
Redacción
Chilpancingo
“Los generadores de toda esta violencia son los mentados Ardillos”, aseguró un coordinador de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) tras la matanza de 13 de sus policías ciudadanos en el municipio de Ayutla de los Libres, en la región Costa Chica.
En entrevista, dos coordinadores, que pidieron que no se publicaran sus nombres, explicaron que en esa zona de la Costa Chica, con los asesinatos y desapariciones de líderes en los municipios, la delincuencia ha recuperado espacios de operaciones para sus actividades delictivas.
En el caso de Ayutla de los Libres, afirmaron, la policía de la UPOEG ha quedado muy expuesta y en muchas ocasiones sus integrantes han pagado con su vida su lucha por tener seguridad en sus comunidades y colonias.
Insistieron en que el gobierno federal ayude a los heridos, a las viudas y a los niños huérfanos resultado de la masacre perpetrada por un grupo armado el sábado por la noche en el tramo carretero El Cortijo–Apantla.
A dos días del atentado y con un número de víctimas que pasó de ocho a 13, la UPOEG apuntó en entrevista que los generadores de “toda esta violencia” son “Los Ardillos”, organización criminal con presencia en La Montaña, Centro y ahora en la Costa Chica.
“Los generadores de toda esta violencia son los mentados Ardillos. ellos son los que están queriendo entrar aquí al pueblo (de Ayutla de los Libres), que nosotros (la UPOEG) no lo hemos permitido”.
Se refirieron a Vicente Gerardo Telefor, La Garza, detenido el 14 de noviembre de 2024 en Querétaro, por agentes de las secretarías de la Defensa, Marina y de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC).
La Garza fue identificado por las fuerzas federales como jefe de plaza de Los Ardillos en Tecoanapa con presencia en Ayutla y San Marcos, de acuerdo con una ficha informativa al momento de su presentación con otros dos hombres.
Gerardo Telefor, indicó el gobierno federal, fue identificado además como “ex coordinador” de la UPOEG. “Ya está uno (detenido), aquí le decían El Animalito, que nosotros lo conocemos como Garza, él ya está en prisión, él fue uno de los generadores principales aquí en Ayutla, está encarcelado, pero no es el único, hay otros más”.
Los coordinadores de la UPOEG en ese municipio indígena pidieron a la presidenta Claudia Sheinbaum y a la gobernadora Evelyn Salgado voltear hacia Ayutla y empezar una limpia de los grupos delictivos, pero no de los policías comunitarios que se han dedicado a cuidar sus comunidades.
Señalaron que los militares en la región no les permiten utilizar armas para defenderse, pero los grupos delictivos sí portan cuernos de chivo.
“Ellos traen mejores armas, andan bien empecherados con buenos carros que andan robando donde quiera”.
Denunciaron que el grupo criminal “aquí en la comunidad del Tepetate y en el Maguey ya le quitaron sus propiedades, ya le quitaron casas a pobladores”. “Mucha gente está emigrando por esa delincuencia, quieren quedarse con todo lo que nos corresponde como personas, como trabajadores”.
Otra petición es que el gobierno federal haga justicia por el asesinato de 13 de sus compañeros que, aseguran, eran inocentes.
Advierten que el pueblo se va a manifestar para exigir al gobierno federal que acuda a hacer su trabajo.
Otra fuente de la UPOEG explicó que en Ayutla y sus alrededores la delincuencia ha recuperado sus espacios de operaciones con los “asesinatos y desapariciones de líderes en los municipios”.
“Nosotros (la Policía Ciudadana de la UPOEG) quedamos muy expuestos y han querido entrar al municipio (de Ayutla), pero las comunidades y colonias siguen organizadas a través de sus asambleas, nombrando a sus autoridades y policías.
“Nuestros compañeros policías dan todo por mantener la paz y tranquilidad, muchas veces han pagado con su vida el tener seguridad”.
Y lanzó el reclamó a las autoridades estatales y federales:
“¿Acaso no saben las autoridades quiénes son los que andan haciendo el mal?, ¿y la tecnología dónde está? Ahora esto ya pasó (la matanza de 13 de sus compañeros), pero a los heridos quién los ayudará y los huérfanos de los compañeros asesinados, ¿y la gobernadora (Evelyn Salgado Pineda) dónde está?”.
Un día después de la emboscada a los integrantes de la ruta 2 de la UPOEG, el gobierno estatal filtró a la prensa un comunicado en el que aseguró que hubo un operativo de búsqueda con la Policía Estatal y Fiscalía, pero que sólo localizaron una camioneta abandonada con impactos de arma de fuego.
“No fueron localizadas personas sin vida, en el lugar se instaló una base de operaciones mixtas que mantiene presencia para brindar seguridad a los habitantes”.
Y deslizó que “las recientes confrontaciones en dicha localidad se relacionan con la disputa por el territorio por trasiego de droga”.
Una fuente de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Policía Comunitaria (CRAC-PC) consultada informó que el corredor que va del municipio de Tecoanapa, en la Costa Chica, hasta el municipio de Acatepec, en la Montaña, pasando por Tierra Colorada, Las Mesas, Ayutla de los Libres, vive una sangrienta confrontación entre las organizaciones criminales Los Ardillos y Los Rusos, al margen de la actuación de las autoridades civiles y militares.
Los Rusos, de acuerdo con reportes de seguridad, tienen fuerte presencia en Acapulco y su zona rural que conecta con comunidades de Costa Chica y Centro.
