En la incertidumbre 30 familias de la colonia Los Manantiales por una grieta en el cerro

Los daños que causó John en la colonia Los Manantiales, ubicada en la parte alta de La Sabana Foto: El Sur

Daniel Velázquez

Al menos unas 30 familias están en la incertidumbre en la colonia Los Manantiales sobre qué pasará con sus viviendas pues las lluvias del huracán John han causado una grieta en la ladera del cerro donde viven y en la parte baja corre un arroyo.
Otras viviendas fueron afectadas por las toneladas de piedra y lodo que fueron arrastradas por la corriente de dos arroyos en Los Manantiales, los cuales derribaron postes de energía eléctrica, movieron automóviles y derribaron dos casas, una deshabitada.
En la Escuela Primaria Ricardo Flores Magón, ubicada en la parte alta de Los Manantiales están refugiadas 19 familias, en total son 89 personas, de quienes 30 son menores de edad.
Las familias están en la escuela porque la grieta que se abrió en el cerro a un costado de la Escuela Primaria Ricardo Flores Magón les causa temor, han visto cómo ha aumentado su tamaño y como se ha extendido por la ladera, pasando sobre sus terrenos y andadores.
El viernes de la semana pasada acudieron dos personas enviadas de Protección Civil, llevaron una varilla de metro y medio de largo y esa la metieron en la grieta para ver la profundidad de la misma, pero la sorpresa que se llevaron fue la varilla se les resbaló de las manos y no escucharon que haya caído en la grieta por lo que les recomendaron a las familias que se mantuvieran en la escuela como refugio y no regresaran a sus casas, que luego irían con un geólogo a evaluar el terreno, pero hasta ayer martes no han acudido.
Atrás de la telesecundaria Alfreda Cruz Pérez hubo un derrumbe, que está pegado a las aulas y los vecinos no saben si eso pone en riesgo el plantel.
Uno de los vecinos reflexionó que la escuela es un refugio temporal, que los niños van a regresar a clases y no saben dónde van a vivir por la grieta.
La colonia Los Manantiales de ubica en la parte alta del poblado La Sabana, el acceso es por la colonia El Rastro donde se ubicaba el exrastro municipal, la zona fue severamente afectada por las lluvias del huracán John, no tienen luz, los vecinos hacen intentos de conectarse al servicio, una vecina contó que le dijeron que debe estar a las 7 de la mañana en la oficina de servicios de la CFE que está en la colonia Vacacional, para que un vehículo de la comisión le acompañe hasta la colonia para reparar el servicio y además le debe de pagar.
Los dos arroyos que cruzan por la colonia Los Manantiales, de acuerdo con los vecinos, acumularon mucha agua como nunca lo habían visto y eso provocó los daños, ambos confluyen en la calle Río Colorado.
Un arroyo del que recordaban que en la temporada de lluvias siempre arrastraba poca agua fue el que creció más de lo normal y afectó las viviendas de Guadalupe Carbajal Mejía, Karina Marlene Juárez Carbajal, Carlos Manzanarez Flores, Leidy Flores Arizmendi, Ernestina Mejía Palma y Jesús Matadama Loyola, la fuerza del arroyo, arrastró una piedra de “una tonelada” que fue dando tumbos por las casas.
La basura y las piedras que arrastró un arroyo, bloquearon el cauce natural y cotidiano, lo que provocó que se desbordara sobre la calle Río Colorado, derribó dos postes de energía eléctrica, arrastró tres vehículos que siguen atascados entre piedras y lodo.
En la calle Río Colorado hay toneladas de rocas, a simple vista se ven dos metros de altura de piedras de diferentes tamaños en un tramo de unos 50 metros que quedaron sobre el vado de la calle, la vecina Susana Reyes dijo que en su casa el agua subió más de un metro debido a que se bloqueó el paso del agua, en las paredes de su casa se ven las marcas que dejó el agua, la vivienda quedó en medio de lo que se convirtió el cauce del arroyo, el cauce natural y la calle Río Colorado.

 

Tiene una grieta el terraplén del puente Solidaridad de la Autopista del Sol sobre el río Mezcala, advierten

 

Un escurrimiento de agua provocó una grieta en el terraplén del puente Solidaridad de la Autopista del Sol y pone en riesgo su estructura. La grieta en la tierra se encuentra a unos 3 metros del primer pilar del puente, que tiene una longitud de 911 metros.
Ayer, vecinos de Tula del Río, municipio de Mártir de Cuilapan, el pueblo más cercano, informaron que vieron que la grieta comenzó a formarse en la temporada de lluvias pasada, y que desde entonces no se han hecho reparaciones para evitar su ensanchamiento.
En un recorrido este miércoles por abajo del puente conocido como Mezcala-Solidaridad, se pudo observar que es de unos 2 metros de ancho por unos 3 de profundidad, mientras que de larga es de unos 20 metros, y en forma paralela hacia los pilares del puente.
La abertura de tierra se pierde al llegar a una barranca seca que desemboca al río Balsas.
Ayer, algunos vecinos de Tula del Río y de San Agustín Oxtotipan manifestaron su preocupación de que la grieta siga agrandándose y debilite la estructura del puente, sobre todo porque no han visto que trabajadores a cargo del mantenimiento de la autopista hayan tomado medidas para evitar que la tierra se siga abriendo.
El escurrimiento de agua que abrió la tierra se formó desde un vado que se construyó a un costado del puente, y según los pobladores de Tula del Río, se amplió y profundizó a partir de la temporada de lluvias pasada.
La grieta incluso ha comenzado a hacer un hueco en el vado construido a un costado de donde termina el puente con dirección hacia la ciudad de México.
El medio día de ayer se vio a empleados, al parecer de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), que acudieron a inspeccionar la grieta, pero no se vio que hicieran ninguna obra de mitigación, se limitaron a observar el desperfecto y tampoco quisieron hacer comentarios al respecto.
El sitio web de los edificios de México, establece que el puente río Mezcala Solidaridad, “es un puente de tipo atirantado, que se ubica en el kilómetro 221 de la autopista del Sol (95D) en el municipio de Mártir de Cuilapan, Guerrero, sobre el cauce del río Mezcala o Balsas.
“Este puente tiene una longitud total de 911 metros, con un claro principal de 311 metros. Está suspendido de 3 mástiles mediante tirantes, alcanza 20 metros de ancho y corre a una altura de 160 metros sobre el río Balsas”.
Refiere que la superestructura está sostenida por 140 tirantes, los más largos de 185 metros, dispuestos en abanico sobre tres polonos de hormigón. Dice que tiene “superestructura de seis tramos, con tablero formado por dos trabes laterales longitudinales metálicas de sección I, con puentes de acero y losa de concreto reforzado, los cuatro primeros con atirantado tipo medio abanico, de tres mástiles de concreto”.
Su construcción inició en 1989 y finalizó en marzo de 1993, con un costo de 64 millones de dólares, “y su diseño e ingeniería obedece a la necesidad de una futura presa de embalse”, en referencia al proyecto de la presa de San Juan Tetelcingo, a la que se opusieron los pobladores de la zona.