Tras diez días de coma muere en Acapulco el líder priísta baleado en Tlapa

 

 Después de diez días de coma en el hospital Anáhuac de esta capital y en una clínica de Acapulco, falleció ayer en este puerto el dirigente priísta de Tlapa, Odilón Rosas Torres quien fue herido de cuatro balazos cuando se encontraba en su domicilio, confirmaron ayer aquí sus familiares más cercanos.

El ex precandidato a presidente municipal de Tlapa y dirigente de la Organización Municipal de Priístas Activos de Tlapa (OMPAT) tenía 48 años de edad y era uno de los coordinadores de la precampaña del aspirante del PRI a gobernador, el senador Héctor Vicario Castrejón quien finalmente declinó a favor de Héctor Astudillo Flores.

Rosas Torres recibió dos balazos en el pecho, uno en el cuello y otro en el brazo por un hombre armado.

Los primeros días estuvo internado en la clínica Anáhuac de esta capital del estado y posteriormente fue trasladado al hospital Magallanes de Acapulco.

El líder priísta que estuvo en estado de coma diez días, en 2002 contendió en la elección interna del PRI con el actual alcalde, Rufino Vázquez Sierra.

Hasta el momento la Procuraduría de Justicia del Estado no ha rendido información sobre el avance de las investigaciones para esclarecer el atentado que sufrió el dirigente del PRI de Tlapa.

En estado de coma, el dirigente priísta que fue baleado en Tlapa

 

 Según la PGJE, un hombre se metió a la vivienda del que fuera ex precandidato del PRI a alcalde y le disparó

 En estado de coma, debido a cuatro balazos que recibió en el cuerpo, se encuentra el ex precandidato del PRI a la alcaldía de Tlapa y dirigente de la Organización Municipal de Priístas Activos de Tlapa (OMPAT), Odilón Rosas Torres, quien fue internado en el hospital Anáhuac de Chilpancingo.

El dirigente priísta fue baleado por un individuo la noche del viernes, cuando se encontraba en una de sus casas, de la colonia Anáhuac, en Tlapa.

El priísta, quien contendió en la pasada precampaña del PRI por la candidatura a la alcaldía con el actual presidente municipal, Rufino Vázquez Sierra, recibió cuatro impactos de bala calibre 38 Súper; dos en el pecho, una en el cuello y otro más en el brazo izquierdo.

Los hechos ocurrieron a las 10:30 del viernes, y se informó que un hombre llegó hasta el domicilio de Rosas Torres, se introdujo a la casa en construcción y le disparó.

Debido a la gravedad de las lesiones, Rosas Torres fue trasladado de emergencia a Chilpancingo e internado en el hospital privado Anáhuac, donde a tres días de los hechos no ha podido recuperar el conocimiento, y según los reportes médicos su estado de salud es delicado.

Rosas Torres participó como activista en la región de La Montaña del precandidato del PRI a la gubernatura, Héctor Vicario Castrejón.

En la Procuraduría General de Justicia del Estado se informó que aún no se ha logrado la identificación del individuo que disparó en contra del dirigente del OMPAT, y aún se desconocen los móviles del atentado, pero se habla ya de cuando menos dos pistas para esclarecer los hechos: el conflicto por un terreno donde construía el líder priísta la noche en que fue agredido, y problemas de deudas que tiene desde que participó como precandidato a la alcaldía de Tlapa.

Pero su esposa, Inés Escamilla, quien se encuentra en el hospital, sólo dijo que su cónyuge se encuentra estable y confía que salga bien de una operación.

Nombran institucionales de la UPN nueva delegación sindical en la capital

* Disidentes impiden la asamblea por la mañana

 * No concluye aún el periodo, dice la secretaria de Conflictos de los desplazados

 Teresa de la Cruz, corresponsal, Chilpancingo * Maestros y administrativos de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) de Chilpancingo y Tlapa –identificados con la disidencia de la CETEG– impidieron ayer una asamblea de maestros institucionales con la que “pretendían” nombrar una nueva delegación sindical, a pesar de que “aún no concluye el periodo de la actual” dirigencia.

Por la mañana maestros y administrativos tanto de Chilpancingo como de Tlapa, con cadenas cerraron las puertas de las instalaciones de la UPN, “para impedir una reunión que los institucionales –llevarían a cabo ahí– para nombrar a una nueva delegación sindical” informó la secretaria de Conflictos de la actual delegación D-II-13-UP-12A, María del Consuelo Salazar Carballido.

Explicó la secretaria que actualmente la UPN de Chilpancingo, así como la subsedes de Tlapa y Chilapa, conforman la delegación D-II-13-UP-12A, –cuyo secretario general es Abel Barrera Hernández, también coordinador del Centro de Derechos Humanos de Tlachinollan–. Sin embargo, “lo que pretenden ahora un grupo de maestros de esta capital es nombrar una delegación espuria”.

Insistió en que “no puede haber otra delegación, porque aún no concluye el periodo actual, apenas lleva un año de gestión y falta otro. Lo que sucede aquí es que esta nueva delegación que pretenden nombrar está al servicio de –la directora de la UPN– María Magdalena Julián”.

Salazar Carballido aseguró que de 108 trabajadores de la UPN –de Chilapa, Tlapa y Chilpancingo– 70 están en contra de la organización de esa asamblea, cuya convocatoria es “antiestatutaria, primero porque la firma –el secretario general de la sección 14 del SNTE– José Natividad Calixto quien aún no cuenta con la toma de nota, y segundo porque aún no termina nuestro periodo, además de que ellos son minoría”.

Más tarde y pese a que los maestros de la disidencia de la CETEG cerraron la entrada de la UPN de Chilpancingo, los docentes institucionales celebraron su asamblea en el auditorio de la primaria José María Morelos y Pavón –localizada a un costado de la institución– “porque ya estamos cansados que un grupo de cuatro personas decida por nosotros”, dijo el recién nombrado delegado sindical, Benito Alberto Ucán.

Precisó el nuevo dirigente sindical que ahí en la primaria “participaron 32 de 52 trabajadores de aquí de Chilpancingo y es mentira que ellos sean mayoría, como tampoco hay maestros de Tlapa en su movimiento”.

Expuso que la delegación aún no tiene registro, “pero tan pronto entreguemos la acta firmada por la asamblea a la sección 14 del SNTE, estaremos viendo qué delegación será, pero no vamos a desistir porque no queremos seguir bajo el manipulación de la minoría”.

Bloquean 800 indígenas los accesos a Tlapa; piden pavimentar la carretera a Metlatónoc

* Hasta anoche no había algún contacto con las autoridades

 * Anuncian que la protesta es por tiempo indefinido, todos los días que sea necesario, hasta tener respuesta * El cierre fue en cuatro puntos: la puerta del Cebetis, la carretera Tlapa-Chilpancingo y la Tlapa-Marquelia y la salida a Puebla * El año pasado, en una reunión con Xóchitl Gálvez, se acordó que los trabajos de pavimentación comenzarían los primeros días de febrero de 2004, informan en una carta

 Tlachinollan, Tlapa * Alrededor de 800 indígenas mixtecos, nahuas y tlapanecos de 57 comunidades de los municipios de Alcozauca, Atlamajalcingo del Monte, Metlatónoc, Tlapa de Comonfort y Xalpatláhuac bloquearon por tiempo indefinido los accesos a la ciudad de Tlapa para reclamar la pavimentación de la carretera Tlapa-Metlatónoc, la cual gestionan ante dependencias federales y estatales desde hace más de 10 años.

También impidieron la entrada al Cebetis (Centro de Bachillerato Tecnológico Industrial y de Servicio N° 178), porque sus autoridades se oponen al trazado original de este camino que establece su paso por ese lugar.

En una carta abierta dirigida a autoridades federales y estatales firmada por el Comité de Gestoría Social (integrado por representantes de las comunidades que pugnan por la ejecución de dicha obra) expresaron que, en una reunión mantenida el año pasado con la directora general de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, Xóchitl Gálvez Ruiz, se estableció que los trabajos de pavimentación comenzarían los primeros días de febrero de 2004. Sin embargo, esto no sucedió.

“El gobierno del estado debe iniciar a la voz de ya esta obra, que es la pavimentación del camino Tlapa-Igualita-Los Puentes-Metlatónoc. Todos sabemos que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) tiene 35 millones de pesos autorizados para este año. Nos preocupa que se vaya a cancelar como nos han hecho ya en dos ocasiones, en 1996 y en el 2000”, aseveró Felipe Ortiz Montealegre, quien ex presidente municipal de Metlatónoc desde 1990 hasta 1993 y actual miembro del Comité de Gestoría Social.

“Estamos solicitando que en forma inmediata se dé inicio a la obra porque ya hay un dinero, está el recurso, nada más falta que tengan voluntad de empezar”, dijo.

La llegada de los contingentes

Hombres, mujeres y niños comenzaron a llegar al crucero de San Antonio a las 6 de la mañana, cuando todavía no amanecía. De sus casas salieron entre las 2 y las 3 de la madrugada, para recorrer más de cuatro horas y llegar a la entrada de Tlapa.

Mujeres cubriéndose del fresco de la mañana con sus rebozos de colores. Cubriendo también a sus hijos pequeños, cargándolos en sus espaldas o llevándolos de la mano. Por casualidad era el Día Internacional de la Mujer y ellas estaban ahí junto a los hombres, en un camino polvoriento con trasfondo de montañas y cactus, ejerciendo su derecho a intentar mejorar su calidad de vida.

Ese crucero fue el primer camino que obstruyeron. A las 6:25 había cinco camionetas detenidas que esperaban para poder circular en dirección a Tlapa. Una hora más tarde, eran 18 camionetas.

“Nos toman el pelo porque somos indígenas”, afirma un hombre de sombrero blanco que vino desde Igualita para participar de la manifestación. No quiere dar su nombre porque “hay represalias”. Al terminar de hablar se pierde entre los demás sombreros blancos, los de sus compañeros.

Ahora ya está despuntado el sol.

Empiezan a partir los grupos conformados por indígenas de las tres etnias más numerosas de la región de La Montaña rumbo a los distintos lugares elegidos para protestar y hacerse escuchar: la puerta del Cebetis, las carreteras Tlapa-Chilpancingo y Tlapa-Marquelia y, finalmente, la salida a Puebla.

El conflicto con el Cebetis

En lo que respecta al conflicto con el Cebetis, Ortiz Montealegre explicó que, según el proyecto original, la carretera pasaría por una parte de la propiedad del mismo y que las comunidades quieren que se respete ese trazado, ya que no quieren que pase por el camino viejo “porque ese lado no reúne las pendientes, la amplitud de la corona, lo ancho, y el terreno no se presta porque ya hay muchas construcciones”.

En una circular que distribuyeron durante el bloqueo, los indígenas de estos cinco municipios demandan que la autoridad municipal de Tlapa y las autoridades del Cebetis les “brinden las facilidades necesarias con relación a la apertura del nuevo trazo”, sin obstruir el desarrollo de los pueblos de La Montaña, y que la SCT “gire instrucciones a la constructora Torreblanca”, empresa que ganó el concurso para pavimentar la primera etapa de la carretera Tlapa-Igualita-Los Puentes “para que de manera inmediata se inicien los trabajos correspondientes” y se respeten “las especificaciones técnicas de acuerdo al expediente técnico original”. También exigen la integración de un equipo de especialistas “propuesto por las autoridades de las comunidades beneficiadas que posibilite la supervisión, seguimiento y evaluación de la obra” en coordinación con el Comité, así como el apoyo financiero del gobierno estatal para que la carretera esté terminada en el 2005.

Para finalizar, al presidente municipal de Tlapa, Rufino Vázquez Sierra, le solicitan que cumpla la “demanda añeja” de la reubicación del basurero municipal porque constituye “un foco de infección permanente”.

Los manifestantes anunciaron que mantendrán cerradas las entradas a la ciudad todos “los días necesarios, hasta que haya una respuesta; una atención urgente y precisa de parte de los gobiernos estatal y federal”. Parecen estar convencidos de que bloqueando carreteras se abrirán nuevos caminos para los pueblos indígenas de La Montaña guerrerense.

Mientras tanto, ya eran las 6 de la tarde del lunes y no habían recibido respuesta alguna por parte de las autoridades.

Denuncian que fue violento el desalojo de empleados de Salud en paro en Tlapa

* Culpan a funcionarios y líderes sindicales

 

Zacarías Cervantes, corresponsal, Chilpancingo * Trabajadores de la Secretaría de Salud que se encontraban en paro de labores afirmaron que de manera violenta fueron desalojados la tarde del martes de las instalaciones de la Jurisdicción Sanitaria 09 en Tlapa, que tenían tomadas desde el lunes.

Dijeron que el desalojo fue encabezado por funcionarios de la Secretaría de Salud y dirigentes sindicales de la Subsección 11 del Sindicato de Salud, pero también responsabilizaron a la secretaria de Salud en el estado, Verónica Muñoz Parra, por no resolver a tiempo las demandas de los trabajadores.

Trabajadores paristas encabezados por Eduardo Méndez Luna ofrecieron ayer en esta capital una conferencia de prensa y denunciaron que el desalojo fue encabezado por el subsecretario de coordinación sectorial de la Secretaría de Salud, Javier Mota Pineda, el jefe de la Jurisdicción Sanitaria, Genaro Juárez Silva y la secretaria de la subsección 11 del Sindicato de Salud, Jacqueline Balbuena.

“Llegaron armados con varillas, palos y piedras en una camioneta oficial de la Secretaría de Salud que aventaron sobre la reja para abrirla y posteriormente se apoderaron de las instalaciones”, dijo Méndez Luna quien señaló que quienes se mantenían en plantón no respondieron a la provocación para evitar la violencia.

Los trabajadores habían tomado las instalaciones de la jurisdicción sanitaria a las ocho y media de la mañana del lunes en demanda de cumplimiento a un acuerdo firmado por la titular de la Secretaría de Salud, Verónica Muñoz Parra, que contiene el compromiso de la funcionaria de destituir al jefe de la Jurisdicción, Juárez Silva.

Los trabajadores denunciaron que no se ha cumplido ese compromiso a pesar de que en una auditoría que realizó la contraloría interna de la dependencia se encontraron irregularidades administrativas de las cuales el responsable es el jefe de la jurisdicción.

Méndez Luna agregó que ante la falta de cumplimiento a este compromiso los trabajadores decidieron la toma de las instalaciones, pero que la tarde del martes los funcionarios y los dirigentes sindicales decidieron el uso de la violencia para resolver la toma, en vez de cumplir con el compromiso signado en la munita de acuerdos.Méndez Luna adelantó que e

Trabajadores de Salud desalojan a los paristas de las oficinas de Tlapa

* La mayoría rechaza la suspensión de labores, afirma la líder sindical

* Jacqueline Balbuena, que encabezó la acción ayer en la tarde, responsabilizó del movimiento al dirigente de la sección 36, Francisco Becerril Sotelo

Zacarías Cervantes, corresponsal, Chilpancingo * Trabajadores de la Secretaría de Salud de Tlapa encabezados por la secretaria general de la subsección 11 del Sindicato de Salud, Jacqueline Balbuena, desalojaron a las cuatro de la tarde de ayer a los empleados de la misma organización sindical que mantenían un paro laboral desde la mañana del lunes en las instalaciones de la Jurisdicción Sanitaria 09 de esa ciudad de La Montaña.

Los trabajadores paristas demandaban el cumplimiento de una minuta de acuerdos firmada por la secretaria de Salud, Verónica Muñoz Parra, e iniciaron el movimiento también en apoyo a los trabajadores del hospital de Acatepec que se encuentran en paro desde hace 10 días, en demanda de equipo, medicamentos y más enfermeras.

Según la dirigente sindical, Jacqueline Balbuena, entrevistada vía telefónica, el desalojo se realizó de manera pacífica por unos 250 trabajadores que no estaban de acuerdo con el paro en el que, según ella, sólo participaban unos 40 y no 150 empleados como lo habían venido informando a los medios de comunicación.

Pero el dirigente de los trabajadores paristas, Eduardo Méndez Díaz, denunció que el grupo que participó en el desalojo llegó y aventó una camioneta oficial con el número económico 118, lo que provocó que los trabajadores que se encontraban en plantón afuera de las instalaciones de la Jurisdicción Sanitaria se dispersaran, aunque reconoció que no hubo lesionados.

Dijo que a pesar de este incidente el movimiento continuará y que esperan que este miércoles se sumen más trabajadores al paro, pero no precisó si intentarán recuperar las instalaciones de la Jurisdicción que mantenían tomada desde las ocho de la mañana del lunes.

Jacqueline Balbuena dijo que “los trabajadores de base estaban ya muy inconformes por la actitud negativa de un pequeño grupo de trabajadores que ocupan puestos de confianza y que se querían hacer pasar desde febrero como representantes de la base trabajadora al estar solicitando solución a un pliego petitorio que no tenía fundamento”.

Indicó que el caso se complicó cuando el lunes pasado este grupo tomó las instalaciones de la Jurisdicción Sanitaria             en demanda de solución a ese pliego petitorio.

Jacqueline Balbuena dijo que en su calidad de representante sindical solicitó la intervención de el Comité Ejecutivo Nacional y del Comité Ejecutivo Estatal del Sindicato para que conminara a que ese grupo de trabajadores dejara pacíficamente las oficinas, pero que no encontró respuesta.

“En virtud de que no hubo respuesta la base decidió abrir las oficinas para seguir prestando los servicios de salud ya que habían quedado prácticamente retenidos dentro de la sección los medicamentos y vacunas que tienen que aplicarse a miles de habitantes de la región de La Montaña”, dijo.

Aseguró que el desalojo se realizó en forma pacífica, “entramos a las oficinas y las entregamos a las autoridades”. Dijo que tomó nota de ello el notario público número uno, Agustín Antonio Meza Bustos.

Señaló que en la toma de las instalaciones encontraron a gente desconocida que nada tenía que hacer ahí, dijo que por ejemplo estaban los esposos de las trabajadores y los hijos, “gente que no tiene ningún contrato y que nada tienen que ver con esta dependencia”.

La dirigente de la subsección 11 dijo que este grupo de trabajadores es respaldado por el secretario general de la sección 36, Francisco Becerril, “ahora sólo esperamos que nos dejen trabajar junto con este grupo de compañeros”.

La dirigente sindical demandó, asimismo, a la titular de la Secretaría de Salud, Verónica Muñoz Parra “mayor atención a los servicios en la región de La Montaña y esperamos que los supervisores o la gente que desempeña puestos de confianza que no quiera realizar el trabajo que le corresponde, que sean sustituidos por otro que tengan deseos de trabajar”.

Jacqueline Balbuena responsabilizó de cualquier hecho de violencia posterior, o si los trabajadores disidentes quisieran tomar nuevamente las instalaciones, al dirigente de la sección 36 del sindicato de Salud, Becerril Sotelo, de quien dijo que está interesado en desestabilizar en esa Jurisdicción desde que su planilla no ganó la dirigencia de la subsección 11 que ella dirige.