Vania Pigeonutt y Tatiana Maillard
El Sur / Ciudad de México
19S, sexto día. El primero que Ileana, una mujer que se dedica a barrer todas las mañanas el parque México, puede hacerlo después del día que tembló. Está conmovida. Se siente triste y feliz: le angustia encontrar todo acordonado alrededor de edificios en riesgo de caerse, pero sonríe por estar viva; su terruño, México, es lo que más le pone contenta: “Somos más que un país”, escribe.
En una caseta de madera del parque emblemático de la colonia Condesa, voluntarios, comerciantes de flores del mercado de Jamaica y familiares de víctimas del terremoto que cobró al menos 180 vidas en la Ciudad de México, instalaron un memorial que rescata, a su vez, la bandera nacional como símbolo de identidad.
Ileana contribuye con su mensaje, que pone en un papel escrito con plumón negro como cientos más acomodados entre colores y aromas.
Mecidas por el viento de las nueve de la mañana, las flores contrastan con el escenario lúgubre en que quedaron convertidos varios predios de esta colonia: acapulcos anarnajados; margaritas blancas, amarillas y moradas; gerberas lilas, rojas, rosas; crisantemos blancos; rosas amarillas, rojas, blancas, acompañan los mensajes de solidaridad que los visitantes dejan.
Hay velas de plástico con llamas artificiales, hojas de trigo y follaje verde compartiendo espacio con palabras de aliento. “Homenaje a las personas que ya no están con nosotros”. “Los <3 siempre”. “Toma una flor”. “Gracias, héroes voluntarios”. “Gracias, Mercado de Jamaica por donar las flores y más donadores de flores”, rezan los mensajes de las cartulinas sobre una mesa donde la gente puede pasar a tomar un papel, una flor y escribir lo que sienten.
“Todos unidos siempre juntos, presente”, “Dios tiene el control y él está aquí”, “Saca la casta y crea la realidad que mereces #FuerzaMéxico”, “México, sigamos unidos. Estamos dando el mejor ejemplo. Gracias a toda la gente involucrada para hacer algo hermoso de esta tragedia”.
Otros más personales, de gente que perdió a su familia en los edificios colapsados cerca del parque México, como el de Álvaro Obregón 286, una construcción de seis pisos que se derrumbó segundos después del sismo de 7.1 grados de intensidad: “Ánimo, contadores del Álvaro Obregón, estamos con ustedes”, en referencia al inmueble en el que siguen los trabajos de rescate y remoción de escombros. “Un abrazo largo, apretado, cariñoso del hermano Eduardo”.
Los mensajes son cientos. Hay en inglés, en italiano, uno en francés que dice: “force mexicaine”. “Con tristeza, miedo y orgullo de los mexicanos. Vamos pa’delante”, “Levanta tu mirada, sonríe al cielo, sonríe a la vida: ¡Tú, vida, estás aquí!”.
La gente que camina se para a observar. La mayoría toma fotografías y sigue el ejemplo. Desde el sábado en la tarde un grupo de voluntarios empezó el memorial, que es uno de varios que han tapizado la ciudad de mensajes de ánimo, amor y solidaridad.
“Por cada corazón, por cada mano, por toda la esperanza, unión, y solidaridad: #FuerzaMéxico”.
Hay quien dedica el dibujo de un árbol con raíces fuertes: “No los olvidaremos. Es una cruel lección y la aprendimos”. Otro recuerda la tragedia del colegio Rébsamen, donde murieron 21 niños, según la Secretaría de Educación Pública: “Por los niños del Rébsamen”. Alguien más los recuerda a todos: “Por los pequeños que ahora no están”.
Tragedia circular
La colonia Condesa, la vecina Hipódromo Condesa y las cercanas Roma Norte y Sur, la Juárez, la Narvarte y la Del Valle estuvieron entre las más afectadas por el terremoto del pasado 19 de septiembre, en un cruel recordatorio de la catástrofe que dejaron en la misma zona del entonces Distrito Federal por los sismos del 19 de septiembre de 1985.
De los 38 edificios colapsados por la fuerza del movimiento telúrico, porque ya tenían daños estructurales porque estaban mal construidos o por la edad de los inmuebles, más de la mitad están en la delegación Cuauhtémoc.
El saldo hasta el último reporte Protección Civil, es de 318 muertos en total. El gobierno de la Ciudad de México reporta 181 muertos, de los cuales 120 son mujeres y 61 son hombres; 28 de ellos son menores de edad. En estos seis días posteriores al terremoto, ha habido más de 70 rescates de personas vivas, de las que 37 permanecen en el hospital.
Las muestras de solidaridad en esta parte de la Condesa –ahora barrio de moda, turístico– no paran. Desde antes de que saliera el sol, la gente llegó con café, galletas y tortas para compartir a personal del ejército, la Marina, la Policía Federal y los numerosos voluntarios que colaboran en las labores de rescate. Tanto en el parque México como el parque España, a sólo unos metros, hay carpas con tareas bien definidas: medicina, víveres, atención psicológica, médica.
Este domingo por la mañana, voluntarios de la organización Mundo Patitas llevaron a perros rescatados durante el sismo o que encontraron en las calles, para ver si se encontraban con sus dueños.
La delegación Cuauhtémoc, en su último reporte de este fin de semana informó que hay 51 edificios con riesgo de colapso y que todos han sido desalojados: cinco en la Hipódromo Condesa, dos en la Condesa, 10 en la Guerrero, seis en el Centro, dos en la Doctores, uno en la Cuauhtémoc, seis en la Juárez, uno en la Morelos, nueve en la Roma Norte, tres en la Roma Sur, en la San Rafael y en la Santa María la Ribera.
Ileana Rodríguez, una chica de 23 años de edad que barre junto a su tía y observa a la gente que se lleva flores del memorial, dice: “Puse que somos más que un país porque somos fuertes, unidos y podemos levantarnos de la tragedia; sí me da tristeza, pero hay que seguir”.
Brigadas feministas rinden homenaje a muertas en fábrica textil
Con los puños en alto, en señal de silencio, mujeres de brigadas feministas que participaron en labores de rescate en la fábrica textil ubicada en Chimalpopoca y Bolívar, erigieron al mediodía de este domingo un memorial en homenaje a las trabajadoras que fallecieron tras el derrumbe ocurrido durante el terremoto del pasado 19 de septiembre.
A pesar de que al principio los elementos policiacos les impidieron el paso bajo argumentos como “su propia seguridad” o el “respeto a los vecinos”, minutos después les permitieron el paso a lo largo del terreno donde se erigían cuatro pisos que conformaban una fábrica textil, una maquila, una tienda de ropa al mayoreo y una fábrica de juguetes taiwanesa.
Con telas, libretas, botones, tornillos y otros objetos hallados en la fabrica, junto con flores, incienso, pintas y cruces, las brigadas feministas transformaron la zona, que prácticamente fue “limpiada” con maquinaria pesada, en una enorme ofrenda a la memoria de las trabajadoras.
En una pinta realizada en el suelo se escribieron los nombres de algunas de las trabajadoras que perdieron la vida: señora Sonia, Gina Lai, Irma Sánchez, Amy Hsien, Cinthia Yu, Irma Chávez, Silvia Migueles, Carolina Wang, Helen Chin, Maricruz Rosas, María Helena Sánchez y María Teresa Lira. Los de 12 personas más, cuya identidad se desconoce, se representaron con signos de interrogación y puntos suspensivos.
A través de un altavoz, las participantes denunciaron que elementos de la policía les impidieron continuar las labores de rescate, además de que víveres y material de salvamento donado por la población civil fue removido del lugar en camiones del gobierno de la Ciudad de México.
Además, exigieron a las autoridades que se den a conocer los nombres de toda la nómina de trabajadoras y su situación migratoria, así como los nombres de los empleadores responsables.
También se dirigieron al jefe de gobierno Miguel Ángel Mancera, a quien solicitaron la expropiación del terreno sin indemnización para los dueños, a fin de crear un espacio de memoria y encuentro comunitario.
Por la noche de este domingo, algunos de los centros de acopio estaban siendo desmantelados, como los ubicados en la Roma Sur y en la Condesa. Voluntarios consultados señalaron que recibieron información en el sentido de que la Policía Federal entraría a quitarlos en la madrugada con el argumento de que había riesgo de derrumbes.