
Padres de familia de la primaria Emperador Cuauhtémoc tomaron las instalaciones, por segunda ocasión en esta semana, para exigir un maestro para los alumnos de quinto B, luego de que una de las docentes enviadas por la Secretaría de Educación Guerrero (SEG) a atender un grupo, se negara a aceptar su cambio a la capital. Pidieron que la dependencia garantice que el nuevo profesor no se jubilará ni será cambiado de escuela, hasta que concluya éste y el próximo ciclo.
Desde las 6 de la mañana, unos 60 padres de familia de los grupos quinto y cuarto B tomaron la primaria ubicada en la colonia Guerrero 200, colocaron cadenas en los accesos y no permitieron la entrada de maestros y alumnos.
Los inconformes colocaron pancartas en las que se leyó: “Hay negatividad de las autoridades correspondientes en firmar la minuta exigiendo la continuidad del maestro”, “solicitamos el apoyo de los padres de familia para unir fuerzas y haya una pronta solución” y “¡firmen la minuta! Ni un día más sin clases”.
El lunes, los papás tomaron la primaria para exigir dos maestros. El supervisor de la zona escolar 4, Bulmaro Rondín Hernández, y otros funcionarios de la SEG se comprometieron a cubrir las vacantes el martes. Dos profesoras de las comunidades Palo Blanco y Mazatlán, municipio de Chilpancingo, fueron presentadas, pero sólo a la que le asignaron el grupo de cuarto aceptó quedarse.
Ante la falta de solución, los padres de familia decidieron volverCierran por segunda vez la escuela, a tomar la escuela. Por la protesta, los 400 alumnos de la primaria Emperador Cuauhtémoc no tuvieron clases.
Al lugar llegó Rondín Hernández, quien dijo a los padres de familia que la maestra proveniente de Mazatlán se quedaría a cargo del quinto B y que se presentará hoy. Los inconformes pidieron que se firmara una minuta, en la que las autoridades se comprometieran a que la profesora no se jubilará ni éste ni en el próximo ciclo escolar, además de que se hará cargo de la regularización académica de sus hijos, de manera definitiva.
Rondín Hernández argumentó que no podía firmar la minuta, ya que los maestros tienen derecho a jubilarse, pero que la maestra sí concluirá el ciclo escolar 2016-2017.
En declaraciones, el padre de familia Leonardo Vargas Ramírez dijo que los inconformes quieren que sus hijos tengan una educación constante y que la protesta comenzó el lunes, porque al concluir el contrato del maestro interino que atendía al quinto B, en diciembre pasado, la directora María de los Ángeles Basilio Aguilar informó que los alumnos estarían sin clases hasta febrero, mes en el “probablemente” la SEG enviaría a otro docente.
Insistió en que los padres quieren que las autoridades garanticen la permanencia del maestro que se asigne al quinto B, ya que el constante cambio de docentes en la primaria afecta la educación de los alumnos.
Por su parte, los padres de familia del cuarto B informaron que a principios de este ciclo escolar, la maestra de sus hijos se jubiló y llegó un interino, cuyo contrato ya terminó, pero que el martes las autoridades les presentaron a la profesora que se hará cargo del grupo y aceptaron el nombramiento, aunque decidieron apoyar a los padres del quinto B en la protesta.
Los padres acordaron mantener la protesta de manera indefinida, hasta que las autoridades acepten firmar la minuta y se presente al maestro, que se hará cargo del grupo hasta que los alumnos concluyan su educación primaria.
