Llama el arzobispo Leopoldo González a no tirar cohetes en las peregrinaciones

El arzobispo Leopoldo González González recomendó a quienes deseen hacer peregrinaciones con motivo del 12 de diciembre que eviten caminar por banquetas que están, a mas de un mes del huracán Otis, todavía con basura y no arrojen cohetes por el riesgo que representan.
En su mensaje de este domingo, monseñor sugirió a quienes tienen la intención de hacer una peregrinación a la catedral de Nuestra Señora de la Soledad en el Zócalo o a la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe en avenida Universidad, que acuerden la hora, el día entre los convocados, avisen a la parroquia que van a llegar y que se reúnan en la puerta del templo y ahí los recibirán los sacerdotes y podrán entrar juntos al recinto en peregrinación.
“Algunos semáforos de la Costera todavía no funcionan y en muchas calles hay escombro y basura al lado de las banquetas, para cuidar su seguridad y la seguridad de las personas con quienes pudieramos encontrarnos, les suplico que por este año a quienes deseen peregrinar a catedral o a la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, reina de México, llegue cada uno por su cuenta, se reúnan frente a la puerta y entren luego en procesión… por favor si les es posible avisen de su llegada para que un párroco les pueda esperar, les pido evitar toda quema de cohete o pirotecnia, vemos todos el gran riesgo por la gran cantidad que hay en muchas calles de troncos, ramas, palmas secas, juntos colaboremos en la esperanza de una reconstrucción integral”.
Dijo que las peregrinaciones son el mejor ejemplo para entender que “todos nos necesitamos”, especialmente después del huracán Otis y agradeció a todos los que le han tendido la mano a Acapulco luego del meteoro.
“Las peregrinaciones que hacemos en muchas parroquias no solo en nuestra arquidiocesis sino en toda la patria, nos dicen que, pocos o muchos, los pegrinos caminan juntos, nadie peregrina solo, hemos sido creados para caminar juntos, nos necesitamos unos a otros, nos lo hace sentir muy fuertemente este momento que vivimos luego del huracán, todos nos necesitamos”.
A los acapulqueños les convoco mirar la destrucción causada por el huracán como “punto de partida para construir algo mejor”. Recordó un pasaje bíblico de un grupo de pescadores que lanzaron sus redes pero no consiguieron peces y después Jesús les dijo que fueran a otro sitio y ahí lanzarán las redes y entonces consiguieron pescar, “podemos empezar desde la orilla de destrucción en la que el huracán nos ha dejado”.
“Ahora en Acapulco, en Coyuca de Benítez y en otras regiones del estado llevamos tambien las heridas que dejó en nuestra persona el huracán Otis y la destrucción que sembró en derredor nuestro, a veces tenemos la tentación de cerrar los ojos y pensar que solo es una pesadilla, como hombres de esperanza podemos abrir los ojos y mirar la realidad con toda claridad seguros de que cualquier situación por dificil que sea es punto de partida para construir algo mejor”.
González llamó a tener esperanza porque eso es lo que da fortaleza cuando el camino es cuesta arriba, llamó a compartir habilidades, tiempo y recursos en ayudar a quienes lo requieren. (Daniel Velázquez).

Felicita el arzobispo a los maestros y reconoce su esfuerzo en la pandemia

Daniel Velázquez

El arzobispo Leopoldo González González felicitó y agradeció a los maestros por su labor al frente de la formación escolar de niños, adolescentes y jóvenes.
En su mensaje de este domingo, el arzobispo criticó que durante la pandemia se haya dado la orden de no reprobar a ningún alumno y, actualmente, los docentes hagan esfuerzos para estandarizar el nivel de aprendizaje en los grupos que tienen a su cargo.
“Fueron más de 250 los días en que los alumnos no pudieron ir a la escuela. Muchos tomaron lecciones frente a un televisor o en la pantalla de un celular, sin tener a alguien que los apoyara o resolviera sus dudas. También fueron muchos los que muchas veces no tuvieron la oportunidad de conectarse”.
“A todos se dio ‘pase de año’, porque nadie podía ser reprobado. Eso no avala haber adquirido algún conocimiento o destreza, y hay conocimientos y destrezas que son indispensables para avanzar al siguiente grado escolar. Si no fuera así, ¿por qué no poner en sexto grado al niño recién llevado a la escuela?”.
Monseñor indicó que muchos maestros han hecho el esfuerzo de nivelar los conocimientos entre sus alumnos, pero también hay casos en los que no se ha tenido el cuidado de que los alumnos recuperen las horas de clase perdidas y puedan tener los conocimientos necesarios para cursar el grado en el que se ubican, “son muchas las regiones en las que no se ha dado esa ayuda a los alumnos, ni diagnóstico ni tiempos extras de nivelación. Esa necesidad sigue siendo prioritaria. Dirigir allá la atención y los esfuerzos será un gran bien para los alumnos”.
En su mensaje llamó a reflexionar sobre los estudiantes que ya no regresaron a clases después de la pandemia y convocó a unir esfuerzos para ayudar a estos niños, adolescentes y jóvenes, animándolos, enseñándoles y acompañándolos.
González también señaló el problema de la violencia que afecta a las labores de los docentes en las comunidades, “la violencia ha puesto en algunas regiones, tales condiciones de inseguridad, que los maestros no tienen la tranquilidad ni para subir a dar clases ni para permanecer en las comunidades. Algunas familias desplazadas han expresado lo pesado que les es regresar, porque de hecho no hay escuela para sus hijos. Es fundamental el estado de derecho, que garantiza la seguridad de las personas y de sus bienes”.
“Muy queridas maestras, muy queridos maestros, porque su misión es tan decisiva en la vida de sus alumnos y en la formación del tejido social, les expresamos nuestra gratitud y pedimos al Señor que les dé su bendición, para realizarla con el entusiasmo que brota de querer el bien de cada niño y de cada niña, de cada joven y de cada jovencita que les han sido confiados”.

 

Dedica el arzobispo a los periodistas y su seguridad la jornada de oración por la paz

Daniel Velázquez

El arzobispo Leopoldo González González dedicó la Jornada Nacional de Oración por la Paz de este mes a los periodistas y afirmó que es un “derecho-obligación que todos tenemos”, de garantizar la vida y la libertad de los periodistas.
El mensaje del arzobispo ocurre a tres semanas de que Alan García Aguilar, administrador de la página Escenario Calentano, fue levantado por un grupo delictivo en Ciudad Altamirano y a tres días de que sus captores liberaron al reportero Jesús Pintor Alegre y a Fernando Moreno Villegas, creador de contenidos en el sitio de Internet mencionado.
En su mensaje de este domingo, el arzobispo dijo que la oración por la paz esta semana “es pedir para que se garantice la seguridad y libertad de los periodistas, quienes ven amenazada su vida por el ejercicio del periodismo”.
Monseñor recordó que en los últimos 12 años han sido asesinados 157 periodistas en el país y en 2022, México fue el país con más periodistas asesinados.
González González explicó que el periodismo “nos es indispensable para conocer la realidad, discernir sobre ella y tomar nuestras decisiones. Hemos de agradecer su esfuerzo por contarnos la realidad, por buscar, encontrar y expresar la verdad. Es un dolor muy grande, para toda persona de buen corazón, saber que alguien que por buscar darnos este servicio, es privado de su libertad o de su vida”.
Recordó las palabras del papa Francisco sobre que la paz se construye con el respeto a la vida humana, la integridad física y la posibilidad de buscar la verdad libremente, así como manifestar y difundir sus opiniones, que son los requisitos indispensables para que el periodista pueda dar su servicios a la sociedad.
“Su misión es explicar el mundo, hacerlo menos oscuro, hacer que los que viven en él le tengan menos miedo y miren a los demás con mayor conciencia, y también con más confianza”. Agregó que “no es una misión fácil. Hay aspectos de las noticias que sólo pueden transmitirse, si el periodista ha escuchado y visto por sí mismo”. Aseguró que necesitan recorrer los pueblos y ciudades, encontrarse con personas, comprobar las situaciones “la realidad, lo que ocurre, la vida y los testimonios de las personas, es lo que merece ser contado”.

Pide el arzobispo resolver conflictos en la “discusión fraterna”

El arzobispo Leopoldo González González llamó a resolver conflictos mediante la “discusión fraterna”, porque esa es la forma de allanar los problemas, y convocó a ser parte de la solución de los mismos, mediante la acción en los voluntariados.
Los voluntariados son asociaciones civiles, en las que sus miembros aportan sus habilidades con fines altruistas, sin recibir una compensación por sus servicios. En Acapulco, el ejemplo de voluntariado es la Cruz Roja.E
El arzobispo dedicó su mensaje al Día Internacional del Voluntariado, que se celebra hoy, “saludo con mucho afecto y gratitud a todas aquellas personas que en las emergencias se hacen presentes, para auxiliar y salvar vidas, y en los momentos de necesidad, grande o pequeña, apoyan a quienes necesitan su ayuda para superar una situación apremiante”.
Monseñor destacó que la experiencia al ser parte de un voluntariado “ayuda a superar la confrontación”, que enfada y divide.
Recordó lo dicho por el papa Francisco: “Los problemas se resuelven caminando, yendo, discutiendo. Sí, discutiendo, ¡es bueno! A veces, una buena pelea es buena, y entiendan bien, pero como hermanos. Los hermanos saben discutir, pero sin destruir lo esencial, que es el vínculo fraterno. Ante los diferentes puntos de vista hay que buscar la verdad, y discutimos, bueno, pero la fraternidad, el ser hermanos, no se toca, eso siempre queda, y el voluntariado es un himno a la fraternidad”. (Redacción).