Integrantes del Consejo Indígena y Popular Emiliano Zapata durante la marcha de ayer en la Ciudad de México con motivo del Día de la Nación Pluricultural Foto: El Sur
Zacarías Cervantes
Chilpancingo
Miembros del Consejo Indígena y Popular Emiliano Zapata (Cipog-EZ) que tienen presencia en pueblos nahuas de Chilapa, marcharon la tarde de ayer en la Ciudad de México con motivo del Día de la Nación Pluricultural, y denunciaron la violencia que sufren de grupos delictivos en sus comunidades.
La dirigencia de la agrupación informó en un comunicado que participaron en respuesta al llamado del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), para manifestarse, además en contra de la militarización en las zonas indígenas.
La mayoría del contingente de Guerrero fue de la comunidad de Alcozacán, municipio de Chilapa, donde tiene su sede el Cipog-EZ.
El dirigente de la agrupación, Jesús Plácido Galindo informó que en la marcha el contingente guerrerense exigió a los tres órdenes de gobierno el cese de la violencia en las comunidades, que se ejerce a través de grupos delictivos que tienen el respaldo de las autoridades.
Plácido Galindo agregó que independientemente de la violencia que sufren los pueblos indígenas de Chilapa, carecen de obras sociales.
Jesús Placido denunció que cientos de familias siguen esperando la justicia “porque el Estado no ha detenido a integrantes del grupo criminal Los Ardillos, quienes generan violencia y, este grupo criminal ha ganado terreno en ocho municipios de la Montaña y zona Centro”.
Denunció que los gobiernos de la Cuarta Transformación no resolverán los problemas de las comunidades indígenas con programas sociales, porque aún existen corrupción e inseguridad.
Agregó que, además, ayer se sumaron al objetivo de la marcha que fue la exigencia del cese a la militarización en Chiapas, donde han llegado en los últimos días grupos delictivos “y ahora el Estado mexicano intenta enviar al Ejército”.
La reunión en Alcozacán, Chilapa, entre la Misión Civil de Observación Sexta (MCO-S) del EZLN y vecinos nahuas que pertenecen al Cipog-EZ Foto: El Sur
Zacarías Cervantes
Chilpancingo
Integrantes de la Misión Civil de Observación Sexta (MCO-S) del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) terminó el domingo una visita de tres días a las 24 comunidades nahuas de Chilapa que pertenecen al Consejo Indígena y Popular Emiliano Zapata (Cipog-EZ), que han sido atacadas por el grupo delictivo Los Ardillos.
El Cipog-EZ informó ayer que la delegación visitó el viernes, sábado y domingo las 24 comunidades indígenas y durante los tres días sus integrantes se reunieron con autoridades municipales y agrarias, y con familiares de las víctimas de asesinatos y desapariciones.
En entrevista por teléfono el dirigente del Cipog-EZ, Jesús Plácido Galindo informó que los integrantes de la delegación se llevaron la información de las agresiones que han venido sufriendo desde hace siete años por grupos delictivos, primero por Los Rojos y ahora por Los Ardillos.
Informó que los testimonios de las agresiones que se llevaron servirán para que se haga del conocimiento, “otra vez”, a las autoridades federales y estatales, “y para que nosotros tengamos argumentos para seguir exigiendo justicia”.
Pidieron paz y justicia a López Obrador y la respuesta fue la muerte, dice la Misión
A parte, en un pronunciamiento público la MCO-S expuso que diversos adherentes a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, “decidimos romper el cerco narcoparamilitar y visibilizar a las comunidades que sufren la violencia para construir un camino hacia la justicia y la paz, frente a la indiferencia de los gobiernos y de quienes deberían de brindar seguridad, desde las fiscalías hasta la Guardia Nacional, pasando por las policías municipales, estatales y militares”.
La Misión Civil de Observación visitó nuevamente las comunidades (en abril del año pasado también recorrió las mismas comunidades), después de que el 5 de noviembre fueron levantados y después asesinados los integrantes del Cipog-EZ Adán Linares, Guillermo Hilario Morales y Moisés Cuapipistenco.
Las dirigencias del Cipog-EZ y de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias de los Pueblos Fundadores (CARC-PF), a las que pertenecían las víctimas, denunciaron en su momento que los tres activistas fueron detenidos y después entregados a Los Ardillos, quienes los habrían asesinado “brutalmente”.
“No podemos permanecer indiferentes frente a estos hechos, menos cuando Adán, Moisés y Guillermo, días antes habían pedido frente a frente a Andrés Manuel López Obrador, paz y justicia para sus comunidades: la respuesta fue la muerte”, refiere la misión en su pronunciamiento.
La agrupación agregó que el pasado 25 de noviembre sus integrantes se desplazaron en las comunidades nahuas, “para abrazar a las familias de quienes han sido asesinados, que ya suman más de 50, así como 20 desaparecidos pertenecientes al Cipog-EZ”.
La MCO-S hizo un llamado a las agrupaciones civiles “a mantenerse al tanto de lo que pasa en esas comunidades y a través de cartas, correos, llamadas, fax o como lo considere cada quien, llamen a los malos gobiernos a parar la muerte en las 24 comunidades del Cipog-EZ”.
Agregó: “Digámosle al mal gobierno que sabemos quiénes son, que ellos son cómplices y que en caso de que algo suceda a las comunidades del Cipog-EZ o a la MCO-S, los seguiremos señalando hasta que el dolor y la muerte se erradiquen de nuestro mundo, hasta que quede como una cicatriz en el nuevo mundo que naceremos, porque venceremos”.