Francisco Toledo se enteró de que un hombre había rescatado una bandera mexicana de los escombros del Palacio Municipal de Juchitán, Oaxaca, derrumbado por el sismo de la noche del jueves, pero no se emocionó gran cosa.
“Siempre hay estos gestos nobles de la gente, pero a mí me importan más los gestos hacia la gente que hacia los símbolos, porque los símbolos se rehacen, me gustaría que se tendieran más los brazos en ayudar al prójimo”, dijo Toledo.
Vía telefónica, la voz de uno de los artistas plásticos más importantes de México sonaba alarmada.
Toledo nació hace 77 años en ese pueblo del Istmo de Tehuantepec, donde el temblor dejó más de 30 muertos, derrumbó el palacio municipal sobre su histórico mercado, centro de la vida social y económica del lugar, dejó inhabitables una de cada tres casas, cuarteó la Casa de Cultura que Toledo fundó en 1972.
“Se afectó el mercado, hay casas caídas, hay un hotel, hay destrozos alrededor”, dijo el pintor desde la capital de Oaxaca, donde vive.
“Cada año siempre hay el miedo de que se desborde el río de Los Perros, y cada año hay damnificados, pero nunca como hasta ahora, y como ha seguido temblando, todos estamos en pánico, estamos preocupados por lo que pueda suceder. La gente está desesperada. El problema es que si sigue temblando y se escasean los víveres, va a ser un gran problema, porque la gente va a empezar a saquear y va a empezar a buscar una solución a como dé lugar”, lamentó.
Toledo, ganador del Premio Right Livelihood o “Nobel Alternativo por su contribución a un mejor planeta”, anunció una cuenta para recavar donaciones: 0110047112, en Bancomer, Clabe 012610001100471123. Espera que los empresarios estén a la cabeza. Principalmente las empresas eólicas que se han instalado en el Itsmo, a veces en contra de la población.
“Son las primeritas que deberían de estar ahí, porque les acaban de exentar los impuestos. Imagínese, pueden usar ese dinero que no pagan de impuestos para levantar al pueblo”, sostuvo.


