A pesar de que la Tierra Caliente entró en la temporada cúspide de cosecha de mango, y que podría provocar la saturación en los mercados locales, el precio del mango maduro subió debido a la escasez, que se provocó con la exportación de mango verde en abril, sobre todo en Las Huertas de Ajuchitlán del Progreso.
Una empresa asiática por segundo año consecutivo compra mango verde por medio de un empacadora y la producción de marzo y abril, prácticamente está garantizada para los productores del municipio de Ajuchitlán.
Mientras tanto, el producto del municipio de Cutzamala de Pinzón, sale en exportación hacia Estados Unidos entre los meses de abril y mayo, un producto que se compra exclusivamente con los huerteros de ese municipio.
Esto a su vez provocó que en los últimos 15 días escaseara el mango maduro, debido a que los grandes huerteros ya tenían vendida la cosecha. En tanto que huerteros con menor producción comenzaron a vender desde los municipios de Pungarabato, Coyuca de Catalán, Tlapehuala y Arcelia.
El precio del mango en la cosecha 2024 alcanzó el precio máximo en bodegueros locales, hasta en 600 pesos por caja de mango maduro, mientras que este año está alcanzando 800 pesos por caja.
Esto ha permitido mayor movimiento económico en el sector agrícola.
En Tierra Caliente hay huertas de traspatio de familias que tienen uno o dos árboles de mango, y desde donde sacan una o dos cajas para venta.
Se espera que esta semana sea la que mantenga el precio alto del mango, pero conforme avance el mes de mayo y a finales del mes, se comienza a desplomar una vez que el mismo producto también avanza en maduración, y los mercados se saturen.
En el municipio de Pungarabato se concentra algunas empacadoras de mango para mercados nacionales, al igual que en el municipio de Tlapehuala, cerca de Poliutla. Mientras que del lado de Michoacán existe otra empacadora que también comercia con el mercado regional, y es un espacio para venta para los diferentes huerteros. (Israel Flores / Ciudad Altamirano).
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Sostienen ganaderos su producción pese a la falta de apoyos y el aumento de requisitos

Zacarías Cervantes
Chilpancingo
Sin apoyos de los gobiernos federal y estatal, que, por el contrario, incrementaron los requisitos para la producción y exportación de ganado, los ganaderos de la entidad, afectados por el cambio climático y la violencia, mantienen la producción de una de las actividades de mayor rentabilidad económica para el estado, declaró este miércoles el presidente de la Unión Regional Ganadera, Atalo Niño Ramírez.
Integran esa organización 98 asociaciones ganaderas locales en el estado y cuentan con un inventario de un millón 500 mil cabezas de ganado. De esta actividad dependen más de 100 mil familias.
Guerrero es vendedor de becerros al destete para engorda y moviliza de 180 mil a 200 mil anuales, mismos que se van a estados del norte del país, según informó Niño Rivera.
Esto, sin contar los becerros que se van a los diferentes rastros del estado, que son alrededor de 100 mil cabezas.
Los ganaderos generan en el estado más de 8 mil millones de pesos anuales, a pesar de la falta de apoyos de los gobiernos federal y estatal, reprochó el dirigente de los ganaderos en el estado.
Niño Ramírez, quien forma parte del Consejo Coordinador Empresarial (CEE), declaró además, que a los ganaderos se les ha complicado la actividad por el cambio climático y la inseguridad.
Sin embargo, dijo que “ya no sabemos hacer otra cosa y tenemos que dedicarnos a esta noble actividad, que mueve la economía en el estado”.
Contó que desde 2018, cuando entró el actual gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, les retiraron todos los apoyos y aún no reciben ningún incentivo para el sector ganadero.
Antes recibían apoyos del Programa Ganadero, Fomento Ganadero, créditos de una financiera, “ahorita ya no hay nada, desgraciadamente todo lo quitó la actual administración federal”.
Niño Rivera agregó que también recibían subsidios a través del Sistema de Identificación de Ganado Individual (Siniga), que funcionaba en el país, pero actualmente los ganaderos pagan todo, incluido el arete que identifica al animal, a diferencia de antes, que era subsidiado por el gobierno federal.
“Ahorita todo, el arete, la colocación y la incorporación de identificación al sistema corre a cuenta del productor, sin embargo, no nos rajamos”, dijo.
Añadió que el actual gobierno no les ayuda, pero les impone muchos requisitos para producir y vender, como la actualización de la unidad de producción pecuaria de cada productor, “cada año tienes que depurar tu hato ganadero, para acceder a la compra de identificadores. Si no haces eso, no hay aretes”.
Informó que en Guerrero se colocan alrededor de 350 mil aretes anuales.
No obstante, el dirigente ganadero declaró que no cuentan con las cifras de cuanto dejaron de percibir de los programas federales, que se cancelaron a partir de este sexenio, “ya hasta nos olvidamos de eso, ya tiene mucho tiempo, y nosotros estamos acostumbrados a trabajar, sólo así hemos subsistido”.
El dirigente de los ganaderos en el estado, dijo que eso, su trabajo, es lo que ha mantenido la producción, “somos gente que no le pedimos chichi al gobierno, estamos acostumbrados a defendernos y a echar a andar lo que está en nuestro alcance”, destacó.
Niño Ramírez informó que también les ha afectado el cambio climático, que se traduce en la sequía y la falta de lluvias, además de la inseguridad, pero igual, dijo que no cuenta con cifras del ganado que han perdido por esas causas, aunque aseguró que este año “murieron muchísimas cabezas de ganado por la ola de calor”.
El presidente de la Unión Ganadera declaró que cuando menos los gobiernos federal y estatal debieran apoyarlos para la “finalización” de la producción del ganado, porque todos los becerros que se producen en Guerrero se van a las engordas del norte “nos mandan empaquetada la carne a los centros comerciales, a un precio mucho más alto de lo que uno vende”.
Reclamó a los gobiernos federal y estatal una estrategia para la “finalización” de los becerros y no se vayan a los estados del norte, sino que haya en Guerrero engorda en la entidad.
El dirigente dijo que se necesitan recursos para la finalización, “nosotros traemos genética y suficientes animales para la engorda, pero ya no podemos en lo que es la alimentación, por eso vendemos luego, antes de terminar la engorda”.
Informó que han buscado una audiencia con la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, pero no han logrado conseguir una cita con ella, “ojalá y nos escuche, los ganaderos no somos políticos, no hacemos plantones, no somos enemigos de nadie. Lo que hacemos es producir, aportar a la economía y hacer crecer la ganadería en el estado, sólo queremos que nos conozca y que sepa qué es lo que hacemos”.
Pero reprochó que no hay correspondencia del gobierno estatal.
“Por el contrario, no existe ningún incentivo para el sector. No tenemos ningún presupuesto ni del gobierno federal ni estatal. Esta organización se mantiene de las cuotas de los agremiados”, aseguró.
Informó que en Acapulco, el gobierno estatal construyó hace 10 años un rastro, pero que todavía no funciona, a pesar de que le invirtieron más de 200 millones de pesos “todavía no se ha matado ni una vaca”.
Explicó: “Lo construyeron, ya está instalado, pero no funciona y como ese hay otro en Ciudad Altamirano, que tampoco está operando”.
Indicó que tampoco hay un control y vigilancia de la sanidad del ganado, asunto que le corresponde al Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), “que no le vemos ni pies ni cabeza”, dijo.
Niño Rivera informó que esperan un cambio positivo con el nuevo gobierno federal para el sector, “porque hemos sido marginados. No es fácil producir ahorita todo lo que consumimos, esperamos que haya un cambio, porque ya no aguantaríamos otros seis años, si nos siguen tratando así”.
Informó que a través de la Confederación de Organizaciones Ganaderas, a la que pertenece la unión y que en el ámbito nacional encabeza Homero García, están buscando una reunión con la virtual presidenta electa, Claudia Sheinbaum Pardo, para exponerle las necesidades del sector.
Niño Ramírez fue entrevistado antes de una sesión del Consejo de la Unión Regional Ganadera, en las instalaciones de la agrupación, donde había más de una decena de presidentes de asociaciones ganaderas.
El presidente de la Asociación Ganadera del municipio de Huamuxtitlán, Héctor Castro Cedillo, reprochó que en los gobiernos anteriores, cuando menos les daban un bulto de semilla para pasto, maíz, pies de cría y sementales, “pero ahorita no nos dan absolutamente nada”.
Sin embargo, dijo que los ganaderos cumplen “con orden” ante el gobierno, igual que antes, y llevan el control de la salida y movilización del ganado.
Pero dijo que no hay correspondencia de las autoridades, porque en la región Montaña tienen el problema de la introducción de ganado de otros estados, “ni siquiera eso controla el gobierno”.
Indicó que les llegan de Morelos, Puebla y Oaxaca “carros llenos de animales ya engordados para los rastros, y no hay una supervisión de los animales para saber cómo vienen, si con clembuterol, si lo traen ilegal, robado o enfermo. Entra como viene, porque no hay un control del gobierno”, denunció.
Informó que hay un módulo de acopio en la colindancia con Puebla, donde los que traen el ganado de otros estados facturan, “si lo traen robado ahí les expiden documentos falsos, o sea, no hay control. Eso nos afecta, porque nos introducen bastante ganado y el nuestro ¿a dónde lo vendemos? Sí, logramos sacarlo, pero más barato”.
Exportan desde Cuajinicuilapa a Canadá y EU 500 toneladas al año de mango Ataúlfo
Jacob Morales Antonio
Desde Cuajinicuilapa a Estados Unidos y Canadá salen cada año mil 500 toneladas de mango de la variante Ataúlfo, que genera más de 300 empleos durante la cosecha y hasta 2 millones de dólares en exportación al estado de Guerrero.
Óscar Sotelo Salgado es el gerente de Mangro, empresa encargada de procesar el mango deshidratado, mismo que está en proceso de su empaquetado con las normas oficiales de salud para su exportación y venta, con el apoyo de la Secretaría de Fomento Económico.
Este viernes estuvo en la primera expo feria empresarial de la Canacintra en el hotel Emporio. En declaraciones el representante indicó que anualmente hay una cosecha de mil 500 toneladas de mango, y casi la totalidad se manda a Estados Unidos y Canadá desde hace 15 años.
Los productores de la Sociedad Cooperativa Huerta Ojo de Agua Paraíso, generan 50 empleos directos durante todo el año para el cuidado de los árboles de mango, y durante la cosecha se contratan hasta 250 trabajadores para bajar de los árboles el mango de la variante Ataúlfo.
Sotelo Salgado indicó que el proceso para poder exportar el mango no ha sido fácil, por todas las normas sanitarias que implica cumplir y que imponen en los países destinos del producto que es sembrado orgullosamente en tierras afroguerrerenses.
Comentó que aquella producción que no se logra exportar debido a que está muy madura, es aprovechada, y se envía a Acapulco para ser deshidratada y poder aprovecharla para su venta.
El productor dijo que en la actualidad están en el proceso del desarrollo del empaquetado del producto, conforme lo solicita la Secretaría de Salud, con su sello nutrimental y la cantidad de sodio, y azúcares que lleva, para poder exportarlo y para su venta en México.
