Con poca clientela, los restaurantes de playa que fueron rehabilitados tras Otis

En el restaurante Los Buzos, ubicado en la Costera, hasta el mediodía de este miércoles sólo habían sido ocupadas dos mesas Foto: Yee Trujillo

Yee Trujillo

Trabajadores de restaurantes de la playa Tamarindos, como el tradicional Amigo Miguel, señalaron que las ventas han sido bajas en lo que va de la temporada vacacional y coincidieron en que falta promoción para atraer más turistas a Acapulco.
Este miércoles, en un recorrido realizado alrededor del mediodía en la avenida Costera, en todos los restaurantes de la zona había solamente entre una y cuatro mesas ocupadas por comensales.
En el restaurante Amigo Miguel un trabajador afirmó que las ventas han sido de un 30 o 40 por ciento, que ha llegado muy poca gente que nada más pregunta, que viene a apoyar a Acapulco “entre comillas”, porque no consume mucho, y mostró que había cuatro de unas 50 mesas ocupadas.
Añadió que los trabajadores están esperanzados en que mejore en Año Nuevo, cuando ofrecerán paquetes de cenas, aunque dijo que las reservaciones van en un 40 por ciento.
Recordó que para recuperarse del huracán “estuvo muy duro, muy feo”, que por los daños en la palapa tardaron aproximadamente un mes, y reconoció el apoyo del gobierno y la rapidez de la Comisión Federal de Electricidad para restablecer el servicio.
A pregunta expresa, consideró que falta una buena promoción para Acapulco y reactivación porque “está de pie” y esperando a los visitantes. Recordó las noticias de cocodrilos en la bahía que, dijo, afectaron “bastante” cuando un cocodrilo en el mar “no tarda mucho” porque debe regresar a su hábitat.
En el restaurante Los Buzos, donde sólo habían tenido dos mesas ocupadas en la mañana, la mesera Cristina Palacios Santos dijo que los turistas están llegando, pero que hace años se llenaba en estas fechas, que desde la pandemia y el huracán Otis se logra un 70, 80 por ciento, y están esperando que la afluencia mejore para Año Nuevo.
Recordó que debido al huracán Otis el establecimiento perdió la palapa, los trabajadores fueron enviados a otras sucursales y regresaron a mediados de diciembre del año pasado.
También consideró que falta más promoción de Acapulco para que lleguen más turistas “porque ya ves cómo nos tiran”.
El mesero del restaurante El Camarón Jackie, Ramón Magaña García, dijo que el turismo “está flojo, no hay casi” encomparación con otros años, que es la primera vez que ve que en un 25 de diciembre la Costera y las playas están solas, y solo tenían 4 mesas ocupadas.
Confió en que la gente empezaría a llegar después de las 2 de la tarde y destacó que ya tienen muchas reservaciones para las cenas de Año Nuevo, aunque reiteró que es “uno de los años más feos que hemos visto” por las bajas ventas.
Contó que el huracán Otis destruyó la palapa ubicada en el primer piso del negocio y dañó un poco la de la playa, pero destacó que ese mismo día del huracán los trabajadores comenzaron a hacer limpieza y reabrieron al siguiente sábado del desastre.
Coincidió en que falta mucha publicidad para fortalecer el turismo y los hoteles en crisis.
En el restaurante La Vecina, solamente había una mesa ocupada.
En la colindante playa Carabalí, del otro lado del río El Camarón, una trabajadora del restaurante La Barra también comentó que las ventas han sido muy bajas y no se observó ninguna mesa ocupada.