Descuidan legado de Lola Olmedo

Descuidan legado
de Lola Olmedo

La indoblegable Hilda Trujillo ha hecho circular en internet una denuncia sobre hechos gravísimos relacionados con el legado de doña Dolores Olmedo, del que han desaparecido obras catalogadas de Diego Rivera y Frida Kahlo, en tanto que se han agregado al acervo piezas apócrifas (falsas). Recientemente se denunció la pérdida de seis hojas del Diario de Frida, que se guarda en la Casa Azul. No menos grave es que obras de ambos creadores hayan aparecido en colecciones privadas y subastas públicas, en Estados Unidos y en México. A lo anterior se agregan opacidad y mal uso de recursos en los museos, por contrataciones y compras irregulares, la censura a proyectos culturales, manejo indebido de los derechos de autor y cierre del Museo Dolores Olmedo, pese a las disposiciones testamentarias de dicha señora. Resta sabe qué opina el Banco de México, pues existe un fideicomiso que obliga a esa institución a velar por el buen uso de la colección artística y otros bienes legados a la nación.

Julia López, modelo y artista

En Milán, Italia, donde se estableció en 2021, falleció Julia López (1936-2025), “El Ángel de Ometepec”, modelo que trabajó para los alumnos de La Esmeralda y de San Carlos, lo mismo que para artistas como Vlady, Diego Rivera, Chávez Morado, Raúl Anguiano y Francisco Corzas, entre otros. Guerrerense con sangre africana, amuzga y chilena –informa Merry MacMasters–, este último mestizaje se debió muy posiblemente a la migración de chilenos que en su viaje a San Francisco, durante la fiebre del oro, se detenían en la costa mexicana y no pocos se quedaron. Presencia frecuente en Bellas Artes y otros espacios culturales, la llegada de la superbelleza morena cimbraba hasta las mismísimas piedras. Por impulso de Carlos Orozco Romero se convirtió en pintora autodidacta y a partir de 1958 expuso su obra en México, Estados Unidos y varios países europeos. Perteneció al Salón de la Plástica y vivió varios años al lado de Rafael Coronel.

Homenaje a Pérez Montfort

Se presentó en el Centro Social Veracruzano de Coyoacán el libro de homenaje al historiador Ricardo Pérez Montfort La incansable tarea de mirar lejos (Ed. UV-Bonilla Artigas), volumen coordinado por Carlos Martínez Assad, con textos de 16 académicos. Pérez Montfort es un historiador de muy variados intereses, profesor de la UNAM e investigador del CIESAS (Centro de Investigación y Estudios Superiores en Antropología Social). Dirigió la Revista de la Universidad y antes la publicación Desacatos. Revista de Ciencias Sociales. Autor de obras fundamentales como Lázaro Cárdenas. Un mexicano del siglo XX o Tolerancia y Prohibición. Aproximaciones a la historia social y cultural de las drogas en México 1840-1940, el reconocimiento es más que merecido.

La Viborilla, de Federico Arana

Doctor en Biología por la UNAM, donde fue profesor hasta su jubilación, Federico Arana es autor de una considerable bibliografía de divulgación científica, con obras como su Enciclopedia latinoamericana de omnisciencia, Método experimental para principiantes, Ecología para principiantes, Insectos comestibles o Ecología para niños. Sólo eso bastaría para verlo con respeto, pero además, con otros mexicanos formó el conjunto Los Jumiles, que recorrió Europa con cierto éxito. Aquí participó en bandas de rock como Los Sonámbulos, Los Inacapaches y Naftalina, con los cuales grabó una docena de discos. Con Los Sinners interpretó Rebelde radioactivo, pieza de su caletre que aparece al final del filme Simón del desierto, de Luis Buñuel. Esas experiencias lo llevaron a escribir la novela Las jiras, Premio Xavier Villaurrutia 1973, Guaraches de ante azul, Roqueros y folkloroides, Yo, mariachi, El rock en el cine mexicano, Grandezas y miserias del rock mexicano, Huitzillopochtli vs. Los rocanrroleros de la noche y ahora La viborita. El lado salvaje del drenaje (Ed. Letrame, 2024)
Tumban los corridos tumbados

En varios estados se prohíbe la ejecución en público de los “corridos tumbados”, porque al igual que muchos casos de reguetón, constituyen apología del delito. Sin embargo, no han faltado quienes han saltado a defender esas composiciones, pues consideran que se atenta contra la libertad de expresión o contra una tradición añeja: la de difundir hazañas o canalladas de ciertos delincuentes. Se menciona incluso que Pancho Villa y otros próceres, quienes por vivir una temporada como asaltantes recibieron el homenaje de uno o más corridos. Otro “argumento” contra la prohibición es que los corridos, tumbados o levantados, están inmersos en el gusto popular, lo que suponen como un factor de legitimación. La popularidad de ciertos “cantantes” promovidos por la delincuencia muestra que hay sectores del público que gustan y exigen loas a la criminalidad. La presidenta Sheinbaum dice que no está de acuerdo con la prohibición y que, en todo caso, lo que no se debe permitir es la difusión de elogios a los delincuentes. De acuerdo, pero de paso hay que pedir a las casas disqueras y a las emisoras de radio que no graben ni difundan las porquerías citadas. Hay que educar el gusto de las mayorías.

 

Culto al dolor y la muerte

El boxeo es un espectáculo que lamentablemente gusta a las mayorías y Morena no duda en apoyarlo porque eso significa ganar votos. Sí, ganarlos a costa de la brutalidad y con frecuencia la muerte. Se promueve con dinero público el dolor y la destrucción humana que producen los encuentros a guantadas, pero se legisla para suprimir la parte sangrienta de las corridas de toros, porque los astados no van a las urnas. Hipocresía pura.
Hubo “clases de boxeo” con patrocinio de las autoridades, tanto de Morena como del PAN, en entidades como Querétaro, Oaxaca, Guerrero, Baja California, Zacate-cas, Puebla, Hidalgo, Quintana Roo y el Estado de México, además, por supuesto, de la Ciudad de México, donde concurrieron al Zócalo 42 mil personas, a cada una de las cuales el gobierno, con dinero de los contri-buyentes, regaló una playera, ade-más de lo que pudo haberse pagado a cada ex boxeador participante.
Los maestros fueron varias celebridades del llamado arte de fistiana (de fist, puñetazo, en inglés), como Julio César Chávez, Manos de Piedra Durán, Óscar de la Hoya, Carlos Zárate y varios más, entre ellos una mujer: Lourdes Yoana Juárez Trejo, quien debe ser también exitosa.
No resulta agradable que las mujeres participen en los choques a trompadas, pero al menos tienen un buen motivo para aprender a defenderse, si se piensa que en esta tierra de machos violentos, cada día y a toda hora, son agredidas en el hogar, el metro, la escuela o la calle, frecuentemente ante la indiferencia o la celebración del policía testigo y la alcahuetería del Ministerio Público.
La convocatoria de las auto-ridades, encabezadas por la presi-denta Claudia Sheinbaum, fue para que mexicanos y mexicanas se pusieran los guantes para combatir la violencia y las drogas. De entrada, resulta difícil entender que la violencia social deba combatirse con más violencia, a menos que se trate de la única autorizada por la Constitución, que es la del Estado.
Por otra parte, no hay razón para suponer que el boxeo es una actividad adecuada para evitar el consumo de drogas, especialmente de fentanilo. Lo cierto es que las ciudades están llenas de ex boxeadores callejeros o profesionales a quienes las drogas y los golpes convirtieron en parias, en seres de la calle, sin hogar ni futuro.
El periodista Rafael Cardona (Crónica, 7 de abril) señala que pocos pugilistas han logrado terminar sus carreras con éxito y el futuro económico asegurado, entre otros el Ratón Macías, Juan Manuel Márquez o Julio César Chávez, a quien se refería José Sulaimán como J.C. Chévez, quien para su fortuna fue capaz de abandonar el alcohol. En contraste, abundan los casos desgraciados.
Rubén el Púas Olivares anduvo en el Zócalo el pasado domingo, pero quizá no estaba sobrio, pues no se informó que participara junto a otros campeones. Ganó cuatro campeonatos mundiales y reunió algo así como dos millones de dólares, pero desde siempre se hizo famoso por su adicción a toda clase de bebidas alcohólicas. En sus últimos años de peleador se dice que era sacado de las cantinas para llevarlo a la arena.
Rodolfo Chango Casanova, quien inició su carrera en forma brillante, acabó su vida deambulando por el barrio de La Lagunilla, perdido en la inconsciencia. El Pajarito Moreno ganó buen dinero en el ring y hasta le compró a su señora madre una casa en el Pedregal de San Ángel, pero las adicciones lo llevaron a acabar con su fortuna y a vivir de la caridad. Caso igualmente triste fue el de José Toluco López, quien después de ser el gran ídolo de las multitudes terminó su vida en el hospital Gregorio Salas para menesterosos.
Rafael Cardona nos recuerda los casos de boxeadores celebérrimos que acabaron su vida con lesiones neuronales irreversibles, como Mohamed Alí, el más grande atleta del cuadrilátero, el valiente ciudadano que combatió el racismo y se opuso a la guerra de Vietnam. Otro final lamentable fue el del cubano Teófilo Stevenson, multicampeón olímpico, quien acabó sumido en el alcohol, lo mismo que muchos púgiles mexicanos que no llegaron a tocar la gloria y bajaron del ring para sumirse en la miseria económica, física y espiritual.
Eso es lo que promueven nuestros políticos. Por eso estamos como estamos. Es una pena.

 

El maestro Enrique Bátiz

Concertista de piano desde los cinco años, Enrique Bátiz Campbell (CDMX 1942-2025) se formó como musico en la Universidad Metodista del Sur y en la Escuela Julliard de Estados Unidos, así como en el Conservatorio de Varsovia. Director fundador de la Orquesta Sinfónica Juvenil de México y de la Orquesta Sinfónica del Estado de Mexico, así como director artístico de la Filarmónica de la Ciudad de México. Grabó por lo menos 126 discos, 67 de ellos con los más grandes conjuntos orquestales de Gran Bretaña y uno con la Orquesta de la Toscana. Grabó todas las obras sinfónicas de Joaquín Rodrigo y las nueve Bachianas Brasileiras de Heitor Villa-Lobos. Hizo más, mucho más, pero eso basta para mostrar su grandeza, pese a lo cual le fue negado el Premio Nacional de Ciencias y Artes, quizá porque no habría querido firmar su postulación, humillante requisito para aspirar a dicha distinción.

Pedro Valtierra, 50 años

Pedro Valtierra llega a sus primeros cincuenta años como fotorreportero y para celebrarlo presenta la exposición Volver a la tierra del quetzal, con imágenes captadas durante el conflicto armado en el país vecino en los años ochenta, así como gráficas tomadas en Cuba, El Salvador, Nicaragua y, por supuesto, México. De niño, Pedro fue bolero en la Oficina de Prensa de la Presidencia de la República, donde se hizo de una camarita barata para la cual le regalaban película y le enseñaron revelado e impresión. Un día, los fotógrafos se habían ido y el presidente tenía una actividad que debía cubrirse, y se mandó a Valtierra, que así se inició hasta convertirse en uno de los grandes maestros de su oficio.

La obra de Paz, ¿al Senado?

Informa la reportera Leticia Robles de la Rosa que el Senado negocia quedarse, “a título gratuito”, con los derechos de la obra completa de Octavio Paz, para lo cual la misma cámara está en pláticas con el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia, el DIF capitalino, que por decisión judicial fue designado titular “al no existir herederos”. De progresar las negociaciones, el Senado quedaría en posesión de los derechos “sobre los bienes tangibles y no tangibles del Premio Nobel de Literatura, lo que permitiría que ese cuerpo legislativo pudiera imprimir, publicar y difundir los textos de nuestro bardo mayor. Todo muy bien, pero como dice nuestra colega, la Cámara de Senadores “sólo puede recibir dinero de la hacienda pública para realizar su trabajo de legislar”. ¡Lástima, Margarito!
Números de Cultura UNAM

La escritora Rosa Beltrán, coordinadora de Difusión Cultural de la UNAM, informó al Consejo Universitario que la dependencia a su cargo realiza anualmente 12 mil actividades que llegan a más de dos millones y medio de personas. Si consideramos que la comunidad universitaria en activo la integran más de 400 mil personas (estudiantes, profesores, investigadres y trabajadores administrativos y manuales), la recepción per cápita es de unas seis actividades. Pero se reduce el número si tenemos presente que entre los beneficiados con tales actividades también hay muchos egresados, destripados, parientes de estudiantes, profesores y trabajadores administrativos, además de personas sin liga conocida con la institución. Pese a lo anterior, las cifras no son despreciables, pero convendría repensar medios, métodos y formas de atraer a la cultura a todos los que participan cotidianamente en la vida de nuestra máxima casa de estudios.

¿Narcocultura en la UdeG?

El pasado 29 de marzo, en un auditorio de la Universidad de Guadalajara, la segunda del país por su número de alumnos, se presentó un grupo de música comercial llamado Los Alegres del Barranco, quienes entonaron alegremente, en medio del entusiasmo de los presentes, esas composiciones llamadas “narcorridos”, las que rinden homenaje a los mayores delincuentes del tráfico de drogas, esos mismos a los que el ex presidente López Obrador ofreció “abrazos, no balazos”, con resultados como el que citamos y otros peores. Como telón de fondo aparecieron varios retratos de Nemesio Oseguera Cervantes alias El Mencho (Aguililla, Mich. 1968), líder del Cártel Jalisco Nueva Generación y uno de los individuos más buscados en México y otros países. Diversos medios informan que, a ciencia y paciencia de las autoridades, ya en otras ocasiones han actuado grupos musicales dedicados a interpretar narcorridos, los que son mera apología de la violencia criminal. Lo esperable es que el funcionario responsable de dar espacio a estas manifestaciones “culturales” sea despedido e investigado. La UdeG no se merece tales porquerías.

Breviario…

El próximo jueves 10 de abril, a las 7:30 de la noche, se inaugura la exposición Lo real y lo doble, de la artista Beatriz Ezbán. La cita es en el Seminario de Cultura Mexicana (Masakyk 526, Polanco). @@@ El próximo sábado, dentro del ciclo JazzMX, se presenta en la Fundación Sebastián (Patriotismo 304, San Pedro de los Pinos), el quinteto M2B con Marcel Blas en la guitarra y su hijo Mauricio en la batería. También podrá escucharse la música flamenco-fusión con al cuarteto Ratita Divina que dirige el poeta y compositor Juan Vadillo.

 

La CURP, ficha policial

Será precisamente en este año cuando se actualice la Clave Única de Registro de Población, más conocida como CURP. A nadie escapa que la intención de añadirle información es producto de las inacabables presiones del gobierno estadunidense, lo que se confirmó en la reciente visita de Kristi Noem, secretaria de Seguridad Interna del gabinete de Donald Trump.
La funcionaria gringa se pasó de insolente, como lo confirman sus declaraciones ante medios de su país. En la reunión, programada para 30 minutos pero que se alargó por dos horas, Noem dijo que entregó a la Presidenta mexicana “una serie de cosas que el presidente Donald Trump estaría contento de ver”, las que, agregó, “le reportaré al presidente Trump como avances y que servirán para tratar con la situación de aranceles”. Sí, algo que se llama chantaje.
Noem fue muy enfática al insistir en que Trump “no quiere que la gente siga hablando. Quiere ver acción” y, por eso, los acuerdos con la mandataria mexicana deben convertirse en resultados verificables. “Ella está haciendo un esfuerzo de buena fe, pero el presidente Trump quiere hechos, no sólo palabras”, expresó.
Hubo otras insolencias que soltó en tono imperativo (¿o imperialista?), como esa de “queremos saber la situación de seguridad en su frontera sur … Queremos que asegure su frontera sur con Guatemala… que comparta más información con nosotros”, porque “Estados Unidos necesita más información relacionada con antecedentes criminales, operaciones aéreas, entre otras cosas.”
Otra exigencia de la enviada estadunidense fue “más informa-ción biométrica relacionada con el crimen organizado y la situación de violencia, a fin de tener mayor control en la frontera”. De acuerdo con lo declarado por la señora Noem, Sheinbaum “está dispuesta a discutirlo”, aunque advirtió que en México eso sería un poco contro-versial”.
Pero controversial o no, el hecho es que ya se echó a andar el proceso para contar con “más información biométrica” de cada mexicano, la que quedará impresa en la CURP, que ahora será un documento que llevará nombre, género, fecha y lugar de nacimiento, fotografía, huellas dactilares e iris del ojo, aunque en esto último, lo del iris óptico, la información agrega que será agregado “posible-mente”.
Los adultos mayores, supone-mos que aquellos que tengan pro-blemas de movilidad, deberán asistir a los módulos acompañados de un persona que debe auxiliarlos. Los menores de edad tendrán que asistir en compañía de uno de sus progenitores o de un tutor debidamente acreditado, el que deberá presentar también una identificación vigente.
Las autoridades dicen que la nueva CURP será el documento oficial de identidad, como es ahora la credencial de elector, pero afirman que se reducirá la necesidad de portar múltiples documentos para realizar trámites públicos y privados. Con esta medida se busca no sólo agilizar los servicios gubernamentales, sino también reforzar la seguridad en la identificación de las personas. Lo que se persigue, de acuerdo con las exigencias expuestas por Kristi Noem, es “reforzar la seguridad” –¿De quién?– del gobierno de Estados Unidos, al que las autoridades mexicanas sirven en forma diligente.
No se conoce todavía la fecha en que arrancará el proceso de fichaje de todos los mexicano, sean o no delincuentes, pero según lo informado por la Presidenta, el proceso será gradual y se iniciará este mismo año, cuando cada entidad federativa cuente con los espacios, el personal, la tecnología y el equipo necesarios, y una vez que se realice la homologación de las bases de datos, empezarán a expedirse las credenciales respectivas.
Para tramitar la nueva credencial, habrá que acudir personalmente a los módulos autorizados que se establecerán en este mismo año, presentar acta de nacimiento original, no fotocopia; identificación oficial vigente y comprobante de domicilio. Toda esa información será compartida con Estados Unidos, que de esa manera contará con el más completo fichero policial del que se tenga memoria.
La credencial del INE ya es aceptada en el país como identificación válida para todos los efectos. Pero con tal de dar gusto al señor de Washington, hay que sustituirla y gastar, gastar y gastar el dinero que el país no tiene. ¡Carajo!

 

Don Olegario Vázquez Raña

Don Olegario Vázquez Raña

En la segunda mitad de los años cincuenta, el autor de esta columna vivía en la colonia Guerrero, en una vieja vecindad de la calle Moctezuma, frente a la mueblería que fundara, en esquina con Zarco, don Venancio Vázquez Álvarez, un gallego que vino a México con la mayor decisión de construir para él y los suyos una vida mejor. En ese afán y con mucho esfuerzo fundó la mueblería Hermanos Vázquez, e imbuyó en sus hijos el mismo espíritu emprendedor y laborioso, de modo que a los nueve años, su hijo, Olegario Vázquez Raña, ya trabajaba para ayudar a la familia. El muchacho creció y muy joven mostró su visión empresarial, sabedor del riesgo de todo negocio, pero cauto ante cada paso que resultara necesario, con una filosofía que su hijo, Olegario Vázquez Aldir, expresó con precisión: “Su vida nos enseñó que somos administradores temporales de la riqueza, que llegamos sin nada y que nos vamos sin nada, pero que en el tiempo que se nos da, podemos marcar la diferencia trascendental”. Sí, con el ánimo indeclinable de ir adelante. Así nació el emporio Vasol, que hoy engloba firmas que destacan en el ámbito mercantil. Don Olegario fue amigo de jefes de Estado, de magnates, de pensadores, artistas y personajes relevantes de la Iglesia católica a la que pertenecía, pero también se distinguió como un hombre abierto a todas las ideas, a conocerlas y evaluarlas, por lo que no resulta extraño que mantuviera una interesante relación con Gilberto Rincón Gallardo, comunista que se manejó siempre dentro de un humanismo que buscaba el cambio social. Deportista muy distinguido, filántropo de avanzada, al adquirir el diario Excélsior, Ernesto Rivera y otros ejecutivos convocaron a opinadores de las más diversas tendencias, quienes aquí nos expresamos siempre al amparo de una amplia y responsable libertad de expresión, la que es otra de sus herencias.

Bajuno ataque a Graue

Martha Rodríguez Ortiz demandó a Enrique Graue, ex rector de la UNAM, y a Fernando Macedo, ex director de la Facultad de Estudios Profesionales de Aragón de la misma Universidad, dizque por el “daño moral” que los citados le causaron al confirmar que una tesis, la que bajo su asesoría presentó Yazmín Esquivel para obtener la licenciatura, es en buena medida un fusil de otra presentada un año antes por persona distinta. La juez Flor de María Hernández Mijangos dio por buena la acusación y sentenció a los demandados a pagarle 15 millones de pesos cada uno a Rodríguez Ortiz, cómplice del fraude académico de la señora Esquivel. Veremos si el Consejo de Judicatura convalida esta cuauhtemiña.

Homero Aridjis en sus 85

En mayo del año pasado, Homero Aridjis se enteró de que recibiría en Toronto el Premio Griffin de Poesía. Él y su esposa Betty viajaron antes a Nueva York, pero ahí el escritor despertó –nos cuenta su esposa Betty– “con un tremendo dolor de estómago” y el médico les indicó que de inmediato fueran al hospital más cercano. “Tras muchas pruebas –sigue Betty– resultó que Homero tenía el intestino totalmente obstruido a causa de un accidente de escopeta ocurrido en enero¡de 1951! Fue operado y pasó nueve noches en el hospital”, sin que esposa e hijas, la escritora Chloe y la cineasta Eva, lo dejaran solo. “Desde entonces se ha ido recuperando, pero ahora camina con bastón”. Lamentable, pero lo bueno es que el poeta y novelista sigue entre nosotros y que el próximo domingo celebrará sus primeros 85 años. ¡Felicidades!

Gabriela Murray expone su obra

La actriz Gabriela Murray, hija y hermana de dos figuras de la escena, es también creadora de cerámica y grabado, especialidades de las que ahora presenta obras agrupadas en exposición Auto?ia, que significa, nos dicen, “ver por uno mismo”. La muestra se inaugura el próximo domingo a las 13 horas en la librería Mauricio Achar Miguel Ángel de Quevedo 121, Chimalistac). Estarán junto a la expositora sus maestros Arturo Rodríguez Döring y Francisco Paz.
Breviario…

La pintora Magali Lara (Ciudad de México, 1956) expone en el Museo Universitario de Arte Contemporáneo, el MUAC, Cinco décadas en espiral, muestra que se presenta como “una retrospectiva inversa” o “una narrativa hacia atrás en el tiempo”. La muestra se inaugura el próximo sábado a las 12 horas. @@@ Antier sábado, en el Museo de San Ildefonso, se inauguró Desplazamiento, mural transportable de Alberto Castro Leñero, que a partir de ahora y durante seis meses hará compañía a las obras de Orozco y otros grandes maestros que ejecutaron arte monumental en las paredes de la institución que hoy dirige Eduardo Vázquez. @@@ El próximo jueves, a las 19 horas, en la Fonoteca Nacional de México (Francisco Sosa 383, Coyoacán), se presenta la colección Camena-UACM con más de 200 horas de grabación de entrevistas, programas de radio y otros documentos del inmenso Gregorio Selser y del general Francisco Gallardo. Allá nos vemos. @@@ Murió Kitzia Poniatowska (1933-2025), la bellísima bailarina que se retiró en plenitud, hermana de la bienamada Elena, quien escribió un texto hermoso y conmovedor que comparte la biografía con la autobiografía. Apareció en La Jornada del sábado pasado.

 

Cuau en tierra de machos

Cuauhtémoc Blanco fue un extraordinario futbolista, lo que le permitió salir de la pobreza y convertirse en uno de los deportistas mejor pagados. Por supuesto, es plausible que se abra camino para que puedan superarse quienes vienen de los estratos menos favorecidos de nuestra sociedad, pero…
El atleta magnífico, sin embargo, nunca dio muestras de que su nivel intelectual y moral creciera al parejo de su acelerado enriquecimiento económico ni con su fama y la admiración que le profesaban los aficionados, lo cual le permitió hacer un carrera política cuyos resultados no fueron tan admirables como sus jugadas sobre el césped.
En su paso por la alcaldía de Cuernavaca y el gobierno de Morelos, cargos a los que llegó como candidato de un partido aliado al gobierno morenista, se le vio frecuentemente en compañías poco recomendables, en alegres brindis con individuos de baja estofa, ligados a organizaciones criminales.
Por si algo faltara, como alcalde y gobernador incorporó a seres de mala fama a su gobierno, sujetos que llegaron a ocupar cargos relevantes sin contar con una ética aceptable ni calificación que garantizara un buen desempeño, por lo cual no dieron resultados positivos a la sociedad morelense.
El propio Cuauhtémoc no fue un buen administrador público y en su saldo figuran malas cuentas, pues el manejo de los dineros estuvo lejos de ser impoluto y su sucesora en el gobierno morelense, Margarita González Saravia Calderón, ha hecho públicos los desfalcos del señor Blanco y ha procedido para que en tribunales se aclare el destino de lo extraviado, para decirlo de manera suave.
Al dejar el cargo el autor de la cuauhtemiña, se dieron a conocer hechos poco edificantes: su hermana Nidia Fabiola lo acusó por intento de violación, su esposa lo ha exhibido como bígamo y golpeador y, por si algo faltara, José Fierro Escobar confesó que, por instrucciones de Blanco, en 2017 asesinó de tres balazos a Juan Manuel García Bejarano, organizador de la Feria de Cuernavaca, de acuerdo con dos videos que dio a conocer el periodista Nacho Lozano, de Imagen Noticias.
De acuerdo con esos videos, Fierro Escobar recibió en su domicilio a tres hombres: uno era “una persona alta, gorda, güera, pelo cano, con un acento español”; lo acompañaba Cuauhtémoc Blanco, quien hizo una seña al tercero de los visitantes, quien llevaba una maleta de la que sacó “fajos de billetes” y se los entregó al sorprendido anfitrión con la instrucción de ejecutar a García Bejarano. Por supuesto, Cuauhtémoc lo negó, pero los videos existen.
Hechos como los relatados originaron que se pidiera el desafuero del acusado para que hiciera frente a las acusaciones, a la que se sumó la de Meggie Salgado, diputada de Morena, quien dijo que ella y sus hijos habían recibido amenazas de Blanco, quien antier entró y salió del salón de sesiones acompañado o escoltado, según se quiera ver, por el empresario y líder sindical charro Pedro Haces.
Algunas diputadas morenistas habían promovido que votaran por el desafuero todas las mujeres que integran la legislatura, pero finalmente sólo 24 legisladoras del partido guinda, expresaron su desacuerdo con la protección que ofreció su partido al ex futbolista.
Lamentablemente Gabriela Jiménez, quien exhortó a sus compañeras a votar por el desafuero, acabó absteniéndose al igual que otros 13 diputados de Morena. La razón fue que se le amenazó con quitarle la vicecoordinación de la bancada guinda si votaba en contra.
La asamblea estuvo marcada por los abusos morenistas, como la orden de Sergio Gutiérrez Luna, presidente de la Cámara, de apagarle el micrófono a la diputada Meggie Salgado y de permitir, fuera de orden, que el propio Cuauhtémoc hablara desde la tribuna rodeado de las mujeres cuatroteras que han renunciado a solidarizarse con las mexicanas a las que dicen representar.
El PRI, abanderado como siempre de la corrupción y el delito, votó con la mayoría de Morena por proteger al agresor de mujeres, con lo cual Alito espera salvarse de ser desaforado, pues no son pocos sus pecados.
Pero la gran perdedora de la sesión fue Claudia Sheinbaum, quien ya no podrá decir aquello de “llegamos todas”. La política mexicana es todavía tierra de machos.

Origen y uso del paliacate

Origen y uso del paliacate

El periodista Magno Garcimarrero señala que los jarochos han vivido “orgullosamente engañados” creyendo que el paliacate es una prenda de origen veracruzano, aunque lo cierto es que nació en 1502, en el enclave colonial portugués de Palicat y hoy Pulicat, un lugar del estado de Tamil Nadu, antes Madrás, en el sur de la India. En 1609 los holandeses se apoderaron del sitio y, humanitarios como todos los colonialistas, se dedicaron al comercio de esclavos, de los que, solamente en sus primeros cuarenta años de dominio, vendieron más de 30 mil en Batavia (Yakarta), hasta que en 1825 los británicos se adueñaron del lugar y bautizaron a “tan útil trapito”, dice Garciamarrero, como handkerchief from Paliacate, en tanto que los franceses lo llaman mouchoir de Paliacate (pañuelo de Palicat en ambos casos). El hecho es que el éxito de los modestos moqueros, como se llama a tales prendas en algunos países latinoamericanos, originó el auge de los textiles de Madrás, de los que existían mil empresas productoras en el siglo XVII. Como lo delatan los dibujos que los decoran, son prendas de origen indio, pero no de los indios de nuestro continente, sino de la India, aunque desde hace muchos años también se producen en México y forman parte de la vestimenta típica de Veracruz y se emplean en algunos bailes regionales de varias entidades de la República.

Errores de la Madre Academia

El Diccionario de la Lengua Española, de la Academia Española de la Lengua, el Buche y el Nenepil, define paliacate como “prenda que se pone al cuello” y dice que es palabra del náhuatl pal, que significa color, y yacatl, nariz, pero ni siquiera por su etimología se ocurrió a los doctos académicos que esa “prenda que se pone al cuello” también es pañuelo y sirve para sonarse la nariz, limpiarse el sudor, acompañar el baile y otras cosas. El muy respetable Francisco J. Santamaría, en su Diccionario de Mejicanismos, tacha el término de aztequismo y lo pone como “hibridismo formado tal vez de la preposición castellana para y el azteca nariz”. El mismo tabasqueño aporta varios casos de uso por diversos escritores y nos recuerda que el “útil trapito” también sirve como monedero y hasta billetera. Ante la confusión, Magno Garcimarrero pone las cosas en su lugar con un humor que se agradece.

Tela de sevoya, audiolibro

En medio de la crisis de lectura de la cual se quejan muchos escritores, Tela de sevoya, la novela de Myriam Moscona, ya está en su tercera edición. También, con voz de la autora, ya se puede conseguir como audiolibro, lo que propicia un acercamiento al ladino, el español que se hablaba en la Iberia del siglo XV, y que los judíos sefardíes, desde fines de esa centuria, cuando fueron expulsados de España, y hasta la fecha, han llevado con ellos como un invaluable patrimonio intelectual que han guardado amorosamente durante más de medio milenio. La novela, por supuesto escrita en castellano, tiene expresiones, párrafos y páginas enteras propias del ladino o judezmo, el que debido a su arcaísmo por momentos se parece mucho a ciertos giros que empleaban nuestras abuelas y bisabuelas. Desde hace varios años, la obra fue también publicada en Argentina y España y ahora tiene ediciones en Francia, Italia y Estados Unidos. Nada mal para quien está incluida en una veintena de antologías poéticas nacionales y extranjeras y recibió en 1988 el Premio de Poesía Aguascalientes, en 1996 el Premio Nacional de Traducción de Poesía y en 2013 el Premio Xavier Villaurrutia.

Fama, gloria y ediciones

Escribió el inagotable Andrés Henestrosa, que “medir la calidad de un libro por el número de sus ediciones” es una “tremenda aberración”, pues existen muchos recursos para lograrlo, como la propaganda, “arbitrio antiquísimo, pero siempre eficaz. Luego, lo exiguo de las ediciones que el editor, también en virtud de ese arbitrio, presenta exageradas. De algunos libros se hacen dos o tres ediciones simultáneas, de tal manera que antes de ser agotada la primera, entran en circulación las siguientes. El lector avezado se apresura a conseguir el libro… Son lo que podría llamarse compras de pánico…” Pues sí, pero también, por razones fiscales, existe el caso inverso, en el que se reimprime la edición inicial pero el libro sigue apareciendo con el mismo pie de imprenta. En eso era un experto don Juan Grijalbo. Pero volviendo a Henestrosa, cabe recordar que este oaxaqueño decía que fama y gloria no son lo mismo, aunque se parezcan. Y un buen ejemplo es Juan Rulfo, que en 1953 publicó El llano en llamas y en 1955 Pedro Páramo, y que no tuvo reediciones hasta los años sesenta. Pues sí, como decía don Andrés: “no siempre ser autor de moda asegura permanencia y popularidad no es sinónima de universalidad.”

Las novias de Monsiváis

Salió a la conversación que Carlos Monsiváis había tenido dos novias y algunos contertulios dijeron que eso no era posible. Pero sí lo fue. En 1968, cuando estuvo en Londres, la galana fue Laura Oceguera y antes, en la UNAM, la relación fue con Tania Celaya, hermana del Comandante Celaya, de la guerrilla de Sierra Maestra encabezada por Fidel Castro.

 

Feminismo y formas de lucha

Por el respeto que tengo por Marisol Escárcega como persona inteligente, me permito disentir de lo que dice en su artículo del pasado domingo sobre las “feminazis”. El término no se aplica a toda mujer que vaya contra lo establecido ni tampoco etiqueta a “las que organizan marchas y huelgas, las que exigen igualdad de derechos y acceso a ellos, las que denuncian violaciones, agresiones y acosos, las que reclaman un salario digno y prestaciones laborales, las que se enfrentan a los policías corruptos…”.
Por el contrario, las mujeres que hacen todo eso son admirables y dignas del mayor respeto. Ellas encabezan la larga, muy larga marcha por la igualdad y, además, ponen el ejemplo a los hombres que prefieren mantenerse ajenos a la lucha por los derechos, sean de uno u otro sexo.
Si hay algo que merece auténtica veneración es el trabajo de las llamadas madres buscadoras, que indagan entre las barrancas a sus hijos o hijas desaparecidos, “las que luchan por otras, por las demás, por las que están, por las que aún no nacen, por las que ya nos quitaron”.
El término feminazis no se refiere a las que gritan contra autoridades corruptas, tampoco a las que pintan sus cuerpos desnudos y muestran las cicatrices que les dejaron los ataques con ácido o las 13 puñaladas que les infirió su ex pareja.
De ninguna manera. Esas mujeres merecen el mayor respeto de los hombres y la sociedad toda, pero ocurre que la mayor furia de las violentas se dirige no tanto contra los hombres, sino contra las mujeres policías, que reciben en sus rostros ácido, flamazos y golpes con toda clase de insultos como música de fondo, porque sus uniformes las convierten en enemigas ante los ojos de esas manifestantes, digamos, “más radicales”. Y las policías no pueden responder porque alguien, muy probablemente un hombre, les ordenó que no lo hicieran.
Es común que en el desfile del 8 de marzo de cada año, hombres que participan solidariamente en la marcha sean objeto de descalificaciones, insultos y otras formas de agresión, porque las embozadas ven en cada varón a un enemigo, lo que no sólo es inexacto, sino absurdo. Las agresiones de las feminazis también tienen como blanco a no pocas mujeres que les demandan marchar con el orden que debe regir en esas manifestaciones.
Las razones de las feministas pacíficas pero no menos valientes, son que el daño que causa la violencia sectaria a los inmuebles públicos y privados, a medianos y pequeños comerciantes y a meros espectadores, no solo es ilegal, sino que incita la respuesta de los cuerpos represivos o de personas antifeministas, lo que pone en peligro a las manifestantes y porque los actos vandálicos dañan a personas inocentes en lo físico y en sus posesiones.
Hasta donde sabemos, nadie les exige a quienes marchan que no griten muy alto ni que digan groserías. Si la destrucción y la violencia dieron un triunfo feminista en el Reino Unido, ¡Felicidades!, pero en este punto sería bueno mostrar con datos precisos y hechos irrefutables que ese método dio resultados positivos.
Insisto: no se llama “feminazis” a las mujeres que luchan por sus derechos, sino a quienes con el uso de la violencia y la agresión se asumen como representantes de todas las luchadoras pacíficas, a las que precisamente las embozadas atacan en las mismas manifes-taciones, como se ha podido constatar en varias marchas del 8M.
En las movilizaciones de 1968, en las marchas para apoyar a la Tendencia Democrática de los electricistas y en otros despliegues ciudadanos, siempre se rechazó a quienes con violencia, con afán destructivo o de otra manera pretendían ser reconocidos como los auténticos abanderados de la mayoría. El uso de la violencia desprestigia una lucha civil, de ahí que frecuentemente esos radicales o al menos sus líderes sean gente pagada por autoridades canallescas.
Por supuesto, cuando no hay respeto a los derechos ciudadanos, hay quienes deciden irse a la guerrilla o adoptar otras formas de lucha igualmente riesgosas, las que pocas veces desembocan exitosamente. En cambio, las luchas trascendentes se ganan con movilizaciones, sí, pero con inteligencia. De ese modo, el feminismo ha ganado en los últimos 75 años más derechos que en toda la historia de la humanidad. Hay que tenerlo presente.

 

Homenaje a Sergio Mondragón

Homenaje a Sergio Mondragón

El próximo domingo, en la sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, se rendirá homenaje al poeta Sergio Mondragón, director con Margaret Randall de la revista bilingüe El Corno Emplumado, en la cual publicaron personajes como Octavio Paz, Rosario Castellanos, Ernesto Cardenal y Homero Aridjis, quien en su libro Los peones son el alma del juego, refiere la visita a México de un grupo de beatniks de Nueva York y San Francisco, también colaboradores de El Corno, quienes se reunieron con amigos mexicanos frente al Hemiciclo a Juárez, en la terraza del Café América, de Moshe Rosenberg. “Los visitantes encendieron cigarros de mariguana que compartieron generosamente con sus amigos, entre otros con el mexican beat Sergio Mondragón”. Aridjis narra que Rosenberg les suplicó que no fumaran mota: “No lo hagan, porque si viene la policía me cierra el negocio”. Pero no le hicieron caso y continuó la quemazón de yerba mientras intercambiaban presentaciones y comentarios: “Me llamo barro aunque Miguel me llame”, dijo Sergio con palabras de Miguel Hernández. Una chica sacó uno de sus senos y colocó sobre la mesa un letrero que decía: “Mis tetas no son talismán de tontos”, y así, hasta que se fueron a escalar las torres de Televicentro, donde los detuvo la policía. Tiempo después Sergio dejó atrás esas aventuras y optó por el budismo zen y su poemario Hojarasca lo hizo ganar, muy merecidamente el Premio Villaurrutia 2010. Hay que celebrarlo.

Adiós a Hernán Lara Zavala

El sábado pasado falleció Hernán Lara Zavala (CDMX 1946-2025), después de meses de lucha contra las dolencias físicas. Licenciado en Letras Inglesas y maestro en Letras Españolas por la UNAM, cursó estudios de posgrado en la Universidad de East Anglia, de Norwich, Inglaterra, y tuvo una estancia sabática en Cambridge. En la UNAM fue profesor de carrera, miembro del Consejo Universitario, director de Literatura en la Coordinación de Difusión Cultural y coordinador del Centro de Estudios Literarios en el Instituto de Investigaciones Filológicas. Su primer libro, De Zitilchén, mereció elogios de la crítica, pero el que le dio un sitio definitivo fue Charras. Recibió los premios de Narrativa Colima, el Fuentes Mares, el Premio Elena Poniatowska y el Real Academia Española por Península, Península, y el Premio Estado de Campeche-Justo Sierra por el conjunto de su obra, así como la Medalla Yucatán.

Murió Carlos Blas Galindo

Hijo del músico Blas Galindo, Carlos Blas Galindo Mendoza (CDMX 1955-2025) se desempeñó en el ámbito de las artes plásticas en el que fue investigador, crítico, curador y creador. Estudió artes visuales en la UNAM, donde fue profesor de la Facultad de Artes y Diseño, así como de la Escuela de Diseño y Artesanías de La Esmeralda, y de la Universidad Autónoma de Chihuahua. Entre 2004 y 2025 dirigió el Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información de Artes Plásticas (Cenidiap). En 2002 ingresó a la Academia de Artes en la sección de Historia y Crítica del Arte.

1938, de Sergio Olhovich

Hace casi 20 años, Sergio Olhovich, uno de nuestros más importantes realizadores, se propuso llevar al cine la cinta 1938, sobre la expropiación petrolera y el gran Lázaro Cárdenas. Para su desgracia gobernaba entonces Feli-pillo CaldeRón y su gobierno le negó financiamento a Sergio. En el siguiente sexenio, el director de filmes como Coronación, Llovizna y El infierno de todos tan temido, buscó apoyo de las instituciones, pero eran los días de Enrique Peña Nieto y no le soltaron ni quinto, pues el tema contradecía frontalmente los propósitos de vender barato y al mejor postor el patrimonio nacional. Al ganar Morena la Presidencia de la República la película recibió el apoyo de López Obrador, pero “luego, un productor se fue a medio camino” y el rodaje debió esperar dos años para filmar lo faltante. Así, por fin podremos ver la cinta a partir del próximo jueves. Habrá que estar pendientes de los cines donde se exhibirá.

Breviario…

Tomo de Abraham Nuncio un dato para documentar nuestro pesimismo: “En la Plataforma de los Pueblos de Europa (Viena, febrero de 2024), William Robinson señalaba que en 2022 un círculo minúsculo de 66 millones de ultrarricos concentraba ‘una riqueza combinada de más de 190 billones de dólares, más de doble de todo el PIB mundial”. @@@ Denuncia Javier Aranda Luna que “si el año pasado la Fundación Elena Poniatowska recibió 800 mil pesos y tuvo 63 actividades en sus instalaciones, en el Centro Cultural Rosario Castellanos, la Librería Bonilla, las ferias internacionales del libro de Guadalajara y del Zócalo”, ahora que sólo recibirá 400 mil tal vez no le alcance ni para cubrir la nómina y tenga que vender el archivo de la amadísima Elena. @@@ El próximo sábado a las 13 horas, en San Ildefonso, paralelamente a la exposicion Mujeres Exiliadas, se realizará un conversatorio sobre la Galería Pecanins que, manejada por mujeres, lógicamente dio espacio a no pocas artistas del género femenino. Participan Marisa Pecanins, Anna Ribera, Eulalia Ribera, Pilar García y Jaime Curi. La entrada es libre, pero habrá que llegar temprano.

 

Marcha y concentración

El pasado fin de semana estuvo marcado por la manifestación del Día Internacional de la Mujer, en la que participaron, según cálculo oficial, unas 200 mil féminas que con todo derecho exigen igualdad efectiva, cese de los feminicios y de cualquier forma de agresión contra ellas.
Las autoridades, sin ajustarse a los hechos, declararon que la marcha tuvo un saldo blanco, pese a que, como cada año, las llamadas feminazis –mujeres enmascaradas y violentas– volvieron a hacer de las suyas y vandalizaron mobiliario urbano y un vehículo del Cuerpo de Bomberos, tiraron mesas con pan que se iba a repartir entre las marchistas, intentaron provocar incendios y otra vez agredieron con aerosoles empleados como lanzallamas a las mujeres policías que estaban ahí para protegerlas.
No se informó de aprehensiones porque de alguna manera las autoridades creen que su deber no es aplicar la ley, sino el apotegma pejista de “abrazos, no balazos”, aunque se lesione la nobleza de la causa feminista y se perjudique a los ciudadanos en sus personas y sus bienes. El vandalismo tuvo peores resultados de los que admitió el boletín oficial, pues el Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas (la antigua Cruz Verde) informó que se prestó atencion a 73 personas, de las cuales 66 eran civiles y siete policías.
Para confirmar las demandas del grueso de las manifestantes, las madres buscadoras decubrieron en Estanzuela, Jalisco, un rancho donde se incineraba a las víctimas del crimen. Cientos de zapatos y otras prendas muestran que ahí se procedió a “desaparecer” seres humanos. La Fiscalía de Jalisco dice que el lugar fue asegurado en septiembre pasado, pero lo cierto es que el sitio siguió funcionando como crematorio ante la abulia o la complicidad de las autoridades tapatías.
Ante tal ineptitud o corrupción de esas autoridades, es más que explicable la indignación de las mujeres que desfilaron, aunque el grueso de ellas no aprueba el despliegue de violencia de las feminazis. Sin embargo, ante la colosal responsabilidad del gobierno jalisciense el gobierno federal no atrajo el caso y se dejó la investigación en manos de las mismas autoridades que ahora están bajo sospecha.
En contraste con la muy explicable inconformidad de las manifestantes e incluso los actos desesperados de los grupos violentos, el domingo se realizó una gran concentración de acarreados en el Zócalo. Inicialmente sería para protestar por la imposición de aranceles a los productos mexicanos que ingresan a Estados Unidos, pero al suspender Donald Trump la medida por un mes, el mitin de la Plaza Mayor se convirtió en una fiesta para los asistentes, quienes por cierto no llenaron la gran explanada, pues en las fotos son visibles los vacíos.
Pero lo más destacado fue el vergonzoso desaire propinado a la mandataria por los líderes de las dos cámaras del Congreso de la Unión, la presidenta de Morena, el líder del partido mercancía (el PVEM) y el hijo del Gran Cacique de Morena, pues cuando la mandataria arribó al templete, los citados se hallaban muy divertidos posando para los fotógrafos.
Los aludidos, salvo el junior del Señor de Palenque, se deshicieron después en disculpas, rezaron un mea culpa y todo lo atribuyeron a la efervescencia del momento, pero no es posible creerles. Cuando está programado que un político participe en un acto junto a quien encabeza el Poder Ejecutivo, toda la atención y el cuidado está puesto en ese momento, pues un olvido, un desaire o una equivocación pueden terminar con la carrera del más pintado.
Pero en este sexenio los rituales del poder parecen haber pasado a segundo o tercer plano, cuando no al arcón del olvido, pues no es un secreto que hay quienes están apostando a la revocación de mandato para que en 2027 se abra la oportunidad a un sucesor de entre los precandidatos desplazados en 2024, ante lo cual no se ha producido hasta ahora el esperado “estáte quieto” y medidas contundentes por parte de quien ocupa la Presidencia de la República.
Ante las intermitentes amenazas de Donald Trump, no es recomendable que se dejen pasar desaires como el citado. México y su Presidenta necesitan la unificación real de sus fuerzas, no la retórica de quienes anteponen su propio interés al de la nación.