Insuficiente, la recomendación de la CNDH sobre víctimas de la guerra sucia: investigadores

La coordinadora de la maestría en Ciencia Política de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Mariela Díaz Sandoval, y el coordinador del doctorado en Estudios de Violencias y Derechos Humanos, Kenny Acuña Villavicencio, en entrevista sobre la recomendación 98VG/2023 de la CNDH t Foto: Ramón Gracida Gómez

Ramón Gracida Gómez

La coordinadora de la maestría en Ciencia Política de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Mariela Díaz Sandoval, y el coordinador del doctorado en Estudios de Violencias y Derechos Humanos, Kenny Acuña Villavicencio, advirtieron que el cumplimiento de la recomendación 98VG/2023 de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) será insuficiente si no atiende el “daño multidimensional” y las “necesidades redistributivas” de las víctimas de la guerra sucia.
En entrevista, Díaz Sandoval señaló que es complicado atender la reparación de daños porque existen distintos intereses no sólo “de articulación en los órdenes de gobierno, sino incluso con otras instancias, el Ejército, élites económicas que también tuvieron un beneficio”; y Acuña Villavicencio subrayó que la CNDH “busca la verdad, pero hay una verdad que no se está judicializando”.
El homenaje del natalicio del ex gobernador Rubén Figueroa Figueroa por parte el gobierno del estado el 9 de noviembre pasado generó una indignación pública por ser uno de los principales responsables en la política de contrainsurgencia durante su mandato de 1975 a 1981, pero también motivó el debate sobre la recuperación de la memoria histórica y su importancia en la democracia.
Consultados al respecto de manera conjunta, Díaz Sandoval, doctora en Ciencias Sociales por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), y Acuña Villavicencio, doctor en Sociología por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), reflexionaron sobre el significado de la memoria histórica, de la amplitud del término reparación integral de daños, la importancia de la recomendación de la CNDH y su cumplimiento por parte del gobierno del estado.
Ambos académicos están involucrados en el proyecto La lucha por la democratización desde los márgenes: caracterización y análisis de los movimientos sociales y populares en Guerrero 1984-2018, cuya intención es recuperar la memoria histórica de ese periodo. Fue aprobado por la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti) y participan profesores como Rogelio Ortega Martínez y Gabino Solano del Instituto Internacional de Estudios Políticos Avanzados (IIEPA).
La coordinadora de la maestría en Ciencia Política enfatizó que la recomendación de la CNDH va más allá de la disculpa pública anunciada por el gobierno de Evelyn Salgado Pineda, “tendría que reconocerse en primer lugar cuáles fueron los daños patrimoniales, daños en materia de derechos humanos, reconocimiento de las víctimas”.
“Son procesos bastante largos, involucraría apoyos psicológicos a la salud mental, hijos, nietos; restitución de tierras en algunos casos de desplazamiento forzado; es decir, estamos hablando de una reparación que no es solamente el tema del dinero, sino reconocer los distintos daños o el daño multidimensional que tuvieron estas violaciones en el caso de Guerrero”.
El coordinador del doctorado en Estudios de Violencias y Derechos Humanos sostuvo que el cumplimiento de la recomendación tiene que abarcar las necesidades redistributivas, “si no quedaría en un cumplimiento moral y discursivo”.
Puso de ejemplo los procesos similares en Colombia o Perú, donde también se vivió violencia política y donde la exigencia de una justicia transicional ha sido mayor por “la participación de las víctimas de la violencia, pero no pensadas como unos sujetos simplemente de gestión, de recuperación de la memoria, sino como sujetos activos, como parte del proceso de una búsqueda integral”.
“Si no hay una crítica real sobre lo que se está pensando en términos de reparación, posiblemente vamos a seguir legitimando condiciones de una administración de la justicia en esos términos”.
Díaz Sandoval dijo que la recomendación de la CNDH es limitada “porque no tiene este carácter de sanción, pero creo que sí es un recurso necesario de memoria e incluso de rendición de cuentas para los ciudadanos”.
Es necesaria, reiteró, “porque hay un reconocimiento aun así limitado, de hecho el caso de Guerrero es emblemático en el tema de los derechos humanos y los movimientos sociales porque gracias a todas esas disputas, todas esas narrativas de memoria histórica en primer lugar, que conocemos estos hechos necesarios”.
Sostuvo que la búsqueda permanente de la memoria histórica “nos están recordando que hay temas históricos no resueltos en materia de derechos humanos, en desaparición forzada…No hay una única memoria, el homenaje a Figueroa nos habla de eso, estas tensiones que son resultado de estos procesos históricos donde pareciera contradictorio, pero pues son esas narrativas que están en disputa”.
La especialista en democracias subnacionales dijo que la discusión sobre la democracia no se limita al plano electoral, también incluye el reconocimiento de los daños del pasado pese a que su reparación es complicada porque “el Estado no es un ente monolítico, existen distintos intereses, distintas visiones, proyectos políticos en el orden nacional, en el orden subnacional, eso hace muy complicado tener una convergencia para atender”.
“No sólo los intereses de articulación en los órdenes de gobierno, sino incluso con otras instancias, el Ejército, élites económicas que también tuvieron un beneficio de ello”, enfatizó.
“Hablar de democracia centrada en el INE (Instituto Nacional Electoral), Poder Judicial, tienen efectos, pero se queda vacío cuando las condiciones materiales, pensando a Amartya Sen, cuando no hay estas condiciones materiales que te permitan pues tener cierto bienestar, cierto desarrollo de tus capacidades”, indicó la investigadora de la UAG.
Acuña Villavicencio expuso que la recomendación de la CNDH es políticamente correcta, “se busca la verdad, pero hay una verdad que no se está judicializando; es decir, sí sabemos que hay justamente en esta lista, a través de distintos documentos, autoridades, cadenas de mando, sujetos estatales que han estado en las instituciones, se saben los nombres y apellidos, pero no hay una judicialización, digamos, una instancia penal que esté llevando este tipo de casos”.
El especialista en memoria, violencia política y movimientos sociales, criticó la propuesta de cambiar la nomenclatura de las calles con nombres de perpetradores de violaciones de derechos humanos porque “lo que están haciendo en el fondo es también gestionar la memoria, gestionar la violencia, mas no reparar de fondo”.
Alabó el trabajo de la Comisión de la Verdad (Comverdad) de Guerrero por recuperar la historia de ciertos hechos a partir de testimonios de las víctimas, pero faltaron las políticas públicas que busca la CNDH materializar.
La memoria, reflexionó el académico de la UAG citando al filósofo alemán Walter Benjamin, “es un tiempo que está siendo actualizado por necesidad de recuperar un pasado que ha sido netamente dominado o reprimido por una élite”.
“No obstante, también hay abusos de la memoria. ¿De qué memoria estamos hablando? Es una memoria desde el Estado, ¿qué está conllevando?”.

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La corrupción y el desorden propiciaron el desastre en Acapulco, dicen en foro de la UAG

Los investigadores Benjamín Castillo-Elías, Octavio Klimek, el funcionario de Semaren Cuauhtémoc Méndez y la moderadora Mariela Díaz escuchan a la también investigadora Teolincacíhuatl Romero, ayer en el foro de la UAG Foto: Rosendo Betancourt

Rosendo Betancourt Radilla

Chilpancingo

En la mesa Transformaciones del Medio Ambiente del foro Diálogos por la reconstrucción y/o construcción de un nuevo Acapulco, organizada por la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), expertos en materia ambiental coincidieron en que es necesario que ya se le haga caso a los que saben sobre el tema y se erradique la corrupción que provocó el desastre que dejó el huracán Otis en Acapulco, para lo que propusieron, con diferentes matices, la coordinación de los tres niveles de gobierno.
La mesa, multidisciplinaria, como la presentó la moderadora Mariela Díaz Sandoval, se puede consultar en video en el Facebook dgpi.uagro. En la convocatoria se anunció que también sería moderador el coordinador del programa federal Sembrando Vida, Mario Alberto Morlet, quien estuvo como oyente, y al final participó para proponer “un plan estratégico desde el punto de vista ambiental”.
A los integrantes de la mesa, todos expertos en distintas áreas ambientales, se les preguntó cómo pueden ellos incidir en un contexto de influencia del crimen organizado en el territorio nacional, y de intereses de grupos políticos que se anteponen a las necesidades ambientales. Entre ellos comentaron que sería “descubrir el hilo negro”. Y como respuesta, uno expuso que este tipo de foros son una forma de avanzar hacia lo que es necesario para detener el calentamiento global.
Abrió la charla el representante de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semaren), Cuauhtémoc Méndez Osorio, quien expuso que el huracán Otis, “vino a transformar totalmente lo que existía”.
Dijo que la Semaren trabaja en un plan inmediato para restaurar la vegetación y “hay una estimación de 235 mil hectáreas” dañadas que requieren atención.
Expuso que una de las acciones del gobierno del estado es la producción de planta tropical y una pequeña porción de clima templado porque el huracán también afectó partes altas, “hay una inversión aproximada de 18 millones de pesos que se está gestionando en este momento”, dijo sobre la comparecencia de ayer del secretario de Medio Ambiente del estado ante los diputados del Congreso del Estado, Ángel Almazán Juárez.
“Muchos animales perdieron la vida… se perdieron muchas nidadas de tortuga marina, hubo afectaciones en áreas naturales protegidas como el Bicentenario de Acapulco que tiene especies endémicas”, agregó.
“Se contaminaron, probablemente, muchos de los cauces hídricos, se ha notado, o se ha sabido que hay manantiales que estaban secos y ahora están teniendo brotes de agua, existe una evidente degradación de los suelos en Acapulco, Coyuca, San Marcos”, expuso como parte de un diagnóstico del gobierno del estado, y terminó, “esta sería como la entrada y vamos aquí, peloteando”.

Los consultores en evaluación de impacto ambiental han contribuido al desastre

Enseguida se le dio la palabra al experto en temas de medio ambiente Octavio Klimek, a quien la moderadora presentó como ex funcionario de gobierno y consultor del gobierno del estado en medio ambiente.
“Para empezar a pelotear, soy consultor en el sentido de que trabajo con sociedad civil, he sido muy alérgico a trabajar con el sector privado porque precisamente Acapulco es un paradigma de cómo los consultores en evaluación de impacto ambiental han contribuido al desastre”.
Expuso que estos consultores justifican “en nombre de la inversión, muchos de los proyectos en la zona. Puedo hablar con bastante conocimiento de causa”.
El ex delegado de la Semarnat del gobierno federal y ex procurador de protección al ambiente en el estado mencionó que mucho de las tragedias son por la corrupción, y que ya hay varios antecedentes y aún así, con el libro en mano Gestión Social y de Desastres, que “los riesgos por desastres, socialmente construidos” publicado en 2016 en el que él participó, “me tocó exponer el caso del huracán Manuel, en el caso del huracán Pauline, la gente (muerta) bajó por las barrancas”.
El también colaborador de El Sur leyó que una de las conclusiones del texto, desde entonces, fue que “es necesario evaluar e informar de manera conjunta por los tres órdenes de gobierno, de manera detallada a la sociedad sobre las causas del desastre de septiembre de 2013, no con un afán meramente punitivo, sino correctivo para que esto no se vuelva recurrente”.
Advirtió que el problema es que en todo el mundo no se tejen los puentes entre la ciencia, la academia y las políticas públicas, “es decir, esto ya estaba previsto… porque revisamos cómo se habían dado las autorizaciones en materia de impacto ambiental, se cambiaron las densidades, los permisos de uso de suelo”.
Preguntó, por qué no se hizo desde 1995 el ordenamiento ecológico local, y se respondió, “porque a nadie le convenía el orden, es un problema de que a los inversionistas lo que les conviene es el desorden, y Acapulco ha crecido así, necesitamos un ordenamiento ecológico de Acapulco”.
“El problema de los residuos lo advertimos, en 2015 hicimos un ejercicio a raíz de Manuel y sacamos un plan estatal de manejo de residuos que se fue literalmente a los archiveros”, y ahora con Otis “no estaban preparados, y había una guía”.
También participaron el especialista Roberto Carlos Almazán quien resaltó que los huracanes se pueden predecir, a diferencia de otros fenómenos naturales.

La importancia de la autosuficiencia alimentaria: Teolincacíhuatl

La experta Teolincacíhuatl Romero González presentó la ponencia Hacia una soberanía autogestiva: fortalecimiento al sistema milpa a través del manejo agroecológico y conservación de recursos genéticos nativos en Acapulco y la Costa Chica de Guerrero.
Inició: “Por fin voy a poder darles voz a mis productores agropecuarios y a toda la parte alimentaria”.
Expuso que nadie en dos días de foro expuso la parte de los alimentos, “la principal crisis del huracán Otis fue alimentaria, eso nos deja mucho qué entender en este tema”.
Informó que ella trabaja con los 47 anexos de los bienes comunales de Cacahuatepec de la zona rural de Acapulco, “la zona olvidada… son los que menos se quejan y los que más aportan”.
“¿Sabían que la agricultura campesina es la que más aporta en la cuestión alimentaria de nuestros hogares? O sea que los alimentos que llegan son de esa agricultura. Las grandes industrias de alimentos son las que proveen a los almacenes y a los productos industrializados, pero la agricultura campesina es la que nos da inocuidad, y los alimentos saludables es proveniente de nuestros agricultores locales, y están abandonados”.
“Toda esta situación neoliberal y del capitalismo es la que nos está trayendo problemas, porque estamos produciendo basura, produciendo alimentos que no son sanos”, agregó.
En cuanto al impacto de fenómenos naturales como los temblores y huracanes, dijo que el sector con más riesgo es el agropecuario, “en el caso de las huertas (que están totalmente destruidas), ¿qué podemos hacer para prevenir este tipo de desastres?, es algo muy difícil”.
Mostró fotos de la destrucción que provocó el huracán Otis en la zona y expuso que la gente local guarda las semillas locales y con eso sobrevive ante el abandono de las autoridades.
Agregó que en la zona rural viven quienes “menos lata dan, los que más ayudan, los que no pudieron ir al saqueo, los que tienen más cultura del medio ambiente, de estar en contacto de la naturaleza, del no capitalismo, los que menos necesitan para estar felices, y son a veces a los que menos volteamos a ver”.

Distanciamiento entre academia y política

El investigador Benjamín Castillo-Elías, ante la pregunta a los panelistas de qué se puede hacer cuando los grupos criminales y los intereses políticos se sobreponen a la ciencia y la investigación, expuso que hay un distanciamiento entre la parte académica y la política.
“Ha habido distanciamiento, siempre he reclamado y exigido, por una parte hay falta de voluntad política, por otro lado hay una desvinculación, y esta es el área (los foros) de oportunidad para darle amalgamamiento, para poder vincular con el gobierno”, agregó.