La directora del Instituto Tecnológico de Chilpancingo, María Eugenia Reynoso Dueñas, informó que llegó a acuerdos con los trabajadores administrativos y maestros agremiados en la sección 14 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) que exigieron solución a 36 demandas laborales y tres administrativas.
En conferencia de prensa en la dirección del instituto, ubicado en el bulevar del río Huacapa, a unos metros del Palacio de Gobierno, Reynoso Dueñas dijo que el jueves y viernes pasado los sindicalistas hicieron un paro laboral “de brazos caídos”, es decir, estuvieron en el plantel pero no trabajaron de manera normal, para exigir el pago de prestaciones como el estímulo a la antigüedad, pago de lentes, aparatos ortopédicos y otras, pero hay imprecisiones en sus declaraciones.
Citó como ejemplo que aunque es cierto que son 120 los agremiados al sindicato, los afectados por la falta de pagos son 36 y cada caso de analizó de manera particular, en mesas de trabajo que se llevaron a cabo la semana pasada.
Dijo que se elaboró una minuta con los representantes del sindicato, en la que se precisó la demanda de pago de prestaciones de los 36 trabajadores, así como solución al reconocimiento de antigüedad y entrega del estímulo correspondiente, la apertura de un proceso de promoción y la contratación unilateral de personal, para evitar que se violen sus derechos laborales. Los acuerdos se firmaron este lunes.
Señaló que el Instituto Tecnológico de Chilpancingo, que cuenta con una matrícula de 2 mil 800 estudiantes, depende de la Dirección Nacional en primera instancia y no de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), por lo que las demandas de los trabajadores las trató de manera directa con sus superiores e informó de la situación a la delegación de la Secretaría de Educación Pública (SEP).
Precisó que ella, Reynoso Dueñas, fue nombrada directora el 16 de agosto de este año, aunque estuvo a cargo meses antes de la administración del instituto sin un nombramiento oficial, y que las gestiones para el pago de las prestaciones comenzaron en octubre de 2016, por lo que el retraso de la entrega de los recursos no es su responsabilidad.
Concluyó que con los sindicalistas hubo un buen diálogo y por ellos se concretó la firma de la minuta, mientras que las clases en el instituto se regularizaron casi de manera total el viernes pasado, luego de dos reuniones, por lo que espera que las gestiones conjuntas beneficien a los trabajadores y no se afecte a los estudiantes.
