Alex Serna

No lo conocí personalmente aunque anduvimos los mismos caminos. Supe de su desaparición el mismo día 20 de junio en que cundió la alarma de sus seguidores. Me refiero al periodista y activista medio ambiental de Zihuatanejo Manuel Alejandro Mora Serna, conocido en las redes sociales como Alex Serna cuyo cuerpo fue encontrado sin vida tres días después y entregado con carácter de desconocido al Semefo de Zihuatanejo donde permaneció casi 15 días cuando su familia lo identificó.
El hecho es sumamente grave porque refleja no solo el riesgo en el que vivimos los habitantes en esta parte del estado por el alto índice de homicidios registrados, sino porque se trata de un periodista de prestigio que había denunciado que sufría acoso, intimidación y amenazas de muerte por sus reportes.
El trabajo valiente de este joven periodista que se sobrepuso al miedo que inhibe la participación social para defender el patrimonio común, no puede sumarse a la impunidad que viven los delincuentes que actúan como si no hubiera leyes ni autoridad. Debemos exigir el esclarecimiento de los hechos y que los autores reciban el castigo merecido porque solo de esa manera se reivindicará el ambiente de libertad requerido para denunciar los delitos cometidos por quienes a falta de una cultura de la legalidad recurren a los medios más atrasados de fuerza coerción y muerte para lograr sus propósitos aviesos pasando por encima de leyes, instituciones y personas.
Las autoridades de los tres órdenes de gobierno están obligadas a investigar e informar de cada uno de los casos que Alex Serna calificó de delitos ambientales cometidos en la región de la Costa Grande de Guerrero.
Las condiciones en las que fue encontrado el cuerpo del periodista de 39 años son una muestra del grado de impunidad con la que actúan los delincuentes que acabaron con sus vida, al depositarlo en un tambo de plástico azul abandonado en la orilla de la carretera costera Acapulco Zihuatanejo en las inmediaciones de los municipios de Petatlán y Técpan, es también un mensaje de los autores del crimen contra quienes quieran alzar la voz para denunciar los delitos ambientales que tanto proliferan.
Alex Serna era sin duda un periodista ambiental muy valiente, que realizaba sus investigaciones y denuncias con no poca audacia y decisión trabajando prácticamente solo, sin ninguna cobertura más que la que le daban sus casi 30 mil seguidores.
La osadía con la que investigaba y documentaba los casos que denunciaba lo exhibía como persona conocedora del tema ambiental y lo hacían notorio frente al ambiente de miedo que domina a la sociedad. Era por eso un hombre vulnerable que actuaba como si hubiera desconocido los antecedentes de la lucha ambiental y su secuela de agresiones, tortura, cárcel y muerte de activistas en esta región.
Alex Serna no tomó en cuenta que las autoridades de los tres órdenes de gobierno actúan con total sometimiento a los poderes fácticos que dominan la región.
Fue en su tierra natal de Técpan donde por primera vez se dio una lucha organizada en defensa del bosque, origen de la empresa estatal conocida como Forestal Vicente Guerrero en los años setenta del siglo pasado.
Allí nació la Unión de Ejidos Rubén Figueroa cuya organización sirvió para legalizar el saqueo del recurso forestal que se vendía a la empresa estadounidense Boise Cascade que lo embarcaba en el puerto Vicente Guerrero.
De la Organización Ecologista de la Sierra de Petatlán y Coyuca de Catalán fueron los campesinos Teodoro Cabrera y Rodolfo Montiel los detenidos y torturados por el ejército y luego encarcelados a principios de los noventa como si hubieran sido delincuentes cuando solo querían que cesara el saqueo de sus bosques porque veían que la deforestación erosionaba el suelo, provocaba más calor y secaba los ríos.
Después de largos años de movilización de organizaciones locales y nacionales como Tlachinollan, Agustín Prodh, con el apoyo de Greenpeaca, Amnistía Internacional y Sierra Club, fueron puestos en libertad junto con Felipe Arreaga Sánchez.
Desde finales del pasado siglo estaba vedado para el personal de la Semarnat el acceso al bosque y cuando por fin la Profepa, durante el gobierno de Ernesto Zedillo, cuando Julia Carabias Lilo era titular de la Semarnat, ordenó una auditoria ambiental a los aserraderos de la zona que confirmó lo que ya sabían los campesinos ecologistas, que actuaban de manera ilegal y explotaban el bosque a tabla rasa.
Alex Serna era muy joven cuando en Zihuatanejo la comunidad se movilizó para defender la bahía de la contaminación provocada por el sistema colapsado del drenaje de la ciudad y contra la pretensión del gobierno panista de Vicente Fox para entregar a la iniciativa privada nada menos que la explotación de la bahía que el entonces director del Fonatur, John McCarthy, promovía como terminal de cruceros para que los dueños del hotel Puerto Mío, los mismos que construyeron el Espigón de piedra que modificó las corrientes marinas, la explotaran.
El saqueo de arena, piedra, grava y agua ha sido de todos los días hasta hacerse dramática la situación en que están los lechos de los ríos. Sus explotadores tienen grandes parques de maquinaria y flotas de camiones y pipas como ganancia de la comercialización de esos recursos que extraen como si tuvieran la escritura de los ríos.
Los pobladores ribereños ven con preocupación e impotencia la extracción irracional de esos recursos y la inacción de las autoridades, sin atreverse a denunciar porque significa enfrentarse a las cuadrillas de vigilantes privados que cuidan el saqueo.
Las empresas inmobiliarias son otro mal ligado al turismo, es como el huachicol en este sector. Los fraccionamientos crecen como los hongos en tiempo de lluvias y lo hacen sin el mínimo respeto por las áreas naturales protegidas, manglares, humedales y zonas vulnerables porque tienen de su lado a las autoridades que los encubren.
La zona federal marítimo terrestre está infestada por invasiones y contaminación.
Nos causó estupor conocer la construcción de lo que parece ser una alberca en la bahía del Palmar de Ixtapa, frente al hotel Brisas aprovechando un promontorio de rocas que emerge del mar.
Resulta que allí algún caprichoso inversionista, quizá hasta extranjero, de esos que se sienten dueños de todo el terreno que pisan, está afectando a todo el ecosistema a ojos vista.
Si no ha sido por el reportaje de Alex esta obra continuaría realizándose a espaldas de la población porque solo está a la vista de quienes viven en esa parte exclusiva de los ricos donde se encuentra la casa que compró Emilio Lozoya, el corrupto y flamante director de Pemex en el gobierno de Enrique Peña Nieto.
La última denuncia de nuestro sacrificado periodista ambiental fue contra una empresa extranjera que desde hace años estableció en el municipio de la Unión una planta deshidratadora de mango donde explota a decenas de mujeres sin respetar las leyes laborales. Esta empresa contaminante del agua que consumen los pobladores del pueblo a Saladita ha respondido que cumple cabalmente con la normatividad ambiental sin que se conozca ninguna opinión de la Semarnat que lo confirme.
Por todo esto es que se hace urgente la investigación de la muerte del periodista y el castigo de sus autores, esa una exigencia de la sociedad que las autoridades no pueden seguir ignorando como en otras ocasiones. De eso depende que creamos en que ha habido un cambio de régimen para progresar.

 

A cuenta de qué, senador

En memoria de Alex Serna, el joven y valiente defensor del medio ambiente en la Costa Grande.

Alguien debería preguntar al senador Félix Salgado Macedonio a cuenta de qué contraviene los acuerdos y disposiciones de su partido irrumpiendo en un proceso electoral que para él está prohibido, pues las consecuencias que puede tener su determinación de realizar por su cuenta una gira por el territorio guerrerense pueden afectar la pretendida unidad que se quiere fortalecer al interior de Morena, convirtiendo su actuación en una versión provinciana y no por eso menos dañina de lo que significó el inicio del porfiriato en el país cuando el entonces joven dictador oaxaqueño inició su larga dictadura apoyado por testaferros y miembros fieles de su entorno que le hicieron creer que era el destinado a gobernar el país con los métodos siempre eficaces de la represión a manos de sus sanguinarios colaboradores.
Aunque hasta la fecha ninguno de los aspirantes a la coordinación estatal de los comités por el cambio se ha quejado del daño que puede provocar la intromisión del senador con licencia en el proceso de selección, y hasta se ha dado el caso insólito de que uno de ellos, Marcial Rodríguez Saldaña le ha pedido a Félix su apoyo en la contienda, el hecho es que su actuación tiende a distorsionar un proceso electoral que se requiere terso y transparente.
El senador debería explicar a la militancia la razón que le mueve a indisciplinarse pasando por alto la determinación de su partido que le prohíbe inmiscuirse en el terreno que le está vedado tanto por las normas internas como por su propio historial político.
Acaso el senador piensa que más allá de sus partidarios los miembros de Morena miran bien que ahora se muestre interesado y comprometido con la defensa de la soberanía cuando sobran ejemplos de su distancia con las causas populares que tantos grupos han enarbolado en Guerrero durante el tiempo en que él, con fuero, desempeñaba los diversos cargos de representación que nunca utilizó, por ejemplo, apoyando a los familiares de los campesinos masacrados por órdenes del entonces gobernador Rubén Figueroa Alcocer en Aguas Blancas, municipio de Coyuca de Benítez, en la Costa Grande de Guerrero.
Los campesinos ecologistas de la sierra de Petatlán perseguidos y encarcelados nunca recibieron siquiera un saludo del entonces diputado.
Tampoco actuó siendo representante popular, como debía, cuando se produjo la matanza del ejército contra indígenas de El Charco en el municipio de Ayutla, en la Costa Chica.
Y menos apareció como activista al lado de los estudiantes normalistas y padres de familia que denunciaron la desaparición de sus 43 compañeros en septiembre del 2014 en la ciudad de Iguala.
Nunca se supo tampoco que encabezara las demandas campesinas de sus paisanos calentanos productores de maíz a pesar de que ellos sí aportan en serio a la fortaleza de la soberanía alimentaria. Bueno, ni siquiera ha dicho alguna palabra a favor de quienes en la escuela de la UAGro donde él estudió, desarrollaron una raza de cabras que se adapta mejor al calor calentano como muestra de las bondades que tiene el estudio y el compromiso de los profesionistas.
En Chilpancingo donde ha sentado su residencia el senador, montó el espectáculo de proteger a los perritos sin dueño como la acción más detestable de usar recursos públicos para promoverse particularmente.
Con qué cara o discurso el senador explicará en las plazas públicas de Guerrero la correlación que tiene la defensa de la soberanía frente a las amenazas de invasión militar del gobierno estadunidense bajo el argumento de que el gobierno mexicano está de colusión con los narcos cuando el senador no ha hecho nada por limpiar de esa lacra siquiera un municipio, de tantos que controla en el estado, como argumento que contradiga la actitud de Donald Trump.
Ante esta realidad irrefutable resulta importante descubrir ante la militancia de Morena lo que busca el senador tras su anunciado recorrido por el estado supuestamente en ayuda de la presidenta Claudia Sheinbaum en la defensa de la soberanía. El interés del senador por la defensa de la soberanía no es legítimo. Como todo adicto al poder, lo que busca es perpetuarse a través de sus testaferros pasando sobre quien sea. Quiere mostrar su fuerza para negociar con Morena todos los espacios posibles que le garanticen seguir mandando en el nuevo go-bierno hasta formalizar su in-vestidura a la que aspira para el año 2030. A eso obedece su actuación. Ni siquiera se propone en serio re-correr todo el estado, sino que solo lo hará en los municipios importan-tes donde tiene garantizado el poder de movilización por los gobiernos municipales adictos a su causa, al más puro y viejo estilo priista.
El festejo multitudinario del cumpleaños de su hija Celeste Sal-gado que se acaba de realizar en Iguala con la presencia de diputados, presidentes municipales y funcio-narios que militan en su grupo, es un paso más en ese objetivo porque el control del Congreso y del Poder Judicial lo tiene asegurado. Su lucha inmediata son las candidaturas de Iguala, Taxco, Chilpancingo y Acapulco más la lista de diputados plurinominales. Eso explica que placee en el puerto al oficial mayor del gobierno del estado, Ricardo Salinas Sandoval y al ex presidente del Congreso, Jesús Urióstegui en Chilpancingo.
Supongo que la dirección nacional de Morena estará al tanto de la situación y que se mantendrá en la línea de evitar el nepotismo, la reelección y el nefasto papel de las corrientes y grupos en el interior de ese partido. Por eso me parece inteligente que Ariadna Montiel acompañe al senador en alguna parte de su recorrido efímero para que constate por sí misma el propósito político del aspirante a dictador y lo alejado que está del conocimiento de la coyuntura política actual y de su pobre concepto de soberanía.

Quechultenango de fiesta

El anuncio en este año de la fiesta patronal de Quechultenango, que nunca termina, se hizo en el mes de junio con el Paseo del Pendón por las principales calles de la cabecera municipal, reuniendo a cientos de personas de toda la región Centro del estado para engalanar el desfile con sus danzas tradicionales como expresión del vigor de las tradiciones comunitarias y la multiplicidad de ritmos de las músicas de chile frito.
Las danzas emblemáticas de los Capoteros, los Viejos, los Nitos, los Chivos, en su versión quechultenanguense, fueron la alegría para las familias.
Tanto el Paseo del Toro por las calles como ejemplo del significado que tiene el santo patrón para la devoción de los ganaderos, y El Camino de Santiago, el mayor acontecimiento religioso que solo una vez al año se mira porque para ese evento el santo baja de su altar para encabezar la procesión poniéndose al nivel de todos los vecinos que de viva voz le agradecen y piden los milagros que ha hecho y los que esperan que haga.
El 25 de junio tuvo lugar el último rezo mensual del santo que ahora lució hasta 5 cambios de ropa que uno de sus fieles le regaló y los invitados pudieron disfrutar de la tradicional cena del atole y los tamales.
Así llegamos al mes de julio con el sello de las lluvias del temporal y la creciente de los ríos como cosa de todos los días.
Toda la gente sabe que el festejo grande de Santiago comienza el día 24 de julio con la velación de los fieles en las casas de la mayordomía y en el templo católico. El 25 de julio el mayor acontecimiento es la visita del Obispo de la diócesis con cabecera en Chilpancingo. Es él quien dirige la misa de tres ministros en nombre de la Iglesia católica con un templo lleno de creyentes.
La imagen del santo itinerante que cada año convive con una familia distinta se encuentra ahora en el domicilio de los mayordomos Damaris Muñoz Montiel y Manuel Vargas Morales, en el número 18 de la calle Cuauhtémoc que funciona como libramiento del tianguis para llegar a los balnearios del río Azul.
En este domicilio y con los mismos mayordomos se dio el caso pocas veces repetido, que el santo vuelve más de una vez al lugar donde ya estuvo, y la historia del hecho, contada por la hija de los mayordomos, Militzia Venegas Muñoz, cuenta que su familia se hizo cargo de la mayordomía en el año de la pandemia del Covid-19, y que precisamente en el mes de julio su padre enfermó como tantos en el mundo y con tal gravedad que la hija pensó que no sobreviviría debido a la escasa saturación de oxígeno que tenía, y que en ese ambiente de angustia escuchando cada día las campanas de la iglesia que tocaban duelo por cada persona fallecida, agudizando la angustia de quienes tenían en su casa algún enfermo. El recuento de los muertos no cesaba como en todos los pueblos y en Quechultenango el temor crecía cada vez que los altoparlantes tocaban la canción de las golondrinas y anunciaban el nombre de la persona fallecida.
En uno de esos días Militizia se despertó con más angustia y desesperada se puso enfrente de la imagen del santo, reclamándole la sinrazón de que no ayudaba a su padre que luchaba contra la muerte, él que se había esforzado tanto en preparar todo para el lucimiento de su fiesta.
Militzia dice que quizá su exigencia hizo que el santo atendiera el caso de su papá porque a pesar de la grave situación que vivió, logró sobreponerse y junto con toda su familia sacaron adelante el compromiso de la fiesta en las peores condiciones por la pandemia.
Cuenta que al término de su compromiso como mayordomos, agradecidos del milagro del santo salvando a su padre, todos se sentían insatisfechos de la fiesta a su cargo, y cuando llegó la fecha de entregar la imagen a los futuros mayordomos se enteraron que las familias inscritas para el cargo en los años subsecuentes se encontraban indispuestas para cumplir su compromiso, de manera que llegó el momento que la hermandad del santo le preguntó a los papás de Militzia si estarían dispuestos a recibir nuevamente al santo, lo cual también lo consideraron como otro milagro.
Por eso los mayordomos se muestran doblemente contentos celebrando el milagro de que el santo haya vuelto a su casa donde permanece todo el tiempo expuesto para recibir a los cientos de fieles que lo siguen y acompañan en su fiesta anual.
Todas las tardes del presente mes de julio y hasta el 24 continúan los ensayos de los aspirantes a formar parte de la danza de las Cueras que es exclusiva del santo patrón.
Ensayan en las tardes en la casa de la mayordomía convocados por la música de la flauta y el tambor como sucede desde finales de 1600.
Los danzantes que cada año se relevan, bailan al santo para pagar una manda con toda devoción y lo hacen una sola vez en su vida y cada año son 32 nuevos danzantes los que forman parte de esa élite religiosa que da colorido y musicalidad al festejo.
Van los danzantes a todos a los ensayos provistos de un machete de madera que hace las veces de espada, el arma de los soldados en los tiempos de los romanos que muestra el contenido belicoso de la danza que solamente durante la fiesta anual se puede disfrutar, apreciando la pureza de la tradición y la destreza artística de los danzantes que nos recuerda el ingenio de los catequizadores que a través de esta danza traída de España la adoptaron a las condiciones locales para enseñar la doctrina cristiana a los pobladores antiguos que fueron los protagonistas derrotados de la guerra espiritual, que no del todo ganaron los conquistadores españoles porque en Quechultenango la cosmovisión indígena aparece al final del festejo con el apoteótico y popular baile del Ocoxúchitl con todo su contenido místico y de sanación.
La fiesta patronal de Santiago en Quechultenango es única en el estado y quizá en el país porque aquí todavía se puede escuchar el mítico tambor prehispánico del Teponaztle, instrumento indígena prohibido por la Iglesia católica porque su sonido era de contenido “diabólico”.
Si usted quiere saber del sincretismo religioso no deje de visitar Quechultenango en esta fiesta patronal y comunitaria que oficialmente comienza el 24 de julio y culmina el primer domingo de agosto. Los esperamos con los brazos abiertos.

 

De aspirantes y suspirantes

Habiendo concluido el sábado pasado el registro de los aspirantes a la coordinación estatal de los comités de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional de Morena, como paso previo para la candidatura para gobernar la entidad, la convocatoria emitida por ese partido el 17 de junio establece que lo que sigue es la aplicación de una encuesta y/o estudio de opinión para determinar quién de los 17 registrados será la persona idónea para tal cargo, y que el resultado se conocerá hasta el próximo año, porque el 31 de diciembre apenas se publicará la lista de los candidatos aprobados.
Mientras tanto, durante los siguientes seis meses todas las personas registradas adquieren el carácter de aspirantes y, como tales, en cumplimiento de la convocatoria deberán aplicarse a recorrer el estado, casa por casa, en una promoción austera profundizando en su compromiso con el segundo piso de la cuarta transformación en el estado.
Por otra parte, la Comisión Nacional de Elecciones tendrá tiempo de sobra para evaluar a los 17 aspirantes, para “identificar a las seis con mayor reconocimiento territorial”, tres hombres y tres mujeres, como requisito de la paridad. Esas seis personas serán las consideradas para la etapa de encuesta o estudio de opinión de las cuales surgirá la o el coordinador estatal.
Con ese procedimiento contenido en la convocatoria queda cancelada aquella idea difundida en el estado de que la lista de encuestados podría ser mayor de seis. Quienes duden de esta aseveración recurran a la lectura de la base sexta de la convocatoria para confirmarlo.
Y, aunque no creo que sea el caso dado el número de participantes en esta primera fase, la convocatoria también señala que, eventualmente, la comisión de elecciones podría agregar nuevos perfiles que de acuerdo a su criterio se apeguen a los lineamientos ya establecidos, lo cual, si sucediera, solo serviría para generar tensiones innecesarias.
Para valorar los perfiles de los aspirantes registrados, la convocatoria establece que se tomará en cuenta la trayectoria política y social de cada uno, sus antecedentes y el reconocimiento que cada uno tiene en todo el territorio del estado, así como los atributos éticos y la afinidad de cada quien con los principios y valores del movimiento. Así mismo, con la documentación presentada la comisión de elecciones conocerá si los ahora aspirantes tuvieron alguna participación en actividades de formación política de Morena.
Analizando el contenido de la convocatoria, lo primero que salta a la vista son los largos seis meses que deberán transcurrir para que apenas se sepa quiénes de los aspirantes quedaron registrados y seguramente también los temas en los que fueron reprobados.
El hecho es que para cualquier observador la larga espera puede dar pie a campañas interesadas en promover la confrontación y eventualmente la división entre las y los aspirantes si Morena no controla el proceso que ha quedado abierto vigilando que se cumpla con escrupulosidad el trabajo territorial y la promoción política de los 17 sin caer en las nefastas prácticas de la guerra sucia, el uso de dinero indebido, el tráfico con los programas sociales, el apoyo indiscriminado de autoridades gubernamentales. Es decir, el mayor y principal reto en este ejercicio interior de Morena será garantizar el piso parejo para todos, el cual, de antemano, ha dado ventaja a quienes se desempeñaban como funcionarios públicos y a los representantes populares frente a tantos de a pie que deberán poner para sus gastos de sus propios recursos, sobre todo aquellos que formados aparte de quienes han aprendido a vivir de la política aspiran ahora al cargo de mayor poder en el estado.
Agregado a lo anterior, una campaña de seis meses de 17 aspirantes resultará muy costosa si no se saca provecho político de ella, y no me refiero a lo que se puede hacer para avasallar a la oposición política que en Guerrero está dividida y pulverizada, sino al propio desarrollo de Morena y la profundización en el conocimiento de la realidad del estado, su diagnóstico puntual y las propuestas programáticas para un gobierno de izquierda progresista que efectivamente se proponga sacar de la pobreza a la mitad de los guerrerenses que se encuentran en esa situación.
Por fortuna el tema que parecía interminable en Morena por la necedad del suspirante senador Félix Salgado Macedonio, quien hasta el último momento se mantuvo en el ensueño de que es indispensable para el estado y que su poder está por encima del partido y sus principios, quedó definitivamente saldado nada menos que por dos de las mujeres que integran la dirigencia nacional, y aunque no sabemos si su desvarío pueda tener fin, la izquierda guerrerense dio un gran paso en su histórica batalla contra la reelección y el nepotismo, poniendo un alto definitivo al modelo caciquil de gobierno, con lo que se abren grandes posibilidades para el futuro del estado.
Ya veremos como después de saldar esa impostura en Morena se avanza contra sus enemigos internos que forman la quinta columna con los priístas conversos quienes sin haber ajustado cuentas con su pasado, ahora quieren aparecer como activos corderos democráticos ocultando su verdadero propósito de volver por sus fueros al poder del que fueron barridos por la historia.

 

Por el Día del Padre

Si mi padre Vicente Pacheco Chavelas viviera habría cumplido 108 años, pero murió a la edad de 73 años por el desgaste físico que padeció debido a la artritis reumática que lo atacó desde los 50 años. Murió 23 años después.
Ahora lo evoco en mis recuerdos con motivo del Día del Padre, y lo hago recordando lo que viví y aprendí con él.
No recuerdo caricias de mi padre porque no era así como manifestaba su cariño, era más de bromas y de historias como nos consecuentaba. Soy el quinto de sus hijos y por alguna razón el que más afinidad tuvo con él durante los 15 años que viví bajo su techo.
Me gustaba y disfrutaba su compañía porque tenía paciencia para escucharme y parecía siempre interesado en mi plática. Lo acompañé muchas veces en el campo y no me pesaba que el regreso a la casa fuera anocheciendo.
Creo que fui el único de mis hermanos que lo acompañó a prensar palma al cerro del Frijolar para renovar el techo de la casa, que era un camino muy cansado como subir por una escalera dos kilómetros en una pendiente peligrosa, y luego fui con él a la cueva del Chichicastli a sacar guano de murciélago para fertilizar sus cultivos. Fui el segundo de sus hijos que tuvo el premio de acompañarlo a la ciudad de Chilapa a la edad de 8 años después de advertirme lo que implicaba caminar toda la noche sin descanso, y valió la pena porque superé el sueño y llegué a ese lugar que me pareció mágico porque conocí la carretera de asfalto, su olor a ciudad y la velocidad de los autobuses que asustaba a las bestias de carga, y confirmé que, efectivamente, había una estatua del demonio sobre la cúpula de la catedral.
En sus pocos días de asueto mi padre disfrutaba la pesca en el río y yo lo acompañaba para juntar los pescados. Llegábamos hasta la garganta del cerro y terminábamos bañando en la poza de la presa donde revienta el agua.
Siempre estuve orgulloso de mi padre que era un hombre distinguido en la sociedad rural donde creció. Él y sus hermanos, hombres y mujeres era de las pocas familias que sabían leer y escribir. A mi padre la lectura lo deleitaba. En todo el pueblo quizá fue el único que sabía y contaba con especial modo todos los cuentos de Las Mil y una Noches, y las historias de la cultura italiana Bertoldo, Bertoldino y Cacaseno.
Mi padre tenía la virtud de encantar con su plática, y aunque no era persona de andar en las fiestas los campesinos festinaban su popularidad como cuenta cuentos. Cada vez que necesitaba peones sobraban quienes se ofrecían con tal de escucharlo. Sus hijos y sobrinos le hacíamos rueda para escuchar sus historias, y aún hay quienes lo recuerdan en duelo de cuentos que inventaba en el momento.
Recuerdo que en una ocasión se trataba de cuentos tan inverosímiles entre verdad y mentira que todo creíamos. Contaba que una vez que estuvo trabajando en Acapulco en su día de descanso caminando por la playa se encontró de pronto con un sarta de pescados casi vivos y no se veía a ninguna persona que pudiera ser la dueña, por eso creyó que era su suerte y luego de recogerlos y echarlos en su tirincha se fue caminando rápido y contento, alegre de su buena suerte cuando de pronto escuchó un silbido a sus espaldas que lo hizo voltear sin ver a nadie que lo siguiera y que fue hasta la segunda vez cuando se dio cuenta que se trataba de una víbora pescadora que seguía el rastro de quien le robó su pesca, entonces, asustado, se echó a correr pensando que sin duda lo alcanzaría y fue cuando se le ocurrió la estratagema de enterrar su machete en la arena, colgar la bolsa con los pescados y su sombrero en la cacha y que en cuanto la serpiente llegó, escondido tras una roca miró cómo la víbora arremetió a chicotazos contra quien pensó que era el ladrón, con tan fuertes coletazos que terminó desangrada, despedazada y muerta. Al final dijo que se llevó otra vez los pescados para no desperdiciarlos.
Mi padre practicó la siembra trashumante cuando todavía carecía de tierra laborable y el ejido disponía de terrenos para desmontar y establecer un tlacolol. Con los años llegó a tener parcelas en las dos partes del ejido para alternar las siembras dejando descansar la tierra cuando no se hablaba de fertilizar.
Aprendió de su experiencia a ser el primero en la selección de sus semillas y hacerlas germinar. Experimentó con éxito en los cultivos de frijol, maíz, calabaza y cacahuate, chile criollo, jitomate y hasta arroz llegó a sembrar bajo el sistema de anegación del terreno.
Sabía manejar la yunta, uncía los bueyes al yugo. Varias veces domó toros cerreros para que aprendieran a jalar el arado. La estrategia era acompañarlo de un buey manso y al final lo entregaba domesticado.
Sabía barbechar y surcar para la siembra de temporal y de riego. Su habilidad era manifiesta tanto para abrir una besana para el barbecho como para el surcado de riego sin necesidad de usar nivel. Su siembra sobresalía frente a las demás. Sus cultivos siempre cuidados y la cosecha de las mejores.
Mi padre era un hombre ingenioso y tenía una habilidad especial para los trabajos manuales. Aprendió él solo a cortar el cabello y mientras éramos pequeños no íbamos a la peluquería. Sabía trabajar la palma y reparar el techo de nuestra casa, construía cercas o chinantlis y sabía hacer la construcción de bajareque. Trenzaba la palma y tejía los asientos de las sillas. Nos hacía los dedales de palma para cuidarnos los dedos de las espinadas en el trabajo. Él fabricaba su propio capote con ese mismo material que lo mismo lo protegía de la lluvia que se podía usar como cama, techo y cobija.
Su herramienta era la básica y siempre la mantenía cuidada. Una barreta y un zapapico para excavar y hacer pozos, una hacha para trozar y rajar leña, un machete curvo y otro derecho para la chapona, una pala derecha para el riego y una reata de carga. Una aguja de arrea para coser costales y una silla de montar.
Vivía y vestía con decoro. Usaba sombrero de astilla para la calle y uno de palma para el campo. Vestía pantalones de sastre y mi madre siempre le tenía su ropa planchada para ir a misa mientras él se rasuraba su escasa barba y se recortaba el bigote.
Era un hombre educado y respetuoso, poco de fiestas, y aunque tomaba sus mezcales nunca lo vi ni supe que alguna vez se hubiera emborrachado. Tenía pocos compadres y era muy ceremonioso para saludarlos. En la calle era parte del saludo quitarse el sombrero en señal de respeto. Buenas tardes comadrita, me saluda a mi compadrito. Gracias comadrita. Que pase buena tarde.
Era cuidadoso y amable con sus animales, a todos los alimentaba bien y nunca les faltaba su agua limpia. Siempre les tenía un techo y el suelo empedrado para protegerlos del sol y la lluvia.
Le gustaba bailar y nunca lo oí cantar, pero su silbido para llamarnos y estar en el acto frente a él era inconfundible. Vaya este recuerdo por el Día del Padre.

 

La vida rural en el mes de junio

 

Todas las celebraciones religiosas en Mesoamérica forman parte del entramado social y económico de la vida de los pueblos, y la conquista las densificó con una meticulosa tarea de la iglesia que aprovechó cada fiesta y celebración indígena para darle el contenido doctrinario que le favorecía. Ese es el caso del mes de junio en el que se entreveran festividades de una y otra cosmovisión. En torno al calendario católico, en junio se cumplen dos meses del domingo de resurrección y se celebra la Eucaristía con el Santísimo expuesto en la iglesia y la misa obligatoria, es la celebración del Corpus Christi siguiendo la tradición surgida en Bélgica para recordar la representación de Dios en la ostia.
Hasta finales de los años sesenta del siglo pasado en mi pueblo la fiesta de las mulitas era social y religiosa de orden amoroso, supongo que para recordar el origen de esa tradición nacida del amor que Juliana de Carnillón en Bélgica sentía por Dios, porque era la costumbre que ese día la novia regalaba al novio ciertos postres tradicionales como las empanadas de arroz de leche y de camote, así como como el delicioso y blanco manjar de leche y maicena, decorado con pintura royal.
La fiesta de la siembra de temporal viene desde el mes anterior con la celebración del pedimento de lluvia a principios de mayo, a la que se agregó luego la imagen de la Santa Cruz que los albañiles adoptaron para su día, pero el 10 de junio, después de 1971, la fecha se convirtió en homenaje político de los jóvenes sacrificados en la represión de ese año cuando por primera vez después de la masacre del 2 de octubre salieron a la calle en manifestación que fue otra vez reprimida en la Ribera de San Cosme de la Ciudad de México, en la parada del metro de la Normal por el grupo paramilitar conocido como Los Halcones a cargo del coronel Manuel Díaz Escobar.
Junio es el mes del establecimiento formal de la temporada de lluvia en Guerrero cuyo primer anuncio religioso se conoce como el día de San Isidro cuando los creyentes llevan a bendecir las semillas preparadas para la siembra y los animales de trabajo junto con los que dedican a engordar para su consumo.
Mientras algunos campesinos se guiaban por las fases de la luna para el inicio de la siembra y de algunas señales para adivinar el comportamiento del tiempo mirando la conducta de las hormigas y el lugar donde ciertos pájaros construyen sus nidos, otros lo hacían utilizando el calendario religioso, ajustado en el tiempo al comportamiento de esos ciclos naturales con festividades muy a propósito.
Sin embargo, más allá de las creencias paganas la que ha prevalecido es la dedicada a la bendición de la semilla de maíz frijol y calabaza, y a la protección de los animales domésticos que sirven para el trabajo como las yuntas de bueyes, los animales de carga como caballos y burros pero también a los que nos alimentan como pollos y cerdos, chivos y borregos ahora con la moda de llevar a bendecir también a las mascotas.
El mes de junio los campesinos lo dedican a la preparación de los aperos de labranza. La herramienta y el equipo así como la semilla se llevan su tiempo pero también la revisión de la despensa y reservas de la cocina. Incluso más allá de todo los campesinos hacen una revisión completa del estado de sus casas para evitar goteras o inundaciones. Si el terreno está azolvado y tapadas las vías naturales del escurrimiento del agua, limpian el entorno, recorren las tejas de los techos de las casas para limpiarlas de basura a fin de que el agua escurra al suelo sin detenerse para que no haya goteras.
Como la mayoría de las siembras eran en terrenos arables, en esa época en la que aún no había tractores, la yunta era imprescindible y era la razón de que los ganaderos dejaran crecer los becerros porque alquilados como bueyes les redituaban ganancias que muchas veces cobraban con maíz. Una carga de maíz que eran 24 almudes por cada animal si eran mansos, y un poco menos por los cerreros cuya tarea de amansarlos y enseñarles a jalar el arado era labor de quien los alquilaba.
Eso explica que los caminos, en la mañana y en la tarde, se entreveraban hombres y animales. Junio era pues el tiempo de arreglar los arados, garrocha, yugo, timón y timoncillo. Iban con el herrero para sacarle punta a sus rejas y barretillas, ponían cebo a las coyundas y preparan los frontales que eran una especie de cojinetes para la frente de los animales sobre los que pasaban las coyuntas atadas al yugo. Los “matates” eran bozales tejidos de palma que se ponían en el hocico de los toros para evitar que los pudieran comer mientras trabajan.
Antes, con tiempo, los campesinos se habían entrevistado con el ganadero que les alquilaban la yunta y en esa relación pesaba el trato que los campesinos daban a los animales que el dueño veía y podía juzgar si los regresaba flacos o gordos, porque de eso dependía volvérselos a prestar.
Con tiempo también, los campesinos compraban los huaraches nuevos traídos de Chilapa, un par para cada hijo que trabajará como sus peones dejando descansar por una temporada los libros y uniformes escolares. Se trata de un calzado especial con suelas de llanta con cuatro grapas, fuertes y resistentes para la humedad, la lluvia y el lodo y correas para tejerlas a gusto del pie. Van los señores a la tienda a comprar los sombreros, buscan los de palma adosados, (endosados les decíamos) traídos del monte, lo suficientemente grandes para cubrir de la lluvia y el sol sin que les penetre el agua, luego compran los naylon por metro para usarlos de capote, de colores llamativos para parecerse a la danza de los moros. Solo mi padre era caso especial porque siempre nos compraba de colores gris o negro y para él fabricaba su propio capote, era un portento su habilidad con las manos. Él lo hacía todo, iba al monte para seleccionar y cortar la palma tierna, la ponía a secar y luego la humedecía para hacerla dúctil y manejable. Ponía estacas en el suelo y media el tamaño que necesitaba, luego iba urdiendo cada pieza de palma con cara y revés su capote que tenía muchas cualidades, la primera es que lo volaba el viento como sucedía con nylon, se podía usar para protegerse de la lluvia, como techo para dar sombra y cama para acostarse y como cobija para no pasar frío. El único inconveniente del capote artesanal era su volumen y peso, sobre todo cuando llovía y se mojaba. Tenía que transportarse enrollado y colgado del hombro que era como llevar dos armas largas a la guerra, pero sin duda tenía más utilidad que aquellas.
También las señoras con tiempo se proveían de las reservas para la cocina, sal y chile seco, ajos en el mercado con buenas hojas de panocha para endulzar el café y beber el atole. Queso seco de cincho para espolvorear en los frijoles y en las enchiladas. Tienen las gallinas bien alimentadas para que no falten los huevos del almuerzo y nunca dejan para el último el café y la canela. Se supone que cada mujer tiene en su casa suficiente reserva de leña a resguardo, para no sufrir a la hora de encender la lumbre, y nunca faltaba el manojo de rajas de ocote para acelerar la flama, y aunque parezca una recomendación de más, tampoco falta el maíz suficiente y desgranado para ahorro de tiempo cuando se trata de hacer el nixconcli o nexcome que consiste en poner a pelar el maíz en la lumbre con cal para que desprenda la cutícula como parte del proceso de la masa para hacer las tortillas en cantidades industriales porque el trabajo da mucha hambre y se debe comer suficiente y a sus horas para aguantar las largas y pesadas jornadas.
Mi padre era más de fijarse en la luna para adivinar el modo como venía el temporal. Él era ajeno a tomar decisiones intempestivas con el afán de ganarle tiempo al tiempo. No seguía el ejemplo de los campesinos que se alucinaban con el primer golpe de agua porque querían ser los primeros en sembrar y en terminar. Mi padre era más bien moderado y siempre esperaba después del día de Santa Rita de Casia para salir al campo con la yunta uncida a rayar el barbecho con los surcos abiertos para la nueva siembra.
Con las lluvias establecidas iniciábamos en junio la siembra de temporal en una fiesta colectiva que involucraba prácticamente a todas las familias que con su trabajo sumado a los beneficios de la lluvia, la tierra y el sol generaba el milagro de la cosecha y la alimentación de todos.

 

En el Día Mundial del Medio Ambiente

El anuncio vino de Veracruz, en el marco de la conferencia mañanera de la presidenta Claudia Sheinbaum el 5 de junio, la fecha en la que se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente.
En un enlace televisivo con la secretaria de la Semarnat Alicia Bárcenas y la gobernadora de Quintana Roo María Elena Lezama, se dio a conocer que en breve se emitirá un decreto para proteger los recursos naturales del impacto turístico en la zona conocida como El Majahual donde se desarrolla un proyecto de terminal de cruceros.
El anuncio tiene gran significado porque se pretende modificar el modelo tradicional del turismo excluyente por uno nuevo que privilegiará el ecoturismo “en coordinación con la comunidad”.
Este enfoque nuevo tiene que ver con la postura de los lugareños que se manifestaron en contra del proyecto de Parque Acuático Perfect Day, propiedad de la empresa naviera estadunidense Royal Caribbean.
El acierto de la 4T en este nuevo enfoque de ecoturismo comunitario fue resultado de la consulta a los habitantes de la isla de Holbox ordenada por la presidenta de la República de la que surgió la propuesta de los 2 mil 600 habitantes, mayoritariamente pesqueros, quienes respondieron que no están en contra de la inversión foránea siempre y cuando esta se oriente al beneficio de los lugareños que son dueños de hoteles, restaurantes, pequeños comercios y servicios.
El anuncio que comprende un mejor manejo de los desechos reciclables denominado México Circular y Holbox Circular se propone fomentar la creación de empleos, el desarrollo urbano de la región y la protección del ambiente.
Los promotores locales de esta iniciativa forman parte del colectivo Salvemos Majahual los cuales presentaron a las autoridades un documento en el que señalan que la región “tiene el potencial para convertirse en un referente de turismo sustentable y regenerativo” siempre y cuando se atiendan las necesidades básicas de sus habitantes y la conservación de los ecosistemas que sostienen su economía y modo de vida.
Pero ciertamente la postura de avanzada que tiene la comunidad respecto al turismo no es nueva. En agosto del 2003 tuve oportunidad de visitar tres ejidos con industria forestal que se localizan frente a la entonces proyectada terminal de cruceros para beneficio de la agencia naviera Royal Caribbean, precisamente cuando en Zihuatanejo, durante el gobierno panista de Vicente Fox, había la misma pretensión de construir una terminal de cruceros privada dentro de la bahía como parte de la llamada escalera náutica, sin que los pobladores estuviéramos enterados más que del impacto negativo que tiene el turismo de cruceros en puertos tan vulnerables como Zihuatanejo por la saturación prevista, la contaminación del entorno y la destrucción de nuestros ecosistemas lo que motivó la creación de un gran movimiento por la defensa de la bahía que involucró a todos los sectores sociales hasta lograr la cancelación del proyecto panista.
En aquel año, invitado por el International Center for Journalists conocí la experiencia campesina de la zona chiclera en la península del sureste en su trato con las dependencias del gobierno federal. Me llamó la atención que los ejidatarios de Chacchoben hubieran negociado exitosamente con el Instituto Nacional de Antropología e Historia la administración de la zona arqueológica que comprende 40 pequeñas pirámides que hay en 70 kilómetros de propiedad ejidal.
El INAH quería pagarles 140 mil pesos a los posesionarios del terreno
Los dirigentes ejidales presumen ser los primeros en el país que han logrado un trato diferente por parte del Instituto Nacional de Antropología. “Antes llegaban a los pueblos y se posesionaban de las zonas arqueológicas sin  avisarnos, y disponían de las riquezas a su antojo” nos comentaba Miguel Villalobos, dirigente campesino y explica que han logrado que el INAH le reconozca sus derechos al ejido como posesionario de lo que se encuentra en su territorio, de tal manera que ahora en cualquier parte del país podrá formarse un comité de vigilancia del ejido que conozca en detalle el trabajo del instituto y quien tome las decisiones sobre el manejo del presupuesto destinado a investigación, trabajos de rehabilitación, conservación, etc.
Y más todavía, los ejidatarios de Chacchoben habían logrado que del cien por ciento de los ingresos que tiene el INAH por los servicios que otorga en las zonas arqueológicas y por el acceso a los visitantes, que por ley debe remitir a Hacienda, ésta los regresará al ejido y al municipio para su aplicación en obras de beneficio social, el 70 por ciento vía gobierno del estado y el 30 por ciento restante al municipio.
Su lucha sobre esta demanda surgió a raíz de que el INAH pretendía expropiar las 70 hectáreas pagandoles 140 mil pesos, la mitad al posesionario del predio y el resto al ejido. Ahora han cambiado todas las reglas y el primero en estar al tanto de los descubrimientos y llevar el control de las piezas encontradas es el mismo ejido.
Recorriendo la selva de Quintana Roo para conocer cómo era la vida de los chicleros que ahora se aprovecha como parte atractiva para los visitantes, conocimos un jato o campamento en torno al cual se desarrollaba el trabajo de los chicleros explotando el chicozapote del que extraían la goma que conocemos como chicle, y también conocimos el mercado de artesanías bajo el techo de una gran palapa, alta y amplia construida por los propios lugareños a su gusto, con menos recursos de los que el Fonatur tenía calculados para sus obras fastuosas.
Desde entonces a la fecha la experiencia de los mayas en esa parte del país se ha convertido en ejemplo de una nueva visión del turismo, la cual, adoptada por la 4T, bien podría replicarse en muchos lugares de Guerrero donde abundan vestigios arqueológicos que han sido saqueados pero aún siguen siendo atractivos turísticos en Acapulco, Costa Chica, y el resto de las regiones del estado, donde solo falta organización para su provecho comunitario.
Claro, para que dicho modelo funcione tiene que haber el compromiso de las autoridades para acompañar todo el proceso a fin de evitar lo que ahora se descubre en Acapulco donde el crimen organizado penetró hasta las playas para extorsionar a los comerciantes convirtiéndolos en su base social, apoderándose del pago de las concesiones que no llegan a la tesorería municipal.
En la península Maya el caso de la isla Holbox cuyo nombre se traduce como “hoyo negro” el gobierno de Quintana Roo ha comprometido casi 2 mil millones de pesos para obras de infraestructura que elevarán el bienestar de sus habitantes y de los turistas.
Esta experiencia que se formalizará en un decreto presidencial responde con creces a la afirmación de que el gobierno no puede equivocarse si sus acciones responden a las demandas y necesidades de su pueblo que siempre estarán alineadas con la idea de soberanía y aprovechamiento sustentable de los recursos naturales. Feliz día del medio ambiente.

 

El informe de Claudia

 

Las concentraciones de mexicanos el domingo en las plazas de las ciudades capitales de todos los estados de la república para escuchar el informe del segundo año de gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, fueron el respaldo evidente contra la campaña orquestada por la ultraderecha internacional y su versión mexicana representada por el Partido Acción Nacional.
Después de presentar los notables avances que ha tenido el gobierno de la 4T para el desarrollo con justicia privilegiando a los sectores más vulnerables, la presidenta le dedicó la segunda mitad de su alocución al caso actual que involucra a la gobernadora panista de Chihuahua, María Eugenia Campos, quien en sus declaraciones a los medios de comunicación más influyentes del país ha confesado que ella no sabía de la presencia en territorio chihuahuense de agentes de la CIA participando en operaciones contra el narcotráfico junto con las autoridades policiacas de su gobierno y, como dicen los abogados, “a confesión de parte relevo de pruebas”. Si se toma como verdad lo que afirma la gobernadora panista su situación es complicada porque eso significa que carece del control de lo que sucede en su estado en temas muy graves como son los de la seguridad.
Por otra parte, si Maru Campos miente en sus afirmaciones también es delicado, sobre todo en el momento actual cuando las acometidas del gobierno estadunidense adquieren el carácter de injerencista afectando la soberanía del Estado mexicano, lo cual pone a la gobernadora en una situación delicada que obliga a que sea sometida a un juicio político por violar tanto la ley de seguridad como la propia Constitución, puesta en la tesitura de traición a la patria.
La acusación que procede y requiere de tal juicio no es tampoco algo nuevo dentro de la conducta que históricamente ha tenido la derecha mexicana.
He lamentado que a nadie en la concentración realizada en Chilpancingo se le haya ocurrido recordar lo sucedido hace ya 174 años cuando la confrontación entre liberales y conservadores durante el gobierno de Ignacio Comonfort los dividió a la mitad nombrando cada quien, a su presidente, Félix María Zuloaga por parte de los conservadores y Benito Juárez por parte de los liberales, desembocando en una guerra fratricida que duró tres años. A los conservadores de entonces no le importó la masacre cometida a cargo del general Leonardo Márquez como jefe militar del Plan de Tacubaya en 1857 quien asesinó a los liberales tan notables como Santos Degollado, Guillermo Prieto y Melchor Ocampo, entre otros, cuando ellos se habían retirado de la política.
Fue en aquella tesitura cuando sobresalió el guerrerense tixtleco Ignacio Manuel Altamirano, entonces diputado, quien al lado del general Juan Álvarez se convirtió en el fogoso tribuno opuesto a la amnistía que el gobierno juarista decretó en beneficio de los conservadores derrotados junto con Maximiliano de Habsburgo, el gobernante de la casa de Austria fusilado en el cerro de las Campanas.
Recordando ese pasaje de la historia donde se forjó la soberanía de México, resulta hasta risible que haya diputados y senadores de Morena quienes permanecen callados y justifican su silencio, ahora que la patria requiere de sus servicios, aduciendo que no quieren declarar para no poner en riesgo la cancelación de su visa, vaya patriotismo. Fue a ellos quien la presidenta conminó a mostrar valentía recordándoles que si querían participar en política debían dejar de ser pusilánimes.
Y para quienes no son ni diputados ni senadores, ni dirigentes de Morena, ni aspirantes a dirigir el próximo gobierno, les debe quedar claro que frente a la presión del gobierno estadunidense, aliado de la oposición de derecha mexicana, la defensa de nuestros paisanos frente a la demanda de detención para fines de extradición es una obligación elemental del gobierno mexicano pedir a su contraparte pruebas sólidas que sustenten la acusación, lo cual no los exime de que si tienen cuentas con la justicia en nuestro país deben ser detenidos, porque lo que no es aceptable es que para complacer al gobierno de Trump y no tener roces con él, se cometan injusticias contra mexicanos.
Para que todos los guerrerenses estemos informados y no se dé pie a confusiones tengamos presente que hay una campaña mediática intensa a través de la radio, la televisión, los periódicos y ahora a través de la red contra el gobierno de la 4T. El bombardeo de noticias que dicen medias verdades y de plano mentiras a nadie debe tambalear porque el gobierno y el pueblo son uno solo, inseparables e indestructibles. Que los dueños del dinero se gasten sus fortunas pagando a Tik Tok para promover golpes de Estado. Que no nos asuste la oposición de derecha que ahora recurre al gobierno de Estados Unidos como hace 174 recurrió a Napoleón III para volver al gobierno, el pueblo despertó y jamás volverá a ser esclavo porque ahora hay demasiados personajes como el ilustre profesor Ignacio Manuel Altamirano, dispuestos a ofrendar su vida por la transformación de México.

El debate necesario

Los datos que reporta la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental 2025 del Inegi respecto a la desconfianza que tiene la mayoría de los ciudadanos sobre organismos públicos como los partidos políticos, la policía y los gobiernos municipales no han tenido comentarios por parte de los diputados ni del gobierno estatal pero resultan pertinentes los datos que reportan porque estando en vísperas de las elecciones servirán para darle sustancia a los discursos de los candidatos.
La mala opinión que tiene la mayoría de los guerrerenses sobre los partidos políticos no es un invento ni tampoco gratuita sino el resultado de la conducta de sus líderes y representantes populares que no parece ser nada edificante como para tomarse como ejemplo para los futuros ciudadanos, más bien es para alejarlos de la política dejando el campo libre a los individuos sin escrúpulos ni decoro que son quienes ocupan los espacios y se benefician de los privilegios que disfruta la clase política tanto en la burocracia dorada como en el equipo de gobierno.
Frente al reporte mencionado solo dos dirigentes partidistas, el de Morena, Jacinto González Varona y Cesáreo Guzmán del PRD. Al primero se le hace normal el resultado de encuesta debido a las “constantes pugnas” que se dan al interior de los mismos, y a que muchos de los partidos no le apuestan a la participación ciudadana, mientras que para Cesáreo Guzmán del PRD, la nota debe ser analizada y atendida con una revisión del sistema de partidos con una reforma al respecto, sostuvo el perredista.
Lo cierto es que ningún partido tiene el menor interés en modificar la actitud de la sociedad respecto al quehacer de los partidos, también llamados organismos de interés público que la sociedad ha creado y financia para elevar la cultura cívica y fomentar la partición ciudadana en la vida pública.
La desconfianza que tiene la población por el mal desempeño de los gobiernos municipales también resulta alarmante porque están calificando también al partido del que emanaron, y son lo más cercano a la sociedad porque su función principal es otorgar los servicios públicos, el drenaje, la recolección de la basura, la urbanización. El caso patético para reflexionar es el de Chilpancingo con el incendio del mal llamado relleno sanitario del Huiteco que ha inundado a la maltratada ciudad de humo contaminante. La actitud del presidente municipal refleja una ignorancia garrafal sobre lo que ha sucedido y el impacto que provoca en el medio ambiente. Es para dar pena su reporte como si el incendio tuviera un origen natural y no fuera producto de la negligencia e irresponsabilidad de los funcionarios del área de los servicios públicos.
Tratando de interpretar la razón de esa desconfianza que los ciudadanos tienen sobre los partidos políticos quizá se deba a que la política con el paso del tiempo ha devenido espectáculo al que los propios partidos invierten millones de pesos de lo que reciben como prerrogativas lo que permite que se conozcan y se hagan públicas todas las trapacerías de los miembros de la clase política que se han hecho adictos al poder y son capaces de todo con tal de gozar toda la vida de sus privilegios.
Leyendo Guerrero en Llamas, el libro que Rogelio Ortega Martínez está utilizando para promocionarse como uno más de los aspirantes a la coordinación estatal de Morena, cuenta que después de una reunión con la cúpula del PRD en la Cdmx para consensar la propuesta para que sucediera en el cargo al defenestrado Ángel Aguirre Rivero, en el regreso de la ciudad para su unción en el Congreso local, se ofrecieron para darle aventón Sofío Ramírez, entonces Senador de la república por el PRI, y Evodio Velázquez dirigente estatal del PRD en el estado, y que habiendo optado por el ofrecimiento del primero tuvo que chutarse todo el viaje de tres horas en las que el senador no dejó de hablar para persuadirlo de que lo apoyara para ser el candidato a gobernador por el PRD en el 2015, y que llegando al puerto de Acapulco, camino a su casa en compañía de Evodio Velázquez éste aprovechó para pedirle su apoyo para que fuera el candidato del PRD a la presidencia municipal de Acapulco en 2015.
Eso lo destaca el ex gobernador Ortega Martínez como ejemplo de que mientras él se mantenía ocupado pensando en el contenido del discurso que prenunciaría en el Congreso y en afinar la estrategia para resolver la crisis de gobernabilidad que vivía el estado, a estos dos personajes lo único que les preocupaba era su carrera política personal, no la manera de apoyar la pacificación del estado.
Y en esta realidad que vive hoy el estado con un partido político nuevo, dominante y hegemónico que para quienes fuimos iniciadores en la implantación de la izquierda partidista resulta inusual, existe un verdadero arsenal de aspirantes a la candidatura para el gobierno del estado que antes era impensable porque recuerdo que cuando la lucha de los socialistas era apenas testimonial, sin ninguna posibilidad de ganar, eran pocos los que se animaban a figurar como candidatos sabiendo que se carecía de acceso a los medios de comunicación y que aparte de los riesgos que implicaba todavía tenía uno que poner dinero de su bolsa.
De entonces a la fecha la realidad que vivimos como oposición era muy otra comparada con la actual precampaña electoral. Ahora al interior de Morena disputan la candidatura más de dos decenas entre militantes hombres y mujeres, los cuales, en principio, han aceptado el mecanismo ideado por su partido para medir a través de una encuesta a los mejores posicionados, quizá tres hombres y tres mujeres entre quienes hacen todo para dejarse ver, oír, y seducir mediante el márquetin a sus audiencias utilizando las redes sociales y gastando hasta lo que no tienen para figurar en la encuesta que es el primer filtro.
Y es que siendo el más eficaz método que ha encontrado Morena para evitar que el golpeteo amenace la estabilidad del partido, se hace evidente la falta de debates entre los aspirantes como proceso formativo para la militancia, lo cual abonaría en el conocimiento de los temas propios de gobierno yendo al fondo de los problemas para desmenuzarlos con el apoyo más amplio de la sociedad, de tal manera que quien se levantara con la victoria sería portador o portadora de un arsenal de propuestas para enfrentar cada uno de los problemas debidamente priorizados.
Para mi gusto la organización de los debates serviría para escoger el o la mejor para el cargo, evitando las distorsiones que ahora se observan como producto de los recursos económicos que cada quien tiene o consigue, así como el manejo mediático de algunos aspirantes que pretenden sorprender a la sociedad acudiendo a la vieja cultura priísta que daba como bueno a quien el presidente en turno señalaba con el dedo.
Sería novedoso que los aspirantes al cargo pudieran exponer el grado de conocimiento que tienen del territorio estatal y de la problemática local, estableciendo los cinco problemas principales y sus propuestas de solución como la pobreza, la inseguridad, el rezago educativo identificando las ventajas, fortalezas y potencialidades que tiene el estado para enfilarse como parte del segundo piso de la transformación.

Yo con esta tengo

Esto que les cuento pasó hace ya muchos años. Figúrense, era cuando todavía no se conocían los anzuelos y de todos modos la gente se las ingeniaba para pescar. Yo la verdad nunca me había puesto a pensar en la importancia que tienen esos pequeños inventos en la vida de la gente hasta que un día en una plática con un amigo de la sierra me dijo como si nada que antes, cuando se introdujo la ganadería en la Costa Grande, los ganaderos no ponían límite a sus posesiones y que por eso eran frecuentes los pleitos por los linderos entre vecinos, que fue hasta que llegó la invención del alambre de púas cuando cada quien reconoció con sus cercas alambradas la extensión de sus potreros. Los ganaderos cercaban los terrenos como suyos dependiendo de los rollos de alambre que podían comprar, me decía.
Y así como pasó con la ganadería la gente de la costa vivió su propia realidad con la pesca, cuando la industria no se había ocupado de que sus inventos llegaran a fabricar los anzuelos que, dicen, tuvieron su origen en Egipto.
Pero como, al fin costeños, los habitantes de la costa no podían vivir privándose de la pesca, de modo que entre los métodos que desarrollaron apareció el uso del machete cuando éste no solo tenía fines de arma de ataque y de defensa.
Yo no sé si en toda la costa, pero dicen que en la Grande esa pesca con machete se practicaba en las lagunas por la razón del agua mansa y la abundancia de pesca, que la técnica que llegó a ser muy depurada consistía en meterse al agua tratando de hacer el menor ruido posible, listo con el filoso machete en la diestra para que, vista la presa, con un certero machetazo pudiera herirla de muerte y con la mano izquierda presta para capturarla y echarla a la tirincha colgada del hombro.
Esa era la rutina de la pesca de robalo, liza y mojarra, ejemplares que entonces abundaban en las lagunas.
Bueno, lo que yo quiero platicarles es una historia de aquel tiempo y que nació en un pueblo costeño, ahora vecino de Zihuatanejo pero más antiguo que el puerto.
Sí, se trata de Agua de Correa, un pueblo dedicado a la agricultura y después a la ganadería y que para diversificar su alimentación se dedicó también a pescar, aun con la falta de anzuelos y de la atarraya. El pescado, a falta de refrigerador se conservaba salado y puesto a secar
Los campesinos usaban un filoso machete, tan cortante como para rasurarse los cachetes. Pescaban en grupo persiguiendo los cardúmenes en círculo para encerrarlos y luego pescarlos a machetazos. Un golpe certero lo resolvía todo. La técnica consistía en lanzar el machetazo con la fuerza y la inclinación debida para que la hoja afilada de metal no se desviara por la resistencia del agua y capaz de provocar un accidente si tocaba una rodilla. Por eso tomaban sus precauciones, el uno alejado del otro la distancia necesaria para maniobrar sin ponerse en riesgo, cuidando sus propios miembros. Todo en silencio, comunicándose con señas para no espantar a los peces.
Para los vecinos de La Correa el mejor lugar para pescar era la laguna de Potosí en el tiempo más adecuado para ello, que no sé si era cuando había luna, o con las noches oscuras, pero para la historia que quiero contarles, este detalle no importa tanto, sino el hecho de que, una tarde, en el tiempo de secas un grupo de hombres, entre vecinos, conocidos y familiares estaba reunido para tomar el acuerdo de ir a pescar al otro día. La salida sería muy de madrugada para llegar a buena hora a la laguna.
El líder del grupo era don Audelino, el hombre de mayor edad a quien se le reconocía la experiencia para confiar en él y en sus decisiones. Ya el grupo había acordado todo lo importante para el viaje, lo demás era tarea de las mujeres encargadas de preparar el bastimento porque de la tirincha y el machete cada quien lo veía por su cuenta.
Ya los participantes estaban prestos para irse a su casa y dormir a buena hora porque tenían que madrugar cuando don Audelino los detuvo.
–Una última cosa muchachos, como ustedes saben, aparte de lo divertido de pescar, todos vamos porque queremos traer pescado, no nada más a entretenernos y si desde ahora este joven no queda advertido, lo que pase allá en la laguna va a ser culpa de todos, no sólo mía –dijo dirigiéndose a Necho, el muchacho que se había ausentado del pueblo por algunos años y que precisamente ese día se había sumado al grupo cuando supo que se trataba de ir a pescar.
–Así que les propongo que tomemos ahora la decisión, o de plano le prohibimos que nos acompañe o le advertimos de que deje de hablar tanto porque ese quehacer de la pesca se hace calladito –agregó.
Necho, el aludido, reaccionó en el acto comprometiéndose a no hablar de más, agregando que desde chamaco él acompañaba a su papá a esa clase de pesca y que siempre les iba bien porque había aprendido lo que todo pescador de machete sabía.
Así advertido todos le dieron la razón a don Audelino porque en el pueblo Necho tenía fama de “hablador”, no de hablantín que son cosas distintas. Necho era de esas gentes que no saben escuchar y que se pasan la vida opinando de todo como si de todo supieran, llegando a ser chocantes por embusteros o “queda bien” como se dice en la costa.
Hechas las aclaraciones la reunión terminó quedando en juntarse en el mismo lugar en punto de las 4 de la mañana del siguiente día que era domingo.
La salida desde Agua de Correa fue como lo planeado. El primero y más puntual fue Necho estrenando su sombrero de palma, con huaraches y tirincha al hombro y el machete en la mano.
El hombre viejo del grupo echó punta en la fila india que lo seguía. Todos caminaban veloces administrando sus fuerzas, menos Necho que derrochaba su energía por la boca olvidando la advertencia de don Audelino.
Cuando llegaron a la laguna ya el sol empezaba a calentar y siguiendo el ritual acostumbrado los campesinos se sentaron bajo la enramada, se secaron el sudor, bebieron agua y quienes tenían el vicio de fumar sacaron su puro o cigarro para refrescarse, luego recordaron el orden para meterse a la laguna, repitiendo cada quien el nombre del compañero que iba a su derecha. Después se quitaron los pantalones y procedieron a entrar en la laguna en la formación acordada, todos callados.
Cuando dieron los primeros pasos el vecino más cercano de Necho le preguntó en voz baja si recordaba bien cómo era el machetazo. El joven respondió que perdiera cuidado, que su experiencia era vasta y que ya lo vería en seguida.
Solo se escuchaba el ruido del agua removida por los pasos de los pescadores cuando se escuchó de pronto el primer machetazo al entrar en contacto con el agua. Era Necho que se estrenó con el machete, luego la voz baja pero audible de su vecino que preguntaba.
­–¿Ya estuvo?
–Ya estuvo –le respondió Necho al punto del llanto.
–Y está grande? –le volvió a preguntar.
–Grande –dijo Necho– yo con esta tengo –le respondió cuando ya volvía sobre sus pasos entre el agua que se comenzó a teñir de rojo.
Advertidos de lo ocurrido desde que escucharon el machetazo todos salieron en tropel siguiendo a Necho. Le amarraron la pierna con los trapos que tuvieron a su alcance y luego se organizaron para llevarlo cargando en una hamaca hecha camilla hasta el Centro de Salud para salvarle la vida.