El caso de los sacerdotes se sobrepolitizó, dicen sus abogados

Por presión del gobierno estatal el juez dictó formal prisión, reiteran. Hay posibilidad de que si el asunto va a juzgados federales se logre la libertad de ambos, confían

 

Zacarías Cervantes

 

Chilpancingo

 

Los abogados de los dos sacerdotes procesados por el asesinato del presidente municipal de Xalpatláhuac, Lorenzo Ruiz Villarreal, coincidieron que el caso se “sobrepolitizó”, y que por ello la resolución del juez Jesús Campos Ramírez, quien les dictó el auto de formal prisión la tarde del jueves pasado, obedeció más a intereses políticos que con apego a la ley.

Por ello indicaron que en vez de apelar la resolución del Juzgado ante el Tribunal Superior de Justicia del estado recurrirán al amparo de la justicia federal, toda vez que hay posibilidad de que si el caso sale de los juzgados locales a los federales “con los elementos a su favor sean puestos en libertad”.

El abogado José Ramírez Villalba, quien junto con su padre Pedro Ramírez Millán llevan el caso del sacerdote Ernesto García Rodríguez, señaló que en la resolución del juez pesó más el criterio político, y calificó como un “absurdo” que haya asentado en el documento que se evidenció que hubo “consenso” entre los dos sacerdotes para la comisión del delito.

Indicó que esa es una aseveración que no probó el juez, pues de ser así implicaría que había un acuerdo de los dos sacerdotes para agredir al presidente municipal y a su hijo cuando no ocurrió así, “no es verdad que hubo acuerdo y la única intervención en los hechos fue arrebatar el arma para evitar que se siguiera disparando”.

Por ello señaló que en vez de recurrir a la apelación acudirá al Poder Judicial de la Federación, “donde ya no haya influencia del gobierno estatal para decidir sobre el caso”.

Por su parte, el abogado del sacerdote Lorenzo Cuéllar Vázquez, Pablo Santana Alfaro, dijo que aún analizará la resolución del juez, pero dijo que de entrada se aprecia que el funcionario judicial actuó “sin elementos suficientes, y con ello nos causa un agravio”.

Y es que dijo que no se tomó en cuenta que su cliente “actuó en defensa propia cuando era agredido por quienes iban en el grupo del alcalde Ruiz Villarreal y su hijo Ruiz García.

Indicó que ese esa será su carta ante las instancias federales; “demostrar la legítima defensa ante el peligro de perder la vida a manos del presidente municipal y su hijo”, que los agredieron. Lo anterior a pesar de que en la declaración que hizo ante el juez el padre Lorenzo Cuéllar, fue en el sentido de que la pistola se disparó durante un forcejeo con el presidente municipal.

El abogado Santana Alfaro también señaló que la resolución del juez se dio así porque convenía a los intereses políticos del Ejecutivo estatal, “el gobernador no quiere escándalos ahorita y si los sacerdotes eran puestos en libertad de alguna manera se generaría alguna inquietud”, indicó.

Piden perdón sacerdotes a pobladores y familiares del alcalde de Xalpatláhuac

“Curas diablos, queremos justicia”, gritos durante la misa

 

Liturgia en la parroquia de la cabecera municipal con el cuerpo del alcalde victimado. Rechazan que el obispo Alejo Zavala pretenda defender a los ministros involucrados en el crimen

Ezequiel Flores Contreras Xalpatláhuac Como un acto de reconciliación, la tarde de ayer siete sacerdotes católicos de la diócesis de Tlapa oficiaron una misa en la parroquia de Xalpatláhuac, en donde estuvo presente el cuerpo del alcalde de ese municipio victimado por un sacerdote el pasado miércoles.

Durante la misa, dirigida por Antolín Casarrubias y Mario Campos, clérigos que participan activamente en impulsar la creación de la Policía Comunitaria en la región de la Montaña, los curas pidieron perdón a los familiares y pobladores.

Sin embargo, algunos campesinos –en estado de ebriedad–, externaron su inconformidad gritando en el interior de la iglesia: “Curas diablos”, “lo que queremos es justicia”.

Los párrocos rechazaron que el obispo, Alejo Zavala pretenda defender a los sacerdotes involucrados en el crimen del alcalde priísta. Se pronunciaron porque se esclarezca el asesinato y que se castigue a quien resulte responsable.

Inmediatamente después de que concluyó la misa, los dos sacerdotes adscritos en el municipio de Xalpatláhuac comenzaron a sacar algunos artículos personales del curato, ante las advertencias y amenazas que hicieron varios campesinos en contra de los sacerdotes católicos.

Cohetes, música de viento y

salvas durante el entierro del alcalde priísta

Por otro lado, un río de gente se dirigió al panteón del lugar, llevando el ataúd del alcalde, Lorenzo Ruiz Villarreal para sepultar sus restos. Sobre las calles de tierra de Xalpatláhuac se escuchaba la música de viento, los cohetes y el llanto de los familiares y amigos del alcalde priísta.

“Échense las que mero le gustaban al profesor”, se le escuchó decir a un campesino, que tambaleándose y con voz entrecortada sugirió algunos temas, entre ellos: “20 mujeres de negro” y “Cruz de olvido”.

Cuando el ataúd se encontraba frente al panteón, los policías municipales accionaron sus armas, escopetas y pistolas, en varias ocasiones. Antes de sepultar al alcalde, el síndico municipal, Alfredo Lozada Zurita dirigió un mensaje.

Pidió calma a la población y resignación a los familiares del alcalde priísta asesinado y agradeció a los alcaldes del mismo partido que acudieron al sepelio, entre ellos el de Eduardo Neri, Bertín Sánchez y el de Zitlala, Noé Ramos.

En ese momento, ayudado por unas muletas entró al panteón el hijo del alcalde de Xalpatláhuac, Lorenzo Ruiz García, quien fue herido en la pierna izquierda el mismo día en que el sacerdote Lorenzo Cuéllar victimó a su padre en Cualac.

Por la mañana, el senador del PRI, Héctor Astudillo Flores estuvo por un instante en el sepelio del alcalde asesinado, y al ser abordado antes de que se retirara, Astudillo Flores calificó a Lorenzo Ruiz como “uno de los pocos” alcaldes que se mantuvo firme, apoyando su proyecto político.

Durante el sepelio, el sacerdote Mario Campos oficio una misa en el domicilio del presidente municipal victimado, a petición de los familiares, sin embargo, un campesino que se dijo primo hermano del fallecido gritó: “¡Curas hijos de su puta madre, diablos, asesinos!”, inmediatamente fue sacado a rastras del lugar.

Convoca Aguirre Franco a los laicos católicos a que auxilien a los sacerdotes

Son insuficientes para atender la demanda, dice el arzobispo de Acapulco

Karina Contreras

El arzobispo de Acapulco, Felipe Aguirre Franco, reconoció que no hay suficientes sacerdotes para atender a los fieles católicos y dijo que los laicos tienen que auxiliarles para llevar la palabra de Dios.

El prelado encabezó la misa crismal en la catedral de Nuestra Señora de La Soledad junto con el arzobispo emérito, Rafael Bello Ruiz, y el obispo auxiliar, Juan Navarro Castellanos; acudieron además los 75 sacerdotes de las parroquias que conforman la diócesis de Acapulco.

En una emotiva ceremonia religiosa donde se dieron cita numerosos católicos, Felipe Aguirre Franco llevó a cabo la ceremonia de la consagración del santo crisma y la bendición de los santos óleos, es decir, en ella se bendijeron los aceites y el agua que serán utilizados para las diferentes ceremonias que lleva a cabo la iglesia durante todo el año en las parroquias que conforman la diócesis.

Durante la misa crismal los sacerdotes también renovaron sus promesas sacerdotales ante los máximos jerarcas de la iglesia del puerto, donde se comprometieron a seguir sirviendo a Dios.

Durante la misa, Aguirre Franco reveló que hay personas que le han pedido que le manden sacerdotes o religiosas a algunas comunidades, ya que “los enemigos de las religión católica son insistidores”.

Dijo el prelado que el problema que tienen es que los sacerdote y religiosas no alcanzan, por lo que dijo que son los laicos los que tienen que tomar la responsabilidad del Espíritu Santo y que sean ellos los que anuncien a los demás la fe en Cristo.

Los laicos debe forjarse para ser llamados a servir a Dios, mientras los sacerdotes tienen la obligación de seguir fomentando la vocación constante en los laicos.

Destacó que en Guerrero es indudable que hay “una primavera vocacional” que es preciso acrecentar todavía. “No basta con los sacerdotes, sino también de la actividad de los laicos para promover la palabra de Dios y promover el acercamiento”, dijo el arzobispo.