El del viernes fue un ataque de Los Ardillos y murieron tres comunitarios: CRAC-PF

La asamblea de la CRAC-PF y del Cipog-EZ del sábado en Ayahualtempa Foto:?Cortesía

Alina Navarrete Fernández

Chilpancingo

La Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Pueblos Fundadores (CRAC-PF) y el Consejo Indígena y Popular de Guerrero-Emiliano Zapata (Cipog-EZ) informaron este sábado que tres policías comunitarios fueron asesinados, uno de ellos el hijo del comisario de Amatitlán, y siete más heridos en un ataque del grupo criminal Los Ardillos el viernes dirigido al líder de la organización, Jesús Plácido Galindo, en la comunidad Ayahualtempa, municipio de José Joaquín de Herrera en la región Centro.
Indicaron que el gobierno del estado detuvo a tres líderes delincuenciales y la organización comunitaria a 14 presuntos integrantes del mencionado grupo criminal, entre ellos al jefe de la Policía Comunitaria de Ayahualtempa, Luis Morales Rojas.
Mediante un comunicado difundido el sábado, autoridades de la CRAC-PC-PF y el Cipog-EZ informaron que el viernes pasado acudieron a una asamblea en Ayahualtempa a petición de autoridades de esa localidad para discutir la coordinación entre Amatitlán, Ayahualtempa y los Pueblos Fundadores.
Sin embargo, a su llegada a las 10 de la mañana, “las autoridades de Amatitlán y de los Pueblos Fundadores fueron recibidas con balazos por parte de un grupo del crimen organizado conocido como Los Ardillos”.
Señalan que el grupo criminal “operaba dentro de la comunidad de Ayahualtempa, asesinando, secuestrando y extorsionando a integrantes de la comunidad y emboscando y amenazando a pobladores de la comunidad de Amatitlán y de sus alrededores”.
Detallaron que en una “primera balacera” hubo varios heridos y el gobierno del estado intervino en Ayahualtempa, “donde detuvieron a tres de los líderes delincuenciales”.
Agrega el boletín que a la comunidad llegaron Policía Estatal, Guardia Nacional y Ejército, por la intervención del subsecretario de Desarrollo Político y Social, Francisco Rodríguez Cisneros.
Además, “la Policía Comunitaria también logró detener a 14 miembros de dicho grupo, que serán reeducados bajo el reglamento interno de la CRAC-PC-PF y la asamblea del territorio comunitario, que tenían órdenes de aprehensión del comisario de Ayahualtempa”.
Acusaron a Luis Morales de “autodenominarse” líder de la Policía Comunitaria de Ayahualtempa, a pesar de que fue desconocido por las autoridades de la localidad y la Policía Comunitaria “por ser miembro del crimen organizado que opera en la zona”.
“La balacera duró más de 10 horas y resultó en el asesinato de tres policías comunitarios, entre ellos el hijo del comisario de Amatitlán, así como al menos siete heridos de bala de gravedad”, informaron. No dieron los nombres de las víctimas “por cuestiones de seguridad”.
Toman el control de Ayahualtempa

En el enfrentamiento también fue atacada la camioneta que el Mecanismo de Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas le asignó a su dirigente Jesús Plácido Galindo, quien “estaba en el pueblo dando acompañamiento a las comunidades y sus autoridades en su función de defensor de derechos humanos, de los pueblos y del territorio”.
La agresión fue calificada como “un atentado directo en contra de la integridad física del promotor (Jesús Plácido) y sus escoltas del Mecanismo”.
Ante estos hechos, la CRAC-PC-PF y el Cipog-EZ retomaron el control de Ayahualtempa con las autoridades de esa localidad y de Amatitlán, “sacando al crimen organizado y su cabecilla Evaristo Bolaños de Jesús El Mariguano o El Maizero, quien tenía sometida a la población y a las autoridades municipales”.
Puntualizó que Evaristo Bolaños “extorsionaba, asesinaba, violaba y secuestraba a compañeros y compañeras para entregarlos al grupo de crimen organizado Los Ardillos”.
Mientras que el viernes en la noche, la asamblea de Ayahualtempa “optó por de aquí en adelante pertenecer al sistema de seguridad de los Pueblos Fundadores para mantener la paz, la tranquilidad y para mantener la seguridad integral de los pueblos y sus mujeres, hombres, niñas, niños, abuelas y abuelos”.
Destacaron que “la asamblea del territorio comunitario prohíbe estrictamente la siembra, cultivo, traslado, venta y consumo de drogas de cualquier tipo”.

Ve el Cipog-EZ que se agravará la violencia en Chilapa por el triunfo de la coalición del PRI

Zacarías Cervantes

Chilpancingo

El dirigente del Consejo Indígena y Popular de Guerrero Emiliano Zapata (Cipog-EZ), Jesús Plácido Galindo, declaró ayer que con el triunfo de la candidata de la alianza del PRI, PRD y PAN en el municipio de Chilapa, Mercedes Carballo Chino, no ve posibilidades de que se resuelva el problema de la violencia en las comunidades de ese municipio, debido a sus vínculos con el grupo delictivo que los ha venido atacando.
El dirigente indígena informó que en la comunidad de San Jerónimo Palantla, donde hubo enfrentamientos antes da las elecciones, hay, por lo pronto, una “tensa calma”, pero advirtió que mientras el gobierno estatal no siga dialogando con las partes en conflicto hay riesgo de que resurja la violencia.
“Por el momento más o menos se está manteniendo la tranquilidad, pero hace falta mucho por hacer, hace falta pagar la deuda histórica que hay con la comunidad que está muy azotada por la división interna y se tiene que trabajar mucho para lograr la convivencia entre los pobladores”, dijo.
En ese pueblo desde el 2015 se han venido dando enfrentamientos entre un grupo de vecinos que pertenece al Frente de Defensa Popular (FDP) y los del Cipog-EZ y a la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias de los Pueblos Fundadores (CRAC-PF).
El 23 de mayo unos 150 miembros del Cipog-EZ y de la CRAC-PF irrumpieron en ese pueblo con saldo de un muerto, así como cuatro vehículos y cinco casas incendiadas, lo que provocó que unas 15 familias salieran desplazadas a Chilapa, la cabecera municipal, y regresaron cuatro días después con la vigilancia de la Guardia Nacional y el Ejército.
“No sabemos cuánto tiempo se mantenga la paz estable, mientras esté la Guardia Nacional y el Ejército se va a mantener la tranquilidad, pero el día que los quiten va a volver la violencia, entonces se tiene que mantener el diálogo para que se establezca la paz de manera permanente, dijo Plácido Galindo.
Aseguró que el Cipog-EZ está a favor de que haya acuerdos de paz, “porque siempre buscamos el bien común y no nos prestaríamos a dividir a las comunidades”.
Dijo que por ello estuvo de acuerdo en que la seguridad quedara en manos del Estado “y porque nosotros no queremos generar más violencia, con lo que no estábamos de acuerdo es que el grupo que está adentro, seguido atacaba a nuestros compañeros de los otros pueblos y se lo planteamos al gobierno y nunca nos atendió”.
Plácido Galindo dijo que también es un factor de violencia en esos pueblos la marginación, la falta de doctores, centros de salud en las comunidades, “el Estado también tiene que pagar esa deuda histórica porque la situación en que vivimos los indígenas es preocupante porque no vivimos como debe de ser”.
El dirigente indígena informó que les preocupa que haya ganado nuevamente la Presidencia Municipal de Chilapa el mismo grupo caciquil del PRI y vinculado con el grupo delictivo que los ha venido atacando en sus comunidades.
“Seguirá habiendo más violencia porque ya son varios años que ese partido ha comprado conciencias para mantener el control en las comunidades de la Montaña baja”.
Dijo que esperaban que hubiera un cambio de partido y del grupo que ha venido gobernando el municipio, “pero ganó el mismo grupo caciquil que está sometiendo a las comunidades y quiere mantenerlas bajo su yugo”.
Denunció que el grupo político al que pertenece la candidata Mercedes Carballo Chino, quien ganó la elección el domingo, está coludido con el grupo delictivo que opera en la Montaña baja “y eso no garantiza la tranquilidad”.
El dirigente del Cipog-EZ indicó que las comunidades que pertenecen a esta organización no ven que vayan a cambiar las cosas, “por el contrario, vemos que se van a agravar las cosas porque seguirá el caciquismo que ha venido operando en Chilapa”.