Daniel Velazquez
La avenida Wlfrido Massieu, que tiene una carga peatonal intensa durante todo el día, no está considerada para transformarse en Sendero de la paz por el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur).
De acuerdo con el Fonatur, la intervención en trece tramos de vialidades del municipio para convertirlos en Senderos de la paz es porque están deteriorados y son estratégicos para la movilidad peatonal en Acapulco. Con esa premisa lanzó dos concursos de licitación a principios de este mes para hacer obras en trece vialidades primarias y secundarias del municipio. En la Costera eligió seis, pero dejó fuera la avenida Wilfrido Massieu y tomó en cuenta otros tramos con menos carga peatonal.
La avenida Wilfrido Massieu es una vía de 350 metros que conecta la avenida Cuauhtémoc con Costera. La zona es paso obligado para miles de ciudadanos todos los días y a todas horas que usan la vialidad para conectar con el servicio de transporte público, pues ahí se concentran todas las rutas de taxis colectivos que llegan hasta la periferia de la ciudad como San Agustín, La Venta, Zapata, Renacimiento, Coloso y también ahí está una de las estaciones del Acabús que mas concentran pasaje en las horas pico.
En un recorrido por la avenida Wilfrido Massieu se pudo constatar que la calle está cuarteada igual en los otros tramos que sí va a intervenir. Las cunetas que sirven para que el agua de lluvia escurra y que están en el sentido que sube hacia Cuauhtémoc ya fueron bloqueadas por el acceso al estacionamiento Galerías Acapulco (antes Gran Plaza), por la escuela privada Instituto de Desarrollo Salvador Allende Gossens (INDESAG) y por Farmacia del Ahorro. Galerías Acapulco anteriormente tenía rampas de metal para no obstruir la cuneta pero después de la remodelación por Otis llenaron de concreto.
Las banquetas están desniveladas, van en ascenso con escaleras y no hay rampas para facilitar la movilidad peatonal. Es una área con mucho comercio formal e informal, el cual se concentra principalmente en el sentido que sube hacia la avenida Cuauhtémoc. En la zona se puede comprar, pan, queso, gelatinas, chilate, lentes, sombrillas, calcetines, flores, libros, tacos y perfumes.
Frente al hospital Magallanes la calle está completamente parchada. Algunos tramos son de concreto hidráulico que está cuarteado y otros parchados con asfalto. En la zona hay una rejilla inestable que suena cada vez que pasan vehículos sobre ella. Los postes que están sobre el camellón están inclinados desde que fue el huracán Otis.
Las rejillas, en ambos sentidos de la avenida son utilizadas como tiradero de desperdicios por los vendedores informales que venden alimentos. Hay restos de grasa y alimentos en las rejillas y se pueden ver roedores alimentándose de los desperdicios.
Bajo la avenida Wilfrido Massieu corre un canal pluvial que desemboca en la bahía abajo de Plaza Politécnica, junto al hotel Ritz y todos los desechos que arrojan por las rejillas también tienen ese destino.
A las 2 de la tarde se observó que el flujo por esta vía es de 20 personas que se dirigen hacia Costera por ocho que suben hacia la avenida Cuauhtémoc.
Atrás de la terminal de Estrella de Oro, en la esquina donde está la iglesia adventista del séptimo día, también se ven las rejillas como depósitos de desechos de alimentos.
En el camellón, desde la Costera se ve el deterioro. Lo que se conoce como guarnición está carcomido. La jardinera es inexistente solo hay monte. En esta vía hay árboles frondosos pero como es una zona de flujo constante de peatones lo que deberías ser paso es pura terracería.
En el camellón, frente a una lonchería que está en el primer nivel del hotel Los portales hay una rejilla que está tapada con madera porque le quitaron la herrería.
