Suspende la Diócesis la tradicional misa de fin de año en la plaza de toros de la capital

José Miguel Sánchez

Chilpancingo

La Diócesis Chilpancingo-Chilapa anunció la noche del lunes, a través de sus redes sociales, la suspensión de la tradicional misa de fin de año que se realizaba en la Plaza de Toros Belisario Arteaga de Chilpancingo.
La suspensión de la misa, que se celebraba a las 8 de la noche, por parte de la Diócesis, ocurre tras varios hechos de violencia que llevaron a la cancelación, no oficial, de la Feria de Navidad y Año Nuevo de Chilpancingo.
“Por causas de fuerza mayor se suspende la misa en la Plaza de Toros de Chilpancingo.
Participemos en las celebraciones de nuestras Parroquias”, se lee en el aviso publicado en la página oficial de Facebook de la Diócesis Chilpancingo Chilapa.
La cancelación de la ceremonia se suma a las demás actividades que fueron suspendidas en la Feria de Chilpancingo, como la cartelera del Teatro del Pueblo, el jaripeo, los juegos mecánicos y la venta de bebidas alcohólicas.
La suspensión de las mencionadas actividades ocurrieron después de que la noche del 24 de diciembre, antes de iniciar el recorrido de danzas conocido como Teopancalaquis, asesinaron al presidente del Patronato de la Feria, Martín Roberto Ramírez Ruiz y a su colaborador José Vidal Nava, lo que ocasionó la suspensión de la mayoría de las actividades de la feria.
Con el asesinato de Ramírez Ruiz, varios comerciantes, principalmente los locales decidieron retirar sus locales, ante la falta de garantías de seguridad.
Un día después del asesinato de Ramírez Ruiz, el director de Gobernación municipal, Iván Gervasio, avisó a los comerciantes y locatarios de la Feria sobre la suspensión de las actividades, pero indicó que quienes quisieran podían permanecer en el recinto hasta el 6 de enero para continuar sus ventas.
El 28 de diciembre se presentarían tres artistas locales en el Teatro del Pueblo, en un concierto denominado Por el Renacer de la Paz y la Cultura, como una manera de reactivar las actividades, aunque horas después de ser anunciado se suspendió por “insuficiencia de capacidad eléctrica”.
A la falta de comerciantes, juegos mecánicos, eventos en el Teatro del Pueblo, jaripeos, y venta de bebidas alcohólicas se suma la suspensión de la misa de fin de año, organizada por la Diócesis Chilpancingo-Chilapa, que año con año se realizaba como parte de las actividades de la Feria y que sólo fue suspendida en el 2020 por la pandemia de Covid-19.