Aún no reciben la propuesta del presupuesto de Egresos de 2018, se quejan regidores

A 11 días de que se cumpla la fecha para la aprobación del Presupuesto de Egresos de 2018, éste no ha sido entregado ni a la Secretaría General para que se envíe a los regidores y se analice antes de la discusión del mismo en el Cabildo.
El coordinador de la fracción del PRI, el regidor Luis Miguel Terrazas Irra, lamentó que la actual administración haga las cosas “cuarto para las doce” y que no les responda el secretario de Administración y Finanzas, Mariano Hansel Patricio Abarca, a quien han buscado para preguntarle del presupuesto desde el pasado martes.
La regidora independiente, Gloria Sierra López, recordó que el año pasado se autorizó un acuerdo transitorio en el que se dio tres meses para aprobar el Presupuesto de Egresos, lo cual se hizo el 31 de marzo, en el último día.
El secretario de Planeación y Desarrollo Económico, Víctor Gómez Sanabria, dijo, el pasado 14 de diciembre, que el Presupuesto de Egresos se entregaría a la Secretaría General antes del fin de año, pero hasta ayer a las 3 de la tarde no se había hecho, confirmó el secretario general Daniel Meza Loeza.
La regidora de Movimiento Ciudadano, María Antonieta Guzmán Visairo, indicó que ya deberían estar discutiendo el presupuesto porque la fecha para aprobarlo es el 15 de enero y, a 11 días de que se cumpla, no les ha llegado la propuesta del mismo.
El regidor del PRI, Luis Miguel Terrazas Irra, lamentó que el gobierno municipal entregue siempre las propuestas o presupuestos casi a punto de que se cumplan las fechas marcadas por la ley.
Dijo que espera que el retraso en la entrega de la propuesta de Presupuesto de Egresos para este año se esté revisando y elaborando acorde con la necesidad del municipio y por eso la demora, y no para evitar que se haga una revisión a detalle del mismo antes de aprobarlo.
Agregó que el martes buscó como representante de la fracción del PRI al secretario de Administración y Finanzas para pedirle información al respecto, sin embargo no tuvo respuesta. “Seguiremos insistiendo en que nos den información para que se convoque a la Comisión de Hacienda y empezar a revisarlo”.
Dijo que espera que esta semana les hagan llegar la propuesta a los integrantes de la Comisión de Hacienda, así como la convocatoria a la sesión para que se presenten los secretarios a responder las dudas que tengan los regidores antes de enviarla al Cabildo para su aprobación.

Sigue la CAPAMA sin pagarles la quincena, señalan empleados eventuales y de contrato

La Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA) sigue sin pagar la segunda quincena a trabajadores de contrato y eventuales.
El martes por la tarde, el organismo le pagó sólo a los 300 sindicalizados de la sección 27 del Sindicato Único de Servidores Públicos del Estado de Guerrero (SUSPEG) que faltaban.
A las 11 de la mañana de ayer, en las oficinas de la Dirección de Operación de la CAPAMA los trabajadores que faltan por recibir su quincena dijeron que en esta ocasión no se movilizaron ante la advertencia que les había hecho el encargado de despacho, Francisco Javier Ríos, de que serían despedidos.
Uno de los empleados, con 20 años en la paramunicipal, señaló que aún no les depositaban la segunda quincena de diciembre, que se enteraron por sus compañeros que el martes se pagó la primera parte del aguinaldo a funcionarios que faltaban.
“Nosotros somos los últimos a los que nos pagan y somos los que sacamos el trabajo en la CAPAMA”, reprochó el trabajador, que citó que no se movilizaron por la advertencia que el encargado de despacho hizo de despedirlos si hacían alguna protesta.
A las 2:30 de la tarde, otro empleado indicó que todavía no les pagaban, que faltaban los de contrato y de lista de raya, aunque no precisó el número de los afectados.
Por su parte, el secretario de la sección 27 del SUSPEG, Gilberto Baños Ramírez, informó que el martes por la tarde la CAPAMA pagó la quincena a los 300 trabajadores que hacían falta.
“Ya se pagó a los sindicalizados que faltaban ayer (martes), después de las 2 de la tarde”, declaró.
Ayer El Sur informó que empleados sindicalizados, de contrato y eventuales de la CAPAMA denunciaron que la administración no les ha pagado la segunda quincena de diciembre, que debió ser depositada desde el pasado viernes.
El pasado 25 de diciembre, los trabajadores dejaron de laborar para exigir el pago del aguinaldo y que su salario se los depositaran en tiempo.

Supervisan autoridades cinco calles del centro que se cerrarán para la venta de Reyes Magos

Autoridades de Vía Pública, Policía Vial y Protección Civil recorrieron las calles de la colonia Centro para supervisar la venta de juguetes para el Día de Reyes, pues se instalarán más de 200 comerciantes según el número de permisos que otorgó el gobierno municipal.
Después del recorrido de las autoridades, el director de la Policía Vial, Rafael Rivas Valdés, informó que algunas calles se van a cerrar a la circulación a partir del viernes por la noche, y que la 5 de Mayo estará libre para circular.
A partir del viernes a la medianoche se cerrarán las calles Eduardo Mendoza, Francisco Javier Mina, Parián, Velázquez de León y Melchor Ocampo de manera parcial.
Por su parte, el director de Vía Pública, Jaime Soria Villa, indicó que se dio permiso a 200 vendedores para que instalen sus puestos en las calles de Velázquez de León, Mina y Parián, “son las que tradicionalmente se cierran y algunas como Melchor Ocampo parcialmente”.
Explicó que el viernes por la noche se instalan los comerciantes y se van a retirar el sábado, “es una tradición de más de 20 años, pero lo que hace este gobierno es que con los titulares, por tercer año, participemos en la supervisión”.
Por parte de Protección Civil se llevarán a cabo acciones de prevención en caso que haya algún menor extraviado, y tendrán apoyo con una ambulancia en caso de cualquier incidente que se pueda registrar durante la venta de juguetes. (Aurora Harrison).

Tiene más de dos meses un hundimiento en una calle del centro, denuncian vecinos

Más de dos meses tiene un hundimiento en la calle Ignacio Zaragoza, de la colonia Centro, y los vecinos contaron que es el mismo lugar en donde el año pasado hubo otro socavón y cayeron varios vehículos.
El hundimiento se ubica frente al Instituto Victoria y alrededor tiene unos palos de madera con cinta amarilla con una leyenda de Precaución. Más adelante hay un hoyo que dejó la CAPAMA luego de reparar una fuga.
El vecino Francisco indicó que lleva más dos meses el hundimiento: “han venido, tomado fotos y no se hace nada, la calle está hueca, toda la carretera está partida, han caído turistas, se han tronado llantas, nosotros hemos rellenado con escombro”.
Dijo que empleados de la CAPAMA pasan por ese lugar “pero hasta ahí, nada más toman fotos, ven, checan, ya lo reportamos, pasan por aquí pero hacen caso omiso”.
Abundó que el hundimiento se debe a fugas de agua “y está hueca toda la calle y hay vibración cuando pasan los vehículos”, por ello pidió al municipio atender el problema, “porque esto ya tiene tiempo, ya pasaron las fiestas decembrinas y año nuevo”.
Otro vecino de esa colonia recordó que es el mismo lugar donde el año pasado, no supo la fecha, se cayó un camión recolector. En esa ocasión, Protección Civil acordonó el lugar y la CAPAMA reparó la fuga que había.

BREVES POLICIACAS

Denuncian dos jóvenes que hombres armados les robaron su automóvil en el bulevar de Las Naciones

Dos jóvenes presentaron una denuncia por el robo con violencia de su vehículo cuando regresaban de la Feria del Mundo Imperial.
De acuerdo con la denuncia presentada en el Ministerio Público, los agraviados viajaban en un automóvil Mazda 3 y fueron interceptados a la 1:40 de la madrugada del miércoles por dos camionetas con personas armadas a bordo, en el bulevar de Las Naciones.
Se indicó que luego de amagarlos los hombres armados se llevaron a los jóvenes y el automóvil, y a ellos los abandonaron en el poblado de Tunzingo, cerca del panteón.

Identifican a la mujer y al menor asesinados en el Fovissste

La mujer y el adolescente asesinados la noche del martes en la unidad habitacional Fovissste fueron reconocidos en el Servicio Médico Forense por sus familiares.
La mujer fue identificada como Alondra Jazmín, de 23 años de edad, mientras que el adolescente tenía 16 años de edad.
Ambos fueron encontrados asesinados la noche del martes en la avenida del Maestro. Estaban amarrados de las manos y los pies y presentaban impactos de arma de fuego en la cabeza.

Cincuentenario

Este año se cumplen cincuenta de la inesperada e histórica movilización de los jóvenes estudiantes mexicanos que demandaban un cambio en el orden político creado por la postrevolución y que concluyó con una represión tan alevosa como brutal. A esa inconformidad la movió algo más que un escueto pliego petitorio: la impulsó el cuestionamiento del sistema mismo de autoridad. Buscó detonar una transformación cultural en toda una gama de estructuras: la familiar, la universitaria, la sindical y, desde luego, en la forma de gobernar.
En el 68, la exigencia de cambio mediante movilizaciones urbanas masivas se experimentó en muy diversos tipos de sociedades. La Guerra Fría llevaba ya más de dos decenios de conformar las ideologías y los privilegios a nivel global. En México, al verse desafiado, el orden establecido buscó deslegitimar a los descontentos y justificar su represión, culpando a la “influencia externa”. Se negaron a aceptar la otra posibilidad: que la inconformidad surgía de los defectos, las inconsistencias y, finalmente, las injusticias institucionalizadas por una maquinaria de poder asentada en una presidencia sin contrapesos, en un partido de Estado y en elecciones sin contenido.
En Washington, la American Historical Association ha programado para su reunión de este año (4-7 de enero) una serie de paneles en torno al significado del 68 ¡y vaya que tiene materia de estudio! En su programa, el tema de 1968 aparece en 44 sesiones, que van desde la olimpiada en México, a la huelga estudiantil en Dakar, el black power, el feminismo, a la violencia policiaca de ese año en Japón y en otros países. Desde luego que hay más temas sobre el 68: los choques con la policía de estudiantes y obreros en París; las movilizaciones contra la guerra en Vietnam en Estados Unidos, Berlín o Roma; las manifestaciones por el asesinato de Martin Luther King o contra el “socialismo real” en Praga o Varsovia, etcétera.
Al despuntar el 68, en México no había la sensación de estar al filo del agua. Cinco años atrás, el gobierno de Adolfo López Mateos, en una muestra de confianza en el régimen, había ofrecido organizar la olimpiada de ese año. Había riesgos, pero parecían ser más de organización que políticos. Los de México serían los primeros juegos olímpicos que se celebrarían en un país periférico después de los de Grecia de 1896. El reto era enorme: organizar unos juegos a la altura de las potencias centrales. Pero el beneficio político parecía ser mayor: México estaría en el centro de la atención mundial y su régimen postrevolucionario podría mostrar a los medios internacionales las bondades de su “milagro económico”, su cultura, la eficacia de sus instituciones de gobierno y dejar plantada la certeza de que pronto dejaría de ser “subdesarrollado”.
No era la primera vez que un gobierno mexicano se proponía mostrarse como ejemplo. Poco antes de venirse abajo, la dictadura de Porfirio Díaz lo intentó con las Fiestas del Centenario en 1910. Algo parecido ocurriría en 1968, pero los jóvenes pondrían al descubierto la naturaleza no democrática de su supuesta estabilidad.
Como sea, al despuntar el 68 no se veían motivos de zozobra. Los malos entendidos con Estados Unidos por causa de la Revolución Cubana habían quedado atrás. Internamente, las protestas del movimiento médico y de los estudiantes michoacanos entre 1964 y 1966 habían sido acalladas. La pax priista parecía total.
Ya se ha contado de muchas maneras como, en julio, un incidente entre estudiantes preparatorianos en la Ciudad de México desembocó, gracias a la manera autoritaria y estúpida de enfrentarlo, en las grandes movilizaciones del 1 de agosto, encabezada por el rector de la UNAM o en la Marcha del silencio del 13 de septiembre.
Es aquí donde debe recalcarse que ningún régimen autoritario tolera movilizaciones no promovidas por la propia autoridad. Un desafío como el del 68, aunque sea pacífico, tiene el potencial de demandar más libertades y dar origen a organizaciones independientes, incompatibles con la naturaleza no democrática del sistema (Juan J. Linz, Totalitarian and autoritarian regimes, Boulder: Lynne Rienner, 2000). Si este tipo de regímenes no frenan en su inicio a esa clase de movilizaciones mediante la amenaza o la cooptación –y el movimiento estudiantil mexicano organizó su representación para que no pudiera ser cooptada (Luis González de Alba, Los días y los años, 1971)– entonces la represión a fondo es la respuesta de la autoridad. Las primaveras árabes son los ejemplos más recientes de este fenómeno.
El régimen mexicano, urgido por el inicio de la olimpiada el 12 de octubre, optó por la salida extrema: la matanza de jóvenes desarmados reunidos la tarde del 2 octubre en la Plaza de las Tres Culturas. Esa decisión se reafirmaría con una segunda matanza: la del Jueves de Corpus de 1971.
El régimen político actual no es el de hace medio siglo, pero tampoco es el democrático que demandaron los entusiastas inconformes del 68. El de hoy es un híbrido disfuncional y que mantienen vivas, en su esencia, muchas de las razones que dieron origen a las movilizaciones del 68 y a su desenlace. Hay pues que reexaminar el 68 para profundizar en la naturaleza de ese conflicto so pena de volver a tropezar con la misma piedra en su cincuentenario.

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Hace 50 años, en el 68, mexico vivió la euforia de la movilización contra la pax priista y la tragedia de su represión. Hay que reexaminar la naturaleza de ese año, pues aún podemos reconocer el presente en el espejo de ese pasado.

2018: año electoral

El año que comienza será decisivo en la historia política del país, en razón de que habrán de renovarse la presidencia de la República, la totalidad del Congreso de la Unión integrado por 128 senadores y 500 diputados federales, así como en las entidades federadas, la jefatura de gobierno, 16 alcaldías y 160 concejales de la Ciudad de México, ocho gubernaturas estatales, 972 diputaciones locales, mil 596 presidencias municipales –integradas por mil 716  síndicos y 12 mil 509 regidurías– 24 juntas municipales en Campeche y 38 regidurías étnicas. Esto implica toda una gran movilidad política de partidos, grupos, ciudadanos e instituciones electorales.
1.- El ambiente político que se observa es complejo, toda vez que al cierre del año que acaba de terminar y en los primeros días de éste que comienza han ocurrido crímenes políticos como los casos de un diputado local en Jalisco, de un presidente municipal de Petatlán y un aspirante a alcalde de Atoyac, en Guerrero. Es verdad que no existe un ambiente generalizado de violencia política, pero un solo caso vinculado al proceso electoral debe resultar de alta preocupación, a lo cual se debe agregar el clima de violencia e inseguridad en todo el país, que de acuerdo con cifras oficiales 2017 fue el año más violento en los últimos 20 años, según estos datos al último día de noviembre del año pasado se habían cometido 26 mil 573 asesinatos –80 por día en promedio– y con una media mensual de 2 mil homicidios dolosos.
2.- En el ámbito económico-social, el año comienza con el incremento al precio del kilo de tortilla, entre 1.50 y 3 pesos, y a la gasolina Magna un 5 por ciento. En el caso de la tortilla es un artículo de consumo indispensable en la mayoría de la población mexicana, cuyo aumento lesiona la capacidad adquisitiva de la gente más pobre del país. Respecto de los combustibles se repite el gasolinazo que aplicó el gobierno de Peña Nieto al inicio del año pasado. La liberación del precio de las gasolinas no ha tenido el efecto publicitado por el gobierno federal, en el sentido de que ello serviría para que en la competencia comercial bajaran los precios, como constatamos ahora, ha sido todo lo contrario puesto que cada vez suben más en perjuicio de los usuarios.
3.- En la contienda por la presidencia de la República se han configurado las coaliciones electorales de Morena-PT y PES; PAN-PRD y MC y el PRI-PVEM-Panal, cuyos precandidatos y seguros candidatos llevan algunas semanas de precampaña; se han publicado las convocatorias para los procesos internos de selección de candidatos de todos los partidos que implica las naturales negociaciones entre las dirigencias partidarias por los porcentajes de candidaturas y al mismo tiempo las confrontaciones al interior de las agrupaciones partidistas, por las candidaturas a los demás encargos de elección popular y en estos días se afianzan o se redefinen las coaliciones en las elecciones estatales, en donde se da un rejuego de fuerzas políticas nacionales y locales, que no necesariamente coincide en todos los casos con las decisiones del centro político.
4.- En este contexto de signos graves de violencia política, de violencia pública y de gran descontento social, el gobierno federal de Peña Nieto debería cuidar que prevalezca un ambiente político normal de este proceso electoral y no intervenir en el mismo, como ya en forma desafortunada lo ha hecho su secretario de Educación, el salinista Otto Granados Roldán –de nula experiencia en el sector educativo–, quien en vez de honrar la alta distinción que tiene, se quiere convertir en un fajador callejero al expresar calificativos inapropiados en contra del precandidato de la coalición Juntos Haremos Historia, AMLO. Si este personaje quiere participar en la contienda electoral que renuncie a su encargo y se dedique a la campaña, pero que no haga proselitismo desde una institución pública tan encomiable como es la educación del país.
5.- Los gobiernos federal, los estatales y municipales así como las instituciones electorales en cada ámbito de sus obligaciones están llamados a garantizar un proceso electoral pacífico, democrático, en donde prevalezcan los principios constitucionales rectores de toda elección. Las condiciones tan graves  de violencia y descontento social que hay en el país deben de conminarlos a actuar con suma responsabilidad. El proceso de transición política que hemos vivido en México desde la masacre de estudiantes en 1968, todas las represiones y graves violaciones a los derechos humanos, los fraudes electorales desde 1988, han costado muchas víctimas. Es hora de que en nuestro país haya elecciones auténticas, que demos paso a la elección verdaderamente libre de todos los representantes populares, es hora de la construcción de un Estado democrático social de derecho.

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Meade ofrece más de lo mismo

Por una coincidencia, no necesariamente feliz, los tres candidatos presidenciales más viables –AMLO, Meade y Anaya— se niegan a criticar la Ley de Seguridad Interior. La razón es obvia, pues el que gane tendrá que lidiar con la delincuencia, hasta ahora incontrolada y en crecimiento.
Ricardo Anaya ha sido el más cauto, pero José Antonio Meade no ha escatimado elogios para el discutido ordenamiento, en tanto que Andrés Manuel López Obrador predice que mantener al Ejército en la calle no representará un problema mayor. Allá ellos.
Para el líder de Morena el asunto del narco estará resuelto a medio sexenio. Para lograrlo, ya puso sobre el tapete una posible amnistía, lo que le ha valido feroz condena del oficialismo y sus voceros. De avanzar en esa línea, tendrá que delimitarse el alcance de tal amnistía y acompañarla de una legalización reglamentada de ciertas drogas, empezando por la mariguana, y un convenio con los capos para que inviertan sus inmensas fortunas en determinados negocios legales que les permitan llevar una existencia pacífica junto con sus ejércitos de sicarios.
Meade, en cambio, considera “inconcebible” sacar de la cárcel a los delincuentes porque a su juicio eso generaría mayor intranquilidad en el país. Jugándole al adivino, aseguró en Zacatecas que “la ciudadanía quiere que se combatan las armas (sic), quiere que le quitemos el dinero a las organizaciones delincuenciales, quiere que los criminales no estén en la calle y los ciudadanos estén gozando de esa mayor seguridad”.
Para el candidato no priista del PRI, debe continuar la matanza de mexicanos, se tiene que mantener la absurda prohibición en torno a las drogas, lo que genera un gran mercado para las armas, los delincuentes seguirán en la calle –cada vez en mayor número y peligrosidad–, la seguridad será siendo un sueño guajiro y el dinero del crimen continuará engordando las cuentas de funcionarios públicos, jefes policiacos y elementos desleales de las fuerzas armadas.
Lo dicho por Meade ratifica que, en el improbable caso de que él llegara a la presidencia de la República, el país presenciaría lo mismo que hemos visto en los últimos once años, pero aumentado, porque esa política, lejos de derrotar o al menos contener el crimen, ha servido exactamente para lo contrario, a costa de las vidas de más de 200 mil mexicanos, porque hay que repetirlo: los caídos en la llamada guerra del narcotráfico no son seres venidos de Marte, sino hombres, mujeres, niños y ancianos mexicanos.
La política belicista de los dos últimos sexenios no ha servido para disminuir el tráfico de estupefacientes, pero sí ha contribuido al empobrecimiento de amplias capas sociales y ha llevado a destinar inmensos presupuestos a esa guerra infame en un país urgido de resolver grandes problemas sociales.
Insistir en una política tan redondamente fallida es imponer al pueblo de México más y mayores sacrificios. El continuismo que anuncia y promete la candidatura de Meade Kuribreña sólo será causa de más sufrimiento, pues él fue impuesto a los priistas para mantener las políticas hoy en juego, esas mismas políticas que nos han convertido en un vergonzoso apéndice de Washington, que ni siquiera lo agradece.
Legalizar las drogas, por lo menos la mariguana y alguna otra, no acabará con la criminalidad, fenómeno inherente a todas, absolutamente todas las sociedades, pero en un contexto de medidas inteligentes permitiría desactivar en gran medida a un alto porcentaje de la delincuencia, a la que se deberá abrir otra perspectiva de vida si se liberan recursos fiscales y privados para la inversión productiva.
Pero sería absurdo esperar de Meade algo novedoso. No está en su horizonte un México distinto al engendrado por las políticas neoliberales. Cree, con la tozudez del converso –antes sirvió a los gobiernos panistas–, que la reforma educativa abatirá la pobreza del país, la que de ser exitosa, lo que es del todo improbable, tardaría algunos decenios en mostrar tan generoso resultado.
Con tales desatinos, prefiere confiar en el sueño del continuismo y deja a la quiromancia su futuro. Dijo en Zacatecas: “No podría de hecho yo haber arrancado con un espectro de apoyo tan alto: Desde la bruja Zulema hasta el Financial Times. Ya ganamos todo el espectro y todo el espectro dice que pinta bien”. Ignoramos lo que le haya dicho la tal Zulema o su espectral informante, pero el Financial Times no está tan seguro de su triunfo. Ya veremos qué dice cuando se entreviste con los brujos de Catemaco, Veracruz.