
Texto: Anarsis Pacheco Pólito y Redacción / Foto: El Sur
Chilpancingo, Guerrero, 29 de julio de 2018. El gobernador Héctor Astudillo Flores se reunió una hora con el jefe de la 35 Zona Militar en Chilpancingo, José Antonio Terán Valle, y acordaron montar una operación de vigilancia en la ruta Chilpancingo-Chilapa tras los ataques en contra de los choferes de Urvan del sitio Morelos del servicio público, que ayer estuvo suspendido.
Seis días después del primer ataque en contra de los choferes de Urvan de la ruta Chilpancingo-Chilapa del sitio Morelos, después de la muerte de dos de sus conductores y el incendio de dos de sus unidades, acordaron montar una operación de vigilancia.
El viernes en la noche, cinco días después del primer ataque a balazos con armas AR-15 a la base del transporte público, hombres armados abrieron fuego en contra de una unidad del transporte y le prendieron fuego. En este ataque un chofer murió de un balazo.
Nueve minutos después en el libramiento a Tixtla, cerca de la colonia Indeco en una zona transitadísima de la ciudad otro comando bajó a los pasajeros de una unidad del mismo sitio y al chofer para incendiarla, después ejecutó a balazos al conductor.
Este sábado a las 2 de la tarde en las instalaciones de la 35 Zona Militar se celebró el encuentro del Grupo de Coordinación Guerrero, en donde se revisaron los tres hechos de violencia contra los transportistas.
En el encuentro al que asistieron el secretario general de Gobierno, Florencio Salazar Adame y el secretario de Seguridad Pública del estado, Pedro Almazán Cervantes, se determinó por tercera vez montar un operativo de seguridad en el corredor que une a la región Centro con La Montaña.
Al encuentro asistió el fiscal general del estado, Jorge Zuriel de los Santos Barrila, quien dijo que hay investigaciones para determinar qué grupo es el responsable.
La suspensión de actividades
El servicio del transporte público del sitio Morelos de Urvan de la ruta Chilapa-Chilpancingo fue suspendido este sábado debido a los ataques de la noche del viernes en el que murieron dos hombres y fueron quemadas dos unidades.
Este sábado en la mañana en el lugar del primer ataque de la noche del viernes se constató que la Policía Estatal vigilaba la zona.
A las 10 de la mañana una camioneta de Fuerza Estatal estaba afuera del sitio Morelos en la colonia Caminos, mientras la puerta principal del sitio de transporte público estaba cerrada, en la banqueta quedaban vestigios de la Urvan que fue incendiada.
Los negocios ambulantes de comida, frutas y bebidas que están cerca del sitio trabajaban regularmente.
Las señoras que atienden los negocios ambulantes dijeron que no por las balas y el fuego dejarán de trabajar, ya que ellas y sus familias dependen de lo que generan diariamente en sus negocios.
Justo enfrente del lugar está el sitio que va para Tixtla y en el lugar hubo actividades.


