La Caravana por la Memoria y la Esperanza que integran los padres de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa, estudiantes y organizaciones sociales que les acompañan arribaron a Taxco en el tercer día de su travesía en demanda de justicia donde exigieron al gobierno la verdad y se aplique la ley en contra de los responsables de los ataques ocurridos el 26 y 27 de septiembre de 2014 en Iguala.
Unas dos horas antes de la hora programada la caravana llegó a la ciudad platera en la que fueron recibidos con honores por los mineros con más de nueve años en huelga en la sede de su sindicato en el barrio de La Veracruz, tras descender de los vehículos que minutos antes se estacionaron en las inmediaciones de la antigua terminal de autobuses.
La presencia del contingente causó expectación entre la gente, no así entre los conductores de taxis y urvan del transporte público que estuvieron pitando como manera de presión en el breve tiempo que los padres y estudiantes bajaron de los vehículos, al igual que el despliegue de militares y policías federales y estatales que se observó durante su trayecto de Iguala a la entrada de Taxco y, a partir de ahí el marcaje y registro de toda su estadía y por los lugares que recorrieron después en una marcha por las calles del centro histórico.
A las 11 de la mañana, la primera de las actividades fue una conferencia de prensa en la que al darles la bienvenida el líder de los mineros en huelga, Roberto Hernández Mojica expresó que “la lucha de Ayotzinapa es la lucha de los mineros”, lo que dijo es un honor y un orgullo recibirlos, aunque recordó también la tragedia de la mina de Pasta de Conchos, Coahuila, en la que en febrero de 2006 perdieron la vida 65 de sus compañeros de que llamó un crimen industrial y acusó como principal responsable a la empresa Industrial Minera México, en relación al crimen de Estado cometido en contra de los normalistas en Iguala en septiembre de 2014.
“Estaremos con ustedes hasta dar con la verdad”, sentenció ante los asistentes, entre los que no faltaron “orejas” y sujetos ajenos a la lucha quienes merodearon la zona, lo mismo que policías encapuchados atentos a cada uno de los movimientos.
A más de dos años de la desaparición de los 43 estudiantes añadió: “Queremos ver que las autoridades digan ya la verdad, pero que sean claros, no con mentiras”, lo que se rubricó al final de su intervención con las consignas y coros de “Ayotzi vive, el minero está contigo/ Ayotzi escucha, el minero está en tu lucha” que sellaron con los prolongados “no están solos, no están solos, no están solos”.
Ahí, el representante de los padres de los 43 normalistas, Melitón Ortega agradeció a los mineros el haber recibido a la caravana y al lado de otras organizaciones, donde lamentó la incertidumbre en la que han vivido desde hace más de dos años debido a las mentiras y falsedades en que han incurrido el gobierno federal, estatal y los cuerpos policiacos.
Luego del acto en el que participaron varios de los padres de familia para hacer escuchar su voz y exigencias sobre la verdad, hubo una pausa en la que desayunaron todos juntos y enseguida, con decisión inquebrantable, emprendieron la marcha desde la sede de los mineros cuesta abajo para internarse rumbo a la carretera nacional entre gritos de justicia y consignas multitudinarias que inundaron el ambiente ante la mirada de habitantes y turistas hasta llegar al monumento al minero, por el barrio de La Garita, en el que montaron una guardia combativa, siempre vigilados a distancia por policías.
De ahí, la marcha y los coros estallaron entre la aparente quietud de las calles empedradas donde varios de los negocios bajaron cortinas y los comerciantes cerraron sus puertas apresurados mientras la marcha avanzaba siempre de manera pacífica, donde representantes de medios de comunicación indicaron a la gente que no pasaba nada, sólo era una marcha y no acciones de violencia, como las que se han registrado desde hace varios días y han generado miedo y psicosis en la población.
A l de la tarde la marcha pasó por dos instituciones bancarias y éstas trabajaron de manera normal y no cerraron las puertas, en el principal edificio del Ayuntamiento municipal sí cerraron las puertas y los trabajadores que ahí se encontraban sólo observaron y otros más a grabaron videos y tomaron fotografías, lo mismo hicieron los cuerpos policiacos.
Al llegar a la plazuela de Bernal, la caravana viró directo sobre la calle Juan Ruiz de Alarcón, en línea recta, hasta llegar a la plazuela de La Veracruz, donde se desarrolló un mitin y se exigió una vez más seguir las líneas de investigación pendientes, para el esclarecimiento de los hechos y surja la verdad en esa tragedia que sacudió a Guerrero y al país en la vecina ciudad de Iguala.

