Denuncian que cada quien construye como quiere porque los inspectores reciben dinero

Ramón Gracida Gómez

Inspectores de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Obras Públicas (SDUOP) reciben dinero de pequeñas obras para dejar construir “como se le dé la gana” al constructor, denunció el presidente del Colegio de Ingenieros Civiles del estado de Guerrero, Pablo Arellano Delgado, consultado por el simulacro nacional del 19 de septiembre.
En entrevista telefónica, el también Director Responsable de Obra (DRO) dijo que es un “mal hábito que a todos nos consta” y arguyó que la gente no tramita las licencias de construcciones porque el gobierno municipal pide un “montón” de requisitos.
El integrante del Comité Técnico del Consejo Municipal del Desarrollo Urbano y Vivienda señaló que el “poder” no ha permitido la aprobación de la actualización del Plan Municipal de Desarrollo Urbano y del reglamento de construcción, ambos tendrían que ir a la par.
Explicó que un reglamento de construcción implica la supervisión de los materiales, el armado, la resistencia de concreto, la resistencia de la varilla y “hay un punto importante que nosotros lo llamamos en el cálculo coeficiente sísmico, eso da lugar a hacer un armado más resistente a los sismos”.
Indicó que el sismo de 1985 fue la base de los cambios en el cambio estructural de las construcciones, en cambio el del 7 de septiembre de 2021 “no es tomado como una base para hacer cambios en el reglamento de construcción”.
El ingeniero civil afirmó que en Acapulco las grandes inmobiliarias sí cumplen con las medidas de seguridad en las estructuras, “el problema puede pasar en la ciudad, donde hay casas y eso, que no se construyen debidamente, considerando la seguridad de la estructura”.
El municipio está ubicado dentro de una zona sísmica, pero “ya hay muchas construcciones que se hacen sin los cálculos debidos”, insistió Arellano Delgado.
“Las obras pequeñas no todas cumplen, incluso hay un mal hábito que a todos nos consta, que se construye y nada más llega la autoridad con sus inspectores y les dan dinero y el que construye, ya construye como se le dé la gana, no cumplen, no solicitan licencia”.
El integrante de la Comisión de Admisión de Directores Responsables de Obra y Corresponsables explicó que los DRO son los responsables de hacer los trámites de la licencia de construcción y tienen que cumplir varios requisitos para ser nombrados como tal.
Los DRO, ahondó, son contratados por quien va a construir y no por el municipio, cuyos inspectores de la SDUOP “deben de vigilar que todas las construcciones cumplan con su licencia de construcción”.
La aceptación del dinero por parte de los inspectores “es la clave de tener una ciudad peligrosa en cuanto a las construcciones”.
Además de la demanda de siempre que los funcionarios de la SDUOP deben ser DRO, el Colegio de Ingenieros Civiles del estado de Guerrero ha propuesto que no haya “tanto” requisito para el trámite de la licencia de construcción porque piden un montón, como en el caso de los alineamientos para obras de reforzamiento, entonces la gente “no la tramita porque la autoridad no le da la facilidad”.
La supervisión de las construcciones “siempre ha sido el punto débil de desarrollo urbano de Acapulco, ése ha sido el punto lamentable en las construcciones del desarrollo urbano en Acapulco, la supervisión que tiene Desarrollo Urbano”, subrayó.
El líder del gremio expuso que en el mundo de la construcción en Acapulco los sismos eran lo más importante antes, pero a raíz del huracán Otis en los nuevos proyectos está “muy de moda y se está aplicando el cálculo por viento, ahora incluso el mismo municipio te pide un cálculo por viento”.
Puntualizó que el meteoro de la madrugada del 25 de octubre de 2023 “no generó problemas en las estructuras por falla estructural”, lo que sí provocó fue “falla de fachada, lo que es aplanados, ventanas, puertas, pero obviamente eso no es la estructura de la construcción, ésos son acabados”.
Los materiales utilizados actualmente en Acapulco, destacó el ingeniero civil, soportan incluso vientos de más de 250 kilómetros por ahora, a diferencia de antes que el máximo era de 150 kilómetros por hora.
Recordó que los colegios de profesionistas están participando en la actualización del reglamento de construcción del municipio motivada por el huracán categoría 5, pero “no hay quien de parte del poder, lo voy a llamar así, para poder sacar adelante este importante documento”.
El integrante del Comité Técnico del Consejo Municipal del Desarrollo Urbano y Vivienda enmarcó la actualización del reglamento como parte de la actualización del Plan Municipal de Desarrollo Urbano, cuya aprobación aún pendiente tiene que ir por delante del reglamento de construcción.
“El plan es más que nada para saber, en pocas palabras, qué puedes construir y qué no puedes construir, lo que llamamos la potencialización de un lote, de un lugar… pero incluye sacar adelante el reglamento, que es la parte de la seguridad de las construcciones”.
La aprobación del Plan de Desarrollo Urbano y del reglamento de construcción tendrían que ir a la par, “pero está muy atorado esto, ya tenemos tiempo, el avance no se da”, criticó Arellano Delgado.

Altercado de comerciantes e inspectores; tratan de impedir que ocupen la calle

* Desconocen acuerdo de reubicación

Zacarías Cervantes, corresponsal, Chilpancingo * Conatos de violencia se registraron ayer entre locatarios del mercado Baltazar R. Leyva Mancilla e inspectores que trataron de impedir que más comerciantes se instalaran en las calles cercanas al mercado que se incendió el 23 de mayo.

La operación de los inspectores fue apoyada por policías preventivos quienes intervinieron para evitar que la violencia se propagara.

Ayer los comerciantes que no se habían ubicado continuaron construyendo sus locales tanto en la avenida Insurgentes como en las calles cercanas al mercado para vender allí sus productos.

Ello a pesar de que la tarde del miércoles las autoridades municipales y los dirigentes de los comerciantes firmaron un convenio en el que los damnificados aceptan trasladarse a las instalaciones de la Feria de Navidad y Año Nuevo mientras se reconstruyen las áreas afectadas por el incendio.

Los comerciantes, sin embargo en abierto desafío no sólo a las autoridades municipales sino a sus propios dirigentes continuaron ayer construyendo sus locales en las inmediaciones del mercado, ignorando el acuerdo formado.

Debido a ello en las primeras horas de ayer inspectores del mercado apoyados por policías municipales iniciaron una operación con el fin de evitar que se construyan nuevos locales en las aceras.

Ello generó un conato de violencia al medio día de ayer entre los locatarios y unos 20 comerciantes a quienes los empleados municipales pretendían impedir la construcción de sus locales. El caso no pasó a más por la intervención de la policía municipal.

De acuerdo al proyecto que ha sido presentado por la Secretaría de Desarrollo Urbano a los locatarios, la reconstrucción del mercado terminará en diciembre.

La comuna ha puesto como condición a los comerciantes para que inicien de inmediato los trabajos que se retiren a las instalaciones de la feria, toda vez que su presencia en las calles cercanas al mercado que será demolido parcialmente obstruye y dificultará el trabajo.