Repartirá la UAG 13 mil fichas para nuevo ingreso; serán rechazados 5 mil aspirantes

A partir de hoy y hasta el 31 de mayo, la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) empezará a repartir 13 mil 390 fichas para las 45 carreras con las que cuenta, donde los espacios reales son 7 mil 685, es decir, quedarán fuera 5 mil 705 jóvenes aspirantes.
Ninguna de las fichas será entregada en la escuela, sino que los aspirantes tiene que ingresar a la página web y registrarse, para luego imprimir el formato de preregistro y acudir a la escuela donde serán revisados los documentos con el objetivo de que cumpla con los requisitos.
La escuela que abre con la entrega de fichas es la Facultad de Medicina, para la licenciatura en Médico Cirujano, una de las carreras con más demanda, la cual tendrá disponible mil 200 fichas, de los cuales los espacios reales nada más son 200.
De éstos, 164 son para los primeros lugares del examen de admisión, el 82 por ciento; 26 será para los grupos socialmente vulnerables: indígenas, afromexicanos, con capacidades diferentes, residentes de la sierra de Guerrero e hijos de emigrantes guerrerenses, que es el 13 por ciento, y 10 espacios para hijos de trabajadores, que es el 5 por ciento.
La UAG tiene cinco escuelas de Enfermería donde se da la Licenciatura en Enfermería, en su conjunto estas ofrecerán mil 880 espacios, pero el cupo real es de 735, es decir, mil 145 jóvenes que aspiran en dicha carrera quedarán fuera. En Enfermería 1, con sede en Chilpancingo, las fichas ofertadas serán 460, de las cuales sólo se quedarán 140 y de esos 115 son para los mejores promedios del examen, 18 para grupos vulnerables y 7 para hijos de trabajadores. Las fichas se entregarán el 27 de abril.
Mientras que a facultad de Enfermería 2, ubicada en Acapulco, dará 600 fichas y sus espacios reales son 270, de los cuales 221 son para los resultados del examen, 35 para grupos vulnerables y 14 para hijos de trabajadores. Las fichas serán dadas el 28 de abril.
Por su parte, Enfermería 3 de Ometepec entregará 250 fichas para que queden 105 aspirantes, de los cuales 86 son para los mejores del examen, 14 para grupos vulnerable y 5 para hijos de trabajadores.
Enfermería 4 de Taxco entregará 400 fichas, de las cuales únicamente quedarán 140 aspirantes, 115 para el examen, 18 lugares para grupos vulnerables y 7 para hijos de trabajadores.
Por su parte, Enfermería 5 de Coyuca de Catalán dará 180 fichas, de las cuales espacios reales serán 80, 66 serán para el examen, 10 para grupos vulnerables y 4 para hijos de trabajadores. Las fichas para estas tres escuelas será 2 de mayo.
Otra de las carreras con mayor demanda es la carrera de cirujano dentista, de la Facultad de Odontología, donde el 3 de mayo se van entregar 400 fichas, de los cuales nada más 105 podrán quedarse, de esos espacios 86 son para el examen, 14 para grupos vulnerables y 5 para hijos de trabajadores.
La facultad de Psicología dará 500 fichas, de los cuales espacios reales nada más son 360 y 295 son para el examen, 47 para grupos vulnerables y 18 para hijos de trabajadores.

Homenajean en el Politécnico a Pablo Sandoval Cruz, donde estudió medicina

Frente a estudiantes vestidos de blanco, de la Escuela Superior de Medicina del Instituto Politécnico Nacional (IPN), y tras una emotiva presentación a cargo de la escritora Elena Poniatowska, el luchador social Pablo Sandoval Cruz llamó a luchar por un régimen socialista, liberal, que favorezca a las clases humildes “como lo hace Andrés Manuel López Obrador”, dirigente del partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).
Pese a su disminuido cuerpo de 99 años, Pablo Sandoval Cruz dio en la Ciudad de México un discurso revolucionario contra el capital.
Aseguró que el neoliberalismo nada tiene que aportar al pueblo, “(este sistema) lo primero que destruye son los energéticos, la educación, la habitación, la alimentación, sin saber que los energéticos como el petróleo son el baluarte para defender al pueblo, si no hay esa defensa estaríamos arruinados”.
Opinó que se tiene que dar un respaldo muy fuerte a López Obrador en su aspiración presidencial.

Figura esencial: Elena Poniatowska

De acuerdo con la grabación de las intervenciones, la escritora Elena Poniatowska destacó la presencia de don Pablo ante los estudiantes de medicina, “yo quisiera que guardáramos (en la memoria), así como yo los veo a ustedes, sus batas blancas, como Frida Khalo llevó a Diego en su frente, creo que deberían llevarse a Pablo Sandoval Cruz porque no van a ver de nuevo a una figura tan esencial, tan conmovedora como la que pueden ver ahora”.
Recordó que supo de Pablo Sandoval en 2007, después de que la comisión enviada por el gobernador Zeferino Torreblanca Galindo le ofreció la presea Sentimientos de la Nación, creada en honor a José María Morelos, y una semana mas tarde recibió una carta de la hija del luchador social asegurando que su padre merecía esa presea, porque su vida entera era de amor, defensa y lucha en el estado de Guerrero.
Así, en aquella ocasión la es-critora rechazó la distinción y el Congreso local declaró desierta la convocatoria, y la Asamblea Po-pular de los Pueblos de Guerrero (APPG) tomó entonces la decisión de entregar en el futuro una presea popular Sentimientos de la Nación a luchadores sociales.
En 2015 “el pueblo decidió entregarnos la presea a Paco Ignacio Taibo II y a mí”, dijo, y en esa ocasión marcharon en una calle principal de Chilpancingo “cubiertos de cientos de collares de cempaxúchitl, rodeados de hombres y mujeres trajeados de blanco”, y subieron a un templete abrazado de sol.
Dijo que se escuchaba el rumor de que todavía no llegaba el doctor que, con 98 años, era el principal orador.
“Por fin se presentó un hombre pequeñísimo y muy delgado con un pantalón que le llegaba hasta las axilas, detenido por tirantes, camisa azul cielo, demasiado grande para él, porque le cubría las manos, y unos zapatos de muñequito, el muñequito acompañado de una niñita coronada de flores, fue recibido por unos murmullos de admiración: ya está aquí el tío Pablo; ya va a subir al presídium Pablito; miren a Pablo… lo miré con mucho temor porque era la primera vez que veía 98 años concentrados en un solo cuerpo, qué iba a pasar, cómo un señor así de frágil iba a treparse al entarimado y enfrentar al sol inclemente”.
Añadió que cuando le pasaron el micrófono su temor fue mayor, “pensé cómo va a hablar si es una hojita al viento, cómo va a hablar si hasta puedo verle el corazón. La niña que lo acompañaba parpadeaba quitada de la pena, entonces me llevé la sorpresa de mi vida, para la cavidad de la caja de su pecho, y aquellos brazos delgados, surgió una voz catedralicia, profunda y noble que seguramente llegó hasta el mar de Acapulco”.
Agregó que “don Pablo nos levantó con la fuerza y la inteligencia de su oratoria, ese ser diminuto que había confundido con un elfo, creció como un árbol y sus ramas lo convirtieron en un espectáculo formidable, era como si estuviera tallado dentro del cuerpo de Morelos, se hizo un silencio total que conmovió hasta a las flores que se volvieron más amarillas, las mujeres dejaron de agitar sus abanicos y levantaron las cabezas hacia don Pablito, quien habló de la APPG, de los pueblos de Guerrero y de su propia vida, de cómo había conocido al general Lázaro Cárdenas, y cómo creyó en el PRD, en el partido de Cuauhtémoc Cárdenas, no en el de Carlos Navarrete –precisó–, recordó a su hijo fallecido, Pablo Sandoval Ramírez, y me hizo pensar en Emiliano Zapata, en Genaro Vázquez Rojas y en Lucio Cabañas”.

Cuando conoció a Lázaro Cárdenas

Ayer, ante un gran auditorio donde había unos 900 alumnos y activistas, el doctor elevó su voz, sorprendiendo a los presentes con su memoria, distinta al deteriorado cuerpo muy detallado por la escritora, sólo que esta vez don Pablo vistió un saco negro, corbata y el pantalón sostenido a su delgadez con un cinturón apretado.
Saludó con la cortesía que lo caracteriza, a los alumnos, maestros, al director de la escuela, Eleazar Lara Padilla, a sus acompañantes, “a la amiga y compañera Elena”, y aclaró que el homenaje en el IPN rebasó todas sus expectativas.
Recordó las primeras luchas estudiantiles en el gobierno del general Lázaro Cárdenas y la huelga del IPN, donde formó parte del comité reprimido por las fuerzas del orden público en el gobierno del “nefasto” Manuel Ávila Camacho.
Dijo que llegó becado a la Ciudad de México y conoció personalmente al general Lázaro Cárdenas, quien les recomendó tomar unos “chalets” abandonados de hacendados, caciques, de ricos que ya no vivían en la ciudad, que se fueron a vivir Cuernavaca o sitios donde no hacía tanto frío.
Los estudiantes becados de los estados tomaron en la madrugada tres de estos chalets (casas), uno para dormitorios de hombres, otro de mujeres, y otro para comedor y aulas.
Al amanecer, el lugar estaba cercado por policías, que poco a poco se fueron retirando.
Dijo que no supieron si el gobierno compró o expropió los edificios, y ahí se quedó hasta 1939, que ingresó a la Escuela de Medicina Rural del IPN, “esta sería una de las primeras cosas que recibimos a comienzos de un régimen socialista a través del artículo tercero constitucional”.
Rememoró al cuadro de maestros, nutrido por académicos, políticos e intelectuales refugiados en México.
Recomendó a los estudiantes exigir maestros de primera línea “para conformar un cuadro de estudios excelente”.
Asimismo, pidió pugnar por becas, “nosotros cuando ingresamos a Medicina en el 39, teníamos becas, ya no teníamos casa, pero teníamos beca, por cierto que eran becas pequeñas de 30 pesos, suficientes para alimentarnos, y teníamos libros en tres idiomas principales, castellano, inglés y francés”.
Recordó que le daba mucho trabajo leer, hacer las traducciones y luego hacer exposiciones en español, esa misma dificultad lo obligó a trabajar más y obtuvo una calificación de 9 en anatomía cuando “el que sacaba 6 o 7 se daba por satisfecho”.
Sobre las últimas luchas estudiantiles del IPN, señaló que deben demandar su autonomía, pues sólo así habrá un avance sustancial y progresivo en la educación, aseguró.
Del movimiento estudiantil de 1940 recordó que Avila Camacho, “un hombre clerical, cien por ciento en manos del clero político, quiso destruir el Politécnico, el 41 y el 42 fueron años muy difíciles, porque queriendo un gobierno destruir una escuela se le facilita; nos mandaba gente para que vinieran a ofrecernos, para irnos a estudiar a la universidad. Una vez estuvo en el Politécnico y le preguntamos por qué quería destruir nuestra escuela: es que no tuve otra salida, pues yo quiero que salgan bien preparados, y no en dos o tres años (les dijo)”.
Dijo que ante la presión de los estudiantes, Avila Camacho se fue sin dar más contestación.
Recordó que en medio de la huelga marcharon por Reforma, iban al Zócalo por la calle de Tacuba, con la consigna de que al llegar iban a correr hacia el Palacio Nacional para que una comisión de estudiantes entrara a hablar con el presidente, pero una cuadra antes fueron reprimidos con bombas de agua por los bomberos.
Cuando se acabó el agua, la agresión fue hachas y “a bayoneta calada, yo vi cómo les partían el vientre a condiscípulas que se resguardaban en resquicios de las puertas, con sus ropitas se resguardaban para no sufrir una reventazón de vísceras”.
Se estimó que en el acto de ayer participaron unos 900 estudiantes, además de activistas, nietos y nietas de Pablo Sandoval, metidos en la academia y en la política en la Ciudad de México, y concluyeron con la tradicional porra del instituto: “huélum, huélum, gloria, a la cachi cachi porra, pim pom porra, Politécnico, gloria”.
Antes, por la mañana, se hizo otro homenaje al hombre de izquierda en la escuela de derecho Ponciano Arriaga, en la delegación Cuauhtémoc, donde se inauguró el Servicio Médico de la universidad que lleva el nombre de Sandoval Cruz.
Con ellos estuvieron el presidente de Morena en la Ciudad de México, Martí Batres, y la secretaria general Yeidkol Polenvsky; el vicecoordinador de diputados de Morena, José Alfonso Suárez del Real, y activistas del antiguo Partido Comunista, del cual Sandoval Cruz también formó parte.

Acusan al rector de la UAG de “redireccionar” la carrera de Medicina hacia “su universidad”

Los diputados de Movimiento Ciudadano y Morena, denunciaron ayer que la licenciatura de Medicina de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), se privatiza para que el rector haga negocio con “su universidad” llamada Salvador Allende, ubicada en Acapulco.
La diputada de Morena, María de Jesús Cisneros, dijo en la sesión de la Comisión Permanente que “miles” de estudiantes egresados apenas hace un mes y otros hace cinco o seis años, ven truncadas aspiraciones y frustrada su vocación porque la “carrera de medicina” ya no se garantiza estudiarla en escuelas públicas.
Explicó que la UAG si acaso recibe 60 estudiantes por semestre y es insuficiente para satisfacer la demanda.
Indicó que aún en 15 minutos, mil 400 aspirantes logran obtener una ficha pero luego tan solo el 11.66 por ciento, podrán ser recibidos en las aulas para formar sólo dos grupos de estudiantes por semestre en la única escuela de Medicina de esta institución.
Denunció sin precisar, que todo esto, “tiene un fin, hay otras escuelas que tienen sus puertas abiertas para que estudien Medicina en Acapulco y en Chilpancingo, son escuelas privadas, con dueños particulares, mujeres y hombres de negocios que por si fuera poco se fusilan los planes de estudio de la propia Universidad, para cumplir el requisito y poder hacer negocio con esta carrera”.
“Es vergonzoso lo que hace la UAG y el propio gobierno que frustra el derecho a la educación superior, pero también agrede a la sociedad con la imposibilidad de que algunos de sus integrantes obtengan el conocimiento en la ciencia de la medicina”.
Y culminó su intervención diciendo: “Todavía hay quienes niegan que en México la educación se convierte en un privilegio más de tantos privilegios que genera el sistema político corrupto que tenemos. La UAG hace mucho que dejó de ser la Universidad del pueblo, por la que luchamos”.
Subió a tribuna para hablar sobre el mismo tema, el diputado del MC Ricardo Mejía Berdeja, quien dijo que tiene razón la diputada de Morena, porque preocupa que sean rechazados cientos de jóvenes que aspiran estudiar medicina y enfermería.
Añadió que es más preocupante aun la reducción de la matrícula en Medicina de la UAG, porque los aspirantes son remitidos a universidades privadas.
Entonces denunció que el negocio es del rector de la UAG, Javier Saldaña, con su universidad privada Salvador Allende, ubicada en la avenida Wilfrido Massieu, en Acapulco.
No presentó pruebas, pero señaló que es de vox populi que la propiedad de esa universidad “se le atribuye a trasmano por interpósita persona al rector, Javier Saldaña y esto es grave, porque hay un conflicto de intereses, porque la máxima autoridad universitaria, lejos de preocuparse por incrementar la matrícula y estimular estas vocaciones, las redirecciona a un negocio privado”.
Por eso señaló que se suma a la postura de la diputada de Morena, insistiendo: “Menos propaganda del rector y mas matrícula para este tipo de vocaciones que tiene una gran demanda de carácter social, como la salud”.
Intervino de manera breve la diputada del PRI, Flor Añorve, quien justificó que los cientos de jóvenes que no logran ingresar a la UAG, ahora tienen mayores opciones educativas y pueden acceder a otras universidades.

Poca participación, la elección de la UAG en planteles del puerto



Con una escasa participación y sin incidentes graves transcurrieron las elecciones de director de las Unidades Académicas de Ciencias Sociales, Enfermería, Medicina, Contaduría y Administración, así como en las preparatorias 2, 7, 17 y 27 de la UAG.
Luego de 12 horas de comicios, en la facultad de Ciencias Sociales, el representante de la Comisión Electoral, Timoteo Antúnez Salgado dijo que no hubo incidentes en la elección, aunque por la mañana hubo más afluencia de votantes, la cual descendió en el transcurso del día.
El único incidente fue que al llegar a la facultad, se dieron cuenta que no llevaban las boletas de la facultad de Psicología y esa situación retrasó un poco las votaciones.
Algunos estudiantes se quejaron de que las boletas estaban rayadas, dobladas, incidencias que de acuerdo con Antúnez Salgado no ponen en riesgo la elección, “no hay ninguna impugnación de peso para que pueda influir negativamente en la elección”.
Mientras que en Enfermería no hubo ningún incidente grave aunque sí se percibió una escasa participación, pues de acuerdo con la representante de la Comisión Electoral de esa facultad, Patricia Ramírez Martínez, algunos grupos de estudiantes se encontraban en sus prácticas, “tenemos una afluencia regular pero está acudiendo todo el personal, docente y administrativo y alumnos, no hay ninguna incidencia con la cual podría verse afectadas las votaciones”.
Además de elegir a quienes serán los directores de las facultades también se eligió a consejeros universitarios estudiantiles y de docentes.