(Primera parte)
Cuando se cumple la primera quincena del último mes del año, y con la cruda general por la fiesta de la guadalupana que congregó, como siempre, a millones de fieles en capillas, templos e iglesias de todos los pueblos, y en la basílica de la ciudad de México, dando inicio a las fiestas decembrinas, resulta conveniente hacer un recuento de lo más sobresaliente sucedido en el mundo, en el país y en el entorno local.
La Conferencia de la Naciones Unidas por el Cambio Climático realizada a principios de noviembre en la ciudad amazónica de Belem, en Brasil, a pocos satisfizo por la falta de un “mapa de ruta” como le llaman los especialistas al rumbo que debe seguir de la transición energética, y un compromiso serio y claro para detener la deforestación, mientras el aumento de la temperatura y su impacto en las diversas expresiones de vida es un hecho que contradice posturas reaccionarias como la del presidente estadunidense Donald Trump quien asegura que no siente el aumento del clima y por eso califica al fenómeno del calentamiento global y a los que luchan por su control, como una “gran estafa” que contradice a la ciencia y propone medidas que afectan a la economía y soberanía de su país, al que ha retirado su representación en las reuniones para reducir la emisión de gases de efecto invernadero.
Pero quizá más grave es la guerra arancelaria que desató contra prácticamente todo el mundo que comercia con el país más rico y poderoso de la tierra, en momentos en que muchos anuncian el declive del imperio y que Trump quiere revertir o contener, apostando a que sean los millonarios quienes lo salven, por eso los apapacha con toda clase de facilidades salvándolos del obigatorio pago de impuestos.
La millonaria suma de recursos ahorrados por la reducción del presupuesto con el que se financiaban programas sociales para su pueblo y como ayuda a los países pobres, Donald Trump los está destinando al proteccionismo de su mercado contradiciendo la doctrina capitalista sobre el libre mercado.
Con el empeño de volver a los tiempos pasados aunque contradiga a la historia, Trump se propone que Estados Unidos vuelva a ser la superpotencia emergida después de la Segunda Guerra Mundial cuando se convirtió en el gendarme del mundo y ahora busca, sin pudor, reimplantar la doctrina Monroe que su homólogo, el presidente James Monroe, impuso en 1823 pregonando que América era para los americanos, reputándose como tales solo los ciudadanos de su país y mirando al continente como su patio trasero frente al colonialismo europeo, doctrina con la que justificó su intervención militar en nuestros países como sucedió con México cuando nos arrebató poco más de la mitad del territorio.
Este año fue también evidente la emergencia de China como la nueva potencia mundial, presente en todos los rincones del mundo, con un comercio incontenible y tan superior que mereció de Estados Unidos un trato especial en la guerra arancelaria, con resultados contraproducentes para la potencia que decae.
No podemos dejar en este recuento el drama que sufre el pueblo palestino a manos del genocida gobierno de Israel con el apoyo estadunidense ante el pasmo del resto de los países del mundo cuyos gobiernos se mantienen callados por conveniencia y por miedo, mientras otros comparten la acción genocida que encabeza el primero ministro Benjamín Netanyahu, esperando hacerse del territorio de Gaza como único botín de los pobres palestinos.
En ese recuento de los dramas no debemos olvidar el provocado por la guerra de Rusia y Ucrania contra sus pueblos, que parece administrarse a conveniencia de las potencias del mundo que en la región del Dombas ensayan el uso de las más mortíferas y caras armas de guerra, teniendo como interés primordial el control de los minerales estratégicos y de las llamadas tierras raras, así como los campos que son potencia mundial de granos como maíz y trigo.
Más cerca de nosotros está presente la amenaza latente de invasión estadunidense contra Venezuela y Colombia con un despliegue militar nunca antes visto, que con el pretexto de combatir el narcotráfico es una amenaza que pretende dislocar la vida en esos países incluida la isla de Cuba cuyo gobierno ahora denuncia el impacto directo contra su economía que causa la incau-tación estadunidense del barco venezolano Skipper, cargado con casi 2 millones de barriles de petróleo para su abastecimiento, en el más puro acto de piratería como lo han calificado los 121 países llamados No alineados que apoyan a la isla caribeña.
Tanto el presidente Nicolás Maduro como Gustavo Petro se preparan contra la eventual invasión de sus países cuyas consecuencias son impredecibles porque incluyen aliados poderosos como los chinos y rusos, mientras sus conciudadanos venezolanos y colombianos sufren desde ya los ataques que comenzaron en alta mar contra pequeñas embarcaciones de pescadores bombardeadas sin misericordia, violando flagrantemente las leyes internacionales de libre tránsito y causando la muerte violenta de sus ocupantes a quienes califican como narcotraficantes sin aportar pruebas. .
En el orden nacional, los mexicanos cerraremos el año siendo testigos del alza en el prestigio y la popularidad de la presidenta Claudia Sheinbaum la cual, según las encuestas conocidas, van del 74 al 79 por ciento, mientras que en la aplicada semanalmente por Enrique Galván Ochoa en La Jornada, con un universo de 5 mil lectores, el 93 por ciento califica a su liderazgo como digno, fuerte y orgulloso.
Los logros más patentes de su gobierno a los ojos de los me-xicanos han sido el avance en el proyecto del desarrollo de ferro-carriles de carga y pasajeros para facilitar la movilidad en el país desde Oaxaca, Veracruz, Chiapas, Tabasco y el resto de la península, hasta el centro y norte del país.
La nueva ley de aguas recientemente aprobada por el Congreso ha sido vista como una acción de justicia para los millones de sedientos que gastan una parte importante de sus ingresos para adquirirla como una mercancía más, debido a su acaparamiento por parte de los beneficiarios de siempre, empresarios y políticos del PRIAN que hacían negocios millonarios con ese vital líquido.
Con la nueva ley de aguas, en el futuro será previsible que en los hogares de muchas ciudades se produzca el milagro de que en vez de aire, las llaves abiertas lleven agua como antes sucedía.
Igual de contentos estarán los trabajadores con el anuncio del aumento del 13 por ciento al salario mínimo a partir del primero de enero del año 2026, siguiendo la ruta de Andrés Manuel López Obrador de atender primero a los pobres.
En ese mismo tema de la justicia debemos festejar que nuestra paisana Ernestina Godoy se convirtió en relevo de Alejandro Gertz Manero en la Fiscalía General de la República que, suponemos, desempolvará el rezago en materia de persecución del delito, la cual comenzó con la detención del acaparador del agua en Chihuahua, el ex gobernador Cesar Duarte quien desde la cárcel tendrá que responder la acusación por 11 delitos locales y uno federal relacionado con peculado.
Más cercano a nosotros los guerrerenses es la previsible realización del Paseo del pendón, evento anual que anuncia en Chilpancingo el inicio de la feria de Navidad, que significa un respiro para el comercio local informal, victima inmediata de la presencia de la “maña” en la vida de todos porque sigue sin control. Y como parte de esa fiesta, la conmemoración, ahora a cargo del gobierno del estado, del natalicio del maestro normalista y guerrillero Lucio Cabañas Barrientos quien es recordado po el también maestro Félix Echeverría Barrera, que fue compañero suyo en la escuela de Ayotzinapa, como un joven con carisma, sencillo, desprendido, solidario, orador excepcional y siempre cercano a la gente, recordándonos que “Ser pueblo, hacer pueblo y estar con el pueblo” es una frase que acuñó el guerrillero atoyaquense con su conducta ejemplar.
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