Presenta la PGJE a posibles autores de cinco homicidios ligados a venta de drogas

 

 La Procuraduría General de Justicia del estado (PGJE), presentó ayer a los cuatro posibles responsables de cinco homicidios cometidos en la ciudad por supuestos conflictos de venta de droga. Entre los asesinatos se encuentra la ejecución del comandante judicial, Reynaldo Lozano Cruz, y la de los hermanos José Ariel y Julio César Arizmendi Millán, sobrinos del comisario priísta de El Treinta, Abel Arizmendi Flores, también asesinado.

Notas periodísticas en torno a los tres casos señalan que Lozano Cruz, y los hermanos Arizmendi Millán fueron ejecutados con disparos en la cabeza, con una pistola calibre 9 milímetros. Según las investigaciones de la Policía Judicial, en el caso de Lozano Cruz y Julio César Arizmendi, existe la similitud de que sus agresores fueron hombres, quienes se les acercaron con una cubeta donde llevaban las pistolas escondidas.

En conferencia de prensa, el fiscal para delitos graves, Fernando Monreal Leyva presentó sólo a tres de los cuatro detenidos.

A Fidel Castañeda Albines, José Sánchez Gama y Ricardo Navarrete Campos, y sostuvo que todas esas muertes están relacionadas con la “venta de drogas”, pues los detenidos manifestaron que los problemas se debían a “bandas rivales”.

Sobre la cuarta persona, indicó que se trata de Miguel Camarillo Balcazar El Cazamañas, quien fue detenido el miércoles y encerrado en la cárcel por estar relacionado en el asesinato de Jesús Alberto Molina Castro, cometido en 2002, en el poblado de La Sabana, según la causa penal 77-1/2003, que se encuentra en el juzgado séptimo penal.

Monreal Leyva afirmó que la detención de Camarillo Balcazar permitió relacionar las ejecuciones con los asesinatos realizados por los tres presentados.

El funcionario señaló que Miguel Camarillo aceptó haber matado a José Ariel Arizmendi, en el poblado de Lomas de San Juan, el 5 de marzo de 2001, por órdenes de dos hombres de los que se reservó a dar sus nombres.

Según Monreal Leyva, los detenidos aceptaron su culpa, pues recibieron fuertes cantidades de dinero para ejecutar también a Julio César Arizmendi, a Reynaldo Lozano y a Felipe Harinsson Rodríguez.

Explicó que Castañeda Albines, Navarrete Campos y José Sánchez, se encuentran a disposición del Ministerio Público de la colonia Emiliano Zapata, para que dentro del término legal, se vea su situación jurídica.

En el caso de Reynaldo Lozano, Fernando Monreal explicó que los detenidos revelaron en su declaración ministerial una serie de hechos que hacen probable su participación en la ejecución del comandante el viernes 25 de abril de 2003.

Aclaró que se determinará si son consignados por ese delito, o nada más por los homicidios de los hermanos Arizmendi Millán, los que aceptaron haber cometido.

Del caso de Reynaldo Lozano, declaró que Miguel Camarillo les aseguró haber estado presente cuando dos personas estuvieron hablando sobre la ejecución del comandante judicial, porque el comandante, les hizo “una mala jugada a una de estas personas y que por lo tanto, decidieron matarlo”.

Aseguró a reporteros que en el caso del comandante judicial tampoco descartan la posibilidad de que su muerte fue por problemas de drogas.

Monreal Leyva aclaró que en las declaraciones no encontró indicios de que “exista un cártel” en la colonia Emiliano Zapata.