Marchan mil vecinos de Coyuca de Catalán y el alcalde contra un comandante de la PIM

Cerca de mil vecinos de Coyuca de Catalán encabezados por el alcalde priista Abel Montúfar Mendoza marcharon en la cabecera municipal en contra del comandante de la Policía Investigadora Ministerial (PIM), Abel Álvarez Martínez, y pidieron su cambio, porque lo acusan de extorsionar a la gente.
El presidente municipal aseguró que fue amenazado de muerte por el comandante.
Este martes a las 5 de la tarde se movilizaron cerca de mil vecinos de la plaza principal de Coyuca de Catalán a las instalaciones regionales de la Fiscalía estatal, en donde está la oficina de la Policía Ministerial.
La marcha la encabezó el alcalde priista Abel Montúfar Mendoza en contra del comandante regional Abel Álvarez, a quien acusó de extorsionar y usurpar funciones de jueces, agentes de Tránsito y del Registro Civil.
El alcalde dijo previamente en entrevista: “intenté hablar con el comandante y pedirle un diálogo, porque toda esta gente viene a decirnos lo que les está pasando, cómo los paran en la carretera y les quitan el poco dinero de su trabajo. Le pedí platicar de estas inconformidades y a cambio nos amenazó”.
Dijo, “esta mañana me llamó el comandante y me amenazó de muerte. Por eso lo hago responsable de lo que me pueda pasar a mi y a mi familia”.
Agregó, “yo sólo vengo acompañando a la gente porque ellos me dicen que tienen miedo, la gente no quería expresarse contra la Ministerial pero aquí están de forma valiente, porque les dije que yo los acompañaba”.
Dijo que “a los vendedores de sandía les quita su dinero, pidiéndoles permisos para vender, a los que llevan diésel al campo les pide dinero porque es un delito el traslado, a los que llevan vacas les pide dinero por llevar animales, a todos les saca dinero”.
También dijo que “es tiempo de que haya una rotación de comandantes, que se vaya el que está, llevan dos años afectando a la gente y el pueblo está cansado. Le pido al gobernador Astudillo que haga justicia a esta gente que exige orden y paz como lo prometimos en campaña”.
Los manifestantes se metieron a la Fiscalía hasta la puerta de la comandancia de la Policía Ministerial, pero estaba sola, ya que los policías se fueron antes de la marcha.
Los vecinos colocaron cartulinas y mantas en protesta. El alcalde priista dijo que va a esperar a que el gobierno estatal responda a su petición y que volverán a marchar si no hay respuesta.

Sigue delicado de salud el jefe de la Policía Ministerial que fue baleado en La Sabana

 

El fiscal regional de la Procuraduría General de Justicia del Estado, Enrique Gil Mercado,
informó que a tres días del ataque contra el comandante de la Policía Ministerial de El
Coloso, José Gallardo Bernal, éste se restablece de sus heridas, mientras que el policía
Lucas Pascual Calvillo sigue delicado en el hospital privado Magallanes.
Los policías ministeriales fueron atacados el martes por la mañana desde una camioneta
X-Trail en movimiento, por individuos armados con rifles AK-47, conocidos como Cuerno de
Chivo y fusiles de asalto AR-15, cuando a bordo de un automóvil tipo Tsuru, circulaban
sobre el bulevar Lázaro Cárdenas en el poblado de La Sabana.
Los policías resultaron heridos por los impactos de bala y también porque chocaron contra
un camión de volteo luego de que perdieron el control del vehículo a causa de la agresión.
Ante versiones periodísticas de que Lucas Pascual Calvillo había fallecido la noche del 4
de enero, el fiscal aclaró que sigue vivo y que los médicos trabajan arduamente para su
restablecimiento.
Del comandante Gallardo Bernal indicó que evoluciona favorablemente pero sigue bajo
supervisión médica. Extraoficialmente se supo que Pascual Calvillo sigue grave y su vida
en riesgo.
En el reporte del atentado, la Policía Preventiva municipal informó que José Gallardo Bernal
fue herido de bala en el brazo y en la pierna derecha y en la espalda, pero no se precisa el
número de balas que recibió, y de Lucas Pascual Calvillo, que conducía el automóvil,
resultó con fracturas en las piernas y varios disparos en el cuerpo.

Atacan con cuernos de chivo a un comandante y un jefe de la Policía Ministerial en La Sabana




foto El comandante de la Policía Investigadora Ministerial del sector El Coloso, José Gallardo Bernalm, y su jefe de grupo, Lucas Pascual Calvillo, fueron atacados a balazos desde una camioneta X-trail, por individuos que portaban armas largas AK-47 conocidas como cuerno de chivo y fusiles de de asalto AR-15.
Los hechos sucedieron en el bulevar Vicente Guerrero, cerca del poblado de La Sabana, ayer a las 8:40 de la mañana.
La forma como se perpetró el ataque tiene las características de la violencia atribuida al crimen organizado, y sería el primer atentado de la narcoviolencia en Acapulco en 2007.
El reporte de la Policía Investigadora Ministerial indica que los agentes resultaron con heridas de bala en el cuerpo, así como lesiones por el choque ocurrido luego de que perdieron el control del vehículo en que viajaban y se impactaron de frente contra la parte trasera de un camión de volteo estacionado.
Los policías fueron trasladados en una ambulancia de la Cruz Roja al hospital general Donato G. Alarcón y de ahí al hospital privado Magallanes, donde de inmediato fueron intervenidos.
Por la tarde, en la Fiscalía Regional de la Procuraduría General de Justicia y en el Ministerio Público de Renacimiento, que se hizo cargo de las diligencias, mencionaron que los policías seguían estables de salud.
Según el reporte de la Policía Preventiva Municipal, José Gallardo Bernal fue herido de bala en el brazo y en la pierna derechos, así como la espalda, pero no se precisa el número de impactos.
Mientras que Lucas Pascual Calvillo, que conducía el auto, tiene fracturadas las piernas y varios disparos.
Indica el reporte que en el momento del ataque los policías, que viajaban en un auto Tsuru color verde, perdieron el control del vehículo y se impactaron contra un camión de volteo.
Asimismo la camioneta X-trail, color arena, sin placas de circulación, fue abandonada por los sicarios en la calle Palma Sola, esquina con andador Ajoyotla, Sección 1 de ciudad Renacimiento, con seis impactos de bala en el parabrisas, aunque se dijo que los policías no repelieron la agresión.
En el cristal posterior, la camioneta llevaba un permiso de circulación a nombre de José Antonio García Torres, con domicilio en Calle 15, manzana 12, de la colonia Emiliano Zapata, emitido el 27 de diciembre de 2006 por la Dirección de Tránsito de Chilapa de Álvarez y sellado por el gobierno del estado.
Más tarde se supo que fue robada con violencia seis días antes de esa fecha, el 21 de diciembre a las 22 horas, en la delegación Gustavo A. Madero del Distrito Federal.
Según versiones extraoficiales, la camioneta X-trail alcanzó al Tsuru en el carril del bulevar Vicente Guerrero que va al crucero de El Cayaco y allí dispararon contra los policías ministeriales.
Tras el choque se indicó que los sicarios en la camioneta dieron vuelta en U y huyeron con dirección a Las Cruces. También que un auto de color amarillo iba tras la camioneta X-trail.
Vecinos del lugar declararon que dentro del vehículo chocado quedó prensado de las piernas Lucas Pascual Calvillo, mientras que José Gallardo, alto y robusto, salió por su propio pie y se sentó en la banqueta mientras llegaba la ayuda.
El agente del Ministerio Público de Renacimiento, Francisco Wences Martínez, acudió a lugar de los hechos a hacerse cargo de las investigaciones del caso.
En el lugar se encontraron ocho cascajos de bala calibre 7.62 de cuerno de chivo y nueve cascajos calibre 2.23 de AR-15.
Del ataque se integró la averiguación previa Tab/R/03/003/2007 contra quienes resulten responsables del delito de tentativa de homicidio en agravio de los policías ministeriales.

Captura la Policía Ministerial de ciudad Renacimiento a quien asesinó a su esposa

La mató presuntamente para cobrar el seguro

 El coordinador de la policía Ministerial de ciudad Renacimiento informó que el miércoles fue capturado Raymundo Benhumea Osorio por el delito de homicidio calificado, en agravio de su esposa Maria de la Luz Garibo Bernal, a quien le quitó la vida golpeándola contra unas piedras, dejándola abandonada en una poza de agua, presuntamente para cobrar el seguro de vida de la víctima, quien era empleada de la Semarnat.

En cumplimiento de la orden de aprehensión girada por el juez tercero del ramo penal del distrito judicial de Tabares, Raymundo Benhumea fue detenido en su domicilio condominio 6, casa 21, del fracionaiento plamas I, ubicado en la calle Xonacatlán de ciudad Renacimiento, a las 23: 30   horas de ayer.

Los hechos ocurrieron el día 15 de diciembre de 2003. Ese día, Benhumea se llevó a su esposa al río del poblado El Salitre, en donde la golpeó contra unas piedras, dejándola tirada y abandonada en una poza de agua, lugar en donde perdió la vida.

Se cuenta que el homicida regresó a su domicilio, informándoles a los familiares de su esposa que la habían secuestrado. Después, se presentó a la agencia del Ministerio Público del Fuero Común del sector de ciudad Renacimiento, presentando una denuncia por la desaparición de su esposa, con lo que se empezó la indagatoria número TAB/R/1312/2003. También, se imprimieron volantes informativos que repartió por varios lugares de la ciudad, pidiendo ayuda a la población para localizarla, diciéndoles que ésta padecía de sus facultades mentales.

En el boletín de prensa de la Policía Ministerial de ciudad Renacimiento, se informa que el inculpado tenía relaciones amorosas con tres mujeres, lo cual daba motivos para que la relación con la hoy occisa, no fuera buena.

El cadáver fue encontrado en estado de descomposición el 21 de diciembre de 2003. Posteriormente, Raymundo Benhumea Osorio fue inculpado y trasladado al Centro de Readaptación Social de Acapulco y puesto a disposición del juez.

Fueron torturados y amenazados, dicen los detenidos por el asesinato de la menor

* Riden su declaración ante el juez

 Jorge Nava * Armando de la Mora Calles y Juan Zahuatitla Morales, acusados de matar a Wendoline Lara Nochebuena, de 11 años, el viernes de la semana pasada, afirmaron que son inocentes y que la Policía Ministerial por medio de la tortura y amenazas los obligó a declararse culpables del crimen.

Los detenidos encerrados la madrugada del miércoles en el Centro de Rehabilitación Social (Cereso), localizado en la colonia Las Cruces, rindieron ayer su declaración preparatoria en el juzgado quinto penal, en donde negaron las supuestas declaraciones que dieron al Ministerio Público con relación a los hechos y ampliaron, cada uno en su turno, que hubo presión de los policías para que se declararan culpables.

La niña Lara Nochebuena murió ahorcada. Sus hermanas la encontraron colgada, amarrada de las manos y desnuda. En su casa ubicada en la avenida Paseo de la Cañada, número 8, de la colonia Alta Progreso, a un costado de la unidad habitacional Infonavit.

La diligencia se efectuó en la primera secretaria de acuerdos adscrita al juzgado, donde el secretario Vicente Guerrero Campos les leyó a ambos las declaraciones que cada uno dio al Ministerio Público.

En el caso de Zahuatitla Morales había dicho que ese día se encontraba en casa de unos profesores en el Infonavit junto con su sobrino Oscar, que es su ayudante de obra. Señala que regresó a su casa a las 7 de la noche. Pero que, a la hora de la comida, su esposa Susana Reyes Navarrete le informó, a través de una conversación telefónica, que no podría llevarle de comer porque acompañaría a la mamá de Wendoline, pues habían matado a la menor.

Indico que regresó a su casa para acompañar a la familia de la menor muerta. Ese día, aseguró, no vio a su vecino De la Mora Calles, en el velorio.

Según la declaración que dio en el Ministerio Público, señala a De la Mora Calles como una persona adicta a la mariguana, vive solo, nunca se casó y consume alcohol.

Aclara que mantiene buena relación con los papás de                 Wendoline y nunca ha tenido problemas con ellos.

Por su parte, De la Mora Calles afirmó que desconoce esas declaraciones porque cuando lo detuvieron los policías, nunca le dijeron a dónde lo llevaban. Además de que lo estuvo torturando mucho el comandante adscrito, en la colonia Garita.

Agregó que no era posible que matara a Wendoline, ya que ese día se encontraba en casa de sus padres dormido. Despertando tarde porque su mamá, Rufina Calles Mendoza, lo dejó encerrado en su casa con sus sobrinos, a quienes les preparó de comer.

Aseguró que ante los golpes constantes, le pidió al comandante de la colonia Garita, que lo encerrara en el reclusorio para que ya no lo siguiera golpeando.

El agente del Ministerio Público adscrito en el juzgado, Rubén Figueroa, le solicitó cuestionarlo con relación a los hechos, pero De la Mora Calles se negó porque dijo sentir mucho dolor de cabeza y de estómago. El fiscal pidió también al juez que le decrete formal prisión por negarse a contestar las preguntas.

Por su parte, Zahuatitla Morales negó también que mató a la niña, y su abogado solicitó al juez la ampliaron de 72 horas para ofrecer pruebas a favor del detenido. Solicitó fechas para que se llame a declarar a la profesora para la que realizó trabajos de albañilería ese día de los hechos, así como al ayudante de su cliente.

Mientras que la defensa de De la Mora Calles solicitó fecha para que declaren los padres de su cliente, Rufina Calles Mendoza y Abundio de la Mora, con relación a qué hizo ese día el procesado.