Captura y extracción

El gobierno de México está atrapado entre la información que no le da Estados Unidos sobre la captura de Ismael El Mayo Zambada y Joaquín Guzmán López, y la que le ha ido permitiendo reconstruir el rompecabezas de la operación para capturar al líder del Cártel del Pacífico/Sinaloa, el más poderoso del mundo, y al hijo de Joaquín El Chapo Guzmán. En el primer caso le dan datos fragmentados y manejados cuidadosamente para tener salidas plausibles ante eventuales denuncias de violación a la soberanía nacional mexicana. En el segundo, porque no pueden revelar lo que saben, porque hacerlo lo colocaría en una ruta de confrontación con la Administración Biden.
Diversas fuentes mexicanas han concluido que El Mayo Zambada y Guzmán López fueron capturados en territorio mexicano y llevados a territorio estadunidense en contra de su voluntad. Están seguros que Guzmán López no lo engañó, como filtraron funcionarios estadounidenses, sino que un prominente político sinaloense de Morena, muy cercano al presidente Andrés Manuel López Obrador, le tendió una trampa a espaldas de todos menos de los servicios policiales norteamericanos, a cambio que él y su hijo, vinculados con el narcotráfico, no fueran detenidos ni procesados en aquel país.
El político tiene una vieja relación con Zambada, y fue quien negoció con él puestos de elección popular, principalmente en Sinaloa y Durango, así como apoyo del Cártel a candidaturas de Morena. Hace no mucho tiempo, dijo una persona con conocimiento de esa relación, Zambada se molestó con él porque violó el acuerdo para un cargo de elección popular, al imponer a un amigo. Esos lazos no eran desconocidos por altas autoridades gubernamentales, pero se toleraron por los beneficios electorales que generaban.
La trampa se tendió en un rancho en La Higuerita, en la zona metropolitana de Culiacán, en donde iban a estar el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Maya, su adversario político, Héctor Melesio Cuén, líder del Partido Sinaloense, Zambada y Guzmán López. De acuerdo con las piezas del rompecabezas que han trascendido, Cuén fue citado a una hora distinta a la de los demás, y nunca llegó al encuentro porque fue asesinado el mismo día de la captura, el 25 de julio, en La Presita, a 22 kilómetros de La Higuerita.
El encuentro fue dado a conocer originalmente por los periodistas Juan Alberto Cedillo y Ioan Grillo, que lo publicaron cuatro días después de la operación, donde señalaron que Guzmán López planeaba traicionar a Zambada y pactar con Estados Unidos. “Al entrar en la casa, en el fraccionamiento de Huertos del Pedregal (que se encuentra antes de La Higuerita), pistoleros de Guzmán López emboscaron al Mayo y redujeron a cuatro guardaespaldas”, indicaron. “Estos agentes siguen en paradero desconocido, posiblemente muertos”.
Alan Feuer, corresponsal para asuntos criminales del The New York Times, reportó el 7 de agosto que Zambada “aparentemente fue secuestrado” por Guzmán López y que había ido a un lugar que no especifica para ayudarlo a mediar en una disputa entre dos políticos locales. “En lugar de ello –agregó–, le tendieron una emboscada, le obligaron a subir a un avión y lo trasladaron al otro lado de la frontera, a un pequeño aeropuerto regional cerca de El Paso, donde lo esperaban agentes del FBI y de la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional”.
La información que ha venido recopilando el gobierno mexicano establece que cuando llegó Zambada al rancho, lo llevaron a uno de los cuartos donde le dijeron que sería la reunión. En otra habitación se encontraba Guzmán López. El Mayo, que siempre se manejaba con un bajo perfil, llegó con cuatro escoltas que lo esperaban afuera del cuarto donde entró, y que fueron sorprendidos por un comando estadunidense de seis elementos que los eliminaron.
Guzmán López, el que menos involucrado está en el narcotráfico, fue extraído como parte de una negociación que hizo su hermano Ovidio para recibir beneficios del sistema de justicia –en la víspera, lo sacaron de la prisión y lo llevaron a una casa de seguridad–, y no se tiene precisión si sabía que iba a ser capturado o si estaba enterado de lo que sucedería.
Tras la captura de Zambada y Guzmán López, de acuerdo con la reconstrucción de lo que entiende el gobierno que sucedió, los llevaron a una aeropista no lejana de La Higuerita, donde los subieron a un Beechcraft King Air, una muy eficiente aeronave de turbohélice, junto con los seis comandos y un solo piloto. El avión no voló directamente al aeropuerto Doña Ana en Santa Teresa, Nuevo México, muy cerca de El Paso, Texas, donde oficialmente los tomaron en custodia, sino que hizo una fugaz escala en Hermosillo.
Según explicaron los funcionarios mexicanos, la razón de esa medida es que por acuerdos internacionales no puede viajar directamente ningún avión de hélice entre los dos países sin haber pasado migración. En caso de que lo hiciera, los sistemas de alerta de los dos países lo detectan. Para evitar contratiempos con la operación clandestina, el Beechcraft King Air aterrizó en Hermosillo, para que sin detenerse diera la vuelta en la pista y retomara el vuelo a Estados Unidos. Aparentemente, un agente de migración al servicio de los estadunidenses, hizo el trámite falso de verificar a los pasajeros.
La versión que se tiene en el gobierno mexicano coincide en algunas partes con lo que han revelado funcionarios estadunidenses o las personas que hablaron con los periodistas Cedillo, Grillo y Feuer, pero discrepa completamente en el fondo de lo que sucedió: que fue una operación planeada y ejecutada por las agencias estadunidenses. Fue hecha a espaldas de las autoridades mexicanas porque no les tienen confianza, subrayando la fractura en la cooperación bilateral entre los dos países, provocada por López Obrador.
El gobierno de López Obrador ha ido recibiendo migajas de información de Estados Unidos. No puede esperar más que verdades incompletas, mentiras y desinformación, porque jamás reconocerá que realizó una operación clandestina en México. López Obrador tampoco puede hablar libremente todo lo que ya sabe, porque denunciar una violación a territorio mexicano significaría enfrentarse a Biden.

[email protected]
X: @rivapa

Asesinan a periodista en calle céntrica de Chilpancingo

El periodista Fredid Román Román, fundador del diario La Realidad, y autor de la columna La Realidad Escrita, que publicaba en el diario Vértice y en redes sociales, fue asesinado ayer en la tarde, al volante de su automóvil, cuando salía de sus oficinas en Chilpancingo por dos personas a bordo de una motocicleta. Una hora antes en su perfil de Facebook publicó su ultima columna: Crimen de Estado sin culpar al jefe sobre el reciente informe del caso Ayotzinapa. La FGE informó que una línea de investigación podría estar relacionada con el asesinato de su hijo Vladimir, que se dedicaba a la distribución de pollos, el 1 de julio en El Ocotito Foto: Jesús Eduardo Guerrero

Asesinan al periodista Fredid Román Román al salir de sus oficinas en la capital del estado

El fundador del diario La Realidad y autor de la columna La Realidad Escrita, fue baleado a 200 metros de una de las entradas a la 35 Zona Militar. Apenas el 1 de julio, uno de sus hijos, Vladimir Román, quien se dedicaba a la venta de pollos, fue asesinado en el centro de El Ocotito. La FGE cree que el crimen pueda estar relacionado con este hecho

Lenin Ocampo Torres

Chilpancingo
El periodista Fredid Román Román, fundador del diario La Realidad, fue asesinado al salir de sus oficinas en Chilpancingo.
Ayer, minutos antes de las 5 de la tarde, Fredid Román fue atacado por dos personas que viajaban en una motocicleta en sentido contrario de la calle Valerio Trujano en la colonia Nicolás Bravo, en el centro de la capital del estado.
Román Román quedó en el asiento delantero de su automóvil Mazda guinda y fue atendido por paramédicos de la Cruz Roja que llegaron para intentar darle los primeros auxilios.
Policías municipales y peritos de la Fiscalía General del Estado (FGE) cerraron la calle y acordonaron el área para levantar los peritajes correspondientes.
Las oficinas de La Realidad se encuentran a 200 metros de una de las entradas a la 35 Zona Militar.
Fredid Román era de la comunidad de Oxtotitlán, municipio de Teloloapan, tenía 58 años y durante 30 años ejerció el periodismo en la capital del estado, donde se dedicó principalmente a la fuente política y parlamentaria.
En los años 90 fue reportero del periódico Expresión Popular; fue director del periódico La Palabra propiedad del político Pioquinto Damián Huato; fundó el diario La Realidad que cerró hace algunos años y sólo se quedó con su versión digital.
Además, era autor de la columna La Realidad Escrita, que publicaba en el periódico capitalino Vértice y en sus redes sociales.
Una hora antes de ser asesinado en su perfil de Facebook Fredid Román escribió su ultima columna con el título: Crimen de Estado sin culpar al jefe.
En ella opinó sobre el informe que dio a conocer el subsecretario de Gobernación, Alejandro Encinas Rodríguez, sobre el caso de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa donde señaló que es un “crimen del Estado, pero sin culpar a Peña Nieto”.
“Si fue crimen de Estado, porque en la mañanera de este lunes, ¿el presidente López Obrador exoneró al ex presidente Peña Nieto? Y reveló que la Fiscalía no contempla ninguna orden de aprehensión contra Peña Nieto, y ni contra el General Salvador Cienfuegos; jefes político y militar de Murillo Karam y de los 20 mandos militares y personal de tropa, respectivamente”.
En la columna también sale en defensa del ex gobernador Ángel Aguirre Rivero sobre su participación en la confección de la “verdad histórica”, donde señala que su “responsabilidad, si es que la hay, sería la de omisión en no aplicar sus facultades constitucionales de destituir algunos de sus colaboradores ante algunas omisiones en la investigación”.
El 12 de agosto en el periódico Vértice criticó a los funcionarios del gabinete de Evelyn Salgado Pineda, porque no atienden las demandas de las organizaciones sociales, “…porque en lugar de escuchar y atender a los demandantes los responsables de esta área se dedican a realizar labores en sus partidos o bien darse vidas de fifís en lugares turísticos, el día de ayer ante la protesta de Directores Encargados, frente a palacio de gobierno durante el evento de la gobernadora Evelyn Salgado, tuvo que ser el Senador Félix Salgado quien dejara el presídium y saliera atender a los maestros inconformes”.
Fredid Román también escribió el libro Crónicas de un gobierno democrático y popular, sobre el segundo mandato como gobernador de Ángel Aguirre Rivero, quien esta vez llegó al cargo no con el apoyo del PRI sino del PRD.
Actualmente después de dejar de imprimir La Realidad, el columnista se dedicaba a maquilar periódicos, revistas, lonas y folletos en las oficinas donde al salir ayer fue asesinado.
El 1 de julio, en la comunidad de El Ocotito, Vladimir Román uno de sus hijos que se dedicaba a la venta de pollo fue asesinado en el centro de esa localidad.
Fredid Román será velado y enterrado el día de hoy en la comunidad de Buenavista de la Salud, municipio de Chilpancingo, donde residía.

Comunicado del gobierno del estado

El gobierno del estado lamentó y condenó el asesinato del periodista Fredid Román y manifestó su rechazó a la violencia en todas sus manifestaciones.
En un comunicado publicado pocas horas después del homicidio del columnista, solicitó a la Fiscalía General del Estado que agilice las diligencias ministeriales e investigaciones del caso “con el propósito de dar a la brevedad con quien o quienes resulten responsables del crimen”.
“El Gobierno del Estado manifiesta su respaldo y apoyo a las y los familiares de Fredid “N” quien en vida se dedicaba a la actividad periodística en Guerrero”.

Comunicado de la FGE

Por su parte, la Fiscalía del Estado informó que la línea de investigación del asesinato del periodista “podría estar relacionada con los hechos ocurridos del día 1 de julio del presente año, en la localidad de El Ocotito, municipio de Chilpancingo, en donde se cometió el delito de homicidio por arma de fuego, en agravio de Bertín “N” y Bladimir “N” este último, quien era hijo del hoy occiso Fredid “N”.
También señaló que a través de la Unidad de Atención Temprana se encuentra en contacto permanente y directo con los familiares para facilitar la entrega del cuerpo de Fredid Román.
“La FGE efectúa trabajos de investigación, seguimiento puntual para lograr el esclarecimiento de los hechos y refrenda su compromiso de combatir la impunidad llevando a las instancias judiciales a los probables responsables”.