Zacarías Cervantes
Chilpancingo
Trabajadores de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) se organizarán en un llamado Frente Ciudadano, para recuperar 180 millones de pesos de finiquitos que la administración adeuda a familiares de universitarios fallecidos.
El coordinador provisional de este Frente, José Luis Méndez Castro, informó que hay trabajadores que fallecieron hace varios años y que sus familiares todavía “no han sido beneficiados con el pago de esa prestación”.
Explicó que a pesar de que los contratos colectivos de trabajo, firmados con los sindicatos de la institución, marcan un tiempo determinado de tres meses para la entrega del dinero después de los decesos, la administración universitaria ha sido omisa en este sentido.
Méndez Castro informó que el propio rector de la UAG, Javier Saldaña Almazán, les ha informado que son unos 150 universitarios los que fallecieron en años anteriores, por diversas causas, entre ellas de Covid y cáncer, de los que la institución adeuda a sus familiares 180 millones de pesos.
Méndez Castro, dijo que no se les ha notificado a los deudos cuándo se les pagará este dinero, que por derecho les corresponde.
Por ello, dijo que para encabezar el reclamo de estos recursos, familiares de estos universitarios fallecidos están integrando el Frente Ciudadano.
Informó que la agrupación se va a encargar de organizar las acciones que se realizarán a futuro.
Por lo pronto, anunció que el viernes próximo, el grupo, que ya está tiene varios integrantes, convocará a una reunión en el teatro hundido de la alameda Francisco Granados, para determinar qué acciones van a realizar.
Adelantó que varios de los familiares están proponiendo que se haga una huelga de hambre en las instalaciones de la Rectoría.
Declaró que hay varias personas que se quejan de que sus familiares fallecidos dejaron deudas “fuertes”, ya que algunos fueron víctimas de cáncer, por lo que han estado pagando intereses, por los préstamos que solicitaron.
Informó que hay universitarios que fallecieron desde hace casi tres años, algunos que, incluso, fueron funcionarios de primer nivel y cuyos familiares se encuentran en la misma incertidumbre.
