Jacob Morales Antonio
Playa Icacos ha tenido uno de los peores inicios de temporada de vacaciones de verano, dicen vendedores y prestadores de servicios turísticos. La playa más extensa de Acapulco luce vacía, porque los principales hoteles y condominios siguen en proceso de reconstrucción.
A nueve meses del huracán Otis, os edificios ubicados a unos metros de la zona de playa, algunos como el condominio Velero y Galeón, ya reciben a sus inquilinos, pero desde la playa se observan aún hay departamentos que siguen en proceso de rehabilitación.
En esa área los únicos edificios que ya están operando con cierta normalidad son el hotel Malibú, el Hotel Amares, y la Torre de Acapulco. A unos metros está el edificio de lo que será el condominio Elcano, que está en remodelación, luego los condóminos Clelia y Magnolia, El Parque Laureles, Real del Mar, Lunada Suites.
Además del hotel Copacabana, El Dorado, Azalea y Jazmín, Tabachines, entre otros. Desde el exterior se observan algunos departamentos cubiertos con tablones, y en otros a trabajadores realizando labores de construcción.
Uno de los vendedores dice que solo los viernes, sábados y domingos hay gente en los accesos a la playa Icacos, pero frente a los condominios y los hoteles de esa área que siguen cerrados no hay nadie.
El caso más evidente frente al complejo Elcano, que antes tenía palapas y una área de sombrilla. Ahora “está solo la mayor parte del día, nosotros solo venimos a los accesos a vender a la gente que llega, pero esta temporada ha sido la peor”.
Un ex socio del club de playa Playita Santa Lucía, indicó que únicamente los fines de semana hay una afluencia “regular” en el restaurante que opera aun sin terminar su reconstrucción, luego de que el huracán Otis se llevara su techo. En el lugar las camas y camastros están vacíos.
Comentó que los trabajadores le han informado que la llegada de visitantes solo es durante los fines de semana, y durante la semana tiene una o dos camastros ocupados de los casi 20 que colocan en el área de playa.
En el recorrido se observó que las familias que llegan por el acceso que está a un costado del restaurante no se quedan en esa zona y buscan ir hacia donde está el mobiliario que rentan los prestadores de servicios turísticos cargando sus hieleras y bebidas.
Desde la playa, a la vista de los visitantes, son edificios con grandes huecos en proceso de reconstrucción y con trabajadores colgando de andamios colocando estructuras y ventanales, o retirándolos como ocurre en los hoteles El Presidente y Fiesta Americana.
