…Pero en Pie de la Cuesta falta mejorar accesos de playa, iluminación y el drenaje, se quejan

El restaurantero y hotelero de Pie de la Cuesta, Joel Castillo Gómez dijo que hacen falta obras de mejoramiento de los accesos a playa, iluminación, además de atención a los problemas de escurrimiento de aguas residuales.
Ayer en una llamada a El Sur, Castillo Gómez cuestionó la ausencia de acciones concretas para atender diversos problemas en esta franja turística, entre ellas la falta de pavimentación en los accesos a la playa, la falta de mantenimiento de la planta de tratamiento de aguas negras.
Pidió al director del Fondo Nacional de Turismo, Sebastián Ramírez Mendoza, que se hagan acciones para esa zona turística que también requiere del apoyo del gobierno.
Recordó que si bien Fonatur rehabilitó las banquetas y se colocaron algunas lámparas en la avenida principal, falta que se atienda  la operación de la planta de tratamiento y el problema del drenaje.
Sostuvo que en otras ocasiones ha hecho la denuncia de escurrimientos de aguas residuales en la laguna de Pie de la Cuesta, situación que representa un grave riesgo ambiental y sanitario., pero que no lo atienden.
Asimismo, señaló la falta de iluminación en la zona de playa y la necesidad de ampliar la carretera principal a cuatro carriles para evitar el embotellamiento que se genera en el arco de acceso a esta comunidad.
Pie de la Cuesta requiere atención prioritaria y soluciones de fondo que vayan más allá de obras superficiales, a fin de mejorar la calidad de vida de sus habitantes y fortalecer su vocación turística, indicó. (Aurora Harrison).

 

Falta iluminación del Asta Bandera hasta el hotel Kristal Beach, señalan trabajadores

En penumbras se encuentra un tramo de la zona turística de Acapulco, sin que el Fondo Nacional de Fomento Turístico (Fonatur) repare las luminarias.
El tramo con falta de iluminación comprende del Asta Bandera hasta el hotel Kristal Beach, frente a la playa Papagayo.
Los peatones evitan pasar por la zona de oscuridad y prefieren caminar por la banqueta del otro sentido, en el parque Papagayo.
Incluso, los conductores de automóviles no los dejan estacionados en la zona de penumbras.
Los prestadores de servidores turísticos, pidieron a Fonatur reparar las luminarias apagadas en una zona turística.
Añadieron que la oscuridad ahuyenta a los turistas y afecta a la economía de los comerciantes.
Dijeron que los restaurantes tienen que cerrar antes de que sol de oculte por seguridad para evitar algún atraco.
Indicaron que los prestadores de servicios turísticos temen ser víctimas de algún delito como robo principalmente.
Exigieron una patrulla permanente para dar seguridad tanto a los turistas como a los prestadores de servicios.
En el tramo mencionado hay restaurantes, un parián, un sanitario, una miscelánea y locales de venta de artesanías. (Argenis Salmerón).

 

Esperan propietarios en Pie de la Cuesta cerrar temporada con 90 o 95% de ocupación

Yee Trujillo

La presidenta de la Unión de Propietarios de Negocios de la zona turística de Pie de la Cuesta, María Nelly Mejía Cienfuegos, afirmó que se espera cerrar la temporada vacacional si no es al 100 por lo menos al 90 o 95 por ciento de ocupación, “para poder pasar la cuesta de enero”, y señaló carencias como los accesos de playa socavados, la falta de alumbrado público en la franja de arena y de bacheo en la calle principal.
En declaraciones telefónicas, dijo que este fin de semana hubo turistas hospedados en la zona ante la realización de un torneo de futbol y otro de skimboard, que se tienen las mejores expectativas, que los empresarios estuvieron contentos y ya trataron de terminar de arreglar sus negocios luego de los huracanes Otis y John para recibir a los turistas como se merecen, aunado a que tuvieron capacitaciones.
Sobre los accesos de playa socavados desde el paso de los fenómenos hidrometeorológicos, como informó El Sur la semana pasada, mencionó que aunado a esto tampoco funciona el alumbrado público en la franja de arena porque el fuerte oleaje lo arrastró desde Otis.
“El área está muy oscura, entonces, sí, eso nos preocupa, porque nosotros pretendemos dar siempre un servicio de calidad y quiérase o no eso hace que pues el turista se sienta un poquito inseguro. Que no es nada insegura la playa, es una playa muy segura, pero también eso ayuda a que el turista pueda estar más tiempo en el área y obviamente consumiendo”, expuso.
Mejía Cienfuegos explicó que los negocios alumbran la zona de playa, pero este consumo de energía los afecta “en gran manera” por los altos cobros de la Comisión Federal de Electricidad y pidió que la Dirección de Alumbrado Público ponga al menos unas lámparas provisionales.
También solicitó que el gobierno realice un bacheo en la calle principal de la zona turística porque las pipas con agua que circulan en la zona han causado muchos desperfectos que también crean molestia entre los visitantes.
Invitó tanto a las personas locales como a los turistas a acudir a disfrutar de “la mejor playa de Acapulco”.

 

Piden empresarios más iluminación y patrullajes; estamos desprotegidos, dicen

* Reacciones ante los recientes asaltos a bancos

 El sector empresarial se siente desprotegido por los autoridades encargadas de proporcionar la seguridad requerida en el puerto y exigieron mayor iluminación en las calles, así como patrullaje constante de la policía preventiva.

En un sondeo realizado por El Sur a micros y pequeños empresarios de Acapulco, sobre los acontecimientos de ayer, en los que dos sucursales bancarias fueron asaltadas, los empresarios coincidieron en decir que la inseguridad sigue predominando en el puerto y que las autoridades han sido rebasadas por la delincuencia en todos los ámbitos.

El vicepresidente de la Canaco, quien también es propietario de la empresa Piscinas y Filtros Acapulco, Arturo Martínez Sánchez, comentó que los pequeños empresarios se han visto en la necesidad de comprar su propia seguridad. “Los que pueden, pues el precio es alto, el tener un empleado de la policía como seguridad cuesta como 6 mil pesos al mes, cosa que un pequeño negocio no lo paga, porque son negocios familiares donde realmente se está sobreviviendo a una crisis que pasa el puerto de Acapulco ya conocida por todos”, señaló.

Además indicó que hasta las alarmas son insuficientes, porque los asaltantes ya saben como operan y a lo primero que llegan es a desconectar todo, en su caso –explicó– ha tenido que designar a un empleado más para que desde afuera vigile cualquier sospecha de asalto, al mismo tiempo invirtió en un equipo de seguridad de circuito cerrado con un valor de 50 mil pesos, cuya póliza le cuesta 5 mil pesos al mes, además de que, junto con otros 10 empresarios de la zona, pagan 6 mil pesos a un velador para que cuide la parte trasera de sus negocios, la cual funciona como zona de carga y descarga de productos, lo anterior debido a que varias veces los amantes de lo ajeno han asaltado a su negocio.

Dijo que ante la habilidad de la delincuencia, los comerciantes viven con la zozobra de que en cualquier momento su negocio pudiera ser asaltado, dijo que tal parece que los delincuentes llevan un calendario de qué negocios y de qué lugar asaltar pues cada tres meses se repite lo mismo.

Pidió a las autoridades un esfuerzo coordinado y una vigilancia de patrullaje y criticó las funciones de los policletos, a quienes calificó como insuficientes y acusó a la Policia Preventiva de incumplir con su labor.

En tanto el empresario Miguel Ángel Cabello González, dueño del negocio Química y Limpieza S.A., ubicado en la calle Urdaneta, coincidió con Martínez Sánchez en decir que el sector se encuentra desprotegido,

El empresario dijo sentirse nervioso cuando empieza a oscurecer, pues está con la angustia de ser asaltado.

Quien también pidió vigilancia con patrullajes fue el propietario de Súper Ferretera Trani,                     Rafael Trani Cabrera quien reconoció no saber de los asaltos a la sucursales bancarias, hechos que lamentó y señaló que si los bancos no se salvan de un asalto, mucho menos los empresarios.

Lo que se necesita – agregó- es hacer programas conjuntos de las autoridades con la sociedad para contribuir a una mejor seguridad del puerto (Mónica Martínez García).