


Emiliano Tizapa Lucena
Chilpancingo
Vecinos del fraccionamiento Nuevo Mirador y de la Unidad Habitacional Infonavit, en Chilpancingo, firmaron ayer un convenio de adhesión para el inicio de los estudios de geofísica y geología, así como de la estructura de los edificios damnificados por el huracán Ingrid y la tormenta Manuel en 2013, y por el sismo de 7.1 el 7 de septiembre de 2021, respectivamente.
También, el delegado de los programas del Bienestar en Guerrero, Iván Hernández Díaz, afirmó que a nueve años de ser damnificados por los fenómenos naturales en 2013 van ha realizar los estudios que debieron haberse hecho “antes de poner una primera piedra en estas tierras, había que saber primero si eran o no aptas para edificar”.
Además, la subcoordinadora operativa de la Secretaría de Desarrollo Territorial y Urbano (Sedatu), Aurora Muñoz Martínez, informó que de 42 fraccionamientos que fueron construidos para damnificados en el estado solamente un fraccionamiento, en Mezcala, “está en condiciones de habitabilidad”.
Ayer a las 10 de la mañana en el fraccionamiento Nuevo Mirador, ubicado al sur de la ciudad, 71 colonos firmaron un convenio de adhesión para el inicio de los estudios de geofísica y geología, que realizará la Secretaría de Desarrollo Territorial y Urbano (Sedatu) y la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi).
El técnico de la Conavi, Rafael Durán Maya, afirmó que con el convenio iniciarán “lo que se debió haber hecho antes de construir” el fraccionamiento, es decir, un estudio especializado para saber milimétricamente cuál es el desplome, la inclinación y los taludes, y lo que les dirá qué hacer, si tendrán que reconstruir o hacer demoliciones.
La subcoordinadora operativa de la Sedatu, Aurora Muñoz Martínez, manifestó que el estudio será completo para saber cómo va a intervenir su dependencia y la Conavi. Añadió que la primera firma de este convenio se hizo la semana pasada en San Agustín Barrio 3, en Acapulco, donde también son damnificados por el huracán Ingrid y la tormenta Manuel en 2013.
Indicó que ayer más tarde se firmaría el mismo convenio con vecinos de la Unidad Habitacional Infonavit Héroes de Guerrero, y el sábado en Acapulco con vecinos del fraccionamiento Guerrero 200.
El delegado de los programas federales en Guerrero, Iván Hernández Díaz, argumentó que a casi nueve años de que fueron afectados por los fenómenos naturales en 2013, los damnificados recién recibieron su constancia que les da certeza jurídica de sus viviendas.
Expresó que los estudios que iniciarán se debieron hacer antes de poner una primer piedra en esas tierras, “el problema está en la tierra, en el suelo y lo que hoy se va a firmar es un estudio para ver las condiciones de la tierra y qué se va a necesitar para tener una vivienda segura y que no vuelvan a ser afectados”.
“Ya fueron afectados en 2013 por un fenómeno natural y puedo decir que vuelven a ser afectados en los años pasados por la corrupción”, aseguró en referencia por la mala calidad de la construcción de los departamentos para los damnificados en este asentamiento.
En declaraciones al concluir la firma simbólica del convenio, Iván Hernández Díaz agregó que en el Nuevo Mirador firmaron 71 personas, en la Unidad Habitacional Infonavit lo harían más tarde 42 vecinos, y en Acapulco, en la colonia Guerrero 200 firmarán el sábado 28 beneficiarios.
También en declaraciones, Rafael Durán Maya, detalló que harán un estudio de geología y geofísica para saber las condiciones naturales del terreno del subsuelo, pues creen que la zona tiene asentamientos diferenciales, así como un estudio de topografía con equipo terrestre láser que determinará cuánto se han movido los edificios o los taludes.
Dijo que en la Unidad Habitacional Infonavit se analizará estructuralmente los edificios, algunos están por colapsar y otros se tienen que reestructurar, y en Acapulco en la colonia Guerrero 200 “son edificios que son de los años ochenta y carecen de mantenimiento, han sido olvidados, modificados y es un trabajo de edificio por edificio, saber cómo vamos a intervenir estructuralmente.
Expuso que los resultados de los tres estudios los tendrán en cuatro meses.
Por su parte, la subcoordinadora operativa de la Sedatu, Aurora Muñoz Martínez añadió que en el Nuevo Mirador son 403 familias beneficiarias de las que recuperaron la información y actualizaron el padrón original.
Mencionó que los casos más difíciles son el Nuevo Mirador y San Agustín Barrio 3 porque son fraccionamientos que se construyeron sin cumplir las normas de seguridad y es algo que actualmente están resolviendo.
De la comunidad de Chicahuales, donde también fueron damnificados por el huracán Ingrid y la tormenta Manuel en 2013, argumentó que son 200 familias, pero han tenido problemas con el predio donde serán reubicados, y están “buscando otro (terreno) que cumpla las condiciones de seguridad para las familias”.
Contó que en el estado la Sedatu atiende 42 fraccionamientos de damnificados, pero señaló que sólo uno cumple con las “condiciones de habitabilidad”, el construido en Mezcala, y argumentó que desde 2017 comenzaron a ubicar donde estaban estos fraccionamientos, porque ni siquiera eso se tenía ubicado.
Detalló que con los vecinos de Pedregal de Cantaluna, en Acapulco, ya se hicieron los estudios que pagaron los gobiernos estatal y municipal, y que a finales de septiembre recibirán los resultados, con ello sabrán cómo van a avanzar.
Destacó que a estos damnificados de Pedregal de Cantaluna se les suspendió el pago de sus créditos de Infonavit y Fovissste.
