El impacto de Otis rebasó las previsiones, sostiene el secretario de Protección Civil

El secretario de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, Roberto Arroyo Matus durante su comparecencia ante comisiones del Congreso local en la sala José Francisco Ruiz Massieu como parte de la glosa del segundo informe de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda Foto: Jesús Eduardo Guerrero

Lourdes Chávez

Chilpancingo

El secretario de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, Roberto Arroyo Matus, afirmó que era imposible evacuar en tres o cuatro horas a casi un millón de personas de Acapulco, ante el inminente impacto del huracán Otis, hace un mes, y lo mejor que pudo ocurrir fue el resguardo de la población en sus viviendas. Incluso, reveló que refugios que no fueron ocupados resultaron destruidos.
En la glosa del segundo informe de gobierno ante diputados en la sala José Francisco Ruiz Massieu, indicó que en adelante será necesario mejorar la estructura urbana, sobre todo en el sector turístico, y en la instalación de espectaculares, para resistir los embates de los fuertes vientos de fenómenos meteorológicos como éste, que pueden repetirse.
“Fue insuficiente e inapropiado el sistema que era normal para tiempos anteriores, pero ahora con los huracanes de este tipo que pudieran ser más recurrentes, pudiera requerirse algo similar como lo que se está haciendo en Cancún, en el Golfo de México, para resistir estos embates. Lo vamos a tener que hacer, va a ser obligatorio, vamos a hacer un esfuerzo para que se cambie, como una norma emergente, que se cambien los sistemas de fijación y se mejore la calidad de los espectaculares”.
Arroyo Matus añadió que tampoco puede haber hoteles sin seguros contra desastres.

Las advertencias de la Secretaría

Tras defender la actuación del gobierno estatal y federal frente a las afectaciones del huracán, la diputada de Morena, Beatriz Mojica Morga, señaló que aunque Acapulco está destrozado, la cantidad de muertos es mucho menor a otros fenómenos que tuvieron menor impacto en la destrucción.
Llamó a mirar hacia el futuro para mejorar las condiciones: que se hagan mejores viviendas, que haya mayor atención al medio ambiente, que se generen lineamientos estrictos de construcción “ya no podemos seguir con los espectaculares que cayeron en las casas, mucha gente le cayó un espectacular encima, la lámina cortó la cabeza a unas personas; tenemos que plantearnos otras cosas”.
La diputada del PRI, Gabriela Bernal Reséndiz, insistió en que, si hubiera habido alertas tempranas y apropiadas muchas personas seguirán con vida, o hubiera protegido las cosas que han construido con mucho esfuerzo.
El funcionario precisó que horas antes del impacto del huracán en Guerrero, el gobierno del estado se coordinó con las fuerzas armadas y la Guardia Nacional, pero la condición del meteoro rebasó todas las expectativas.
Aclaró que a las 6:30 de la tarde del 24 de octubre, se estimaba que el huracán Otis tocaría tierra entre Atoyac y Tecpan de Galeana, y en cuatro horas cambió su ruta hacia Acapulco “superó todas las expectativas, hay una destrucción enorme”.
En otro momento, puntualizó que “se ha comentado que se pudo haber evacuado la población de Acapulco, (pero) sería un imposible, a las 18 horas era categoría 4 apuntando a Tetitlán (en Tecpan de Galeana), y básicamente en pocas horas se transformó en fenómeno extraordinario, devastador… evacuar a las personas en tres o cuatro horas es imposible, a casi un millón de personas no se puede desplazar en tres horas, es completamente impensable, lo mejor que pudo hacer la población fue resguardarse en sus viviendas”.
Informó que hubo 70 acciones de información: se emitieron diez boletines generales a través del Centro de Alertamiento; cinco días antes se emitieron 28 boletines especiales, dos oficios urgentes extendidos a los 81 alcaldes y al Consejo Estatal Protección Civil, y desde el 22 de octubre comenzó la campaña de alertamiento y difusión para municipios, y se activaron todos los protocolos en el Sistema Estatal de Protección Civil.
Además de los mensajes de alertamientos en redes sociales, para las personas que no acostumbran a escuchar los medios masivos, indicó que hubo perifoneo en varias zonas, de donde la gente se retiró más tarde.
Señaló que es una visión errónea decir que no se dio aviso a tiempo a la ciudadanía, porque el personal se arriesgó y sigue arriesgando la vida.
“Ayer dos alacranes le picaron a un comandante (cuando) seccionaba una palma, a pesar de la experiencia del personal, hubo dos accidentes con motosierras. Han seleccionado tres mil árboles en cuatro o cinco partes, para poder llevarlo a los escombros, o a un lugar de reciclaje si es posible”.

Necesarias, más estaciones meteorológicas

Del PRD, Jennyfer García Lucena, cuestionó si es suficiente la inversión aplicada en mantenimiento preventivo de estaciones, repetidores y puestos centrales que conforman el Sistema de Alerta Hidrometeorológico de Acapulco, y sobre el monto estimado para la reconstrucción.
El funcionario indicó que la estación meteorológica de Acapulco, con medidores de velocidad del viento y de precipitaciones, fue suficiente para alertar a la población. Sin embargo, reconoció que además del seguimiento satelital, se necesitan más estaciones meteorológicas en todo el estado para la prevención de desastres.
Sobre el fin de la declaratoria de emergencia que decretó la Comisión Nacional Protección Civil (CNPC), con base en protocolos, precisó que no es necesario tenerlo donde no hay lesionados, y la temporalidad del mecanismo es de máximo ocho días, y ahora está en la etapa de recuperación.
Señaló que la estrategia para volver a la normalidad está operando, y una cantidad importante de hoteles y casas de huéspedes que tuvieron daños menores, pero los de gran altura de la zona Diamante podrían tener un avance al término de este año.
Sobre el costo de las afectaciones, mencionó que hay estimaciones de diferentes medios por el orden de 65 mil millones de dólares, pero el gobierno del estado aún no determina el monto real.
Destacó la promesa del gobierno federal para tratar de reconstruir lo antes posible los municipios Acapulco y Coyuca de Benítez.
Informó que los inspectores reportaron alrededor de 450 palapas perdidas, prácticamente total de las instaladas. Incluso, mencionó que, desde el Centro de Mando instalado por Otis en las instalaciones de la Marina, “a 50 metros de la playa, veíamos cómo volaban las palapas, fue con mayor intensidad en la Zona Diamante y en Pie de la Cuesta”.

Sobre la declaratoria
de emergencia

La diputada del PRD, Patricia Doroteo Calderón, pidió saber la proyección de riesgos en Guerrero, y por qué 45 municipios de Guerrero fueron eliminados de la declaratoria de desastre original, tras Otis.
Arroyo Matus aclaró que el gobierno estatal hizo todo lo posible por incluir en la declaratoria de emergencia del huracán Otis a 47 municipios, pero la Comisión Nacional de Agua Potable (Conagua) verificó los niveles de precipitación y vientos y consideró que sólo era justificada en Acapulco y Coyuca de Benítez.
Reconoció que hay comunidades con daños en que no se ha podido hacer llegar la ayuda, de 50 a cien familias, y están buscando los mecanismos para atenderlas.
Informó que están en proceso de consolidación el atlas de riesgo del estado, que al momento tiene 60 capas de información respecto a diferentes fenómenos naturales en la plataforma del Atlas Nacional de Riesgo.
Detalló que en Acapulco tienen estaciones meteorológicas pero faltan en todo el estado, incluso dijo que debía hacer una en Costera  para observar de forma apropiada los cambios de los fenómenos meteorológicos para dar los avisos.
Consideró  que el Fondo Solidario de Contingencias Naturales para el estado de Guerrero es suficiente, porque la atención a los desastres naturales nunca va a alcanzar, como en este caso.
Explicó que buena parte del PIB de México será destinado a la reconstrucción e infraestructura, “perdimos la casa de la Cultura, y muchas obras de arte, comentar que las normas para las estructuras deben cambiar de manera drástica para que no ocurra una tragedia de este tipo”.
Asimismo, señaló que la Secretaría a su cargo opera con recursos y equipo insuficiente, toda vez que requieren al menos el doble de personal e instrumentos para prevención y actuación, como el atlas de riesgo.
Dijo que alrededor de 300 elementos operativos y unos 20 administrativos, llamó a los diputados a considerar la posibilidad de incrementar el número de trabajadores de la dependencia.
Pidió al Congreso local que analicenlas propuestas señaladas en el presupuesto del 2024, que incluye 20 millones de pesos para la adquisición de equipo especial para integrar el atlas de riesgo, y 56 millones de pesos para una red acelerográfica para monitoreo de sismos y de lluvias.