
Pobladores de la comunidad de Matlalapa, municipio de Tixtla, dialogaron en una asamblea sobre la invitación que les hizo el Ayuntamiento de Chilpancingo para visitar y conocer el funcionamiento de un relleno sanitario en Linares, Nuevo León.
La invitación se hizo porque los vecinos de Matlalapa han expresado su temor de que el basurero que está planeado construir en su asentamiento contamine la flora y la fauna; acordaron que acudirán cinco vecinos y un representante del Ayuntamiento de Tixtla.
Con este acuerdo nuevamente retoman el diálogo con el gobierno de la capital, lo que puede facilitar que Matlalapa acepte el proyecto del basurero para la capital.
Cerca del mediodía de este domingo, unos 60 pobladores de Matlalapa se reunieron en el ojo de agua que abastece a toda la comunidad.
El comisario, Reyes Duarte informó a la comunidad que el Ayuntamiento capitalino le envió un oficio para invitar a visitar e informarse sobre el funcionamiento de un relleno sanitario en Linares, Nuevo León.
El 19 de abril los vecinos de Matlalapa se reunieron por primera vez con el alcalde capitalino, el priista Marco Antonio Leyva Mena, ante la inconformidad por la construcción de un relleno sanitario en su asentamiento que dará servicio a la capital.
Después acordaron reunirse en un restaurante para continuar el diálogo, sin embargo, sólo acudieron vecinos de Matlalapa y un representante del alcalde de Tixtla, el perredista Hossein Nabor Guillén, pero del Ayuntamiento capitalino no llegó nadie, y desde ese día los pobladores rompieron el diálogo con el gobierno de Chilpancingo.
En la asamblea que llevaron a cabo ayer, los vecinos decidieron retomar el diálogo y aceptar la visita al relleno sanitario en Nuevo León, pues dijeron que quieren informarse bien sobre su funcionamiento para saber si no contaminará a su ecosistema.
Concluyeron que cinco pobladores acudirán, además de que dialogaron con Nabor Guillén, quien les dijo que también enviará a un representante.
Posteriormente hicieron un recorrido en donde se construye el relleno sanitario, que hasta el momento sólo es un proyecto para Chilpancingo, pero al que probablemente se unan Zumpango y Tixtla.
El predio está ubicado a unos 2 kilómetros de las viviendas de Matlalapa.
En el recorrido, Reyes Duarte manifestó que la comunidad necesita tener y revisar los permisos de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
Aseguró que la primera vez que se reunieron con Leyva Mena le pidieron que les entregara una copia de los permisos, el alcalde les dijo que se los daría pero como no sucedió, hace un mes le enviaron un oficio de petición, “pero como se rompió el diálogo no tuvimos respuesta”, añadió el comisario.
En la construcción del relleno sanitario se observó que ya está colocada la geomembrana, la que, según el director de Ecología de Chilpancingo, Alejandro Zepeda Castorena, será la que evitará que los lixiviados se filtren a la tierra.
Alrededor de la construcción se observa una abundante vegetación, que en esta temporada de lluvia luce verdosa.
Los pobladores señalaron que han estado trabajando unas cuatro personas, a las que hasta el momento no les han impedido que lo hagan, aunque recalcaron que no van a permitir el funcionamiento del relleno hasta que estén seguros de que no contaminará.
Se le cuestionó al comisario si exigirán demandas a cambio de permitir el basurero además de la certeza de que no habrá contaminación.
“Primero queremos ver lo de los permisos, más que nada queremos ver para qué es esto, para qué funciona, queremos ver que Semarnat, Semaren les hayan otorgado los permisos, ya después de eso nos sentaremos, dialogaremos y veremos si la comunidad está de acuerdo en aceptar”, expresó el comisario.
Aunque sí dijo que “hay muchas peticiones”, pero que aún no hay nada concreto.
Un poblador abundó que en esta área existe el venado cola blanca, el cual está en peligro de extinción, y que al parecer las instancias encargadas de proteger el medio ambiente no lo han tomado en cuenta.
Los vecinos también dijeron que están preocupados porque del lado de Zumpango, con el que colinda la construcción, hay mantos acuíferos que pueden contaminarse además de su ojo de agua.
Mencionaron que han intentado dialogar con los integrantes de los Bienes Comunales de ese municipio, pero que ellos no apoyan el movimiento a pesar de que saben sobre los riesgos.
Por su parte, el vecino Roberto Castrejón dijo que no confían demasiado en la geomembrana, pues parece un plástico, y que creen que de cualquier forma habrá filtraciones en la tierra.
“Ahorita me acordé de la tragedia de Ingrid y Manuel, ¿qué pasa si se deslava esa parte?, toda la contaminación se va a ir a las partes bajas donde están los mantos acuíferos”, expresó con preocupación.
Los pobladores agregaron que la tierra en ese asentamiento es muy suelta y que podría derrumbarse.
Por ello indicaron que sí quieren visitar modelos de rellenos sanitarios que ya están en funcionamiento, aunque también mencionaron que necesitan conocer un relleno que esté ubicado en una orografía similar a la de Matlalapa.
En declaraciones recientes a El Sur, Nabor Guillen enfatizó que mientras la comunidad de Matlapa no aceptara la construcción de la planta separadora de residuos, tampoco él aceptaría que su municipio formara parte del proyecto.
Aseveró que Tixtla tiene un terreno para construir su propio basurero en caso de que la comunidad no aceptara la construcción.
Por otro lado, en un recorrido en el tiradero municipal de Tixtla, en la salida rumbo a Chilapa, se constató su exposición a cielo abierto.
Hay toneladas de basura depositadas, rodeadas de miles de moscas y animales de carroña, mientras que dos pepenadores separaban el plástico y el fierro.
Una de ellas es Margarita, que prefirió no decir sus apellidos, quien además de dedicarse a esa actividad vive a la orilla del tiradero que emite malos olores en todo momento.
Margarita reprochó que desde la administración pasada, que presidió Gustavo Arcarás Abarca, no se le da mantenimiento al basurero, y que la basura está expuesta al ambiente.
Contó que antes de que se construyera ese depósito ella ya vivía ahí junto con otras cuatro familias.
Ahora tiene que mantener cubierto con tapas todo lo que sea comestible porque las moscas y cucarachas se cuelan en todo momento.
Se quejó de que “todo el tiempo” está usando insecticida para combatirlas, y reconoció que los niños que viven ahí se han enfermado del estómago, sin embargo, dijo que esa es la casa que le heredó su padre.
Agregó que le han insistido al personal encargado del basurero que le den mantenimiento, pues la basura se ha amontonado y con la máquina sólo la hacen a un lado para depositar más, y que incluso ya invadieron un terreno que no es del basurero.
Margarita exclamó que le “preocupa mucho” porque además alrededor hay terrenos de siembra.
Pidió a los encargados del cuidado del medio ambiente que pongan atención en las condiciones en las que se encuentra el tiradero.
Hasta el momento ella y sus vecinos desconocen si se reubicará el tiradero municipal, y mencionó que sólo supieron que se canceló el “proyecto intermunicipal” que en la administración pasada se tenía programado con Zumpango y Chilpancingo en Matlalapa.