Se quejan comerciantes del Zócalo por el brote de aguas negras de una alcantarilla

 

Comerciantes del Zócalo se quejaron por un brote de aguas negras en una alcantarilla, el cual fue tapado con cajas de cartón.
Ayer en un recorrido se observó que se empezaron los trabajos de pavimentación frente a los locales de la calle Jesús Carranza, donde maquinaria retiraba el concreto.
La presidenta del Frente de Rescate de Acapulco Tradicional, Dulce María Gómez Velasco, dijo que el domingo por la noche los locatarios se quejaron de que estaban saliendo aguas negras de la alcantarilla que se encuentra frente a la Catedral.
Indicó que fueron varias horas que estuvieron escurriendo agua negras y había mal olor, y que eso se debió que no quedó bien la red de drenaje.
Ayer por la mañana sólo quedaron residuos y las cajas de cartón que se pusieron para tapar la alcantarilla.
Mientras que algunas jardineras no tenían plantas y la plazoleta estaba sucia, además de que había basura en la explanada y excremento de palomas.
En la calle Jesús Carranza se observó una maquina retroexcavadora que retiraba el concreto para cambiar la tubería y poner las losetas. (Aurora Harrison).

Guerrero, de los estados con menor ingreso por hogar, indica la encuesta del Inegi

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) publicó los resultados de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2016, que ubica a Guerrero como uno de los estados con menor ingreso corriente promedio trimestral por hogar, con 26 mil 980 pesos, seguido de Chiapas con 23 mil 258 pesos.
En cambio, los resultados de la encuesta establecen a Nuevo León y a la Ciudad de México con el mayor ingreso corriente promedio trimestral por hogar, con 87 mil 653 y 70 mil 834 pesos respectivamente.
En cifras generales, la encuesta publica que los hogares de menores ingresos recibieron durante un trimestre 8 mil 166 pesos, es decir 90.7 pesos por día por hogar, “que en términos de perceptores de ingreso se traduce en poco más de 37 pesos diarios”.
En tanto que en los del grupo de mayor ingreso fue de 168 mil 855 pesos, es decir, 1 mil 876 pesos por día por hogar, que implica casi 766 pesos diarios.
El 30 por ciento de los hogares con mayores ingresos concentraron el 63.3 por ciento de los ingresos corrientes totales de los encuestados del país, mientras que el 30 por ciento de los hogares con menores ingresos participan con el 9 por ciento del ingreso.
El grupo de más alto ingreso de los hogares en México captó 21 veces más ingresos que el de menor ingreso.
Los hogares del más bajo ingreso tuvieron en promedio al trimestre de 8 mil 166 pesos, es decir 91 pesos por día por hogar, que en términos de los perceptores por hogar se traduce en un poco más de 37 pesos diarios.
El grupo de mayor ingreso registró en promedio 168 mil 855 pesos. Es decir, mil 876 pesos diarios por hogar, que en términos de perceptores implica casi 766 pesos diarios.
“Por entidad federativa, Nuevo León y la Ciudad de México reportaron el mayor ingreso corriente promedio trimestral por hogar, con 87 mil 653 pesos y 70 mil 834 pesos, respectivamente”, se establece.
Los estados con menor ingreso corriente promedio trimestral por hogar fueron Guerrero y Chiapas, con 26 mil 980 pesos y 23 mil 258 pesos, respectivamente”.
En cuanto al gasto corriente promedio trimestral por hogar, la ENIGH 2016 muestra que la Ciudad de México y Nuevo León tuvieron el mayor gasto, con 43 mil 843 pesos y 35 mil 847 pesos, respectivamente.
El menor gasto promedio trimestral por hogar lo reportan Oaxaca y Chiapas con 17 mil 991 y 16 mil 171, respectivamente.
Mientras que el de los hogares de Guerrero es en promedio de 18 mil 884 pesos al trimestre, lo que ubica a nuestra entidad en el penúltimo sitio de los que menos gastan, siendo que la media nacional es de 28 mil 143 pesos.
Se determinó también la diferencia entre los ámbitos rural y urbano, tanto por ingresos trimestrales promedio, como por gastos en el hogar.
“Por primera vez se pueden generar estimaciones de los ingresos y los gastos para los ámbitos urbano y rural, tanto a nivel nacional como por entidad federativa”, se indica.
En las localidades menores de 2 mil 500 habitantes (rurales) el ingreso corriente promedio trimestral por hogar el año pasado fue de 26 mil 004 pesos, mientras que en las localidades de más de 2 mil 500 habitantes (urbanas), ese ingreso fue de 52 mil 215 pesos.
En las localidades rurales el gasto corriente promedio trimestral por hogar en 2016 fue de 16 mil 984 pesos, mientras que en las localidades urbanas fue de 31 mil 241 pesos.
En cuanto al gasto corriente monetario total trimestral estimado es de 941.8 mil millones de pesos.
El gasto corriente monetario promedio trimestral por hogar es de 28 mil 143 pesos y sus principales rubros son el 35.2 por ciento del ingreso para comprar alimentos, bebidas y tabaco; un 19.3 por ciento por transporte; 12.4 por ciento para servicios de educación; 9.5 por ciento para vivienda, energía y combustibles; el 7.4 por ciento para cuidados y efectos personales; el 5.9 por ciento para artículos y servicios para limpieza y cuidados del hogar; el 4.6 por ciento para vestido y calzado; el 2.9 por ciento para transferencias de gasto; y el 2.7 por ciento para cuidados de la salud.
El ingreso por trabajo es la principal fuente de ingresos de los hogares con 64.3 por ciento del ingreso total.
Otras fuentes de ingreso son por transferencias (15.6 por ciento); por estimación del alquiler de vivienda (11.3 por ciento); por renta de propiedad (8.8 por ciento); y otros ingresos corrientes (0.09 por ciento).

Entrega el Inegi el módelo para medición de la pobreza; los resultados, mañana: Coneval

 

La medición de pobreza nacional correspondiente al 2016 será dada a conocer el miércoles 30 de agosto, informó el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).
Ayer, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) dio a conocer el Módulo Estadístico 2016 del que saldrán los datos para realizar la medición.
“Permite recuperar la continuidad histórica con los años 2010, 2012 y 2014 y analizar las variaciones en la pobreza a lo largo del tiempo”, explicó el Consejo.
El Inegi también entregó un modelo similar para realizar la medición de pobreza municipal de 2015, que se había suspendido debido a cambios en el levantamiento de la encuesta.
Dicha medición será dada a conocer a más tardar el 7 de diciembre, agregó.
Los modelos estadísticos fueron hechos por el Inegi para lograr mediciones de pobreza comparables con la serie histórica, ya que las encuestas levantadas en 2015 y 2016 perdieron dicha comparabilidad.
Julio Santaella, titular del Inegi, explicó en conferencia de prensa que los cambios se debieron a una mejor capacitación de los encuestadores.
Por ejemplo, se les enseñó a no aceptar el “ingreso cero”, donde los encuestados reportaban que no recibían ningún ingreso; en su lugar, se contabilizó cuánto recibieron a través de programas sociales o de ayuda que les otorgaron los vecinos.
Dichos cambios provocaron que la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2016 no pueda utilizarse para medir pobreza y, en su lugar, se deban mezclar sus datos con los de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE).
“EI Coneval reconoce el trabajo del Inegi, así como la labor del Grupo Técnico Ampliado, para examinar la medición del ingreso y permitir la continuidad histórica de las mediciones de pobreza”, expresó el Consejo.

Acapulco, la migraña que no es

Monseñor Leopoldo González González sabe que la misión que le encomienda el Vaticano, al nombrarlo arzobispo de Acapulco, es un desafío mayúsculo, nada parecido al cargo que ejerció en Tapachula y en Jalisco, a lo largo de sus casi nueve lustros de ejercicio sacerdotal. Sabe que se enfrenta a la desigualdad ancestral, al abandono de las grandes mayorías, a la ingobernabilidad, pero ahora tendrá un ingrediente adicional: un clima de violencia creciente y un gobierno cada vez más alejado de la realidad.
Guerrero se cuece aparte. Lo primero que sorprenderá al prelado religioso que ayer llegó a Acapulco, es la visión optimista del gobernador Héctor Astudillo, quien ve una gran conspiración internacional contra Guerrero, específicamente contra Acapulco, por la coincidencia de la recomendación del gobierno de Estados Unidos a sus funcionarios y empleados de evitar el estado en sus destinos turísticos y la publicación en la portada del influyente diario estadunidense The Washington Post de un reportaje en el que se califica al puerto como “la capital de los homicidios en México”. Acapulco se mantiene en el ojo del huracán y ya no por sus atractivos turísticos, ni por la presencia de las grandes luminarias que acostumbraban disfrutar de su clima, sus playas y su glamoroso ambiente. Eso se perdió hace mucho.
Monseñor González ya tiene la información, pero ahora la vivirá en toda su crudeza. Verá el miedo y la desesperanza en su feligresía. Pero sobre todo comprobará que tiene un reto mayúsculo en el que sólo Dios podrá permitir su solución.
Hoy, aunque el gobernador lo niegue, porque no lo quiere ver o porque prefiere la realidad virtual que le presentan sus colaboradores, Guerrero figura entre los problemas graves de México, tanto que es imposible no llamar la atención.
La criminalidad descontrolada y en ascenso en Guerrero, en particular en Acapulco, es motivo de preocupación internacional desde hace tiempo, la cual se ha acentuado en las fechas recientes, lo mismo en reportes gubernamentales que en análisis de los medios de comunicación.
El ejemplo más reciente es el ya mencionado reportaje del The Washington Post, al que titula “El mortal descenso de Acapulco”. En el texto, reseñado oportunamente en este diario, se señala: “En medio de la aterradora violencia, la ciudad que fuera de México la capital número uno para la diversión y tomar el sol, lo es ahora pero del homicidio”.
La nota publicada en la edición del pasado vieernes describe lo que ya aquí todos sabemos: la acumulación de cifras de homicidios, secuestros, desapariciones, asaltos a mano armada, entre otros hechos violentos; la proliferación de pandillas y su control de barrios y colonias, el cobro de “derecho de piso”, todo ello en el gran marco del crecimiento en el comercio de drogas y la corrupción gubernamental.
El reportaje se publica unos días después de que el Departamento de Estado estadunidense actualizara su alerta de viajes para los funcionarios y empleados del gobierno de ese país. En esta se enlistan nuevos destinos mexicanos, pero se renovó la mención sobre Acapulco y se extendió la alerta a los sitios turísticos de Ixtapa-Zihuatanejo y Taxco y a “todo el estado de Guerrero” por la presencia de los “grupos de autodefensa”.
Algunos expertos han querido ver esa actualización de alerta y la inclusión de Cancún, Cozumel, Playa del Carmen y Tulum en Quintana Roo; Los Cabos y La Paz en Baja California, como un instrumento de presión contra el gobierno mexicano, en momentos en que se renegocia el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, y en que Donald Trump ha reiniciado su campaña mediática para construir un muro en la frontera.
Pero los hechos son incontrovertibles y no hay manera de ocultarlos o minimizarlos.
Recientemente, a la violencia que sufre la sociedad se ha añadido como un elemento más, el recrudecimiento de agresiones contra los medios de comunicación. Reporteros de El Sur han sido blanco de algunos de esos ataques, como el sospechoso atropellamiento del corresponsal en Iguala, Alejandro Guerrero, hasta el asedio y la agresión de los guardaespaldas del gobernador Héctor Astudillo a la corresponsal en Tlapa, Antonia Ramírez, durante una gira oficial.
Estos hechos son recientes, pero hacia atrás pueden ubicarse agresiones de mayor calibre a periodistas, como ocurrió con el secuestro y robo a reporteros que cubrían hace un par de meses las escaramuzas contra El Tequilero, por parte de bandas seguramente ligadas al narcotráfico, hasta ejecuciones que han ocurrido contra comunicadores en diversas regiones del estado, lo que dio pie a una protesta de reporteros ante la delegación de la Procuraduría General de la República, para demandar que cesen hostigamientos y agresiones contra los periodistas en el desempeño de sus labores. Todo ello forma parte del mortal descenso de Acapulco, al que se refirió The Washington Post.
“Me parece que no es un dulce, no lo celebramos, es algo desafortunado, creo que vinieron a hacer un reportaje y lo presentaron en las condiciones que quisieron… No me voy a pelear con nadie, creo que Acapulco tiene problemas pero el trabajo se hizo al estilo de quién lo vino a hacer… Hay que decir que tiene un fondo sin duda, sobre todo cuando está la negociación del Tratado de Libre Comercio, no puede extrañarnos que esto vaya ligado, pero no vamos a pelear con nadie por esta situación”, dijo el gobernador Astudillo en una reacción declarativa que pretende minimizar la denuncia internacional del problema de la violencia en Guerrero, especialmente en Acapulco, en donde la crisis lleva muchos años más que las discusiones del TLC o la llegada de Trump a la presidencia de Estados Unidos.
Negar la realidad o sus expresiones y denuncias equivale a no aceptar la gravedad, profundidad y amplitud de los problemas. Es mejor adoptar la conducta del avestruz: esconder la cabeza y creer que no pasa nada.
Sí pasa y mucho.

Gobernar para qué y cómo

Llegó la hora de los destapes. Sonó la voz de “arrancan”. En todos los partidos políticos, grupos, cafés y muros de redes sociales, ha comenzado la selección de los hombres y mujeres que habrán de encabezar los ayuntamientos guerrerenses a partir de octubre del 2018. Los augures de la política discuten si aquél es el bueno, si éste debe de repetir, si el mejor es ese otro. Todos hablan de las virtudes o defectos de los aspirantes, pero nadie o casi nadie habla de la manera en que se alcanzarán los objetivos.
No hay estudio, no hay plan estratégico, no hay análisis prospectivo. Lo único que hay es declaraciones, buenas intenciones y profesiones de fe: “Apóyame a mí porque soy el mejor…”; “apóyame a mí porque yo soy el más honesto…”; “Apóyame a mí para poder continuar…”; “apóyame a mí, si estás en contra del otro…”; “apóyame a mí para evitar que llegue aquél…”
La falta de diagnóstico, la carencia de una hoja de ruta, hace que al poco tiempo de iniciadas las administraciones, las expectativas se transformen en frustraciones. Porque asumiendo sin conceder, que todos los alcaldes comiencen sus periodos con buenas intenciones, los compromisos y promesas desorbitadas de campaña, hacen que al llegar al cargo todo sea incumplimiento y frustración. La paradoja es que el elector y los grupos de presión, necesitan que los candidatos hagan compromisos que difícilmente podrán cumplir.
No me imagino a un candidato haciendo campaña diciendo “de llegar me comprometo a poner en orden la administración y a apretarnos el cinturón… Prometo hacer una administración sobria, republicana y austera. No habrá dispendios ni gastos extra presupuestales ni listas de raya ocultas. No se privilegiará a ningún grupo sobre otro. Nos atendremos a los lineamientos presupuestales y programáticos que definamos en función de las necesidades del municipio y no de grupos de interés. No haremos reparto de dádivas, de programas asistenciales ni de obras dirigidas…” Seguramente este candidato tendría muy complicado ganar apoyos para su campaña.
En una suerte de esquizofrenia colectiva, el electorado espera escuchar lo que sabe que no le van a cumplir: que ahora sí va a haber agua, que la recolección de basura será eficiente, que la seguridad regresará a las calles por arte de magia, que habrá empleo y mejor educación y que la salud será para todos y de calidad. Todos buscamos que así sea. Ningún político en su sano juicio desea lo contrario. El problema es cómo y con qué recursos se van a realizar estas acciones de gobierno.
Porque todo pasa por la administración de los recursos humanos, materiales y financieros. Porque uno puede tener las mejores intenciones, pero si no cuenta con suficientes herramientas poco se puede realizar. Porque de nada sirve llenar las urnas cuando tenemos vacías las arcas. Y es aquí cuando las promesas vacías, los lemas de campaña y las estrategias de marketing comienzan a fallar.
Las finanzas de casi todos los ayuntamientos se encuentran en condiciones de fragilidad extrema. Las deudas con bancos, con proveedores, con el SAT, con las instituciones de seguridad social, los ADEFAS, los laudos laborales y otros pasivos superan por mucho los niveles aceptables de endeudamiento. Las nóminas se han inflado a lo largo de los años y las listas de raya han crecido proporcionalmente. Adicionalmente, pocos alcaldes tienen el coraje para cobrar con eficiencia y energía los pocos recursos propios como predial, agua, licencias y permisos.
Tenemos entonces, ayuntamientos con pocos ingresos propios, con egresos desorbitados y dependientes absolutamente de las participaciones estatales y federales. Tenemos alcaldes que llegan con las manos amarradas porque primero les cumplen las cuotas a los cuates, no quieren cobrar impuestos y gastan más de lo que ingresan. El resultado es previsible.
Quizás sea tiempo de cambiar el orden de los factores. Es momento de la responsabilidad tanto de candidatos y partidos como de los ciudadanos. Antes de discutir los nombres y los perfiles, deberíamos de estar discutiendo qué es lo que se necesita cambiar en cada uno de los Ayuntamientos. Es fundamental hacer discusiones técnicas, desapasionadas, sin tintes partidistas, sin buscar revanchas, con datos duros, con estadísticas y con las leyes en la mano.
Sin una hoja de ruta clara, sin un plan de gobierno profesional y sin un equipo de expertos solventes técnica y moralmente, todas las administraciones están condenadas a fracasar sin importar el partido que las postule ni el nombre de la mujer o el hombre que las encabece.
Es importante darle continuidad a los programas que han demostrado su eficacia. Mantener y seguir capacitando a un cuerpo civil de servidores que son los que al final de cuentas sacan el trabajo y son los que tienen la experiencia de gobierno. No podemos descubrir el hilo negro cada tres años. El costo de la curva de aprendizaje es muy caro para los municipios.
La administración pública es cada día más compleja y no puede dejarse en manos de aficionados o de aprendices. Antes de discutir promesas, discutamos presupuestos; antes de elegir slogans, elijamos proyectos; antes de llenar las ciudades de propaganda inútil, llenemos los foros con propuestas viables, sensatas y sostenibles.
México y Guerrero necesitan más profesionales y menos recomendados; más técnicos y menos grillos; más política pública y menos politiquería. Los desafíos del futuro son muchos y no podemos seguir dejando nuestro destino en manos de improvisados, de advenedizos, de propagandistas del Facebook y de estrategas de café.

amn.acapulco@gmail.com

2018: factores de la victoria

Los gobernadores priistas jugaron un papel central en impedir que López Obrador ganara la Presidencia en 2006. Peña Nieto lo vivió y hoy necesitará un acuerdo similar con los gobernadores panistas para que apoyen a un candidato como Meade.

Las últimas encuestas presidenciales son bastante claras: Andrés Manuel López Obrador y Morena caminarán solos hacia Los Pinos en 2018. Ningún candidato del PRI con sus aliados podrán alcanzarlo. El PAN, ni solo ni acompañado con el Frente Amplio impedirá esa victoria. La aritmética indica que sólo una coalición del PRI con el PAN impedirá que López Obrador gobierne a partir del primero de diciembre del próximo año, similar a la que informalmente tuvieron en 2006, cuando el priista, Roberto Madrazo, no creció y los gobernadores de su partido se inclinaron por Felipe Calderón, o en 2012, cuando la panista Josefina Vázquez Mota se estancó y la maquinaria presidencial declinó por Enrique Peña Nieto. Hipotéticamente hablando, si quieren frenar al tabasqueño, como lo han dicho abiertamente, esa será la única ecuación con posibilidades de malograr su victoria.
Es casi imposible, genéticamente hablando, que haya una alianza PRI-PAN registrada como tal en el Instituto Nacional Electoral en noviembre. Pero si no legal, podrá ser explícita. En la hipótesis de trabajo de que Peña Nieto depende de que su candidato o él/la del PAN lo sucedan para así completar el ciclo de maduración que requieren sus reformas económicas y frenar a López Obrador, que quiere revertirlas, son dos los factores a considerar: el PRI necesita al candidato que más sume, y es imprescindible pactar con los gobernadores panistas el apoyo, en caso de que el abanderado del partido en el poder aventajara a quien encabece el boleto del PAN.
El que más suma hacia fuera del PRI es quien probablemente tiene más resistencias en el interior del partido, el secretario de Hacienda, José Antonio Meade. Miembro transexenal de gabinetes, forma también parte de una cofradía de itamitas que crecieron juntos y se encuentran repartidos en diversos partidos. El más importante, por el papel estratégico que puede jugar, es el senador panista Ernesto Cordero, cuyo rol puede ser analizado desde los dos escenarios sucesorios que se perfilan en el PAN: ante una ruptura en el partido por la imposición de Ricardo Anaya como candidato, puede jugar como enlace con quien chocaría, el ex presidente Felipe Calderón, y persuadirlo para que la eventual candidata independiente, Margarita Zavala, en caso de no prender –como muy seguramente sucederá con cualquier independiente–, respaldará a Meade, con quien también trabajó.
Meade es el preferido de los empresarios, que están a disgusto con el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, por la crisis de seguridad –que achaca al gobierno de Calderón–, y con diferencias con el de Educación, Aurelio Nuño, quien los maltrató en la primera parte del sexenio. El secretario de Salud, José Narro, es estimado por las cúpulas empresariales por sus formas políticas y por lo estructurado de su mente, como lo demostró ante unos impresionados legisladores verdes que lo escucharon la semana pasada en su plenaria –Meade fue el otro secretario que más les gustó–. Pero la diferencia con el secretario de Hacienda es precisamente su área de experiencia.
El problema de Meade es el PRI, del que no es militante, que no lo es menos con Nuño. Les reconocen inteligencia pero no fidelidad. A Meade lo han visto más como panista –aunque en el gobierno de Calderón le tenían recelo porque lo veían muy cerca de priistas–, y de Nuño le critican la ausencia de compromiso con el partido, que es la forma como traducen los temores de que no tendría ningún escrúpulo en una momento de definición, sacrificar al PRI y a los priistas por un objetivo que considere superior, como fue durante la negociación del Pacto por México, que por mantener el apoyo del PAN, fue de quienes apoyaron ignorar actos de corrupción monumentales en la administración de Calderón. Narro es bien visto por los priistas, sobre todo por sus dirigentes, al igual que Osorio Chong que además, tiene el respaldo de las bases. Pero el secretario de Gobernación no tiene mucho más. Fuera del PRI, provoca urticaria.
Quién suma más fuera del PRI no lo es todo. Quiénes son los que le sumen a cualquier candidato del PRI es altamente relevante. En este escenario, los gobernadores son vitales. La elección presidencial de 2006 es el estudio de caso. Madrazo, desde la presidencia del PRI, impuso su candidatura presidencial –que es lo mismo que hoy está haciendo el panista Anaya–, y fracturó al partido. Una oposición nacional llamada “Todos Unidos Contra Madrazo”, operó contra él. La división congeló a Madrazo en el tercer lugar de la contienda, lo que hizo que los gobernadores del PRI, en especial en el norte del país, volcaran sus maquinarias para apoyar a Calderón.
Al estallar el conflicto postelectoral, con la oposición beligerante de López Obrador y la toma de Paseo de la Reforma, cuya polarización calentó la mente del entonces rector de la UNAM, Juan Ramón de la Fuente, que fraguó con Juan Francisco Ealy Ortiz, el dueño de El Universal, y los análisis jurídicos de Diego Valadés, la posibilidad de una crisis constitucional para ungirlo como presidente de transición, otros gobernadores priistas, como el del Estado de México, Peña Nieto, trabajaron por la gobernabilidad y junto con los coordinadores priistas en las cámaras, Emilio Gamboa y Manlio Fabio Beltrones, operaron la toma de posesión de Calderón.
Los gobernadores priistas jugaron un papel central en impedir que López Obrador ganara la Presidencia y en mantener la legalidad del proceso. Peña Nieto lo vivió y hoy necesitará un acuerdo similar. De ello se hablará en un próximo texto.

rrivapalacio@yahoo.com
twitter: @rivapa

Descarta el INE promoción ilegal de Osorio Chong, pero arremete contra la Arquidiócesis

Agencia Reforma

Ciudad de México

El secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, se libró ayer de ser sancionado por el Instituto Nacional Electoral (INE).
Con la oposición de los consejeros Pamela San Martín y José Roberto Ruiz Saldaña, el Consejo General estableció por mayoría de 9 votos que el priista no violó el artículo 134 constitucional, el cual establece que los servidores públicos tienen que hacer un uso imparcial y responsable de los recursos de los que disponen.
Osorio fue denunciado por el PRD y el PAN de incurrir en promoción personalizada de su imagen y hacer un uso indebido de recursos públicos.
Ruiz Saldaña, presidente de la Comisión de Quejas y Denuncias, señaló en la sesión que, en 2016, en distintas plataformas electrónicas, el ex Gobernador de Hidalgo no sólo difundió videos de actos públicos encabezados por él, sino que también diseñó su propio logo y eslogan.
Agregó que aunque Osorio argumentó que pagó la campaña con recursos privados, eso no lo exime de incurrir en una posible violación al artículo 134.
Eduardo Aguilar, representante del PAN, adelantó que su partido llevará este caso ante el Tribunal.

Reprueban injerencia de la Iglesia

Consejeros del Instituto Nacional Electoral (INE) acusaron a la Arquidiócesis de México de vulnerar la Constitución y el principio de laicidad, después de que en el semanario “Desde la fe”, la jerarquía católica criticó el domingo el presupuesto de 25 mil millones de pesos que recibirán en 2018 los partidos y el árbitro electoral.
La consejera Pamela San Martín pidió a la Secretaría de Gobernación que se pronuncie sobre el tema, pues ya ha habido antecedentes, dijo, como la pasada elección de Aguascalientes, donde la Iglesia intervino indebidamente en asuntos electorales.
Durante la aprobación del presupuesto del INE para 2018, el consejero Ciro Murayama señaló que lo más sano para el país es que no se haga política desde el púlpito y criticó que la Arquidiócesis haya calificado como “cínicas” las leyes electorales mexicanas.
“No se necesita ser un constitucionalista para advertir la lesiva vulneración a la Carta Magna que el contenido del semanario Desde la fe supone… estamos ante la descalificación de las leyes y ante pronunciamientos contra los partidos políticos que la propia Constitución considera entidades de interés público.
El consejero Marco Baños criticó a Hugo Valdemar e indicó que la Iglesia debería predicar con el ejemplo y ser transparente con los propios recursos que recibe.
Finalmente, Tras solicitar 25 mil millones de pesos de presupuesto para el próximo año, el INE convocó a poner a discusión, después de los comicios de 2018, la necesidad de reducir el costo del sistema electoral.