Rinden honores a Lucio Cabañas en El Otatal; “creció después de muerto”, dice su hermano

Arriba, la cruz en El Otatal, en la sierra de Tecpan de Galeana, en honor al líder guerrillero Lucio Cabañas Barrientos en donde le rindieron homenaje familiares y activistas, entre ellos su hermano Pablo (de pie junto a la cruz) y su hija Micaela (a la izquierda de Pablo). Abajo, la exposición fotográfica sobre la Organización Campesina de la Sierra del Sur y la lucha por los 43 de Ayotzinapa, en el centro cultural ex fábrica de textiles de El Ticuí, en Atoyac Fotos: Emiliano Tizapa Lucena y Ramón Gracida Gómez

Ramón Gracida Gómez

El Otatal, Tecpan

En esta comunidad serrana donde Lucio Cabañas Barrientos murió hace 50 años durante un enfrentamiento con militares que lo asediaron el 2 de diciembre de 1974, familiares, activistas y ex guerrilleros acudieron a rendirle honores y reivindicar sus ideas y su lucha.
El hermano de Lucio, Pablo Cabañas, acudió por primera vez al lugar donde cayó su hermano en combate y afirmó que el líder del Partido de los Pobres “creció después de muerto”. También fueron recordados los compañeros de armas de Lucio detenidos y ejecutados por militares, Esteban Mesino y Lino Rosas, y el detenido-desaparecido joven de 14 años, Marcelo Serafín Juárez.
Una caravana de distintos carros y camionetas partió de la entrada de Atoyac en la carretera federal rumbo a la comunidad El Otatal un poco después de las 8 de la mañana, y luego de un poco más de una hora giró a la derecha en la localidad de San Luis San Pedro en el camino que conduce a San Antonio Tejas.
Transcurrieron otros 15 minutos para que la caravana que transportó a unas 60 personas tomara el camino de terracería hacia la comunidad de Las Mesas, donde viven alrededor de unas 300 personas, según el comisario Margarito Ramos, quien dio la bienvenida al desayuno.
Son unos 7 kilómetros que separan a esta localidad del Otatal, que son recorridos en unos 40 minutos por las malas condiciones de la carretera, particularmente en el último tramo de subida en la que el camino es agreste con zancos y piedras que complican el paso de las camionetas y de las cuatrimotos que llevaron a los familiares y los activistas, entre los grandes cerros verdes de la Sierra Madre del Sur.
Fue alrededor de las 11 de la mañana que los participantes llegaron a la cañada donde murió Lucio Cabañas, un arroyo seco le da forma a este pedazo de tierra de piedras grandes y tierra y hierba posicionadas de tal forma que algunos resbalaron mientras caminaba, sobre ellas.
“Lucio vive, la lucha sigue”, gritaron los asistentes y los familiares mientras se acercaban a la roca en la que está colocada la cruz con las fechas de nacimiento y muerte del mítico profesor Lucio Cabañas Barrientos (15 de diciembre de 1937-2 de diciembre de 1974).
Abajo, está la foto de Lucio, su célebre frase “ser pueblo, hacer pueblo y estar con el pueblo”, y un mensaje en honor a los caídos, desaparecidos y sobrevivientes del Partido de los Pobres:
“Tu fuerza fue el clamor de la injusticia hacia el pueblo oprimido, la valentía y dedicación, el ejemplo para todos los que te acompañamos, el cariño y admiración te lo ganaste luchando y entregando tu vida hasta el último instante. Muchos quisieron aniquilarte para callarte y con ello sembraron la semilla que ahora germina en la conciencia del pueblo que te recordará hoy, mañana y siempre (mco 02/12/21)”.
Con la conducción del académico Abel López, los discursos se dieron encima de la roca, el primero fue de la hija del líder guerrillero y organizadora de la semana conmemorativa del 50 aniversario de su muerte, Micaela Cabañas, quien dijo, a veces al borde del llanto, que su padre dejó su “legado y una gran herencia” a Guerrero y a México.
“En este lugar donde por última vez fue su último aliento del maestro Lucio, a 50 años todavía se siente que se enchina la piel porque pensamos que todavía anda por aquí y porque pensamos también que nosotros tenemos que seguir en este camino para poder seguirlo reivindicando, pero principalmente para seguir honrando a él y a muchos que han hecho de este país un país mejor”.
Leyó el mensaje del hijo de Esteban Mesino, Manuel Mesino Cabañas, quien no acudió porque vive en Estados Unidos, pero dio a conocer que su mamá Concepción Cabañas Solís murió el año pasado y agradeció el homenaje a su padre.
Pablo Cabañas contó que estaba preso cuando le avisaron de la muerte de Lucio, “yo sabía que tarde o temprano había de haber una caída” y, sarcástico, recordó que fue torturado por Miguel Nazar Haro, “un señor que dicen que él es la mar de bueno”, lo que provocó risas.
El hombre de 85 años indicó que “las ideas son una semilla que tienen que germinar, yo digo que Lucio Cabañas creció después de muerto, fue germinando en todos los corazones, en toda la gente que él defendió”, y luego dedicó unos versos a los pobres como él, “se nos atoró el hambre en el estómago, donde a veces había desesperación porque no teníamos para comer”.
Margarita Serafín, hermana de Marcelo Serafín, el joven guerrillero que quedó vivo tras el enfrentamiento, cuya aprehensión por los militares quedó inmortalizada en una foto, recordó que Marcelo tenía 14 años en 1974, ella apenas tenía dos.
“La verdad es que es la primera vez que yo vengo a este lugar y me siento conmocionada porque me invitó el año pasado la maestra Micaela y yo dije, yo quiero ir, yo quiero conocer, y la verdad que sí, al ver lo retirado, al ver el movimiento que él inició a esa corta edad con el maestro por un cambio en su comunidad, por un cambio para todo”.
El director del Centro Minerva Bello, el sacerdote Filiberto Velázquez, realizó una ceremonia religiosa con copal y un rezo de padre nuestro “diferente” que incluyó demandas de justicia y por las luchas de las víctimas.
El integrante de la Asociación Cívica Nacional Revolucionaria (ACNR), Guillermo Sotelo Rivera leyó la carta que escribió Lucio Cabañas cuando murió Genaro Vázquez Rojas, y luego dijo que ambos líderes guerrilleros se levantaron en armas “por las condiciones miserables, inhumanas impuestas por la oligarquía en perjuicio de la mayoría de nuestros pueblos”.

Lucio llegó a El Otatal por el cerco en Atoyac

El cronista de Atoyac, Víctor Cardona Galindo señaló que a las 8 de la mañana del 2 de diciembre de 1974 murió Lucio Cabañas, cuando esta cañada fue copada “por batallones que los perseguían y finalmente lograron aniquilarlo”.
Indicó que la guerrilla estuvo siempre cerca de Atoyac porque era su base, pero “el gobierno le fue cerrando los pasos” desplazando a pueblos enteros y controlando la comida, por lo que Lucio salió a Tecpan.
Dijo que en este municipio también tenía apoyo porque se luchaba contra los talamontes, pero era una zona que no conocía “y pues el grupo con el que llegó en lugar de sacarlo hacia arriba, lo sacó hacia abajo hasta llegar al Otatal, que era una cuadrilla que estaba asentada en esta lomita por donde pasamos”.

La ofrenda a los otros dos guerrilleros

La conmemoración continuó con la colocación de una ofrenda floral a Lino Rosas y Esteban Mesino en un par de cruces de madera de casi dos metros de altura en un paraje ubicado a unos minutos del lugar donde cayó Lucio, acto encabezado por la dirigenta de la Organización Campesina del Sur (OCSS) y prima de Esteban, Norma Mesino.
Participaron los militantes del Movimiento de Acción Revolucionaria (MAR), Laura y Armando Gaytán, María Estrada Gámez y Alma Gómez, y Diego Lucero Estrada, hijo del líder del grupo guerrillero Los Guajiros, Diego Lucero Martínez.
Rosas y Mesino fueron fusilados, “ahí quedaron ellos tirados, fueron sepultados casi a flor de tierra, posteriormente el comisario con compañeros de aquí del Otatal deciden sacarlos de esa tumba y llevarlos al Guayabillo, donde de ahí fueron rescatados los compañeros y ahora están sepultados en el panteón municipal de Atoyac, donde mucho tiempo estuvo la tumba sin nombre de Lucio Cabañas”, contó Víctor Cardona.
Entre los asistentes estuvieron el ex integrante de la Comisión de la Verdad de Guerrero (Comverdad), Nicomedes Fuentes, el director del Colectivo Contra la Tortura e Impunidad (CCTI), Raymundo Taboada, y Jacobo Silva Nogales, el Comandante Antonio del Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI).

Van a El Otatal a 46 años de la muerte de Lucio Cabañas, organizaciones y la hija del guerrillero

Activistas en El Otatal en la sierra de Tecpan, donde hace 46 años murió en un enfrentamiento con el Ejército el dirigente del Partido de los Pobres, Lucio Cabañas Foto: Francisco Magaña

Como un lugar histórico coincidieron en calificar oradores a El Otatal en la sierra de Tecpan, donde hace 46 años murieron en enfrentamiento con el Ejército el dirigente del Partido de los Pobres Lucio Cabañas, y los guerrilleros Lino Rosas y Esteban Mesino; a los dos últimos los bajaron pobladores del lugar y los sepultaron en Guayabillo.
En caravana integrada por organizaciones sociales, la hija del guerrillero Micaela Cabañas Ayala subió al lugar para colocar una cruz en la roca ubicada junto a un arroyo donde murió abatido el profesor rural.
La cruz fue donada por habitantes de Cuapango en la sierra de Chilpancingo los mismos que hicieron la cruz del luchador social Pablo Sandoval Cruz.
En el lugar se hizo el levantamiento de la sombra con un breve rosario como es la costumbre en la región de Costa Grande.
La ceremonia comenzó con la bienvenida que hizo la vicepresidenta de la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (Afadem) Tita Radilla Martínez.
La defensora de los derechos humanos dijo que aún cuando fue maratónica la llegada al lugar, deberían sentirse orgullosos por haber llegado a un lugar por su propio sentimiento donde murieron tres guerrilleros dos que estuvieron con Lucio Cabañas y no lo abandonaron hasta el último momento.
Dijo que es triste que se puedan ver estos actos “deberíamos vernos en cada momento y cada batalla de cada uno para apoyarnos”.
Dijo que cayeron los guerrilleros pero también sus familiares, quienes buscan hasta la fecha porque siguen miles de personas desaparecidas y asesinadas por los gobiernos de ayer y los de hoy que no apoyan a las familias para encontrar a sus desaparecidos.
El representante de los padres de los 43 estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos señaló que Lucio es un ejemplo de la lucha verdadera y digna que se debe de seguir.
Dijo que el día es histórico por estar en el lugar donde murió y a 46 años las cosas no han cambiado donde sigue represión a defensores de derechos humanos, campesinos sin libertad de expresión y siguen criminalizando a quienes se organizan.
Exhortó seguir los ideales de Lucio Cabañas, aún cuando fue abatido por militares y pese a la campaña de despretigio como lo hacen hoy con los alumnos de Ayoitzinapa.
Alertó que vienen campañas electorales pero dijo que eso no va a detener la lucha por los 43 desaparecios.
Norma Mesino de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS) declaró que se siguen perdiendo luchadores sociales asesinados.
Dijo que el aniversario es para honrar la lucha de Lucio Cabañas y seguirán reconociéndola, aunque hayan sido reprimidos los que exigen justicia.
Señaló que no ven cambio ni justicia con el nuevo gobierno.
Micaela Cabañas agradeció que la acompañaran en un evento importante para ella y que hayan llegado con sus propios. (Francisco Magaña / Tecpan).