendas para refugiarnos para no ser víctimas de las balas perdidas”.
Comentó que a la víctima no la conocía porque no vivía en la casa, sólo llegaba esporádicamente al fraccionamiento y hacía fiestas con sus amigos.
Agregó que catearon al menos seis viviendas sin mostrar una orden y los oficiales se robaron pantallas, teléfonos celulares, computadoras, ropa y dinero en efectivo. “Los policías no presentaron ningún gafete o un documento para realizar este operativo, ellos entraron a la fuerza, de las viviendas de algunos vecinos se llevaron sus pantallas, sus pertenencias y ropas, ellos se anduvieron metiendo a casas nadas más así o las seleccionaban, pero se metieron a nuestras casas”, denunció.
Dijo que los cuatro detenidos de los seis que presentó la Fiscalía que presuntamente los acusan de secuestro son vecinos del fraccionamiento, “a ellos los conocemos, pero está raro que los detuvieran si ellos viven aquí”.
Otra vecina que vende palomitas afuera de su casa contó que al ver a los civiles armados entró a su vivienda con su familia para protegerse de la balacera, y su vehículo Tsuru rojo que estaba estacionado afuera fue alcanzado por tres impactos de bala en el parabrisas y en la cajuela.
Afirmó que los policías ministeriales con una actitud prepotente irrumpieron en su casa de dos pisos y con patadas abrieron la puerta de la entrada y de dos cuartos de sus hijos, “imagínense estos que se dicen policías no mostraron ningún documento del cateo y entraron a mi casa, nos dio mucho miedo que nos fueran a hacer algo, pensamos que eran delincuentes porque no estaban uniformados, gracias a Dios no se robaron nada pero sí nos dio mucho miedo”.
Los vecinos informaron que presentarán una denuncia en la Comisión Estatal de Defensa de los Derechos Humanos (Codehum), y exigieron al gobernador Héctor Astudillo Flores presencia policiaca en el fraccionamiento para que no ocurra otro hecho violento, “ya nos quedamos con ese temor, ya no podemos dormir a gusto, así como llegaron anoche tenemos miedo y preocupación porque tenemos niños chiquitos que viven con nosotros”, declaró una madre.
La noche del martes una persona de la que no se indicó el sexo liberada, un hombre muerto, seis detenidos y al menos cuatro casas cateadas dejó una operación en la que hubo una balacera en el fraccionamiento SUSPEG.
