Justifica el presidente la lenta entrega de los enseres por su escasez en el mercado

Jacob Morales Antonio

El presidente Andrés Manuel López Obrador reiteró que, si solamente se han entregado 80 mil paquetes de enseres a las familias damnificados del huracán Otis –de las 250 mil registradas en el censo– es por la incapacidad del mercado nacional para surtir el total de estufas y refrigeradores y recordó que por eso se han encargado a China y Corea del Sur.
Este miércoles el presidente ofreció su conferencia mañanera desde las instalaciones de la Décimo Segunda Región Naval en Acapulco, confió en que para la próxima visita que haga al puerto pueda entregar los primeros certificados de rehabilitación de las casas.
A pregunta de un reportero por la lentitud en la entrega y las largas filas que hay en los puntos en los que se cita a los damnificados se deben a la falta de electrodomésticos en México, respondió que es por eso.
“Tiene que ver con la falta de los electrodomésticos, por eso la compra en China, en Corea (del Sur), pero lleva tiempo; sin embargo, ya se han repartido miles de paquetes, pero estamos hablando, ojalá y lo internalizamos, de alrededor de 250 mil hogares, son 250 mil estufas, 250 mil refrigeradores, es un paquete de enseres”, y de no recurrir a esos dos países no hubieran conseguido los productos.
En su intervención inicial, el presidente había dicho que ya se están entregando 80 mil paquetes de enseres y que “a más tardar en marzo van a estar ya en los hogares de todas las familias de Acapulco y de Coyuca”.
En su intervención el secretario de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval González, explicó que en México no hay ni estufas ni refrigeradores que son artículos “críticos” de conseguir y que están batallando para ello; por eso se pidieron a los dos países industrializados de Asia.
“Entonces, la estrategia es entregar los paquetes completos. Los demás artículos los tenemos ya completos totalmente, los 250 mil, pero pues no podemos entregar por partes, sería más complicado, y lo que buscamos es entregar todos los artículos en paquetes de manera unitaria a las familias”.
Dijo que conforme están llegando las estufas y los refrigeradores, se arman los paquetes y se distribuyen en las colonias, conforme a la estrategia de entrega diaria que hay y que se informa al gobierno del estado.
Ante el reclamo de que hay colonias a las que no han ido respondió “no es que vayamos a otras colonias que se nos ocurra ir, si no se programa, se coordina con el estado de acuerdo a los paquetes que tengamos disponibles”, y que desde una noche antes se mueven los vehículos a las colonias donde se entregan. “Entonces, no es que no queramos entregar o nos falte la iniciativa por entregar, sino es la necesidad que tenemos de estos dos artículos”.
Explicó que en México con las empresas que han encargado los productos se han coordinado para que la entrega sea lo más rápido posible y se entreguen a las familias afectadas e informó que el 18 de enero llegará un cargamento a Acapulco.
“Tenemos una estrategia o estamos buscando que lo que vaya llegando, integrar de inmediato los paquetes e irlos distribuyendo a la población para poder concluir en la fecha que tenemos establecida, que es a finales de febrero”, informó.

No olvida el medio rural

Durante la bienvenida a la conferencia de prensa, López obrador reconoció la actuación ejemplar de las secretarías de Bienestar, la Comisión Federal de Electricidad, Comisión del Agua, para que los damnificados tengan los apoyos, la luz y agua potable.
Pero también de la propia población damnificada en la rehabilitación de las escuelas con las madres y padres de familia, en la rehabilitación de mercados con la participación de los locatarios, y en la reconstrucción de sus casas. “es una labor conjunta”.
Así como del sector empresarial “nos están ayudando bastante los empresarios de Acapulco y del país, nos ayudan para que se invierta en la rehabilitación de condominios, de hoteles, y estamos también ayudando”.
López Obrador dijo que  hay una demanda desde el primer día que vino a Acapulco en la zona rural con muchos campesinos, “y me tocó constatar cómo habían perdido sus cosechas, sobre todo lo relacionado con la producción de maíz. Y decirles que a partir de hoy, igual a los pescadores, se les van a entregar ya todos sus apoyos y vamos a seguir adelante”.
El presidente volvió a dar su pésame a los familiares de los tres Servidores de la Nación originarios de Veracruz, que perdieron la vida en un accidente automovilístico en la autopista del sol durante su trayecto de Chilpancingo hacia Acapulco, el 5 de enero.

Toman clases en una galera de lámina 60 alumnos de una primaria en Zumpango

Las instalaciones de la escuela primaria Raúl Isidro Burgos de la comunidad Nuevo Balsamar, municipio de Eduardo Neri, donde fueron reubicadas familias damnificadas por el huracán Ingrid y la tormenta Manuel que se abatieron sobre el estado el 14 septiembre de 2013 Foto: Lenin Ocampo Torres

Zacarías Cervantes

Nuevo Balsamar

En una galera de techo de lámina y sin paredes, siguen recibiendo sus clases 60 alumnos de la primaria Raúl Isidro Burgos del fraccionamiento Nuevo Balsamar, municipio de Eduardo Neri (Zumpango).
En tanto que otros 31, de la telesecundaria Francisco González Bocanegra, trabajan en una casa prestada por un particular quien ya les pidió que se la desocupen a finales de año.
Las dos escuelas se fundaron en este fraccionamiento, que se construyó para familias damnificadas del huracán Ingrid y la tormenta tropical Manuel en septiembre del 2013 y que fueron reubicadas de Balsamar, municipio de Leonardo Bravo (Chichihualco).
A pesar de que ya cuentan con sus respectivas claves, las escuelas no habían recibido apoyo de las autoridades del gobierno del estado ni del municipal de Eduardo Neri, al que ahora pertenecen, hasta recientemente que comenzaron a construir la escuela.
El director de la telesecundaria Francisco González Bocanegra, Antonio Salazar López, informó que los 31 niños que son atendidos por cuatro maestros y el director, laboran actualmente en una casa particular de un ciudadano de la comunidad, que vive en Chilpancingo.
Sin embargo, informó que ya les avisó que a finales de este año ya va a utilizar su casa y que quiere que se vayan preparando, que busquen a donde van a ir a impartir las clases porque ya la va a ocupar.
“Vamos a buscar a ver a dónde, seguramente en alguna de las casas que estén desocupadas, pero serán dos o tres, porque en una no cabemos”, explicó el director.
Informó que han hecho gestiones para la construcción de la escuela con la gobernadora Evelyn Salgado Pineda y con el secretario de Gobierno, Ludwig Marcial Reynoso y en el Instituto Guerrerense de Infraestructura Física Educativa (IGIFE).
Contó que las autoridades ya les dijeron que les van a programar la obra de dos aulas para el próximo año, 2024.
“No sabemos exactamente la fecha, pero para que eso suceda todavía falta mucho, mientras, tenemos que buscar a donde dar las clases”.
Indicó que aunque hay una minuta firmada “hasta que veamos la realidad, que ya esté el presupuesto autorizado, diremos que ya es un hecho y aun así tendremos que esperar hasta que terminen la construcción y ver en qué condiciones nos entregan la obra”, explicó.
Por lo pronto, insistió en que van a comenzar a buscar el lugar donde van dar sus clases en los próximos meses.
Se quejó de que ahora no tienen ni mobiliario, por lo menos lo necesario, “no nos han dado butacas, pizarrones, mesas de trabajo, y necesitamos cuando menos unas dos o tres computadoras”.
Aseguró que la escuela está reconocida desde hace dos años y que le falta el equipamiento, mobiliario y la construcción de su edificio.
Por su parte, el director de la primaria Raúl Isidro Burgos, Miguel Ángel Barrera, informó que fueron beneficiados con la construcción de dos aulas, aunque pidieron tres, además de los sanitarios y la explanada, pero el IGIFE sólo les autorizó dos aulas, una pequeña explanada, pero sin los sanitarios.
Por lo pronto, los tres maestros siguen trabajando como desde hace dos años en una galera de horcones, techo de lámina y sin paredes. Igual que la escuela secundaria, tampoco cuenta con el mobiliario escolar básico.
“Estamos trabajando en condiciones no propias”, se quejó el director de la escuela.
Ángel Barrera informó que su preocupación es que no les incluyeron en la obra los baños, “estamos viendo cómo le vamos a hacer para solucionar el problema, porque la escuela se construye un poco lejos de la comunidad y los niños no pueden ir a sus casas y tampoco los podemos dejar ir a hacer al monte”.
Las dos aulas se encuentran en obra negra a unos 500 metros de las casas del Nuevo Balsamar.
“Nuestro interés era cambiarnos a las nuevas aulas tan pronto se terminaran, pero al no haber sanitarios y estar retirada de la localidad se nos va a complicar, sobre todo por las niñas”.
Informó que por eso volvieron a pedir al IGIFE que les incluya la construcción de los baños “a la brevedad posible”.
Contó que recientemente pasó a ver al director del IGIFE y reconoció que no estaban considerados los sanitarios en el proyecto, sino solamente las dos aulas y una pequeña explanada, pero que posiblemente los iban a considerar para el 2024, “entonces falta todavía”, dijo el director.
Informó que la obra urge porque la matrícula va creciendo. Explicó que abrieron la escuela en 2021 con 28 alumnos y que en dos años han aumentado a 60.