Hubert Matiúwàa: “Uno se acostumbra a la violencia y la deja de nombrar; hay que hacerlo, aunque duela”

No es lo mismo. El significado de las cosas cambia según el idioma en que se dicen. No se siente igual, no se piensa igual. Para Hubert Matiúwàa, “la lengua propia te da otro carácter del dolor, de la indignación y de la memoria”. Debajo del sombrero ancho, sus ojos negros refulgen cuando exclama en español: “Yo soy Hubert”. Enseguida, con un sonido imposible para quien habla el castellano, con una vibración que viene de la garganta, pronuncia la misma frase en mè’phàà, su lengua materna. Y el significado no es lo igual. El nombre adquiere otro peso.
Para entenderlo mejor, Hubert pone como ejemplo lo que dice un hombre de su pueblo cuando emigra a Estados Unidos en busca de trabajo. Hubert nació en 1986 en la comunidad de Xilacayota, que pertenece al municipio de Acatepec, en la Montaña de Guerrero. Ahí, “cuando te vas pa’l norte”, no dices “me voy a trabajar” sino “me voy a buscar mi nombre”. Cuando una mujer está embazada, la gente dice de ella que “carga el pensamiento”. El día que está en labor de parto, se dice que “está haciendo pueblo”. Cuando ese bebé comienza a gatear, se rumora que “está encontrando la fuerza, para hallar su nombre”. Y cuando ese niño envejece y muere, se susurra que “le llegó su nombre”.
El nombre se construye con el tiempo. Cuesta una vida entera adquirirlo.
Con 31 años, Hubert ya forjó su nombre: Matiúwàa. Palabra que condensa el mito de su pueblo. El apellido que le heredó su padre es Martínez y el que le dio su madre es Calleja. El nombre propio se lo dio el sobrino de un sacerdote. “A mi madre le gustó y me bautizó así”. Pero él eligió aquel con el que se siente identificado: Matiúwàa. No es lo mismo. Tiene otro peso.
“Busqué mi nombre. Un seudónimo, algo que fuera propio”, dice Hubert, con la seriedad de un ídolo de piedra. “Mi nombre habla de mi pueblo, que se fundó en un camino de calabazas. Un señor sagrado cortó una calabaza en dos. Una mitad era dulce y la otra, amarga. Como encontró que estaba en equilibrio decidió fundar ahí su casa. La semilla de la calabaza es nuestra identidad, y ofrendamos ceremonias para que, ni toda la parte dulce entre en nuestro cuerpo, ni toda la mitad amarga nos domine”.
La dulzura es un estado del alma que no tiene cabida cuando la comunidad está bajo amenaza.
Desapariciones. Trata de personas. Violencia del narcotráfico. Amedrentamiento militar y paramilitar. De todo eso habla Matiúwàa en sus poemas.
Su obra Las sombrereras de Tsítsídiin, ganadora del Premio de Literatura en Lenguas Indígenas de América 2017, condensa la historia del pueblo desde su fundación hasta estos días, donde la población “se encuentra en un estado vulnerable a causa de toda una red de organizaciones criminales”. De nuevo, en los ojos del poeta se asoma el incendio cuando dice: “Se engaña a las mujeres de la zona, se les ofrece trabajo para sacarlas de su casa. Es un engaño, se las llevan, las prostituyen o las venden en zonas de los puertos. O como tal, se les secuestra a las niñas. Eso se vive en toda la Montaña”.
La poesía, en este caso, es denuncia y es memoria. “Hay que hablar de esto, para que no pase más”. Y Matiúwàa lo hace en su lengua materna, porque se acerca más a lo que siente, pero también para ejercer el derecho a exigir.
“Tan sólo para reclamar justicia tienes que dirigirte en español. Nuestros paisanos necesitan intérpretes, ya que para indignarte y ser escuchado, tienes que aprender otra lengua. Por eso expresarse en mè`phàà es recobrar la identidad desde la voz”.
A veces, ni siquiera la lengua mè phàà alcanza para expresarse. Es por eso que Matiúwàà echa mano de los sonidos de la naturaleza. Sus onomatopeyas encierran el canto de los pájaros o el sonido de la ciénaga, que en su totalidad pantanosa suena como algo parecido a “njgòlo”; mientras que el canto del pájaro que anuncia la lluvia es similar a “tsítsídiin”. Y de esos sonidos, emergen los pueblos.
“Tsítsídiin es el nombre del pueblo donde sus mujeres son conocidas por tejer sombreros”, explica Matiùwàà, quien no permite que la mitad amarga de la calabaza se extienda dentro de sí mismo. En su obra evoca otros sentimientos y otras memorias. Entonces emergen los recuerdos de los primeros libros, esos que los sacerdotes llevaron a su casa cuando él todavía era niño. “Dejaron libros del Islam y del descubrimientos de otros mundos. Así me acerqué a la palabra, con libros que tenían grabados de gente que tenía un rostro en el pecho, o un pie tan amplio que los cubría del sol”.
Luego llegaron los poemas reproducidos en libros de texto. “Hay uno en especial, que tenía el poema de un pájaro. No recuerdo el texto, solo la ilustración de unos canarios amarillos y azules. De niño me gustaban los pájaros. Esas imágenes me provocaron imaginación. A partir de las imágenes y de las letras me fui acercando a la palabra”.
Una palabra y una voz que tiene nombres distintos. El idioma mé phàà era conocido en la época prehispánica como yopi y a quienes lo hablaban se les llamaba yopes, o tlapanecas. Se repartían desde Guerrero, en México, hasta Nicaragua, donde se hablaba mé phàà en el pueblo de Sutianba —departamento de León, en la costa del Pacífico— e incluso llegaba más al sur, hasta Costa Rica, donde era parte de la cultura sutiaba-sebteba.
El mé phàà ha desaparecido en Nicaragua. En Guerrero lo hablan todavía unas 100 mil personas. A quienes mantiene viva esta lengua aún se les dice yopes o tlapanecos.
“Mi lengua no está en riesgo de desaparecer, como ocurre con otras que tienen 200 hablantes o menos”, dice Hubert, quien aprendió desde la cuna a hablar tlapaneco, pero descubrió su escritura después de la infancia, porque el español no alcanzaba para poner en el papel aquello que le sacudía la cabeza: el duelo.
La palabra escrita en mé phàà se la debe, en parte, a su abuela.
“Cuando muere alguien no sientes mucho, pero al mes te llega la necesidad de encontrar a la persona. En ningún lugar está, más que en tu memoria. Después de que mi abuela murió usé el ejercicio de la memoria para retener todos los consejos que de ella había escuchado. Los cuentos. Pensé: voy a construir la memoria de ella. Va a ser mía, pero desde su voz”.
Ese fue su primer poemario, Luna que amanece.
De aquellos tiempos donde el idioma era familiar en la voz, pero no en la pluma, Hubert recuerda: “No sabía ni cómo se escribía la lengua en ese momento. Era complejísimo. Sabía hablar la lengua, pero no la sabía escribir. Dije: lo voy a intentar, voy a seguir escribiendo aunque suene mal. Así lo ponía. Como suenen las palabras, ahí va. Luego, corregir, y así hasta ahorita. A mis textos ya se los doy a amigos lingüistas para que los corrijan”.
Sus poemas han sido publicados en revistas literarias, en el libro Tsína rí náyaxaa (Cicatriz que se mira) y en sus poemarios Xtámbaa / Piel de Tierra y Las sombrereras de Tsítsídiin.
Hubert dejó Xilacayota para irse a estudiar. Cursó la licenciatura en Filosofía y Letras en la Universidad Autónoma de Guerrero y la maestría en Estudios Latinoamericanos en la UNAM. En 2008, con 22 años, participó en el Concurso Literario y de Investigación Juan de la Cabada y ganó el segundo lugar en la categoría de Poesía; un año después obtuvo el tercer lugar. En 2010 hizo una estancia de investigación en Nicaragua sobre el parentesco de las culturas mè´phàà y sutiaba. El año pasado obtuvo el Primer Premio en Lenguas Originarias Centzontle y participó en el VII Festival de Poesía Las Lenguas de América Carlos Montemayor.
Hubert Matiúwàa ahora reside en Guerrero. Tiene otra visión.
“Cuando estás dentro de un espacio no te das cuenta de cosas, si están bien o mal. Necesitas estar fuera para mirar cómo son. Me doy cuenta de la importancia de quiénes somos. Para empezar: ¿tlapanecos, mé phààs, yopes? Comencé a investigar todo lo referente. Fue una obsesión. También distinguí otras cosas: el machismo fuerte. Las mujeres no tienen participación política, las asambleas son de hombres. Cuando lo ves desde fuera, ves en los pueblos la violencia normalizada contra la mujer, o el alcoholismo, o los gastos excesivos en fiestas”.
Cuenta que él salió del pueblo para encontrarse a sí mismo. Y regresó para hablar de la historia de su comunidad desde las dos mitades de la calabaza: la dulce y la amarga, ésa que representa desapariciones y muerte.
“¿Me pregunta si tengo miedo? Allá en la Montaña la muerte nos visita a diario, sin avisar. Hay cosas por qué temer, pero ahora lo importante es hablar de esas cosas. Uno se acostumbra a la violencia y la deja de nombrar. No. Hay que hablar de ella. Es necesario nombrarla, aunque duela, para que los que vienen detrás sepan construir su futuro a partir de nuestro pasado, porque sabrán qué ocurrió con nosotros”.

Solicitarán una auditoría bilateral a la nómina de la Dirección de Cultura de la UAG

 

La Dirección Colectiva de Artistas de la región Centro, que agremia a la delegación de la Dirección de Cultura del Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), solicitará que se aplique una auditoría bilateral a la nómina, con el objetivo de sanear la dependencia, ante “la grave situación del deterioro y desprestigio” que atraviesa.
Luego de que el rector Javier Saldaña Almazán diera a conocer el cierre de distintas áreas de la UAG, porque no dieron resultados, así como malos manejos en recursos del área de cultura y deporte, la
delegación sindical llevó a cabo distintas reuniones para analizar la situación de la dependencia.
En un boletín de prensa, los representantes de la Dirección Colectiva de Artistas de la región Centro de la UAG, Martín Ocampo, Luis Barrera, Juan Peralta, Jesús Anaya, Áurea Morales y Diego Carmona informaron los acuerdos a los que se llegaron en las reuniones que se llevaron a cabo en la capital el 30 y 31 de agosto, y el 1 de septiembre.
Los acuerdos de la reunión del 30 de agosto son: aplicar el acuerdo que se aprobó en una reunión con Saldaña Almazán, en diciembre de 2016, para auditar la nómina de la Dirección de Cultura, de manera bilateral, “con la finalidad de sanear la nómina de nuestra dependencia universitaria”.
Elaborar el Plan Anual de Desarrollo Institucional por parte de los trabajadores y directores de los Grupos Artísticos, ante la falta de designación del director general de Cultura de la UAG, que lleva cinco meses sin tener responsable del área; demandar ante las instancias correspondientes la continuidad de la construcción del Centro de Arte y Cultura –el Centro Cultural Universitario Ignacio Manuel Altamirano– y la aplicación de 12 millones de pesos que Saldaña Almazán autorizó.
La delegación sindical nombró una Dirección Colectiva que se hará responsable de las actividades de la Dirección de Cultura, mientras la administración central designa un responsable del área, la cual la integran los universitarios Luis Barrera, por el Área de Teatro; Juan José Peralta, por el Área de Danza; Martín Ocampo por el Área de Música; Inocencio Serrano por el Área de Literatura; Áurea Morales por el Área de Programación y Diego Carmona por el Área Técnica.
Los Grupos Artísticos de la región Centro, deberán elaborar una relación de los integrantes de cada grupo de Danza, Teatro y Música y Artes Visuales, en el que señalen “de manera especial” a los becarios. Además se solicitará a la Dirección General de Extensión y Vinculación Universitaria, la definición de las funciones del personal de confianza que labora en la dependencia; así como de los comisionados y de aquellos becarios que no están integrados a los grupos artísticos.
Otro acuerdo fue “reivindicar la importancia de la labor artística que desempeñan los integrantes de la Dirección de Cultura y frenar la campaña de desprestigio en nuestra contra al interior y exterior de la UAG”; además, la delegación sindical participará en la elaboración del Plan Anual de Desarrollo Institucional en el Área de Arte y Cultura, y demandará el reconocimiento de la Dirección Colectiva.
También coadyuvará con la administración central, para sanear las deficiencias de la dependencia y participará activamente para relanzar la actividad artística y cultural de la institución “en sus ámbitos internos y externos, en un marco de respeto y apego a la normatividad vigente”.
El 31 de agosto, la delegación sindical se reunión con el director de Extensión y Vinculación Universitaria, Armando Guzmán Zavala, con quien acordó fortalecer y relanzar los servicios culturales y artísticos de la UAG; aplicar de manera inmediata el nuevo organigrama aprobado por el Consejo Universitario; crear un ambiente de trabajo que se fundamente en el respeto a la bilateridad y a las nuevas normas que rigen a la máxima casa de estudios, así como al Contrato Colectivo de Trabajo.
Actualizar el Reglamento de los Becarios que integran la Dirección de Cultura; presentar “de inmediato” los Proyectos de Trabajos de cada Grupo Artístico y Área de Trabajo de la Dirección de Cultura; mientras que la próxima semana, se resolverá el asunto de la renta de los edificios que ocupa actualmente la dependencia para realizar los talleres artísticos que inician el próximo 18 de septiembre y determinar los espacios que se requieren para aplicarlos.
También se dará inicio al Bachillerato en Artes Escénicas a partir del presente ciclo escolar.
El 1 de septiembre, se llevó a cabo la reunión general de trabajadores académicos, administrativos, de confianza, becarios e integrantes de grupos artísticos, quienes acordaron invitar a los becarios a formar una organización representativa que reivindique sus demandas.
Además, se acordó realizar reuniones por área en la que los grupos entreguen un expendiente con su nombre, el de su director e integrantes, señalando a los becarios, así como su ID y anteproyecto de trabajo, para determinar las actividades que se harán este ciclo escolar.

Seleccionan a José Uriel García Solís para participar en muestra nacional de teatro

 

El actor y director teatral guerrerense José Uriel García Solís fue seleccionado para participar en la 38 Muestra Nacional de Teatro, a celebrarse del 23 de noviembre al 2 de diciembre del presente año en León, Guanajuato, para ofrecer una charla sobre su experiencia con la obra Los niños caballero, ganadora el año pasado del Programa Nacional de Teatro Escolar capítulo Guerrero y que se presentó a lo largo de los últimos meses en la entidad.
Así lo dio a conocer la organización de la muestra en su portal oficial de Internet, donde destaca que la dirección artística integrada por Luz Emilia Aguilar Zinser, Mario Cantú Toscano, Sonia Couoh, Luis Mario Moncada y Sara Pinedo se decantó este año por cuatro líneas curatoriales teniendo el cuerpo como eje central: a) Cuerpo e identidad, b) Cuerpo y territorio, c) Cuerpo y poder, d) Cuerpo y heteronomía.
Es en esta última línea, Cuerpo y heteronomía donde los trabajos participantes harán una reflexión o pronunciamiento del individuo ante el condicionamiento impuesto y donde participará el guerrerense.
Por su parte y en breve charla telefónica, José Uriel García Solís, quien dirige al grupo La Gorgona Teatro, celebró la posibilidad de compartir la experiencia de haber trabajado Los niños caballero, original del dramaturgo chihuahuense Antonio Zúñiga y que muestra las condiciones de pobreza y las dificultades de los niños de La Montaña.
“Justo será la exposición de ver cómo se desarrolló el trabajo en el estado (de Guerrero) recordando que este programa que tiene más de 80 años a nivel nacional el año pasado dio por primera vez apertura a varios estados que no tenían la oportunidad de trabajar y uno de ellos es Guerrero”.
Al preguntarle precisamente sobre la experiencia obtenida, García Solís aseguró que “hay una necesidad por el arte, por el arte para sanar y para sembrar esperanza”.
Asimismo, que sí existe disposición de la gente por acercarse al arte “pero como siempre por el hecho de ser el primer año hubo cosas que se pueden mejorar como la falta de un respaldo total del gobierno del estado”. Señaló que más que crítica se trata de marcar puntos a mejorar y recordó que el Programa Nacional de Teatro Escolar si bien es de carácter federal debe contar con la participación de la Secretaría de Cultura del estado.
“Fueron 12 mil niños que nos vieron; dimos 80 funciones en total: 20 funciones en Taxco, 20 funciones en Zihuatanejo, 20 en Arcelia y 20 funciones en Chilapa”, celebró.

Estrena la OFA la Fantasía para violín y orquesta de cuerdas de Marcos Lifshitz

La Orquesta Filarmónica de Acapulco (OFA) estrenó la noche del viernes la Fantasía para violín y orquesta de cuerdas del compositor Marcos Lifshitz y de la mano del violinista Adrian Justus.
Dicha obra, con la que inició el segundo concierto de la segunda parte de la temporada en el Teatro Juan Ruiz de Alarcón, “la hice a petición del maestro Adrian Justus (…) y es una pequeña obra que dura seis, siete minutos y al ser una fantasía no tiene una estructura específica”, explicó antes su compositor, quien además es el compositor residente de la OFA.
“No es una sonata, no es un concierto, una fantasía es algo que simplemente como uno va percibiendo la música la va escribiendo y entonces aproveché y como uno no tiene limitaciones al hacer una fantasía me fui por varios estilos, comienza un poco modernista, luego se va un poco impresionista, a un poquito clásico y termina como un huapango muy a la mexicana”, relató.
“Si íbamos a explorar los diferentes estilos de música no podíamos dejar a un lado el tan mexicano huapango”.
Así, el violinista Adrian Justus, invitado especial de la noche, dio inicio con esa obra que además permitió su lucimiento y que gustó al público asistente.
Posteriormente, Justus interpretó dos piezas del compositor y violinista polaco del siglo XIX Henryk Wieniawski: Leyenda y el Concierto para violín Número 2.
La primera, de aire eslavo y enérgico virtuosismo y la segunda, de tres movimientos (Allegro moderato, Andante non tropo (romanza) y Allegro con fuoco – Allegro moderato (a la zíngara)), considerada uno de los más grandes conciertos para violín de la época romántica, lograron arrancar aplausos de pie de las poco más de 500 personas reunidas en el teatro.
Ante ese largo aplauso, el intérprete hubo de ofrecer una pieza más: el Scherzo tarantella del mismo Wieniawski y que sólo logró acentuar el gusto de la gente ante su forma de interpretar.
Luego del intermedio, la orquesta continuó el concierto con la Bacchanale de la ópera del compositor, director de orquesta, organista, pianista y militar francés Camille Saint Saëns estrenada a finales del siglo XIX.
El concierto llegaría a su fin con la interpretación de La Valse, de Maurice Ravel, un gran vals sinfónico compuesto apenas el siglo pasado y que evoca de alguna manera los míticos valses vieneses.

Presenta George Clooney en Venecia Suburbicon, una comedia negra sobre el sueño americano

George Clooney toma el pulso a su país en las películas que dirige y le gusta hacerlo de forma divertida pero Suburbicon, una comedia negra sobre las sombras del sueño americano, hiela la sonrisa.
La idea de este trabajo, que hoy fue bien recibido en la Mostra de Venecia, nació cuando estaba viendo discursos durante la campaña electoral en su país en los que se hablaba de muros y convertir a las minorías en chivo expiatorio.
En aquel momento estaba pensando en hacer una película sobre lo sucedido a finales de los 50 en Levittown, en el estado de Pennsylvania, cuando una familia negra se mudó a un área residencial en la que todos eran blancos y fueron hostigados por sus vecinos. Y se le ocurrió mezclar ese episodio con un guión que escribieron los hermanos Coen sobre una siniestra familia.
Así nació Suburbicon, ambientada en esos años de después de la Segunda Guerra Mundial en los que las clases medias de su país que prosperaban se marchaban a vivir a áreas residenciales de las afueras de las ciudades. Matt Damon, en la versión más malvada del americano medio, capitanea una familia aparentemente modélica. Encarga el asesinato de su esposa (Julianne Moore), postrada en una silla de ruedas, para poder fugarse a Aruba con la hermana gemela (también Moore) de su mujer.
Todos estos siniestros planes se van desarrollando mientras junto ellos se instala la primera familia negra en el barrio, lo que copará la atención de los vecinos y desatará sus peores instintos.
Clooney señaló en rueda de prensa que muchas veces se mira a otro lado en lugar de afrontar los problemas propios. “Crecí en el sur en los 60 y 70 durante el movimiento de derechos civiles, creíamos que se iba a acabar con la segregación, pero no lo hicimos y esos temas emergen cada tanto. Tenemos mucho que hacer con nuestro pecado original de esclavitud y racismo”, explicó el realizador.
“Cuando se habla de hacer ‘America Great Again’ (el lema que ha impulsado el presidente estadounidense Donald Trump) se piensa en la presidencia de (Dwight E.) Eisenhover (1953-1961) y por supuesto era fantástico si eras un varón blanco y hetero, pero había cosas que no eran tan fantásticas”, continuó Clooney, quien considera que su país todavía tiene asuntos pendientes que resolver.
“Son temas que nunca dejan de estar en boga”, insistió en referencia al racismo, que continuamente resurge en el país como recientemente se vivió en Charlottesville con una manifestación de neonazis y supremacistas. “Estos temas no se van a solucionar hasta que no hagamos un reconocimiento honesto de lo que ha sucedido”, apostilló Damon.
Estas protestas se vieron alentadas por la postura ambigua que tuvo el presidente Donald Trump al respecto.
En opinión de Clooney, el país está atravesando uno de los periodos de mayor crispación. “Ahora tenemos una nube oscura sobre nuestro país, pero soy optimista, creo saldremos de esta. Las instituciones del Gobierno estadounidense tienden a funcionar, vemos que funciona en la prensa, en los legisladores, pero la gente está enfadada, muchos de nosotros estamos enfadados, enfadados por cómo está marchando el país, por cómo está yendo el mundo”, aseguró el realizador, que concurre por tercera vez por el León de Oro.
La crítica recibió bien la reflexión política de Clooney, que ya no protagoniza sus películas, en este trabajo de corte clásico que contiene un peculiar cóctel de ironía, humor y violencia sin que ninguno de los ingredientes desentone.
Y si Clooney critica a su país, también lo hizo el israelí Samuel Maoz con Foxtrox, un drama visualmente ambicioso sobre el destino desarrollado en tres actos, como una tragedia griega, que también aplaudió la crítica.
“Si critico mi país es porque me preocupa, porque lo quiero proteger y lo quiero”, aseguró el cineasta, que con Líbano, su debut, se llevó el León de Oro en 2009.

Muere en Guadalajara el comediante Óskar El Espectáculo a los 62 años

Abril Valadez / Agencia Reforma

Guadalajara

La sonrisa de Óskar El Espectáculo se detuvo para siempre, pero el comediante, actor, cantante y músico ya descansa en paz.
Luego de permanecer cinco días internado en un hospital de Guadalajara, debido a complicaciones de hipoglucemia, y de haber sufrido un infarto el miércoles, el showman murió ayer, a las 9:30 horas. Tenía 62 años.
“Murió como los grandes. Ese fue el término que usaron los doctores para darnos la noticia, dijeron que partió sin sufrimiento, sin dolor, se fue cuando Dios decidió llevárselo.
Todo pasó de una forma tranquila y eso nos dejó muy en paz, muy relajados”, compartió Óscar González, hijo del artista.
La esposa del intérprete, sus tres descendientes, familiares y amigos más cercanos velaron el cuerpo del comediante en el velorio que se realizó en una funeraria tapatía.
Los asistentes, con rostros de tristeza, recordaron lo mejor de Óskar, quien tenía siete años viviendo en Guadalajara.
“De alguna manera, todo el medio artístico ya esperábamos el desenlace, pero teníamos la gran esperanza de su mejora, porque así lo demostraba Óskar. Me tocó hablar con él hace un mes y todavía tenía ganas de vivir, pero decía que se ponía en manos de Dios. Yo lo admiraba mucho”, compartió el humorista Víctor Padilla El Chistero.
A las 22 horas, un pastor de la iglesia cristiana ofrecería una misa en el recinto.
Óscar Javier González Torres, nombre real del fallecido, será homenajeado el martes, a las 20 horas, en las instalaciones de Televisa Guadalajara. El evento, con el cuerpo del comediante presente, estará abierto al público.
“Es un hecho. Va a ser una fiesta, será una celebración porque mi padre ya está con el rey de reyes (Dios). La idea es que asistan compañeros y la gente que lo quiera despedir”, agregó González, quien dijo que aún no se decidía si cremarían o sepultarían al artista.
Por otra parte, Ángel del Valle, en representación de la Asociación Nacional de Actores (ANDA), dijo desconocer si el gremio le ofrecerá alguna honra.
En 2016 Óskar El Espectáculo fue diagnosticado con un tumor canceroso en el páncreas, mismo que, según declaró, le fue extirpado en su totalidad, por lo que se sentía libre de la enfermedad.

Celebrará Les Luthiers 50 años de vida este lunes; se despedirá el pianista Carlos Núñez Cortés El 4 de setiembre de 1967 Gerardo Masana, Marcos Mundstock, Jorge Maronna y Daniel Rabinovich, integrantes de I Musicisti, tomaron la decisión de crear el nuevo grupo

DPA

Buenos Aires

Les Luthiers, el grupo argentino que a partir de la combinación perfecta de música y humor paseó su talento por el mundo, celebrará este lunes 50 años de su creación, y lo hará, fiel a su estilo, con una mezcla de sentimientos.
El mismo día en que Les Luthiers cumplirá medio siglo se despedirá del grupo Carlos Núñez Cortés, pianista, compositor, humorista, licenciado en Química y el único que participó del diseño y construcción de los instrumentos utilizados en las miles de presentaciones.
“Voy a seguir en contacto con ellos (por el resto de los integrantes). Lo único que cambia es que no subiré a los escenarios. El tema fue muy charlado y consensuado”, dijo Núñez Cortés días atrás cuando anunció su despedida.
La última función que protagonizará Núñez Cortés será este lunes en Buenos Aires, preludio, además, de la gira ¡Chist! que el grupo encarará en septiembre, como es casi tradición, por España.
Allí, además, Les Luthiers recibirá el próximo mes el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades, que le fue otorgado el 10 de mayo último por ser un “referente de libertad en la sociedad contemporánea”.
El 4 de setiembre de 1967 Gerardo Masana, Marcos Mundstock, Jorge Maronna y Daniel Rabinovich, integrantes de I Musicisti, un conjunto que cruzaba el humor con la música, tomaron la decisión de crear un nuevo grupo. Lo llamaron Les Luthiers, porque una de sus características principales era utilizar insólitos instrumentos fabricados por ellos mismos en un taller propio, equipado especialmente para su diseño, construcción y reparación.
Aquel el día fue el primero de una carrera que, 50 años, después consagró a la agrupación en el mundo por su profesionalismo y originalidad, por la combinación de géneros musicales clásicos y populares con escenas teatrales.
Massana, que era arquitecto, murió seis años después como consecuencia de una leucemia. Durante décadas Les Luthiers continuó utilizando en escena algunos de los instrumentos creados por él, a quien sus compañeros señalan como el fundador del grupo.
Tras la partida de Massana ingresaron a Les Luthiers Carlos López Puccio y Núñez Cortés. En agosto de 2015 Les Luthiers sufrió la muerte de otros de sus creadores, Daniel Rabinovih, a causa de problemas cardíacos. El grupo analizó si debía continuar o no. Lo hicieron, entonces, incorporando a dos integrantes: Horacio Turano y Martín O’Connor.
Durante su extensa trayectoria Les Luthiers recibió varias distinciones. Con motivo de los 40 años, la Legislatura de la ciudad de Buenos Aires declaró a sus miembros ciudadanos ilustres. Tiempo antes, el gobierno español los premió con la Encomienda de Número de la Orden de Isabel la Católica, la más alta condecoración que reconoce a ciudadanos de otros países.
Una semana antes de celebrar los 50 años Les Luthiers recibió las dos máximas distinciones que entrega el parlamento argentino: las órdenes Juan Bautista Alberdi y Domingo Faustino Sarmiento.
El jueves, además, el Consejo Superior de la Universidad de Buenos Aires (UBA), la más importante del país, les otorgó el título de Doctor Honoris Causa. Recibirán el premio porque la mayoría de sus integrantes se conocieron en los años 60 mientras cursaban diferentes carreras universitarias e integraban el coro de la Facultad de Ingeniería de la misma casa de estudios.
En medio siglo de vida llevaron sus espectáculos a algunas de las principales salas del mundo: el Teatro Colón de Buenos Aires, el Palacio de Bellas Artes de México, el Lincoln Center de Nueva York, el Palacio de Congresos de Madrid y el Teatro de la Maestranza de Sevilla.

Duelo candente entre América y Pumas en la Liga MX femenil

El primer América vs. Pumas en la historia de la Liga MX femenil no fue apto para cardiacos. Ayer, el estadio Azteca dio paso a la locura de casi ocho mil aficionados que vibraron y se lamentaron cuando Lucero Cuevas le hizo la maldad a las universitarias con un gol al minuto 90 y que valió para que las Águilas se quedaran con el primer clásico con un marcador de 1-0.
La diferencia del duelo de ayer y un partido de la Primera División, fue que las aficiones de Pumas y América cambiaron el grito de “Ehhhh put…” por una guerra de porras que iba de cabecera norte a sur.
El intercambio de golpes empezó rápido. Las azulcremas intentaron imponer condiciones desde el medio campo con su orquestadora en la media cancha, Alexia Delgado, quien distribuía a las volantes, o en el mejor de los casos a Cuevas, goleadora del torneo y siempre peligrosa con el balón.
Pero si algo le complicó la vida a ese trío de miedo, fue la buena defensa auriazul, comandada por la capitana Deneva Cagigas, quien mantuvo a raya Cuevas y compañía durante casi todo el partido.
La insistencia de América al ataque no apremiaba, mientras que Pumas en 55 minutos había colocado un disparo en el travesaño desde los pies de Daniela García y, otras aproximaciones que Diana Gómez no logró concretar.
El Azteca era una caldera que se ayer se alimentó de todo. Del ambiente en las tribunas, de las broncas en el campo, de jugadores acalambradas por el esfuerzo y de un Clásico que por momentos varios pedían que no terminara.
Pero Cuevas no lo quiso así, porque si hay alguien que ya dicta sentencia en el equipo azulcrema esa es la que porta la playera 9, la que detectó el único error de Pumas en todo el partido para recibir el balón en área rival y vencer a Brissa Rangel, meta de las universitarias, con un disparo cruzado al 90’.
Tras ese tanto las jugadoras de Pumas cayeron al césped como soldaditos de plomo, por la decepción, y ante un Azteca que vibró ahora con una gesta de sus chicas.
En Monterrey, las Rayadas, que en el papel llegaban como víctimas, derrotaron anoche por 2-1 a Tigres en el Estadio BBVA Bancomer para ganar el primer derbi de Liga de la historia.
En 90 minutos, las albiazules limitaron a una delantera que había marcado 21 goles en cuatro partidos y vulneraron dos veces a una defensiva que no había recibido gol en todo el torneo para, finalmente, quitarle el invicto en la Liga MX.
Por si fuera poco, las Rayadas se sacudieron la hegemonía que empezaban a presumir las felinas que habían ganado los dos Clásicos anteriores, uno de Copa y otro amistoso. No fallaron en la Liga.
Más de 10 mil aficionados fueron testigos de un día histórico para el futbol regiomontano. Por más de 40 años, la rivalidad entre el Monterrey y Tigres fue exclusivamente entre hombres, pero ahora también en la cancha juegan las mujeres.
El primer gol en los Clásicos de Liga lo marcó Rebeca Bernal y no tardó en llegar.
Apenas a los cinco minutos, la defensa central se levantó en el área rival para conectar el balón con la cabeza en un tiro de esquina para poner el 1-0.
Quedó en 456 la racha de minutos sin recibir gol de las Tigres que desde muy temprano estaban enfrentando un escenario completamente nuevo para ellas.
La intensidad que le imprimieron las locales dejó sin reacción a las felinas.
Durante la primera media hora, Pamela Verdirame tuvo dos ocasiones de anotar, pero la goleadora albiazul falló.
Luego, Bernal estrelló un remate en el poste. Las Rayadas dejaban vivas a Tigres.
Casi al final del primer tiempo llegó el empate en una jugada aislada.
Jacqueline Ovalle disparó a puerta, la portera Claudia Lozoya dio rebote y el balón le cayó a Blanca Solís, quien puso el 1-1. Fue su sexto gol en el torneo.
Ambos entrenadores tenían armas letales guardadas en la banca y las mostraron al mismo tiempo.
Osvaldo Batocletti, entrenador de Tigres, mandó al campo a la goleadora Carolina Jaramillo, quien no fue titular por lesión.
Y su homólogo de Rayadas, Gustavo Leal, metió a la veterana Dinora Garza.
Fue la ex seleccionada nacional la que tuvo un verdadero impacto en el juego.
De su botín derecho salió el pase que derivó en el gol del triunfo.
Garza metió un fino pase entre líneas, la portera Ana Gabriela Paz falló en retener el esférico, Diana Evangelista le robó el balón y lo cedió a Daniela Solís quien anotó el gol del triunfo a 10 minutos del final.
Las Rayadas ganaron el primer Clásico de Liga, pero pronto habrá revancha.
El Estadio Universitario espera por el siguiente capítulo el 21 de octubre, cuando quizá esté en juego el pase a la Liguilla.

Se construiría nuevo estadio de Cruz Azul al oriente de la CDMX

 

Iván Sosa / Agencia Reforma

Ciudad de México

El estadio de futbol del equipo Cruz Azul sería construido en Iztapalapa, en el Parque Cuitláhuac, entre el Eje 5 Sur y Guelatao, anunció ayer el Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera.
“Es una inversión muy grande que tiene que ver con mejorar vialidades, el entorno, mejorar todo lo que tienes que ir hasta el otro lado de la Ciudad”, indicó Mancera.
El capital previsto para desarrollar el nuevo estadio Azul, en medio de una ciudad deportiva en el Parque Cuitláhuac, es de 150 millones de dólares, con el compromiso de Cruz Azul de contratar, durante la obra y operación, sólo a vecinos de Iztapalapa.
El Jefe de Gobierno hizo énfasis en que el proyecto sólo se realizará si hay el visto bueno por parte de los colonos, después de que en Iztacalco fue rechazado construirlo en la Ciudad Deportiva de Magdalena Mixhuca, en donde es edificado el estadio de beisbol de Los Diablos, con acceso por la puerta 9 del Autódromo Hermanos Rodríguez.
“Cuando se platicó con el Cruz Azul se dijo: toda la gente que trabaje para la obra, que sea de Iztapalapa, toda la gente que trabaje en el estadio, que sea de Iztapalapa.
“Si es que ustedes lo quieren, si lo quieren le vamos a dar para adelante”, apuntó Mancera durante la jornada de servicios públicos “Tu ciudad te re-quiere”.
En el evento realizado en el deportivo Santa Cruz Meyehualco, la jefa delegacional, Dione Anguiano, preguntó a los 3 mil asistentes si querían el Estadio Azul en esta demarcación, a lo que en aclamación respondieron que sí.
Hasta ahora, la directiva de Cruz Azul no se ha manifestado en torno a su posible nueva casa.