El director del zoológico Zoochilpan, Rommel Francisco Rodríguez Zavalza, dijo que la visita del senador Félix Salgado Macedonio y su perro Aquiles fue “una sorpresa” planeada y consensuada, como parte del festejo del Día del Niño, y que la mascota “cumple con todos los protocolos de bioseguridad para que pudiera ingresar”.
El 30 de abril, el Zoochilpan realizó actividades como la presentación oficial de un ejemplar de capibara; ese mismo día, visitantes captaron en video a ratas dentro del área de felinos y evidenciaron el deterioro de las instalaciones, y en la entrevista el funcionario confirmó que inspectores de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) se presentaron “de manera sorpresiva” en las instalaciones.
La visita del senador y su perro fue criticada por grupos de biólogos, debido a que, según el reglamento del Zoochilpan, está prohibido el acceso a mascotas.
En entrevista con El Sur, el director informó que el miércoles pasado, personal de la Profepa acudió a las instalaciones ubicadas en el Barrio de la Santa Cruz, después de que en redes sociales se difundieron videos grabados el día del festejo, que dejaron en evidencia la decadencia del zoológico.
“Los inspectores decidieron llegar de manera sorpresiva al zoológico Zoochilpan para hacer una inspección. Se les atendió, se presentó documentación de todos los animales, de su lugar de procedencia”, dijo.
Abundó que, en particular, “se hicieron inspecciones de los recintos de jaguares, debido al famoso video que salió en redes sociales, del recinto de tigres, de unos roedores”.
Informó que, ante la presencia de los roedores, se colocaron trampas para ratas y les explicó a los inspectores que la cercanía del drenaje del zoológico con el río Huacapa, así como la temporada de calor, son condiciones que favorecen el nacimiento de roedores que salen a la superficie.
“Nos comentaron que las medidas preventivas que tenemos dentro del zoológico eran las correctas y que los animales estaban en muy buenas condiciones”, afirmó.
Indicó que los inspectores recomendaron cambiar a trampas para ratas más grandes de las que se instalaron, “la que estamos usando es buena, pero la que nos recomiendan ellos es mucho mejor y ya tomamos cartas en el asunto”.
Resaltó que, además de las trampas, se fumigan las instalaciones, pero no de manera frecuente, “por el cuidado y responsabilidad con los ejemplares que tenemos dentro del zoológico”.
Los inspectores también verificaron que el químico que se utiliza para fumigar es “idóneo” para cuidar el entorno de los ejemplares. Las fumigaciones son cada 15 días, tres semanas o bien, una vez al mes.
“No se puede atacar de fondo el problema porque pondríamos en riesgo la vida de los ejemplares dentro del zoológico”, subrayó.
Aquiles, sorpresa por el próximo estreno de su película
En cuanto a la visita del senador y su mascota, la cual va en contra del reglamento del Zoochilpan, explicó que “era el número especial que teníamos para presentar a los niños”. Detalló sobre Aquiles: “se llevó a cabo un rodaje de su película y era una sorpresa que traíamos para los niños”.
Puntualizó que al perro del senador se le han aplicado todas las vacunas y “cumple con todos los protocolos de bioseguridad para que pudiera ingresar dentro del zoológico, estaba programada la visita para los niños, fue una sorpresa para los niños”.
El personal del zoológico verificó que Aquiles contaba con su documentación, que fue valorado y al no detectarse “ninguna situación” se procedió con su ingreso, el cual “fue una situación consensuada”.
Aclaró que Aquiles “entró al teatro, no hubo ningún contacto con ningún animal y como entró al teatro se retiró. El teatro del zoológico no tiene ninguna cercanía con ningún animal”.
Dijo que entiende la preocupación de biólogos y activistas, pero “todo fue llevado de manera responsable”.
Añadió que a los inspectores de la Profepa se les explicó, “de manera voluntaria”, el motivo de la visita del senador y su mascota, “me dijeron que no había ninguna situación porque fue planteado y que nunca corrió riesgo la integridad de ningún animal, que a final de cuentas, el animal, en este caso Aquiles, cumplía con todo lo que dicta (la ley) que tiene que estar vacunado, que no había ningún riesgo para ningún animal”.
En un recorrido por las instalaciones se observó pintura desgastada, basura en algunas esquinas, pero el director justificó que el deterioro de las instalaciones se debe a su antigüedad y remodelarlas requiere de una inversión millonaria que rebasa el presupuesto del zoológico, así como las finanzas del gobierno estatal.
Dijo que los 78 trabajadores, entre administrativos, veterinarios y otros, están comprometidos con el cuidado de los animales y procuran mantener aseadas las instalaciones que actualmente resguardan a 501 ejemplares y un total de cien especies en exhibición.
Este 2023 al parque zoológico Zoochilpan en el que fueron reveladas hace unos días irregularidades en el manejo de los animales, se le destinó el 45.4 por ciento de los 13 millones 655 mil 300 pesos asignados a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semaren); es decir, que para el mantenimiento y operación del lugar se destinarán 6 millones 200 mil pesos.
El zoológico Zoochilpan, ubicado en el barrio de Santa Cruz, entre las calles Moisés Guevara, Arturo Martínez Adame y el bulevar del río Huacapa, fue inaugurado en 1978 durante el gobierno del priista, Rubén Figueroa Figueroa, y se sostuvo operado hasta 2007 bajo el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) estatal, cuando comenzó un convenio de transferencia hacia la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales del estado para su administración y vigilancia.
De acuerdo con el reglamento interior del zoológico, publicado en el Periódico Oficial del Estado, fue hasta el 5 de agosto de 2010, que fue agregado el Zoochilpan al organigrama de la Samaren, como órgano desconcentrado y con su clave de registro de funcionamiento, INE/CITES/DFYFS–ZOO–E–0008–00–GRO, emitido por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) del gobierno federal.
Sin embargo, fue hasta diciembre de 2017 que en el gobierno del priista, Héctor Astudillo Flores, creó por decreto el fondo de “mantenimiento y operación del zoológico Zoochilpan”, en el que destaca que el Reglamento Interior del parque establece que se podrá instalar un Consejo Asesor que “tendrá por objeto vigilar sus finanzas internas, originadas por ingresos propios, de inversión estatal directa o del presupuesto federal, además de verificar y en su caso, validar acciones específicas para el cumplimiento del objeto social del Zoológico”.
Según el Presupuesto de Egresos de 2022, a la Semaren le fueron asignados 12 millones 882 mil 400 pesos de Inversión Estatal Directa para el manejo de diez programas, proyectos y el mantenimiento y operación del zoológico, pero al Zoochilpan estaban destinados 6 millones de pesos, es decir, el 46.58 por ciento del total.
El resto del recursos se destinó: 264 mil pesos a la producción de plantas en San Vicente de Jesús, municipio de Atoyac; misma cantidad al programa de producción de planta para el rescate de ecosistemas degradados, al programa de vida silvestre, al programa de estudios de conservación de la biodiversidad estatal, al proyecto de áreas naturales protegidas y al proyecto de rehabilitación de estanques acuíferos.
En el año pasado se realizaron dos programas más, el de Ordenamiento ecológico territorial de Guerrero etapa 1 y 2 al que se designó un millón 852 mil pesos, y al programa de prevención, control y combate de incendios forestales en Guerrero al que se otorgó dos millones 647 mil pesos.
Según el presupuesto de Egresos de 2023, este año que se destapó el mal manejo de los animales en el Zoochilpan, el gobierno del estado asignó a la Semaren 13 millones 655 mil 300 pesos, de los cuales, al zoológico le destinarán 6 millones 200 mil pesos, un aumento de 3.23 por ciento en comparación al año anterior.
Esa cantidad representa el 45.4 por ciento de los 13 millones, es decir, 1.18 puntos porcentuales menos que lo destinado en 2022; el resto del dinero se destinará a los programas de combate de incendios, rescate de ecosistemas degradados, áreas naturales protegidas, conservación de biodiversidad estatal, vida silvestre, ordenamiento territorial etapas 2, 3 y 4, fortalecimientos de programas ambientales y rehabilitación de estanques acuíferos.
El pasado 31 de enero, el titular de Semaren, Ángel Almazán Juárez, en conferencia denunció que tras una investigación de la Semarnat y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), el ex director del zoológico José Rubén Nava Noriega, era responsable de la venta, intercambio y muerte de animales por negligencia y porque sacrificó y cocinó cuatro cabras para un festejo.
Además, dijo que el médico veterinario no había ingresado dinero a la administración, compró fármacos fantasmas e instruía que los análisis se hicieran en una empresa familiar.
Al día siguiente, el 1 de febrero, Nava Noriega negó las acusaciones y argumentó que se trataba de una guerra sucia en su contra del titular de Semaren, y acusó que Almazán Juárez pretendía controlar los recursos del zoológico mediante cuatro familiares que buscaba imponer en el parque, señalamientos que el funcionario aún no ha aclarado públicamente.
De acuerdo con fuentes, el nombramiento de Nava Noriega como director del parque se debía a una cuota política del senador de la República y padre de la gobernadora Evelyn Salgado, Félix Salgado Macedonio, de quien los trabajadores sostienen que José Rubén se decía cercano, tanto que el político visitó el 11 de noviembre al ex director en la presentación al público de un león africano en el Zoochilpan.
Días antes, el 9 de noviembre Salgado Macedonio y Nava Noriega liberaron en la localidad de Llanos de Tepoxtepec, en la sierra de Chilpancingo, a un halcón cola roja, del cual incluso el gobierno del estado informó mediante un boletín de prensa, y del que posteriormente Almazán Juárez denunció había irregularidades.
El 3 de febrero, activistas de grupos protectores de animales, condenaron las irregularidades expuestas del zoológico, y exigieron que se investigara a todo el personal de parque, porque a pesar de los señalamiento sólo a Nava Noriega, argumentaron que “una persona comete el delito, pero también los que están ahí son cómplices si no lo denunciaron”.
Pidieron justicia y que realmente haya una sanción ejemplar, que se aclare si los animales fueron vendidos o intercambiados, si “realmente se comieron” a cuatro cabras pigmeas y dónde están esos recursos que no enteró el ex director del zoológico.
El ex director de Zoochilpan, José Rubén Nava Noriega se ríe mientras muestra una fotografía de las cabras pigmeas que supuestamente sacrificó, durante la conferencia de prensa en Chilpancingo Foto: Jesús Eduardo Guerrero
Emiliano Tizapa Lucena
Chilpancingo
El ex director de zoológico Zoochilpan, José Rubén Nava Noriega, confirmó ayer que entregó las cuatro vacas Watusi y una cebra a empresas comercializadoras y reconoció que desconoce su paradero así como las condiciones en las que estén, negó también que haya sacrificado a cuatro cabras Pigmea para consumirlas y señaló que la información que dio el secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semaren), Ángel Almazán Juárez forma parte de una “guerra sucia” orquestada en su contra.
Acusó que el secretario estatal pretendía imponer a tres familiares en el parque, y que incluso retrasó durante cinco meses su nombramiento.
Del puma Jaguarundi contó Nava Noriega que murió en el parque -y fue enterrado en el mismo lugar- debido a situaciones extrañas que otras trabajadoras le intentaron ocultar.
Ayer en conferencia de prensa en las instalaciones del Sindicato Nacional de Redactores de la Prensa (SNRP), en Chilpancingo, Nava Noriega expuso además que “es totalmente falso” el señalamiento que hicieron un día antes funcionarios de la Semaren de que cuatro cabras Pigmea fueron sacrificadas y cocinadas para consumirlas en un festejo de fin de año bajo su autorización.
Argumentó que tiene documentación de la entrega-recepción del 2 de marzo de 2022, en la que indica que había cinco cabras Pigmea registradas, “eso de que nosotros las cocinamos y las hicimos en barbacoa es totalmente falso”.
Sostuvo que es una guerra sucia que Almazán Juárez armó en su contra difundiendo que vendió varios animales entre ellos: cuatro vacas Watusi, una cebra, un coyote, una guacamaya, 10 reptiles, entre otros.
Mencionó respecto a los borregos de Berbería, que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) le autorizó el aprovechamiento, movimientos que son comunes en zoológicos de la Ciudad de México, Puebla y Guadalajara.
Dijo que, en el caso de la cebra, se intercambió el macho porque tenía “comportamientos malos”, y golpeaba las cercas y como tenía una cría no podían permitir que montara a su hija, por lo que decidió que se intercambiara por tres ciervos rojos, especie que no había tenido el parque y sería un nuevo atractivo.
Explicó que debido a que las vacas Watusi ya no eran atractivas para la gente y con sus cuernos grandes se lastimaban entre ellas las intercambio.
Nava Noriega justificó que también lo hizo para comprar equipo de audio que usaría para apoyar a jóvenes que organizan batallas de rap, hip hop en el zoológico y es un sector que “están olvidados”, y “a cambio de estos watusis nos llegó equipo profesional de audio, con el cual se pudieron sacar los eventos”, añadió.
De la muerte del venado que rescató un vecino de la colonia Jardines de Zinnia y que Almazán Juárez afirmó que murió debido a la negligencia de Nava Noriega, el ex director responsabilizó a personal de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil porque aseguró que no se dio el adecuado manejo en su traslado pues se hizo sin el acompañamiento de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) o Semarnat.
Sostuvo que el venado llegó en malas condiciones, “traía bastantes mordidas (de perro) en el miembro posterior izquierdo”, además de una fractura en una pata, y añadió que le retiraron las astas para evitar que dañara al personal que lo atendería, además “las astas les crecen año con año”.
Explicó que el corte de los cuernos, se hacen sin anestesia “porque es queratina” y negó que suturó al animal sin anestesia.
Nava Noriega aseguró que la información que hizo publica el titular de Semaren es parte de “una guerra sucia” contra él e incluso comparó la muerte del venado y su repercusión mediática con el fallecimiento de un elefante y tres leones en la anterior administración, “el problema real no es un venado, no son los intercambios que están debidamente legalizados”.
Argumentó que la Semaren tiene una asignación aproximada de 12 millones de pesos de Inversión Estatal Directa y más del 50 por ciento, cerca de 6.5 millones de pesos son para el zoológico.
Manifestó que el 15 de noviembre de 2021, la gobernadora Evelyn Salgado Pineda lo dio su nombramiento como director general del zoológico, pero lo recibió formalmente hasta marzo de 2022, “porque el secretario de Medio Ambiente, Ángel Almazán Juárez, no me quería firmar, porque él quería poner en mi lugar a su sobrino José Alberto Almazán Catalán”.
Acusó que el titular de Semaren ya tenía en el parque a su hermano, Benito Almazán Juárez, a su yerno Fidel Montemayor Zetina, y a su hijo, Roberto Carlos Almazán Núñez, “no puede ser que seas el secretario y tengas todo el zoológico lleno de tus familiares, lo que quería hacer es una empresa familiar”.
Expuso que Almazán Juárez “sin pruebas está dando a los medios de comunicación que los intercambios son ilegales cuando es lo contrario”.
El ex director de Zoochilpan afirmó que de la compra de fármacos que no se aplican en los animales, se debe tomar en cuenta que son mamíferos y él tenía la experiencia de su aplicación, también sostuvo que él no ha sido notificado sobre las denuncias ante la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos (Codehum) e insistió que toda la información difundida por el titular de la Semaren es falsa.
Expuso que fue Almazán Juárez quien le informó de su cese y nombró a un encargado de despacho, pero la gobernadora no ha nombrado a un nuevo director, además, planteó que se están violando sus derechos al no seguir el debido proceso y dejarlo en indefensión.
De la liberación sin autorización de un halcón cola roja, respondió que fue legal y que personal de Profepa lo acompañó para realizarla, aunado, denunció que el jefe del departamento de Vida Silvestre de la Semaren, Fernando Ruiz Gutiérrez junto a Almazán Juárez liberaron a un “ocelote” en Cordón Grande, en la Costa Grande, cuando tenía una fractura en una de sus patas y no se encontraba en las mejores condiciones para su liberación.
Sin embargo, Nava Noriega ante las preguntas de si conocía al paradero de las Watusi y la cebra, respondió que no podía exhibir a quienes los entregó, pero afirmó que fueron a “comercializadoras”, que están legalizadas para uso comercial de los animales y que el intercambio sirvió para mejoras al zoológico.
“Tú puedes aprovechar su carne, su piel, siempre y cuando esté regularizado, y eso no es un delito, porque es algo que lo está regularizando Semarnat” agregó.
Dijo que desconocía el seguimiento que se le dio a las Watusi y la cebra, que él cumplió con la parte legal. Mencionó que no recibió por las vacas 65 mil pesos, y que su valor -al ser un bovino que no se considera fauna exótica- ronda entre 8 y 10 mil pesos por ejemplar, y en el caso de la cebra él no puso un precio alto porque no era un comerciante.
“Ahí estaríamos incurriendo en una falta, nosotros siempre nos manejamos por el precio más bajo que hay, y tienes que tomar en cuenta que no nada más es el valor del animal, tienes que tener en cuenta el flete que te cobran”, indicó.
Acerca del sacrificio de cuatro cabras Pigmea, Nava Noriega afirmó que sí hubo fiesta, pero se comieron unos chivos que eran suyos, y que no estaban en el zoológico.
Del destino de un puma Jaguarundi que llegó de un rescate de Tierra Caliente, confirmó Nava Noriega que murió y responsabilizó a una encargada del área médica, Nelly Yamel Correa Medina, de quien dijo fue una de las personas que lo denunció por acoso laboral y negligencia médica, y quien intentó ocultar el cadáver del animal que murió mientras no estaba en el zoológico, luego de que se le escapó a una trabajadora de nombre Dayana Inés Mayares, y un jaguar lo metió a su jaula y lo mordió, posteriormente su cuerpo fue enterrado dentro de las instalaciones.
Dijo que ya mandó un escrito a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda para contarle su versión desde que tomó posesión y porque no le fue entregado el nombramiento en tiempo y forma, además dijo que en su periodo no se presupuestó adecuadamente el recurso para la compra de pipas de agua, leche para los animales ni medicamento.
Expresó que no cobró los análisis clínicos que enviaba a una empresa familiar, que era un “acto de buena voluntad” porque no generaba facturas y sí entregaba los resultados porque tenía que armar los expedientes clínicos.
Reprochó que la Semaren haya dado a conocer la información porque lo metió “en problemas” a él, a la propia Semaren y a la gobernadora Evelyn Salgado “y no es posible que le hagamos eso, tenemos que apoyarla”.
Dijo que recientemente fue nombrado como “el coordinador del Colegio de Médicos Veterinarios, pero no es un cargo”, porque lo hace por amor a su profesión.
Reconoció que en varias ocasiones Félix Salgado lo visitó en el zoológico, como cuando develó una placa de lugar libre de tabaco y cuando se presentó un león africano.
Añadió que en redes sociales se conoció que el senador estuvo en la liberación del halcón cola roja con el ex director en Llano de Tepoxtepec el 9 de noviembre del año pasado, en el que incluso hay un boletín del gobierno del estado en el que da cuenta de ello.
De acuerdo con información de la Semaren, actualmente el Zoochilpan tiene 353 ejemplares, de 78 especies, el año pasado se dieron de alta 15 ejemplares y de baja a 18 formalmente.
El martes, Almazán Juárez denunció públicamente que Nava Noriega vendió a las cuatro vacas Watusi y no ingresó el dinero a la institución; y reveló que en diciembre sacrificaron y cocinaron a cuatro cabras Pigmea para un festejo de fin de año a trabajadores del parque.
También acusó a Nava Noriega de nepotismo, de una compra de fármacos fantasma y la desaparición de un puma Jaguarundi, 10 reptiles y una guacamaya.