
Ramón Gracida Gómez
El tercer seminario de daños organizado en Acapulco por la Asociación Mexicana de Agentes de Seguros y Fianzas (AMASFAC) y la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) concluyó ayer con el mensaje de que la temporada de huracanes en Guerrero no tiene que representar una “temporada de desastre”.
El seminario titulado Siniestros que marcaron a México: Los seguros que mantienen al país de pie se llevó a cabo en el hotel Pierre Mundo Imperial durante tres días, y este viernes se llevó a cabo como acto final el evento Aprendizajes de aseguramiento después de Otis en un salón del hotel ubicado a un costado de la playa Revolcadero.
En su mensaje final, el presidente del Consejo Directivo Nacional de AMASFAC, Sergio Liceaga Balzaretti, pidió seguir el diálogo con los distintos sectores involucrados en la industria de las aseguradoras, entre ellos los organismos internacionales y asociaciones similares.
El titular del Área de Seguro de Daños y Autos de AMIS, Carlos Jiménez, destacó la importancia de la relación de los sectores público, privado y académico, y resumió el contenido del seminario; dijo que el primer día se habló de los riesgos sociales, vandalismo y reparación integral de daños; el segundo día se discutió sobre temas relacionados a los seguros.
También señaló en su participación que combinó con la moderación del evento, es que la temporada de huracanes en Guerrero no tiene que representar un desastre.
“Hay que adoptar las mejoras prácticas para hacerlo mejor, hay países que tienen más exposición, que tienen más vulnerabilidad, y cuando pasa un fenómeno de esta naturaleza pues no hay desastre, entonces ya decíamos en estos días, la temporada de huracanes no tiene porque ser la temporada de desastre”.
La directora general para declaratorias de emergencias, desastres y fondos estatales, nacionales e internacionales de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, Shalom Natalihe Rodríguez Ortiz, afirmó que este tipo de eventos es importante “para prepararnos en el momento de que vamos actuar ante una emergencia o un desastre, y cómo entran todos a la participación”.
“A nosotros, yo creo que igual que a muchos, nos quedó claro que después de Otis nos faltaba mucha preparación o nos faltaba mucha experiencia en diferentes situaciones; vimos entrar, de todos lados, sobre todo en el tema de las aseguradoras, para la rehabilitación, para poder otra vez activar lo que es Acapulco”.
El presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) en Guerrero, Julian Uriostegui Carbajal, pidió revisar el número de coberturas contratadas por las pequeñas y medianas establecidas en Acapulco, las cuales no incrementaron “como incluso lógicamente debía ser”, y lo planteó como un reto para el futuro.
La integrante del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Rosa María Vélez, dijo que “aunque el fenómeno del Niño nos tenga con mucho nervio, pues en realidad sí podemos establecer un escenario distinto porque estamos trabajando en eso y lo estamos haciendo en conjunto”.
En la mesa también estuvieron presentes el vicepresidente de la AMASFAC, Carlos Peña, el presidente de la Sección Acapulco de la misma Asociación, Felipe de Jesús Anzo Martínez, y la representante de Connective Business Solution, Elisa Mariel Trujillo Leyva.
