Mientras no detenga a los responsables de la violencia, no hay condiciones para que regresen a sus casas las familias desplazadas de las comunidades de Tepozcuautla y Ahuihuiyuco, municipio de Chilapa, refutaron al gobernador Héctor Astudillo Flores el presidente del colectivo de familiares de desaparecidos Siempre Vivos, José Díaz Navarro, y el director del Centro de Derechos Humanos José María Morelos y Pavón (Centro Morelos), Manuel Olivares Hernández.
Mientras tanto el vocero en materia de seguridad del Gobierno, Roberto Álvarez Heredia informó en la tarde en un boletín que 80 familias desplazadas por la inseguridad regresaron a tres comunidades de Chilapa.
En la mañana fueron consultados por separado vía telefónica Díaz Navarro y Olivares Hernández, y coincidieron en que la presencia de los militares y policías estatales en la zona no es garantía de seguridad para las familias desplazadas, y que su regreso corría riesgo.
El presidente de Siempre Vivos denunció que el gobierno no actúa contra los delincuentes. Dijo que ha presentado denuncias contra quienes provocan la violencia y los desplazamientos y que desde hace año y medio hay cuatro órdenes de aprehensión que no se han ejecutado.
Olivares Hernández agregó que mientras los delincuentes no sean detenidos van a permanecer en la zona, porque si antes se peleaban por el control de la plaza para la venta y comercialización de la droga, ahora se pelean por el control del territorio para adueñarse de las rutas de trasiego, las tierras para la producción y la mano de obra.
El gobernador Astudillo Flores declaró el martes que se debe de insistir a los pobladores desplazados por la violencia de las comunidades de Tepozcuautla y Ahuihuiyuco del municipio de Chilapa que regresen y a sus casas porque ya no habrá problemas, “yo creo que hay que insistirles de que pueden regresar a sus pueblos y a sus casas porque no habrá problemas”.
Pero el director del Centro Morelos, Olivares Hernández, quien ha dado acompañamiento a las familias desplazadas, dijo que no hay condiciones para que la gente regrese a sus comunidades, y agregó que las del gobernador son declaraciones “no objetivas” porque la única garantía de seguridad que pudieran tener las familias desplazadas, sería que los responsables de su desplazamiento fueran detenidos y castigados.
“Mientras los grupos de la delincuencia organizada sigan actuando no hay ninguna garantía para ésta gente aunque el Ejército se encuentre en la comunidad, porque, finalmente, la gente tiene que hacer su vida normal, tiene que salir al campo, tiene que viajar y en el camino pasan muchas cosas”, explicó.
Mencionó que el viernes cuando defensores de derechos humanos visitaron estas comunidades, constataron la presencia de militares y policías estatales “pero ellos están en puntos fijos, y después de estos puestos fijos ya nadie le garantiza a la gente que está segura”.
Dijo que para que se resuelva el problema de fondo se tiene que investigar y detener a los responsables de estos desplazamientos y después impulsar políticas públicas preventivas, para que se vaya inhibiendo el accionar de la delincuencia organizada, así como su crecimiento.
“Antes se hablaba de la lucha por la plaza, hoy se habla de la lucha por el control del territorio, es decir ahora no sólo quieren controlar la venta y comercialización de la droga, sino las rutas de trasiego, áreas productivas y mano de obra. O sea incorporar por las buenas, ofreciendo dinero, o por la fuerza, mediante la amenaza a los habitantes de estas comunidades, y los que se niegan son obligados a abandonar las comunidades”.
En Tepozcuautla están habitadas 20 de 235 viviendas y casi todas las 361 se fueron de Ahuihuiyuco
El diagnóstico que tiene el Centro Morelos es que en Tepozcuautla de un total de 235 viviendas, sólo unas 20 estaban habitadas el viernes pasado cuando hicieron un recorrido.
Mientras tanto en Ahuihuiyuco, de 361 familias “casi todas las familias han abandonado la comunidad, sólo quedan algunas familias que solicitan seguridad, no sólo para su comunidad sino para todas las de los alrededores”. Según el organismo, en Tetitlán de las Limas, otra comunidad vecina, es donde más gente se ve en las calles.
En un boletín emitido este miércoles, el Centro Morelos dijo que el gobernador “tiene que entender la magnitud de riesgo para estas familias, porque el problema siempre va a existir mientras no se atienda de fondo la causa del desplazamiento forzado”.
Díaz Navarro dijo que el peligro sigue latente para las familias desplazadas porque no han sido capturados los delincuentes que están actuando allí, “yo no sé cómo se puede garantizar la seguridad para los habitantes si los que los amenazan siguen libres”.
Recordó que las Bases de Operaciones Mixtas (BOM) han estado allí por mucho tiempo y sin embargo el peligro y la violencia siguen igual.
Mencionó como ejemplo Chilapa, la cabecera municipal, donde hay presencia de militares y policías estatales desde hace dos años y los homicidios siguen a diario.
“Garantías habría si empezaran a capturar a los delincuentes que hemos denunciado y que tienen órdenes de aprehensión, pero siguen libres, operando impunemente”, se quejó.
Recordó que por las denuncias que personalmente ha presentado en contra de integrantes de un grupo de la delincuencia organizada que opera en esta plaza, Los Ardillos, hay cuatro órdenes de aprehensión que no se han ejecutado desde hace un año y medio.
“La gente del pueblo sabe quiénes son, incluso las autoridades saben porque ellas han liberado estas órdenes de aprehensión, pero sigue en el aire la pregunta, ¿por qué no los capturan?”, expuso.
Insistió: “desde mi punto de vista, ahorita, todavía no hay garantías de seguridad para que las familias regresen, porque no ha habido una repuesta efectiva para combatir a la delincuencia”.
En su boletín el Centro Morelos dijo que el gobernador tiene que entender la magnitud de riesgo para estas familias de Tepozcuautla, Ahuihuiyuco y Tetitlan de la Lima que se vieron obligadas a desplazarse ante las amenazas de un grupo de la delincuencia organizada, para salvaguardar su vida y la de su familia, dejando todo su patrimonio a la deriva.
Informó que también habitantes de la comunidad Lodo Grande se desplazaron “a causa del miedo y la sicosis” que se vive en comunidades donde la violencia ha llegado a tal grado que la única opción para las familias es refugiarse en otros lugares.
Asegura que se conoce por declaraciones del presidente municipal que 580 familias huyeron de sus hogares en tres días. “Lo anterior es una muestra más de que nos encontramos ante un Estado fallido, rebasado por la corrupción que permite el accionar de los grupos de la delincuencia organizada, ya que en los últimos meses en estas comunidades y sus alrededores han sido asesinados varios hombres, y mujeres, incluidos niños”.
Agregó que también ha sido notorio el dominio de algún grupo de la delincuencia organizada que controla la salida de las personas que tienen que hacer sus compras en la cabecera municipal, checando quiénes viajan en las camionetas del servicio público y quiénes regresan, además ya Chilapa vigilan con quién platican o se relacionan.
Hay garantías del Ejército y de la Policía del Estado, dice el vocero
En el boletín del vocero de seguridad Álvarez Heredia que se difundió en la tarde se asegura que 80 familias regresaron a tres comunidades de Chilapa “por las garantías ofrecidas por el Ejército Mexicano y la Policía del Estado de resguardar su integridad y detener a los grupos delictivos que operan en la zona”.
Álvarez Heredia informó que aún quedan 20 familias desplazadas de las poblaciones de Tepozcuautla, Lodo Grande y Ahuihuiyuco. El funcionario informó que actualmente se encuentran en esas comunidades tres Bases de Operaciones Mixtas compuestas por soldados del Ejército y seis grupos de la Policía del Estado.
Al respecto el Centro Morelos confirmó que las familias que regresaron a sus comunidades son las que su salida de las comunidades fue resguardadas por militares, policías estatales y municipales, pero que las familias que se salieron por su cuenta y que buscaron refugio en otros lugares distintos al que les propuso el Ayuntamiento aún no quieren regresar.