
El texto, del escritor e historiador Fritz Glockner, tiene como idea principal la de ofrecer las diversas facetas de uno de los personajes antagónicos más importantes de la historia moderna de México
Acapulco, Guerrero, 11 de octubre de 2025. La noche del jueves, el escritor e historiador Fritz Glockner presentó en Acapulco la biografía novelada del presidente Gustavo Díaz Ordaz, misma que tiene como idea principal la de ofrecer las diveras facetas de unos de los personajes antagónicos más importantes de la historia moderna de México.
Dicha presentación, parte de las actividades del Tercer Seminario Estatal de Fomento a la Lectura y del Primer Encuentro de Escritoras y Escritores con Jóvenes: Leer Transforma que empezaron el pasado miercoles 8 de octubre y que continuarán hasta este sábado 11 en el Centro Cultural Acapulco.
Ante unas 50 personas, principalmente mediadores de lectura asistentes al seminario, el también director de las librerías Educal del país recordó que si bien durante su sexenio (1964-1970) logró mantener un Producto Interno Bruto superior al 10 por ciento, que detuvo la caída del llamado milagro mexicano –periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial fue sin duda uno de los malos de la historia y su participación en la matanza de estudiantes de 1968 lo dejará marcado en la historia nacional.
El escritor, luego de recordar que si bien sus orígenes, familia, formación, son 100 por ciento de izquierda –el personaje El Chivo de la cinta Amores perros de Alejandro González Iñárritu está basado en su padre que abandonó casa y familia para irse de guerrillero, aceptó que realizar un trabajo como historiador sobre este personaje fue todo un reto, pues lo que buscó fue no ser tan subjetivo.
“Cuento la biografía de Gustavo Díaz Ordaz a. partir de su almohada y del espejo”, en referencia al hecho de que es sobre la almohada donde reposa nuestro subcosciente todas las noches, donde nuestros sueños y pesadillas, y frente al espejo diariamente al vernos hacemos algún tipo de autorreflexión.
A ello habrá de sumarse, aceptó, que también hizo deslizar sus propios pensamientos frente a la pantalla de la computadora a la hora de elaborar el trabajo.
Por ello, el libro que pertenece a la serie Los malos de la historia de la editorial Planeta debió ser una biografía novelada, pues afirmó, existen verdades a medias “y en la historia, peor tantito”.
Así, es que van desfilando hechos como el que no nació en Puebla sino en Oaxaca, como oficialmente se ha dicho, o que desde el principio de su carrera dio muestras de ser servil al mejor postor, como ocurrió en 1939, cuando trabajando para la Junta de Conciliación cedió sin más ante el empresario norteamericano William Jenkins para declarar una huelga textilera inexistente y reprimir a los obreros matando a decenas.
En el caso de la matanza de estudiantes en Tlateloclo, 1968, dijo que sin duda fue importante el haber estar rodeado de un grupo de personas igualmente corruptas: Marcelino García Barragán –abuelo del actual secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de México Omar García Harfuch–, Luis Gutiérrez Oropeza, Fernando Gutiérrez Barrilso y Luis Echeverría Álvarez, algunos de ellos.
Tras ello y en medio de una amena charla, resaltó la importancia de tomar en cuenta a estos personajes recordando que “aquel individuo, familia o sociedad que no conoce su pasado está condenada a padecerlo otra vez y lo que deseamos es sembrar utopías, sueños, no pesadillas”.
Óscar Ricardo Muñoz Cano


