Recomienda la Codehum a la titular de Salud modernizar por completo el Semefo

 * Encuentra diversas deficiencias graves

 * El personal que labora en las instalaciones está expuesto a contraer enfermedades contagiosas, se advierte

 Zacarías Cervantes, corresponsal, Chilpancingo * La Comisión Estatal de Defensa de los Derechos Humanos (Codehum), recomendó a la titular de la secretaría de Salud, Verónica Muñoz Parra, “modernizar la infraestructura del Servicio Médico Forense (Semefo) en todo el estado, ampliar su cobertura y proveer de los recursos humanos y materiales necesarios para el óptimo desempeño de las actividades en sus instalaciones”.

Ello luego de que en una revisión, personal de la Codehum constató deficiencias graves en la infraestructura, falta de equipo y condiciones insalubres en que labora el personal de esas instalaciones en el estado. Encontró asimismo, la necesidad de ampliar la cobertura a otras partes del estado como Tierra Caliente, Costa Grande, Costa Chica y Montaña.

En la recomendación 009/2004 se menciona que por ejemplo en las instalaciones del Semefo de Acapulco se reportó la carencia de todo tipo de material de oficina, de intendencia, material forense e instrumental quirúrgico para las necropsias.

El personal también denunció que para el levantamiento de los cuerpos se trasladan con personal del Ministerio Público y peritos de la Procuraduría de Justicia y que por la falta de equipo adecuado existe el riesgo de que el personal que trabaja en las instalaciones están en riesgo de contraer enfermedades contagiosas como VIH-sida, tuberculosis, micosis y tétano”.

El personal del Semefo de Acapulco también demandó que se hagan supervisiones cada dos meses por parte del personal de la secretaría de Salud para que constaten la dotación del material y los recursos suficientes y de manera oportuna, toda vez que hay veces que se pasan cuatro meses sin agua de llave y que el líquido lo consiguen por medio de pipas.

De esta manera destacan que el agua es insuficiente para ejecutar sus trabajos, debido a que después de cada necropsia tienen que lavar tanto el material, las planchas y las instalaciones.

El personal también exigió que periódicamente se revise y se dé mantenimiento a la cámara frigorífica, ya que en ocasiones se llega a descomponer y esto afecta su trabajo por el clima y en ocasiones por el estado de conservación de los cadáveres.

Mientras tanto en las instalaciones de Taxco el personal de la Codehum detectó que las instalaciones son inoperantes, ya que se carece de una oficina y sólo se cuenta con un local para hacer las necropsias y la cámara frigorífica se encuentra sin funcionar.

El personal también denunció que por la falta de equipo y el material necesario, están en riesgo de contraer enfermedades como sida, hepatitis y tuberculosis.

En tanto que en el Semefo de Iguala se detectó que se carece de unidades para el traslado de los cuerpos y que las instalaciones funcionan “sin ningún material proporcionado por la secretaría de Salud” y que todo es prestado por las funerarias.

En estas instalaciones el personal carece de materiales y de uniformes y que las máquinas en las que se elaboran los dictámenes son particulares. En este caso el personal también dijo que está en riesgo de contraer enfermedades.

En Chilpancingo la Codehum encontró que las camas del personal que se encarga de las guardias se encuentran sin sábanas o sin cobertores.

En este caso el director del Semefo, Edgar Lemus Delgado, informó al personal del organismo la carencia de formol para el tratamiento de los cadáveres y el personal del organismo constató que la cámara frigorífica estaba descompuesta.

“Es importante puntualizar el riesgo tan grave que representa tener un cuerpo sin preparar, ya que en el caso que nos ocupa es evidente agravándose por los insectos, como las moscas que son verdaderos vectores de transmisión y que representan una fuente de infección para la población cercana, incluyendo personal médico y paramédico que labora en dicha área”, concluye en este caso el personal que llevó a cabo la revisión.

El organismo también encontró que se requiere que se amplíe la cobertura a Coyuca de Catalán y Arcelia en la Región de la Tierra Caliente, así como en la Costa Grande, toda vez que no existen instalaciones ni en Zihuatanejo en donde la Procuraduría de Justicia del estado sólo estableció un convenio para que se hagan las necropsiaspor medio de la empresa Agencias de Inhumaciones del Pacífico”.

El organismo también considera que la cobertura del Semefo debe ampliarse a la región de La Montaña y a la Costa Chica.

Por estas deficiencias, el organismo emitió la recomendación 009/2004 con fecha 17 de febrero en la que en primer término recomienda a la titular de la secretaría de Salud que instruya a quien corresponda para que se elabore un diagnóstico de las diversas áreas del Servicio Médico Forense y se proceda a efectuar una evaluación sobre su situación actual.

La secretaría de Salud aún no ha informado al organismo de derechos humanos del cumplimiento de la recomendación, según informó el presidente, Juan Alarcón Hernández.

En 2003, 22 mujeres fueron asesinadas en Acapulco, según datos del Semefo

  * Registró 71 muertes violentas y cuatro suicidios

 Jorge Nava * En el año 2003, en Acapulco, 71 mujeres murieron por causas violentas, y de ellas 22 fueron víctimas de asesinatos cometidos con armas de fuego, armas punzo cortantes, o ahorcadas o degolladas, según los registros oficiales.

El Servicio Médico Forense (Semefo) dependiente de la Secretaría de Salud del gobierno del estado realizó necropsias a 121 mujeres que en el año 2003 fueron trasladadas a sus instalaciones para determinar las causas de muerte.

Les practicaron necropsia a cuatro fetos femeninos, a 13 mujeres con edades de 0 a 10 años; 14 de 11 a 20; 17 de 21 a 30; 17 de 31 a 40; 14 de 41 a 50, siete de 51 a 60; 15 de 61 a 70.

En lus estadísticas se encontró que murieron once mujeres de 71 a 80 años de edad; ocho de 81 a 90 y una de 91 a 100 años.

De acuerdo con esos grupos de edades, las mujeres que más murieron son las de 21 a 30, y de 31 a 40 años, con 17 casos respectivamente.

En ese registro se encontró que murieron 27 mujeres por atropellamientos de vehículos en la vía publica, víctimas de traumatismo, traumatismo craneoncefálico o politraumatismo.

Otras causas de muerte fueron accidentes no provocados por otras personas, donde murieron 22, unas por caídas, otras por traumatismo, bronco aspiración, o embolia, infarto pulmonar o politraumatismo, ocurridos en choques en vehículos conducidos por ellas mismas.

Además, en 2003, cuatro mujeres se suicidaron en Acapulco.

Hubo 22 mujeres que murieron degolladas, ahorcadas, violadas y fracturadas del cuello, por legrado uterino, o por heridas con arma de fuego o instrumentos punzo cortantes.

Dos mujeres murieron por quemaduras de tercer grado e intoxicación de bióxido de carbono.